{"id":14159,"date":"2025-01-20T08:34:18","date_gmt":"2025-01-20T13:34:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=14159"},"modified":"2025-01-20T08:34:22","modified_gmt":"2025-01-20T13:34:22","slug":"los-secretos-de-la-nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2025\/01\/20\/los-secretos-de-la-nieve\/","title":{"rendered":"Los secretos de la nieve\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Ramiro D\u00edez V.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana fr\u00eda y lluviosa de domingo, un peque\u00f1o avi\u00f3n perdi\u00f3 su ruta de vuelo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A 25.000 pies de altura, los vientos huracanados sacud\u00edan la peque\u00f1a nave, como una hoja seca al viento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde cabina una voz rob\u00f3tica tranquiliz\u00f3 a los viajeros y les explic\u00f3 acerca de las turbulencias moment\u00e1neas. \u201cRogamos permanecer sentados y abrochar&#8230;\u201d fue la frase que se interrumpi\u00f3 de golpe porque, de repente, a pesar de los esfuerzos desde el tim\u00f3n, y para terror de todos, el avi\u00f3n empez\u00f3 a caer en picada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de un minuto que dur\u00f3 muchas horas, y gracias a una mezcla de pericia t\u00e9cnica, oraciones de los pasajeros, y maldiciones procaces del piloto, se logr\u00f3 estabilizar la nariz de la nave.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero fue tarde: en medio de la neblina espesa como leche, nadie advirti\u00f3 la monta\u00f1a de roca y nieve que los esperaba de frente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Impacto. Y no hubo ning\u00fan testigo ni en el cielo ni en la tierra para narrar la tragedia, ni para describir la avalancha de nieve que se precipit\u00f3 y que termin\u00f3 por cubrir con el silencio y el misterio a la nave y a todas las v\u00edctimas, durante 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En aquel avi\u00f3n viajaba un hombre joven que iba a contraer matrimonio una semana m\u00e1s tarde. Su novia \u2014bell\u00edsima mujer\u2014, lo esper\u00f3 llorosa, una semana. Y un mes.&nbsp;&nbsp;Y del avi\u00f3n nunca se supo, y ella lo sigui\u00f3 esperando durante un a\u00f1o. Y cinco. Y diez. Y durante todos los a\u00f1os.&nbsp;&nbsp;Y aquella mujer rechaz\u00f3 a todos los candidatos a su amor porque quiso serle fiel al novio perdido entre las nubes.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces sucedi\u00f3 el milagro:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda \u201440 a\u00f1os despu\u00e9s del accidente\u2014, la nieve empez\u00f3 a derretirse, el avi\u00f3n qued\u00f3 a la vista, y se pudieron ver y rescatar los cad\u00e1veres casi intactos, conservados por el fr\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y hasta las alturas imposibles subi\u00f3 una mujer ya muy entrada en a\u00f1os, soltera, con su rostro lleno de silencios y de arrugas, para reconocer al amor de toda su vida.&nbsp;&nbsp;Y lo encontr\u00f3: era \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un gesto extra\u00f1o de su viejo amor le llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Sobre su pecho, aquel hombre empu\u00f1aba un objeto valioso. Cuando logr\u00f3 abrirle la mano, hecha garfio por el hielo y por el tiempo, encontr\u00f3 que apretaba un relicario de oro. Y adentro, casi intacta, la foto de otra mujer, amiga de ambos cuando fueron j\u00f3venes. Las palabras escritas al reverso disiparon cualquier duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que de aquellas alturas baj\u00f3 una mujer m\u00e1s vieja que la que hab\u00eda subido. Y que su rostro estaba m\u00e1s lleno de arrugas y silencios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ramiro D\u00edez V. 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