{"id":14191,"date":"2025-01-25T07:24:50","date_gmt":"2025-01-25T12:24:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=14191"},"modified":"2025-01-25T19:00:53","modified_gmt":"2025-01-26T00:00:53","slug":"comer-pavo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2025\/01\/25\/comer-pavo\/","title":{"rendered":"Comer pavo"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Patricia Berdejo<\/p>\n\n\n\n<p>Ilustraci\u00f3n: Allan McDonald<\/p>\n\n\n\n<p>Evidente timidez me acompa\u00f1\u00f3 en los albores de mi infancia, pese a que irrump\u00ed del vientre de una dama locuaz, desenvuelta y due\u00f1a de una personalidad extrovertida y singular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era com\u00fan, en casa de mi abuela materna (en donde se desenvolvieron algunos de los primeros a\u00f1os de mi ni\u00f1ez) y para su deleite, la llegada de juglares vallenatos pero jam\u00e1s con contrafondos de bailes, parrandas ni visos de alicoramientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis austeras participaciones en las &#8220;sesiones solemnes&#8221; (como se les llamaba a las presentaciones de car\u00e1cter cultural y ceremoniosas en esa \u00e9poca), obedec\u00edan a mis&nbsp;&nbsp;habilidades para leer, declamar o interpretar a cualquier personaje en una improvisada pieza teatral, pero jam\u00e1s por mi desparpajo ni mis destrezas para &#8220;mover el esqueleto&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo que se va escapando r\u00e1pido, a veces sin notarlo ni sentirlo, me cit\u00f3 a mi primer baile de sal\u00f3n, no precisamente para el evento de mis quince primaveras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi t\u00eda Alicia sali\u00f3 en bombas de fuego y sin consultarme en busca de mis primeros zapatos de tac\u00f3n y se encarg\u00f3 de que pudiera estrenarlos con experticia. Mi hermano no dud\u00f3 en entrenarme para que en corto tiempo yo aprendiera a &#8220;echar un pie&#8221;, porque de ninguna manera me pod\u00eda quedar &#8220;comiendo pavo&#8221;. Confieso que imaginaba que la noche de fest\u00edn se complementar\u00eda con una suculenta cena.<\/p>\n\n\n\n<p>Las advertencias de la conducta que yo deb\u00eda adoptar se me dictaron de inmediato: Si alg\u00fan caballero te &#8220;saca a bailar&#8221;, t\u00fa me miras, si yo levanto las cejas es se\u00f1al de que aceptas la propuesta; si frunzo el ce\u00f1o, ya sabes que desistes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por asuntos de aquellos patrones que en esa \u00e9poca acog\u00ed con naturalidad y que hoy los hubiese vislumbrado como una postura machista ( por no decir &#8216;falocentrista&#8221;) que no ven\u00eda a lugar y con la respectiva anuencia recibida en ese lenguaje de gestos, di mis primeros pasos en el &#8220;Club Fundaci\u00f3n&#8221; con un allegado a la familia que me aventajaba en calendarios pero de entera confianza, al parecer.<\/p>\n\n\n\n<p>El mierdero se arm\u00f3 al d\u00eda siguiente cuando su se\u00f1ora esposa lleg\u00f3 a casa acusando de &#8220;quitamaridos&#8221; a una joven incauta que apenas asomaba a la vida social. Por fortuna y la bondad que me concedi\u00f3 el universo en ese entonces, el esc\u00e1ndalo no se suscit\u00f3 ante la presencia de la &#8220;soci\u00e9t\u00e9&#8221; de aquella provincia infernal.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Comer pavo&#8221;, en el argot coste\u00f1o, es no ameritar que alg\u00fan parroquiano te ceda el honor de invitarte a la lujuria que de alguna manera incita el baile en pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Definitivamente, m\u00e1s apetecible hubiese sido paladear aquel exquisito manjar y sentirme despreciada que vilmente calumniada!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Patricia Berdejo Ilustraci\u00f3n: Allan McDonald Evidente timidez me acompa\u00f1\u00f3 en los albores de mi infancia, pese a que irrump\u00ed del vientre de una dama locuaz, desenvuelta y due\u00f1a de una personalidad extrovertida y singular.&nbsp; Era com\u00fan, en casa de mi abuela materna (en donde se desenvolvieron algunos de los primeros a\u00f1os de mi ni\u00f1ez) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14197,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-14191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-podcast-opinion"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/AD8FEEC7-7DAC-4374-983A-950C2B545B0C.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14191"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14201,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14191\/revisions\/14201"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14197"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}