{"id":17397,"date":"2026-05-21T10:08:15","date_gmt":"2026-05-21T15:08:15","guid":{"rendered":"https:\/\/conexioncesar.com\/?p=17397"},"modified":"2026-05-21T10:08:16","modified_gmt":"2026-05-21T15:08:16","slug":"la-panela-mordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2026\/05\/21\/la-panela-mordia\/","title":{"rendered":"La panela mord\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EL CUENTO DE PEPE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia comienza cuando Patricio Villero, alguien muy emprendedor, inteligente y arrojado, resolvi\u00f3 meterse a la pol\u00edtica, creyendo que ten\u00eda posibilidades de ser elegido como aspirante al Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le toc\u00f3 recorrer punto por punto todo un departamento que no conoc\u00eda, buscarse nuevos amigos y desbordar simpat\u00eda en cada lugar que llegaba. Hab\u00eda sido un hombre hogare\u00f1o, disciplinado, aun cuando la pol\u00edtica hace caminar a algunos por el camino no pensado, especialmente cuando por la situaci\u00f3n misma se va convirtiendo lentamente en el \u00eddolo de las multitudes y es deseado por infinidad de electoras, que buscan relaciones a veces fugaces o pr\u00e1cticas y otras tienen lugar porque ellas est\u00e1n sinceramente enamoradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto le pas\u00f3 a Patricio, mientras, visitando de casa en casa, caminoteaba por los callejones de la Purrutut\u00fa y Concha Moreno. Por ejemplo, en la casa de una se\u00f1ora llamada Petra, reinaba verdadero entusiasmo por su aspiraci\u00f3n pol\u00edtica. Entre ellas se encontraba Maritza, una hermosa morena de grandes y lindos ojos, muy bien proporcionada, quien complacida con su llegada le mostr\u00f3 los afiches que hab\u00eda pegado en la pared, entusiasmada con su campa\u00f1a. Tan s\u00f3lo con mirarla, le not\u00f3 la debilidad amorosa que \u00e9l le hab\u00eda estimulado, sacudiendo as\u00ed a\u00f1os de sumisi\u00f3n; comprendi\u00f3 que iba por buen camino, y la invit\u00f3 a contar con su presencia en premanifestaciones m\u00e1s grandes que tendr\u00edan lugar en los otros barrios de la ciudad, las cuales eran amenizadas por grupos que tocaban m\u00fasica con instrumentos de viento, con conjuntos de acorde\u00f3n famosos, eventos que finalizaban en baile que se prolongaba hasta altas horas de la noche. Ella hab\u00eda resultado ser una incansable bailadora. Del amacice en el baile, pasaron a los discretos, pero lo que \u00e9l buscaba, y que cre\u00eda conseguir con facilidad, no lo coron\u00f3 porque Maritza le result\u00f3 una pareja bien criada, que cuidaba su honor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la pol\u00edtica le fue bien, al ser elegido y entre los festejos que realiz\u00f3 por su triunfo, uno de ellos tuvo lugar en el callej\u00f3n de Concha Moreno, all\u00ed ella, amorosa, ya se sent\u00eda la mujer del se\u00f1or parlamentario, aun cuando en realidad sus relaciones personales no pasaban de ser coqueteos inconclusos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta circunstancia Patricio se alej\u00f3 discretamente y encamin\u00f3 sus esfuerzos a conocer m\u00e1s sobre el triunfo obtenido, a recibir amigos y felicitaciones en su casa, en la cual las mujeres casi no daban a vasto repartiendo caf\u00e9, as\u00ed como bandejas con bollo limpio y pedazos de queso blanco, chicharrones, dulce de At\u00e1nquez y almoj\u00e1banas, comida compartida con una multitud que se sent\u00eda con el derecho de agotar a las muchachas del servicio, las cuales no descansaban en todo el d\u00eda. Sus nuevos amigos se fueron poniendo pesados mientras transcurr\u00eda el agasajo, y Goyita Merino, instal\u00f3 una manguera y cuando alguien quiso repetir agua, le mostr\u00f3 la manguera y le dijo: &#8220;Desp\u00e1chate tu mismo pa&#8217; ve si te jartai&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mes de haber pasado las elecciones, las cosas se fueron tranquilizando, aunque en la calle una corte de electores rodeaba a Patricio pidi\u00e9ndole ayuda, y por este motivo cargaba una peque\u00f1a libreta, en la que anotaba las aspiraciones de tantos y tantos. Parece mentira, pero la mayor\u00eda quer\u00eda ser guarda de renta o polic\u00eda de tr\u00e1nsito; otros le segu\u00edan presentando f\u00f3rmulas m\u00e9dicas que ten\u00edan m\u00e1s de un a\u00f1o de ser recetadas, para enfermos que Patricio sab\u00eda no se hab\u00edan curado, y estaban muertos desde hace tiempo. Era una de las malas costumbres de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tarde en que Patricio caminoteaba por los lados de la alcald\u00eda en la plaza Alfonso L\u00f3pez, se encontr\u00f3 de casualidad con Maritza, quien le reclam\u00f3 su larga ausencia e indiferencia. \u00c9l, ladino y avispado, la requiri\u00f3 a su vez, por sus permanentes negativas a complacerlo. Entonces ella queriendo darle seriedad al asunto le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no hablas de esto con mi pap\u00e1?<br>Al verla se le alborotaron los instintos, y le contest\u00f3:<br>\u2014Si me complaces hablo con tu pap\u00e1 y hasta con el papa en Roma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acto seguido se pusieron de acuerdo, para que Patricio visitara su casa en el pueblo vecino el s\u00e1bado pr\u00f3ximo, donde ella lo esperar\u00eda con sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese s\u00e1bado, con unos cuantos amigos y su guardaespaldas, parti\u00f3 Patricio para el pueblo, donde lo esperaba Maritza en su casa, elegantemente vestida, repartiendo sonrisas por doquier. Primero, atendieron la visita con un agradable caf\u00e9 y luego, cuando ya era la una de la tarde, se trasladaron a la sombra de un hermoso \u00e1rbol que estaba ubicado en medio del patio, y all\u00ed en dos asientos muy cerca uno del otro, conversaron como novios oficialmente aceptados, mientras los amigos de Patricio coqueteaban con las amigas de Maritza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al poco se oy\u00f3 c\u00f3mo le torc\u00edan el pescuezo a varias gallinas y como por encanto apareci\u00f3 una botella de aguardiente Antioque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s o menos a las dos de la tarde, cuando el sitio era refrescado por las brisas del nordeste, se apareci\u00f3 Bartolo, el pap\u00e1 de Maritza, que llegaba sudoroso del trabajo con una mochila con yuca. Inmediatamente Yolanda corri\u00f3 a atender al marido, sac\u00e1ndole ropa limpia del ba\u00fal, y \u00e9ste, despu\u00e9s de limpiarse con una toalla humedecida con agua, Bay Rum y aplicarse Yodora debajo del brazo, sali\u00f3 a saludar a Patricio, a quien invit\u00f3 a la sala para que conversaran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por culpa de la pol\u00edtica Patricio se hab\u00eda vuelto conchudo, y enfrent\u00f3 la petici\u00f3n de mano como si fuera lo m\u00e1s normal del mundo, afirm\u00e1ndole al futuro suegro que ser\u00eda buen marido con su hija y la atender\u00eda a la maravilla, queri\u00e9ndola para toda la vida. Bartolo, ante la seriedad de las palabras que Patricio expres\u00f3, le respondi\u00f3 que en esas circunstancias no hab\u00eda ning\u00fan impedimento y que le complac\u00eda tener un nuero de esa categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, como por arte de magia, sonaron en un pic\u00f3 canciones muy modernas. Maritza, con mucha personalidad y sabi\u00e9ndose respaldada, invit\u00f3 a su futuro marido a bailar, acompa\u00f1ada por todas sus amigas, que lo hac\u00edan a la vez con los amigos de Patricio y otros invitados del mismo pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fiesta estaba muy animada, cuando Patricio autoriz\u00f3 a Maritza para que mandara a alguien al estanco por una caja de aguardiente. Daba gusto ver c\u00f3mo los familiares y amigos del pueblo, tuteaban, y abrazaban a Patricio, el pol\u00edtico elegido por ellos para el Congreso Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como a las cuatro de la tarde en una larga mesa en el patio, se sirvi\u00f3 un sabroso almuerzo de gallina criolla en sancocho y guiso. Cuando finalizaron, optaron por ir a la pluma del patio para lavarse la boca, las manos y continuar el baile con m\u00e1s y m\u00e1s tragos de aguardiente. De pronto en medio de la celebraci\u00f3n, un buen amigo de Patricio y jefe pol\u00edtico del lugar, Bernelis Calder\u00f3n, pidi\u00f3 la palabra y pronunci\u00f3 un sonoro discurso, con el cual, les dese\u00f3 felicidad y amor a los novios. Despu\u00e9s de \u00e9l, quisieron hacer lo mismo otros m\u00e1s, porque eso de la oratoria es como una plaga en los pueblos. Otra gente que proven\u00eda del pueblo, se fue acercando al lugar de la fiesta, colmando las puertas y las ventanas, e incluso algunos de m\u00e1s confianza con la familia, se colaban por el port\u00f3n del patio. Todos quer\u00edan gozar de esa fiesta que le traer\u00eda felicidad y progreso al pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, a las nueve de la noche Patricio anunci\u00f3 que se retiraba, porque deb\u00eda tener especial cuidado al regreso. Al salir de la casa y tomar el tim\u00f3n de su autom\u00f3vil, la t\u00eda Petra le pidi\u00f3 un cupo y Maritza con la lujuria en los ojos, afirm\u00f3 que ella tambi\u00e9n viajar\u00eda para la capital. A las diez de la noche, al llegar a la casa familiar, la t\u00eda Petra le afirm\u00f3 a Patricio:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya usted habl\u00f3 con el pap\u00e1 de Maritza, \u00e9l le dio el visto bueno, as\u00ed que puede proceder con ella.<br>Maritza, complacida, acept\u00f3 la frase de la t\u00eda, pero Patricio no iba preparado para partir con ella y proceder como hombre, que bien hombre era, por lo tanto se confundi\u00f3 un poco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasaron los d\u00edas y Patricio se enred\u00f3 con la pol\u00edtica y el gobierno, por lo que se fue alejando de Maritza, hasta que un d\u00eda reclam\u00f3 el suegro Bartolo al amigo Bernelis que le extra\u00f1aba que el doctor Patricio no hubiera cumplido su palabra y el amigo Bernelis al o\u00eddo le contest\u00f3 con mucha discreci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Me da pena decirles, pero parece que a su hija otro le hab\u00eda mordido la panela primero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bartolo, reflexivo, un poco asustado, le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cuando se vea con el doctor Patricio d\u00edgale que si eso es cierto, se siga comiendo su panela tranquilamente, que no hay problema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CUENTO DE PEPE Esta historia comienza cuando Patricio Villero, alguien muy emprendedor, inteligente y arrojado, resolvi\u00f3 meterse a la pol\u00edtica, creyendo que ten\u00eda posibilidades de ser elegido como aspirante al Congreso. 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