{"id":13864,"date":"2024-12-10T14:35:13","date_gmt":"2024-12-10T19:35:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=13864"},"modified":"2024-12-10T14:54:14","modified_gmt":"2024-12-10T19:54:14","slug":"macondo-se-presento-ante-el-mundo-en-el-libro-cien-anos-de-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2024\/12\/10\/macondo-se-presento-ante-el-mundo-en-el-libro-cien-anos-de-soledad\/","title":{"rendered":"Macondo se present\u00f3 ante el mundo en el libro \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Juan Rinc\u00f3n Vanegas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>@juanrinconv<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;As\u00ed de sencillo. \u201cCien a\u00f1os de soledad es un vallenato de 350 p\u00e1ginas\u201d, definici\u00f3n que hiciera el autor del libro Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando le indagaron sobre la base estructural de su obra literaria. Enseguida a\u00f1adi\u00f3: \u201cEn \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, soy un escritor realista, porque en Am\u00e9rica Latina todo es real. Asumir nuestra realidad puede dar algo nuevo a la literatura\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La declaraci\u00f3n de Gabo al ponerle letras a su libro, en vez de notas de acorde\u00f3n, sirvi\u00f3 para que el mundo se sentara a leerlo y enseguida descubriera detalles in\u00e9ditos de un folclor que en el Caribe colombiano le dieron vida, hombres descalzos que iban de pueblo en pueblo cantando acontecimiento con el acorde\u00f3n al pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El comienzo de todo se dio cuando Gabo le dijo a su esposa Mercedes Barcha: \u201cEncontr\u00e9 el tono. Voy a narrar la historia con la misma cara de palo con que mi abuela me contaba hechos fant\u00e1sticos, partiendo de aquella tarde en que el ni\u00f1o es llevado por su padre a conocer el hielo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco tiempo notific\u00f3 a Mercedes, la hero\u00edna detr\u00e1s de bambalinas, que mientras estuviera encerrado escribiendo en su casa de M\u00e9xico, se ocupara de todo sin molestarlo. Y ella cumpli\u00f3. No lo molest\u00f3 durante 18 meses hasta que naci\u00f3 el hijo mayor de las letras colombianas que termin\u00f3 su impresi\u00f3n el 30 de mayo de 1967 por encargo de la editorial Sudamericana de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1021\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-1021x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13868\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-1021x1024.jpeg 1021w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-300x300.jpeg 300w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-150x150.jpeg 150w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-768x771.jpeg 768w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-1531x1536.jpeg 1531w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/F03AA0A7-8AB8-4E4F-9212-9EE487315E24-2041x2048.jpeg 2041w\" sizes=\"(max-width: 1021px) 100vw, 1021px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El titulo del libro, cuya portada estuvo a cargo de la dise\u00f1adora argentina Iris Pagano, apareci\u00f3 en el \u00faltimo p\u00e1rrafo despu\u00e9s de dar vueltas por el mamotreto de hojas: \u201cEn el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien a\u00f1os de soledad no ten\u00edan una segunda oportunidad sobre la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El amor de Gabo por el vallenato era igual a sus letras y lo defini\u00f3 en una memorable frase. \u201cNo s\u00e9 que tiene el acorde\u00f3n de comunicativo que cuando lo escuchamos se nos arruga el sentimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Tambi\u00e9n qued\u00f3 en el registro hist\u00f3rico cuando el 10 de diciembre de 1982 una delegaci\u00f3n vallenata lo acompa\u00f1\u00f3 a recibir en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura. Estuvieron Consuelo Araujonoguera, Rafael Escalona, Poncho y Emiliano Zuleta, Pablo L\u00f3pez y Pedro Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;De aquel viaje queda el relato de Consuelo Araujonoguera, quien en su libro \u2018Escalona, el hombre y el mito\u2019, indic\u00f3 la petici\u00f3n que le hizo al maestro Rafael Escalona, para que hiciera un canto vallenato a ese suceso que traspas\u00f3 las fronteras. Escalona le respondi\u00f3 que no hac\u00eda cantos por encargo, pero sin embargo al llegar de Estocolmo la inspiraci\u00f3n lo visit\u00f3. \u201cLe bast\u00f3 un repaso somero a dos de las mejores obras literarias de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, para sintetizarlas en un merengue bien llamado \u2018El vallenato Nobel\u2019, que luego ser\u00eda interpretado por Poncho y Emiliano, los Hermanos Zuleta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1B1CAE5A-839B-43AA-8B52-3CD6D36CBA3E.tiff\" alt=\"\" class=\"wp-image-13871\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>\u201cGabo te mand\u00f3 de Estocolmo un poco de cosas muy lindas, una mariposa amarilla y muchos pescaditos de oro. Gabo me ha invitado a su fiesta, y esto es para m\u00ed un gran honor, fu\u00ed con los hermanos Zuleta para que el rey oyera acorde\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro meses y 20 d\u00edas despu\u00e9s de Gabo haber recibido el Premio Nobel de Literatura vino a Valledupar, con el encargo de oficiar como jurado del Festival de la Leyenda Vallenata. \u00c9l se encontr\u00f3 de frente con los recuerdos de la historia familiar de los Buend\u00eda, eje central de su libro. En el evento estuvo participando Julio C\u00e9sar Rojas Buend\u00eda, quien a la postre se coron\u00f3 como Rey Vallenato, gracias a sus dotes de excelente acordeonero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La magia de Macondo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El libro \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019, es una parranda de letras que al sonar del acorde\u00f3n se convirtieron en frases que le dieron la vuelta al mundo gracias a la magia de Macondo, donde no es dif\u00edcil decir como el inmortal maestro Rafael Escalona:&nbsp;<em>\u201cSolamente me queda el recuerdo de tu voz, como el ave que canta en la selva y no se v\u00e9. Con ese recuerdo vivo yo, con ese recuerdo morir\u00e9\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De igual manera, continuar con la frase del propio Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: \u201cEn cualquier lugar en que estuvieran recordar\u00e1n siempre que el pasado era mentira, que la memoria no ten\u00eda caminos de regreso, que toda primavera antigua era irrecuperable, y que el amor m\u00e1s desatinado y tenaz era de todos modos una verdad ef\u00edmera\u201d. Adem\u00e1s, remat\u00f3 diciendo: \u201cUno no se muere cuando debe, sino cuando puede, y el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vuelta de la esquina triunf\u00f3 Gabo con ese vallenato teniendo la mayor cantidad de letras reunidas en 590 cuartillas y donde en la p\u00e1gina 23 narra. \u201cMeses despu\u00e9s volvi\u00f3 \u2018Francisco El Hombre\u2019, un anciano trotamundos de casi 200 a\u00f1os que pasaba con frecuencia por Macondo divulgando las canciones compuestas por \u00e9l mismo. En ellas, \u2018Francisco El Hombre\u2019 relataba con detalles minuciosos las noticias ocurridas en los pueblos de su itinerario, de modo que si alguien ten\u00eda un recado que mandar o un acontecimiento que divulgar, le pagaba dos centavos para que lo incluyera en su repertorio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente hace 42 a\u00f1os, 10 de diciembre de 1982, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez recibi\u00f3 en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura, volviendo a untarse de vallenato y corroborando que cuando la luna se esconde el sol hace el curso para regresar en contadas horas, d\u00e1ndole vida a la luz divina. Entonces aparece un acorde\u00f3n que suena para despertar al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese preciso momento comienza a cantar en alg\u00fan paraje de Macondo, el compositor Gustavo Guti\u00e9rrez Cabello. \u201c<em>Amanece y llega un nuevo d\u00eda, mil pu\u00f1ales me parten el alma. Que ser\u00e1 de la esperanza m\u00eda, por favor devu\u00e9lveme la calma<\/em>\u201d. Mientras tanto, Gabo sigue dormido en el m\u00e1s all\u00e1 entre nostalgias, misterios y soledades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Rinc\u00f3n Vanegas @juanrinconv &nbsp;As\u00ed de sencillo. \u201cCien a\u00f1os de soledad es un vallenato de 350 p\u00e1ginas\u201d, definici\u00f3n que hiciera el autor del libro Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando le indagaron sobre la base estructural de su obra literaria. 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