{"id":4731,"date":"2022-11-03T08:30:50","date_gmt":"2022-11-03T13:30:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=4731"},"modified":"2022-11-03T08:30:53","modified_gmt":"2022-11-03T13:30:53","slug":"palafitos-cienaga-grande-trojas-de-cataca-buenavista-nueva-venecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2022\/11\/03\/palafitos-cienaga-grande-trojas-de-cataca-buenavista-nueva-venecia\/","title":{"rendered":"Palafitos, Ci\u00e9naga Grande, Trojas de Cataca, Buenavista, Nueva Venecia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Patricia Berdejo, Comunicadora Social-Periodista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Primitivas formas de vida, vistas solo en documentales, en cavernas no tan m\u00edticas como las de Plat\u00f3n, pero cavernas al fin y al cabo, me inquietaron siempre, inconcebibles a mi parecer.<br>Refugios construidos o formados naturalmente por residuos de rocas, madera, ramas, bejucos; boh\u00edos, chozas, igl\u00fas o cualquier albergue o guarida cimentados en alg\u00fan material sabiamente aportado por las benevolencias de madre natura, no deb\u00eda entra\u00f1ar tanta perplejidad porque parte de mi infancia transcurri\u00f3 en una provincia de las riberas del Magdalena donde tomada de la mano de mi abuela sol\u00eda atravesar un improvisado y endeble puente de tablas que nos exig\u00eda una precisi\u00f3n casi de acr\u00f3batas.<br><strong>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda yo observar con asombro a esas comunidades que nos ense\u00f1aba a mujeres de piel cobriza, tetas ca\u00eddas, ojos oblicuos, ni\u00f1os desnudos y barrigones?<\/strong> parodiar\u00eda sin sentido el juego de la gallina ciega al ocultar mis genuinos ancestros. Negros, indios, mulatos, zambos, mestizos, culisungos, palenqueros; due\u00f1os adem\u00e1s de una sabia intuici\u00f3n, dejaron enclavada en mi memoria sus magistrales p\u00f3cimas y brevajes de hierbasanta y otros bebedizos y afrechos obligados a veces en ayunas, el infalible ant\u00eddoto: &#8220;la curarina&#8221;. Tediosas y hostiles jornadas de trenzas y gajos embadurnada de &#8220;manteca negra&#8221;, inocultables manchones de &#8220;violeta de genciana&#8221;, inmancables ba\u00f1os de &#8220;matarrat\u00f3n&#8221; estrujao cuando nos acosaba la varicela, el salpullido o la sabrosita. Ins\u00f3litos contrastes de las cataplasmas, menjurges de anta\u00f1o con los avances que supe paladear en otrora: botas ortop\u00e9dicas para enmendar mi notorio rodillijuntipatiapartao, la mu\u00f1eca de blondos cabellos que a punta de pilas eveready: &#8220;las del gato&#8221; nos maravillaba vociferando; la magia de los binoculares, la c\u00e1mara polaroid capaz de revelarnos fotos al instante, los viajes a Barranquilla atravesando en ferry para las vacunas, y la a\u00f1orada bicicleta cachona o monareta, esa que a los pocos d\u00edas de estrenar me robaron; y pese a mi llanto inconsolable y mis s\u00faplicas jam\u00e1s me repusieron.<br>En ires y venires, desafiando carreteras destapadas e improvisados puentes militares, atraves\u00e1bamos del Magdalena al Atl\u00e1ntico percibiendo en el recorrido un olor salobre que se fusionaba con la fetidez de las aves que yac\u00edan a orillas de la Ci\u00e9naga. Eran rutinarios tambi\u00e9n los paseos de ollas y hamacas a las acequias y r\u00edos; algunos controlados por compuertas, que, impolutos y di\u00e1fanos descend\u00edan de las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, r\u00edos de piedras, r\u00edos cristalinos, r\u00edos de arena blanca, r\u00edos de bajo caudal, rios de aguas fr\u00edas, r\u00edos de rayas y de babillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><br><strong>A\u00f1oranzas, evocaciones y reminiscencias que el tiempo convierte en irrepetibles y singulares vivencias.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"402\" height=\"446\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4733\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-1.jpeg 402w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-1-270x300.jpeg 270w\" sizes=\"(max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">En cualquier mes de 1985, el destino me arrastr\u00f3 con un grupo de cuasi-colegas, en una lancha con motor fuera de borda a un rec\u00f3ndito lugar donde nuestra imaginaci\u00f3n jam\u00e1s hizo presagios, levamos anclas timoneados por un amigo hacendado, desde una de sus fincas, por las orillas de un r\u00edo llano y pantanoso. Asombrados, cruz\u00e1bamos miradas que vislumbraban complacencia y temor a la vez, por la velocidad con que se desplazaba nuestra peque\u00f1a embarcaci\u00f3n. Infinitas colonias de alcatraces en picada, devorando peces; para ofrecernos un espect\u00e1culo colorido y sinigual. Tr\u00e9mulos y sobresaltados ante la expectativa que nos causaba la majestuosidad de la Ci\u00e9naga Grande divisamos una panor\u00e1mica que nos deslumbr\u00f3 por su inusual encanto, pintorescas casitas acapararon nuestra vista y un sinn\u00famero de canoas que iban y ven\u00edan de una vivienda a otra, nos dej\u00f3 at\u00f3nitos, maravillados.<br>Un descolorido letrero nos daba la bienvenida a &#8220;Nueva Venecia&#8221;. Era inimaginable asimilar viviendas construidas sobre el agua, que fluye, que paradojicamente parece que no corriera, como si estuviera estancada. Modestas chozas levantadas con estacas, sedimentos marinos, manglares, bamb\u00fa, troncos, piedras, ra\u00edces, palmas; fascinantes a\u00fan con sus visos muy perceptibles de austeridad.<br>Contemplar a Nueva Venecia se convierte en una cautivante aventura que a su vez nos sumerge en un entorno muy rudo de visible escasez y notorias vicisitudes, es como vivir la vida en el aire y no en el agua. Los rostros de pescadores, mujeres y ni\u00f1os, percudidos por el sol y la dureza de la supervivencia se notan apacibles unos, otros con un gesto adusto y algunos con una expresi\u00f3n lacia y vac\u00eda. Ni\u00f1os ataviados con ra\u00eddas ropas, juegan, reman, r\u00eden, ayudan en las faenas, pero en su mirada esconden algo indescifrable quiz\u00e1.<br>Cuando la naturaleza les juega limpio, la pesca se convierte en su patrimonio absoluto, material y tangible; ocasionalmente se trasladan a otras veredas para dedicarse a la siembra y al cultivo. En estas chozas elevadas, -por as\u00ed llamarlas- , la tierra cobra firmeza sin uno saber c\u00f3mo, ni por qu\u00e9. Las matas de guineo afloran con sus racimos, al igual que los arbustos de coral rojo, su flor por tradici\u00f3n pulula en los cementerios de provincia. Preservo un fugaz y vago recuerdo de la iglesia que destacaba un campanario viejo, oxidado y visiblemente insonoro.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4732\" width=\"-15\" height=\"-8\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM.jpeg 1024w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-300x169.jpeg 300w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-768x432.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><strong>All\u00ed pasamos un d\u00eda de esos que la existencia no nos vuelve a brindar jam\u00e1s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Los pescadores, los lancheros y los pobres, aquellos que en realidad se ve\u00edan m\u00e1s pobres que nosotros, se esmeraban en prodigarnos atenciones que ciertamente no amerit\u00e1bamos.<br>Cuando enfocaba la mirada en aquellos chicos marginados y de rucias cabelleras que no conoc\u00edan la luz el\u00e9ctrica, supuse que de all\u00ed se fugar\u00edan cerebros bien dotados, nacidos en aquel paraje donde las inclemencias del tiempo no les prodigaban un techo seguro sino una ci\u00e9naga de incertidumbres. Matem\u00e1ticos sin logaritmos ni ecuaciones, f\u00edsicos sin movimiento ni energ\u00eda, factibles juristas, an\u00f3nimos literatos, gimnastas sin entrenadores, poetas innatos, payasos sin carpas ni circos, arquitectos sin maquetas, m\u00fasicos sin guitarras ni violines, voces sin ecos ni aplausos, maestros sin libros ni escuelas, labriegos sin tierras, ebanistas sin madera, astr\u00f3nomos sin firmamentos ni estrellas, cient\u00edficos sin pipetas ni laboratorios, pintores sin lienzo ni pincel, modelos sin dise\u00f1adores ni vestidos y quiz\u00e1 hasta altruistas y fil\u00e1ntropos de coraz\u00f3n; \u00e1ridos de lotes y terrenos a donde cultivar la magnitud y la grandeza que surge de los recovecos de sus nobles entra\u00f1as.<br>Cuando preguntamos por el ba\u00f1o nos se\u00f1alaron una puerta corroida que no rebasaba m\u00e1s de un metro de altura, por cerradura ten\u00eda un clavo doblado; un armaz\u00f3n de madera que simulaba una letrina con un fondo acu\u00edcola desde donde saltaban peces capaces de saltar y asaltar nuestras partes nobles. Nuestro siempre recordado amigo y art\u00edfice por dem\u00e1s de esta traves\u00eda, se arm\u00f3 de su escopeta y disparando a los indefensos vertebrados hizo posible nuestro acceso al improvisado retrete.<br>Descubriendo palafitos a lo largo de la historia encontramos algunos de sus or\u00edgenes en Chile a mediados del siglo XIX exactamente en un lugar llamado Chilo\u00e9, que azotados por terremotos y maremotos, seg\u00fan datos recopilados, prevalece como patrimonio vivo e \u00edcono arquitect\u00f3nico y concurrido por visitantes de todas las naciones. Palafitos tambi\u00e9n hay en Hong Kong, en los Alpes Suizos y en muchos otros lugares, que se constituyen en excelentes fuentes arqueol\u00f3gicas para el estudio de asentamientos prehist\u00f3ricos. Estos, nuestros peculiares palafitos de la Ci\u00e9naga Grande del Magdalena, no tan ins\u00f3litos como los enunciados, han trascendido fronteras, no por el dise\u00f1o de sus estructuras sino por la barbarie de un grupo de paramilitares que en un proceder irracional, esquizofr\u00e9nico y malsano, convirti\u00f3 las aguas de Nueva Venecia y sus alrededores en r\u00edos de sangre, asesinando sin discriminaci\u00f3n a casi un centenar de incautos pobladores en una incursi\u00f3n absurda, armada y desalmada en la desacertada b\u00fasqueda de una c\u00e9lula del ELN que supuestamente se asentaba all\u00ed. Unos a uno fueron levantados de su lecho, los amordazaron cobardemente y los llevaron a aquella iglesia que divisamos a nuestra llegada, para aniquilarlos a mansalva y sin titubeos; muy seguros de que ese vulnerable templo levantado austeramente sobre las aguas de la hoy tinturada Ci\u00e9naga Grande, se convertir\u00eda en el testigo mudo de una de las m\u00e1s truculentas masacres que Colombia recuerde jam\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Patricia Berdejo, Comunicadora Social-Periodista Primitivas formas de vida, vistas solo en documentales, en cavernas no tan m\u00edticas como las de Plat\u00f3n, pero cavernas al fin y al cabo, me inquietaron siempre, inconcebibles a mi parecer.Refugios construidos o formados naturalmente por residuos de rocas, madera, ramas, bejucos; boh\u00edos, chozas, igl\u00fas o cualquier albergue o guarida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4734,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[42,50],"tags":[],"class_list":["post-4731","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-destinos"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/WhatsApp-Image-2022-11-02-at-1.12.50-PM-2.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4731"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4735,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4731\/revisions\/4735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}