{"id":12685,"date":"2024-09-06T11:52:38","date_gmt":"2024-09-06T16:52:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=12685"},"modified":"2024-09-06T11:52:41","modified_gmt":"2024-09-06T16:52:41","slug":"sonaba-que-le-cantaba-a-la-gente-mis-canciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2024\/09\/06\/sonaba-que-le-cantaba-a-la-gente-mis-canciones\/","title":{"rendered":"\u201cSo\u00f1aba que le cantaba a la gente mis canciones\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por : Uriel Ariza-Urbina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cronista<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nacido en el campo y dotado de un talento natural para componer canciones, Hernando Mar\u00edn es uno de los m\u00e1s grandes cultores de la m\u00fasica vallenata. Sayco recuerda al maestro con un homenaje.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta Hernando Mar\u00edn que cuando era un muchacho y recog\u00eda algod\u00f3n en las fincas de San Juan del Cesar, para llevar sustento a su hogar, no paraba de tararear las canciones vallenatas de entonces, mientras los dem\u00e1s echaban chistes y contaban historias cotidianas para hacer m\u00e1s llevadera la dura faena de sol a sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un d\u00eda silbando en una callejuela del algodonal empez\u00f3 a armar sus propios cantos. Pens\u00f3 que ese era su destino. Por las noches se acostaba sudoroso y se imaginaba cant\u00e1ndole a la gente en las fiestas de los pueblos. A la ma\u00f1ana cantaba y compon\u00eda mientras manejaba su tractor arando la tierra o recolectaba algod\u00f3n, y por las tardes lo esperaban sus hermanos y su mam\u00e1 para escuchar sus cantos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"860\" height=\"809\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/DB61588C-8947-4298-9433-A52A8DBA030B.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12686\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/DB61588C-8947-4298-9433-A52A8DBA030B.jpeg 860w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/DB61588C-8947-4298-9433-A52A8DBA030B-300x282.jpeg 300w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/DB61588C-8947-4298-9433-A52A8DBA030B-768x722.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 860px) 100vw, 860px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con u\u00f1as llenas de barro y una caligraf\u00eda trabajosa que no super\u00f3 segundo de primaria garabateaba sus estribillos. Sin otra inspiraci\u00f3n que la naturaleza, la vida sin prisa del pueblo, la pasi\u00f3n desaforada de su coraz\u00f3n y la mirada de compasi\u00f3n de su madre, el joven Mar\u00edn no ces\u00f3 desde entonces de componer vivencias con una fuerza po\u00e9tica costumbrista que marcar\u00eda la composici\u00f3n vallenata con su legado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVallenato y guajiro\u201d fue su primera composici\u00f3n a mediados de los a\u00f1os setenta. La dio a conocer en un festival, y ese d\u00eda cumpli\u00f3 su sue\u00f1o. Llor\u00f3 en silencio. En esos versos estaba ya la intenci\u00f3n del sentimiento que tendr\u00edan todas sus obras. Los cantantes quer\u00edan sus composiciones, desde la voz suave de Rafael Orozco hasta la parrandera de Diomedes D\u00edaz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/8C25905B-F92B-48DC-B2FD-5C16D0FB41CE.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12687\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/8C25905B-F92B-48DC-B2FD-5C16D0FB41CE.jpeg 480w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/8C25905B-F92B-48DC-B2FD-5C16D0FB41CE-300x225.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sus canciones ten\u00edan la pasi\u00f3n febril por la vida y las mujeres, el valor de la amistad y las costumbres pueblerinas, pero tambi\u00e9n le molestaba la injusticia del hombre. Con la canci\u00f3n \u201cLa ley del embudo\u201d empez\u00f3 a cuestionar con iron\u00edas a los gobiernos, y le siguieron \u201cLos maestros\u201d y \u201cLa dama guajira\u201d, historias que revelaban la otra cara del compositor feliz, pero temperamental.<\/p>\n\n\n\n<p>No ten\u00eda dinero para ir al Festival del Retorno de Fonseca, y acudi\u00f3 a su amigo \u2018Caco\u2019 Coronel, un maestro de escuela rural al que le deb\u00edan un pago atrasado. Fueron a San Juan del Cesar a cobrar el cheque, pero una malhumorada funcionaria no los quiso atender. Inconforme, compuso el canto vallenato protesta m\u00e1s aclamado de este folclor. No la hizo pensando en que la grabaran, aunque Poncho Zuleta la escuch\u00f3 y se la arrebat\u00f3 de las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa dama guajira\u201d le empez\u00f3 a indignar cuando supo que el carb\u00f3n de su tierra llegaba hasta su natal El tablazo y se tragar\u00edan a todo el Departamento. Con iron\u00eda compar\u00f3 a La Guajira con una mujer hermosa y pobre que nadie enamora, pero cuando saben que es rica le sobran los pretendientes y se aprovechan de ella. Sab\u00eda que nadie la grabar\u00eda, y se jur\u00f3 cantarla hasta el cansancio. Se convirti\u00f3 en un himno de soberbia de los guajiros. \u00a0 \u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"739\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/7EC475E9-C2F0-46B1-A962-83A1A700F7FB-1024x739.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12688\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/7EC475E9-C2F0-46B1-A962-83A1A700F7FB-1024x739.jpeg 1024w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/7EC475E9-C2F0-46B1-A962-83A1A700F7FB-300x216.jpeg 300w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/7EC475E9-C2F0-46B1-A962-83A1A700F7FB-768x554.jpeg 768w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/7EC475E9-C2F0-46B1-A962-83A1A700F7FB.jpeg 1037w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mar\u00edn tuvo otra vivencia y la llev\u00f3 guardada con especial afecto. Montado en su burro sol\u00eda meterse a una finca ajena a cortar unas ca\u00f1as de az\u00facar que saboreaba en el camino y luego repart\u00eda entre sus hermanos. El capataz le segu\u00eda los pasos, y un d\u00eda en una tienda del pueblo reconoci\u00f3 las huellas impresas en su memoria y en el barro del ca\u00f1aduzal, y lo atrap\u00f3. Compuso \u201cLa guaire\u00f1ita\u201d, una especie de calzado rustico y popular entre los m\u00e1s pobres hechas de retazos de llantas de carro, y hoy es un canto que evoca la nostalgia de los provincianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00edn fue una especie de viejo juglar reencarnado en la modernidad. Cantor vagabundo, mujeriego, parrandero y toma trago, amiguero y echador de cuentos. Hasta se re\u00eda de sus propias an\u00e9cdotas. Narra Mar\u00edn que un d\u00eda estaba trabajando en la finca de su patr\u00f3n Orlando Cuello, y lleg\u00f3 un se\u00f1or preguntando por el compositor de \u201cLa creciente\u201d, la afamada canci\u00f3n de El Binomio de Oro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00edn se present\u00f3, y el se\u00f1or le dijo que su novia quer\u00eda conocerlo. Le dej\u00f3 un adelanto de veinte mil pesos. D\u00edas despu\u00e9s Mar\u00edn acudi\u00f3 a la cita en Fonseca, con su mejor pinta y ba\u00f1ado en menticol. La novia, al verlo, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfY usted es Hernando Mar\u00edn?\u201d. \u201cS\u00ed soy yo\u201d, le contest\u00f3 el compositor extendi\u00e9ndole la mano. \u201cEmb\u00faa, yo pens\u00e9 era otra cosa\u201d, respondi\u00f3 la dama. <br><\/p>\n\n\n\n<p>De las carcajadas y la alegr\u00eda de las parrandas pasaba con facilidad a la melancol\u00eda y la profunda tristeza. Uno de esos eventos fue la muerte de su madre un 24 de diciembre. Nunca m\u00e1s hubo navidad para Mar\u00edn. Para esas fechas se aislaba en su habitaci\u00f3n atormentado por el recuerdo de la ternura de su madre que llev\u00f3 prendido de su coraz\u00f3n como un retrato indeleble. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"533\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/A46C5209-C629-4BA1-83C7-EE54FAD6727F.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12690\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/A46C5209-C629-4BA1-83C7-EE54FAD6727F.jpeg 400w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/A46C5209-C629-4BA1-83C7-EE54FAD6727F-225x300.jpeg 225w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mar\u00edn se preocup\u00f3 tambi\u00e9n por que los artistas vallenatos tuvieran un mayor reconocimiento, labor que fue atendida por la Sociedad de Autores de Colombia, Sayco, que continu\u00f3 el camino de la defensa y una mejor remuneraci\u00f3n de los derechos de autor del compositor colombiano. Hoy, en el aniversario 25 de su partida, Sayco le otorga \u201cIn memoriam\u201d su mayor distinci\u00f3n art\u00edstica \u201cLa Gran Orden Santa Cecilia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00edn ten\u00eda miedo de morir, como todo enamorado de la vida, pero dec\u00eda que no lo enterraran en su pueblo, porque alg\u00fan d\u00eda iba a desaparecer envuelto en carb\u00f3n y prefer\u00eda reposar en Valledupar, donde la gente pod\u00eda ir a visitarlo. \u201cY cuando muera no me vayan a llorar, desp\u00eddanme cantando\u201d. Y as\u00ed fue. Hoy est\u00e1 m\u00e1s vivo que nunca, porque sus canciones se cantan como si hubieran salido ayer. Y son inmortales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por : Uriel Ariza-Urbina Cronista Nacido en el campo y dotado de un talento natural para componer canciones, Hernando Mar\u00edn es uno de los m\u00e1s grandes cultores de la m\u00fasica vallenata. Sayco recuerda al maestro con un homenaje. 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