{"id":2911,"date":"2022-07-01T06:37:21","date_gmt":"2022-07-01T11:37:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=2911"},"modified":"2022-07-01T06:37:27","modified_gmt":"2022-07-01T11:37:27","slug":"alma-corazon-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2022\/07\/01\/alma-corazon-vida\/","title":{"rendered":"Alma, Coraz\u00f3n, Vida"},"content":{"rendered":"\n<p>Que arda!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los escritores que quisieron destruir su propia obra<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Ada Nu\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre costar\u00e1 entender qu\u00e9 lleva al escritor a quemar su propia obra, como Saturno devorando a sus hijos. Y, sin embargo, no son pocos los ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando&nbsp;la biblioteca de Alejandr\u00eda&nbsp;se quem\u00f3, se perdi\u00f3 una parte de la humanidad para siempre. El papel arde, el humo se extiende, y los pensamientos de miles de personas registrados en el pergamino se difuminan hasta desaparecer, debido a uno de los peores actos de barbarie que pueden provocarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Si all\u00ed donde se queman libros se acaban quemando personas, siempre costar\u00e1 entender qu\u00e9 lleva al escritor a quemar su propia obra, como Saturno devorando a sus hijos. Y, sin embargo, no son pocos los ejemplos que se&nbsp;han dado en la historia de la humanidad. Aqu\u00ed van algunos de los m\u00e1s famosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Franz Kafka:<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente es uno de los casos m\u00e1s conocidos.&nbsp;En la d\u00e9cada de 1920, cuando Kafka ya estaba enfermo, decidi\u00f3 dejar en herencia a su agente y amigo de confianza Max Brod una serie de escritos (vi\u00f1etas, obras inacabadas, puros garabatos, diarios de viaje o cartas) para que este los quemase.<\/p>\n\n\n\n<p>Brod no solo se neg\u00f3, sino que conserv\u00f3 los papeles despu\u00e9s de su muerte y ayud\u00f3 a consolidar la fama del escritor publicando algunos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Brod no solo se neg\u00f3, sino que conserv\u00f3 los papeles despu\u00e9s de su muerte y ayud\u00f3 a consolidar la fama del escritor publicando algunos. De hecho, hace unos a\u00f1os, decenas de documentos personales del escritor&nbsp;vieron la luz en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Vladimir Nabokov:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;\u00a1Quema la novela!&#8221;. En este caso fue el c\u00e9lebre escritor de &#8216;Lolita&#8217; el que le ped\u00eda a su mujer, Vera, en la localidad de Montreux en Suiza, que por favor quemase su novela &#8216;Laura&#8217;.&nbsp;Como sucedi\u00f3 con Max Brod, ella no cumpli\u00f3 la petici\u00f3n de su marido,&nbsp;y la guard\u00f3 el original en una caja fuerte de un banco suizo, donde estuvo durante tres d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estuvo ah\u00ed, hasta 2005, inacabada (aunque acabada en la cabeza del escritor, seg\u00fan dijo a un periodista), y despu\u00e9s fue&nbsp;finalmente publicada hace unos a\u00f1os&nbsp;por su hijo. Aunque no con el consentimiento&nbsp;de Nabokov.<\/p>\n\n\n\n<p>Emily Dickinson:<\/p>\n\n\n\n<p>La apasionada poeta estadounidense pidi\u00f3 a su hermana Lavinia, poco antes de morir en 1890, que quemara todos sus papeles. Su hermana obedeci\u00f3 en esta ocasi\u00f3n, aunque con reticencias:&nbsp;mand\u00f3 quemar la correspondencia, pero no incluy\u00f3 los 2.000 poemas que Emily&nbsp;hab\u00eda escrito en cuadernos y hojas sueltas porque no consider\u00f3, muy apropiadamente, que se hubiese referido a ellos. Quiz\u00e1 si hubiera sido un poco m\u00e1s obediente nos habr\u00eda privado de una gran obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Mija\u00edl Bulg\u00e1kov:<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, si tienes memoria suficiente, puedes volver a escribir lo que quemaste.&nbsp;En marzo de 1930, Bulg\u00e1kov recibe la noticia de que una de sus obras, &#8216;C\u00e1bala de santurrones&#8217;, ha sido proscrita. Se levanta, mira a su mujer&nbsp;Yelena Sergu\u00e9ievna Bulgak\u00f3va, y echa al fuego una a una las p\u00e1ginas del original &#8216;El maestro y Margarita&#8217;. Las llamas acaban con esa primera versi\u00f3n, aunque \u00e9l volver\u00e1 a escribirla.<\/p>\n\n\n\n<p>Complet\u00f3 el segundo borrador en 1936, momento en el que la mayor parte de la trama de la versi\u00f3n final qued\u00f3 estructurada. Concluy\u00f3 el tercer borrador en 1937. Bulg\u00e1kov sigui\u00f3 puliendo la obra con ayuda de su esposa, pero tuvo que dejar de trabajar en la cuarta versi\u00f3n cuatro semanas antes de su muerte en 1940. Su mujer la termin\u00f3 entre 1940 y 1941. Actualmente,&nbsp;la reconstrucci\u00f3n posterior de Marietta Chudakova&nbsp;es considerada la versi\u00f3n m\u00e1s autorizada y de ella existe una traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de Marta Reb\u00f3n, publicada en 2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Lord Byron:<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso hay truco, pues realmente el protagonista no tuvo mucho que ver en la quema de su propia obra. Cuando Lord Byron escribi\u00f3 sus memorias, se las envi\u00f3 a su amigo, el poeta Thomas Moore, explic\u00e1ndole que no deb\u00edan ver la luz hasta su muerte. Causaron mucho revuelo: mientras que Moore quer\u00eda publicarlas,&nbsp;otro de los amigos de Byron&nbsp;(John Hobhouse) se neg\u00f3 porque alegaba que da\u00f1ar\u00eda su reputaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El editor de Byron, John Murray, estuvo de acuerdo. Las partes no se pusieron de acuerdo y la discusi\u00f3n fue terrible. Finalmente, la decisi\u00f3n fue hacer desaparecer el manuscrito: fue lanzado a las llamas, acabando con las reflexiones \u00edntimas de uno de los autores m\u00e1s importantes del siglo XIX.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que arda!&nbsp; Los escritores que quisieron destruir su propia obra Por: Ada Nu\u00f1o Siempre costar\u00e1 entender qu\u00e9 lleva al escritor a quemar su propia obra, como Saturno devorando a sus hijos. Y, sin embargo, no son pocos los ejemplos. 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