{"id":10427,"date":"2024-02-23T07:25:38","date_gmt":"2024-02-23T12:25:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=10427"},"modified":"2024-02-23T07:26:23","modified_gmt":"2024-02-23T12:26:23","slug":"esta-prena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2024\/02\/23\/esta-prena\/","title":{"rendered":"\u00a1Est\u00e1 pre\u00f1\u00e1!"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cEl Cuento de Pedro\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Pedro Norberto Castro Araujo&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al enterarse de la fat\u00eddica noticia de que su esposo hab\u00eda contra\u00eddo sagradas nupcias con otra mujer, Mar\u00eda decide envenenarse, cobardemente, puso fin a su severo sufrimiento,&nbsp;&nbsp;no aguant\u00f3 el dolor ocasionado por la traici\u00f3n de Narcimando, con quien conviv\u00eda hace varios a\u00f1os y decidi\u00f3 casarse a escondidas con su joven secretaria, a quien le hab\u00eda jurado amor eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Narcimando conviv\u00eda con las dos mujeres con las cuales manten\u00eda simult\u00e1neamente una relaci\u00f3n sentimental de manera p\u00fablica, gozaba del amor de ambas y repart\u00eda sus placeres en ambos hogares, con Mar\u00eda desde tiempos hab\u00eda forjado un hogar adorn\u00e1ndolo de alegria con las travesuras y mimos de sus menores hijos Narcimandito de seis a\u00f1os, Doris de cuatro y Diego de dos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la descabellada, d\u00e9bil y endemoniada tentaci\u00f3n de quitarse la vida, Mar\u00eda dej\u00f3 hu\u00e9rfanos a los tres infantes,quienes pasaron al cuidado de Gladys, su madrastra y por su puesto Narcimando, su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>El paso de el tiempo y de los a\u00f1os permitieron que el dolor diezmara y la resignaci\u00f3n aflorara en el entorno familiar. Los ni\u00f1os crecieron, pero Doris, puritana y alegre fue enviada al cuidado de unas t\u00edas solteronas quienes la educaron en colegios de monjas, al tenor de sermones y obedeciendo patrones de castidad religiosa, siguiendo renglones de la dogm\u00e1tica Cristiana, la misma que ense\u00f1an en los conventos y seminarios a&nbsp;&nbsp;quien decide orientar su vida por los caminos religiosos o sacerdotales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Doris aburrida de esa vida extrema, sumida en oraciones, misas y rosarios aprovech\u00f3 la visita de unos parientes que resid\u00edan en el extranjero para ofertar su apoyo en el cuido de unos menores. Ya en el exterior y al cabo de unos a\u00f1os y&nbsp;&nbsp;de una convivencia bastante limitada, decide con sus ahorros irse a trabajar a otra ciudad, all\u00ed conoce a una familia que le brinda hospitalidad y protecci\u00f3n, convirti\u00e9ndose en su mano derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las variantes e incertidumbres de la vida, Sildana la madre adoptiva de Doris, en la funci\u00f3n constitucional de administrar justicia, aplic\u00f3 con severidad la ley penal estadunidense y como juez ordena la condena de un criminal, quien al recobrar la libertad decide vengar el dolor de permanecer varios a\u00f1os custodiado tras las rejas asesinando vilmente al esposo y madre de la funcionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasados los a\u00f1os Doris, se enamora del amor de su vida, un hombre bueno y d\u00f3cil que Dios le puso a la vera del camino, despu\u00e9s de un corto periodo de conocerse,&nbsp;&nbsp;es pedida en matrimonio por No\u00e9, quien cort\u00e9smente decide hablar con la familia adoptiva de su prometida y pedir su mano en&nbsp;&nbsp;sagrada uni\u00f3n con el fin de formar un hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>Doris con algunos ahorros solicita&nbsp;&nbsp;la compa\u00f1\u00eda de una amiga para ir a la mejor boutique en Illinois a comprar el mejor vestido de novia de la ciudad, despu\u00e9s de rechazar muchos, la vendedora aburrida por la indecisi\u00f3n de las compradoras a quienes consideraba fartas y que a la vez sent\u00eda que le quitaban el tiempo, lanza una pregunta subliminal, Pero para no perder m\u00e1s tiempo traigan a la novia, para que ella escoja; a lo que una de las compradoras respondi\u00f3: Pero si la novia est\u00e1 aqu\u00ed! Acaso no la ves?<\/p>\n\n\n\n<p>Como as\u00ed? Pero si ella no parece novia, ella est\u00e1 es gorda, \u00a1ella lo que est\u00e1 es pre\u00f1\u00e1! Que tanta fartedad con esos vestidos, ya pa\u2019 que se va a casar, debe es rejuntarse con su hombre, ya se comieron el postre y los guineos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl Cuento de Pedro\u201d Por: Pedro Norberto Castro Araujo&nbsp; Al enterarse de la fat\u00eddica noticia de que su esposo hab\u00eda contra\u00eddo sagradas nupcias con otra mujer, Mar\u00eda decide envenenarse, cobardemente, puso fin a su severo sufrimiento,&nbsp;&nbsp;no aguant\u00f3 el dolor ocasionado por la traici\u00f3n de Narcimando, con quien conviv\u00eda hace varios a\u00f1os y decidi\u00f3 casarse a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10428,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-10427","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/129E3D2C-5A15-4B56-9992-F36306442D0B.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10429,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10427\/revisions\/10429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}