{"id":11792,"date":"2024-06-07T09:16:52","date_gmt":"2024-06-07T14:16:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=11792"},"modified":"2024-06-07T09:37:17","modified_gmt":"2024-06-07T14:37:17","slug":"la-de-los-huevos-soy-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2024\/06\/07\/la-de-los-huevos-soy-yo\/","title":{"rendered":"\u00a1La de los huevos soy yo!"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cEl Cuento de Pedro\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Pedro Norberto Castro Araujo<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente conoc\u00ed a una mujer polic\u00eda quien me coment\u00f3 que en su hogar la de los huevos era ella, su esposo era estilista&nbsp;&nbsp;profesional, tenia un sal\u00f3n de belleza y era experto en realizar bellos peinados para damas mientras que ella en su funci\u00f3n policial&nbsp;&nbsp;era decidida en la labor de aprehender y capturar delincuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta historia traigo a colaci\u00f3n el cuento del hombre gallina a quien en la noche de petici\u00f3n de mano de su novia,&nbsp;&nbsp;su suegro le pregunta sobre que haberes va a colocar al servicio de la sociedad conyugal; al quedarse callado el suegro se autoresponde y le dice; por lo que veo lo que vas a poner son huevos como toda gallina.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el caso de Jacinto de quien su suegro le&nbsp;&nbsp;pronostic\u00f3 que en el matrimonio solo colocar\u00eda&nbsp;&nbsp;los huevos. Efectivamente al morir, su hija hered\u00f3 fincas y ganados, en ese momento necesitaba el apoyo de su marido quien como hombre deb\u00eda asumir la responsabilidad de administrar los feudos que dej\u00f3 su suegro.<\/p>\n\n\n\n<p>Al no corresponder se dio cuenta que&nbsp;&nbsp;su esposo era un bueno para nada. Por ello le toc\u00f3 asumir por a\u00f1os la responsabilidad de administrar todo el haber conyugal.<\/p>\n\n\n\n<p>Educ\u00f3 con tes\u00f3n a todos sus hijos endilg\u00e1ndoles responsabilidades, el menor fue el \u00faltimo en contraer matrimonio por ello decidi\u00f3 convencerlo para que continuara viviendo bajo su sombra, albergando a su nuera en la tradicional casona de grandes tejados.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de la vieja matrona era la de ver crecer a sus nietos as\u00ed como vio correr a sus hijos por los extensos corredores de la quinta colonial. Su nuera&nbsp;&nbsp;alg\u00fan d\u00eda le pregunta razonadamente a su esposo, mijo tu mam\u00e1 tiene grandes extensiones de tierra, ganado abundante, orde\u00f1a m\u00e1s de mil vacas, todas lecheras, con una producci\u00f3n de 40 tinas en verano y a\u00fan con todos esos ingresos observo que existen precariedades en esta casa.<\/p>\n\n\n\n<p>La humedad, el comej\u00e9n y las goteras est\u00e1n consumiendo la casa, las mecedoras est\u00e1n rotas, la licuadora est\u00e1 da\u00f1ada, la lavadora no sirve, los abanicos est\u00e1n desajustados, la olla a presi\u00f3n ya no pita, el timbre se da\u00f1\u00f3; por qu\u00e9 no le dices a mi suegra&nbsp;&nbsp;que aporte un dinero y le ayudamos a reparar los da\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Petronila al ser enterada le responde: ve hijo si estai pensando que con finca vamos a arreglar la casa te va toca sacate esa idea de la cabeza, lo que produce la finca se queda en ella eso se queda en trabajadores y arreglo de potreros; es mejor y m\u00e1s barato tener un marido flojo y sin huevos\u00a0\u00a0como tu padre al que siempre he mantenido, que ten\u00e9 finca.<\/p>\n\n\n\n<p>Foto: Tomada de internet <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl Cuento de Pedro\u201d Por: Pedro Norberto Castro Araujo Recientemente conoc\u00ed a una mujer polic\u00eda quien me coment\u00f3 que en su hogar la de los huevos era ella, su esposo era estilista&nbsp;&nbsp;profesional, tenia un sal\u00f3n de belleza y era experto en realizar bellos peinados para damas mientras que ella en su funci\u00f3n policial&nbsp;&nbsp;era decidida en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11793,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-11792","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/2B5117E7-444E-4ED3-B332-8FD18ADAC8FF.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11792","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11792"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11795,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11792\/revisions\/11795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}