{"id":6660,"date":"2023-05-02T07:55:36","date_gmt":"2023-05-02T12:55:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=6660"},"modified":"2023-05-02T07:55:40","modified_gmt":"2023-05-02T12:55:40","slug":"perdidos-en-el-corazon-de-macondo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2023\/05\/02\/perdidos-en-el-corazon-de-macondo\/","title":{"rendered":"Perdidos en el coraz\u00f3n de Macondo"},"content":{"rendered":"\n<p>Por:Eduardo Pertuz<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la exitosa conferencia del ensayista italiano Nuccio Ordine, en la ciudad de Cartagena de Indias, la consigna era llevarlo a Prado Sevilla y a Aracataca. Partimos muy temprano, hicimos estaci\u00f3n en la hermosa plaza de Ci\u00e9naga (Magdalena), donde un espont\u00e1neo gu\u00eda nos acompa\u00f1\u00f3 a visitar los m\u00e1s emblem\u00e1ticos lugares, son tantos los atractivos que, estoy seguro que he de regresar muy pronto a este municipio lleno de historias, leyendas y mucho folclor.\u00a0\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"577\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220-577x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6662\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220-577x1024.jpeg 577w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220-169x300.jpeg 169w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220-768x1364.jpeg 768w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220-865x1536.jpeg 865w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/407A3860-0E48-4682-9552-C9E208499220.jpeg 901w\" sizes=\"(max-width: 577px) 100vw, 577px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todo marchaba como deb\u00eda, era antes del mediod\u00eda, nos acompa\u00f1aba buen tiempo.&nbsp;&nbsp;Llegando a la troncal, un enorme tranc\u00f3n de varios kil\u00f3metros nos sorprendi\u00f3, era un bloqueo en la Gran V\u00eda por algunas protestas y ser\u00eda levantado a las 6:00 p.m. Como el prop\u00f3sito era llevar a Nuccio hasta Aracataca; ten\u00edamos tres opciones: detenernos ah\u00ed y esperar unas siete horas, irnos a Santa Marta, sin llegar al anhelado destino o avanzar y retar cualquier obst\u00e1culo. Seguro de que Nuccio es un calabr\u00e9s tenaz, intr\u00e9pido y de desaf\u00edos, avanzamos decididos. Por fortuna, pocos carros ven\u00edan de regreso; una Toyota TXL se abri\u00f3 de la fila interminable,&nbsp;&nbsp;y yo la segu\u00ed. As\u00ed pudimos avanzar varios kil\u00f3metros, ced\u00edamos paso a los veh\u00edculos que regresaban, hasta que la Toyota logr\u00f3 un espacio en la fila y continu\u00e9 solo avanzando.&nbsp;&nbsp;Una moto Tuc Tuc nos hace se\u00f1as de que lo sigamos y mucho m\u00e1s adelante, nos metimos en un lugar que ten\u00edan los mototaxistas entre dos tractomulas, para entrar a las Trochas en las Bananeras. Al enterarse que \u00edbamos para Prado Sevilla, un joven se ofreci\u00f3 a servirnos de gu\u00eda. Lo seguimos en su moto hasta el puente del ferrocarril. De ah\u00ed en adelante nos adentramos en esas trochas que parec\u00edan interminables, miles y miles de hect\u00e1reas sembradas de bananos. Cuando llegamos al puente&#8230; \u00a1Madre Santa! hab\u00eda que atravesar un r\u00edo, gente ayudando a que los carros cruzaran y no permanecieran varados dentro del r\u00edo, muchos voluntarios con cuerdas y palas contribuyendo en la faena. La ventaja de desplazarnos en un veh\u00edculo todoterreno es que puedes superar m\u00e1s f\u00e1cil estos obst\u00e1culos, el solo salir del r\u00edo implicaba una subida enlodada y escarpada. Nuccio y mi familia me miraban desconcertados como diciendo, \u00a1aja! \u00bfy ahora qu\u00e9 hacemos? .<\/p>\n\n\n\n<p>Con avidez y sin titubeos activ\u00e9 el sistema de tracci\u00f3n especial 4&#215;4 Lodo\/Surco de la Ford Bronco, que nunca me ha fallado en estos recorridos y logramos atravesar el r\u00edo con el agua casi hasta la mitad del carro, para luego subir la loma empantanada sin reparos; como buenos pasajeros colombo-italianos no articulamos palabra, sino que grit\u00e1bamos de alegr\u00eda por la haza\u00f1a. Se escuchaban palabrotas en ambos idiomas, \u00a1nojodaaa! &#8230;era la m\u00e1s suave.\u00a0\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6661\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8-300x169.jpeg 300w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8-768x432.jpeg 768w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8-1536x864.jpeg 1536w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4199291-C546-4794-9BF8-A1E8AADC59E8.jpeg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Curiosamente, mientras hac\u00edamos la traves\u00eda, pas\u00f3 un tren de carga con un ruido tan fuerte, que retumbaba en la ca\u00f1ada. All\u00ed nos abandon\u00f3 el joven gu\u00eda.&nbsp;&nbsp;Continuamos camino por cuenta propia y llegamos a Prado Sevilla, famoso y hermoso sitio donde funcion\u00f3 la sede administrativa de la United Fruit Company. Hoy sus casas son ocupadas por descendientes de algunos de sus trabajadores, conservan enseres de casi 100 a\u00f1os de antig\u00fcedad. C\u00e1lidos y amables nos recibieron. Una de las frutas preferidas del escritor Nuccio Ordine, es el mango, dice que en Italia son ins\u00edpidos y que aqu\u00ed si tienen sabor; casualmente hab\u00eda como cinco mil mangos en el suelo que los recopilaban para venderlos a una empresa procesadora de jugos. Nos dieron v\u00eda libre para tomar cuantos se nos antojasen. Comimos hasta saciarnos, hab\u00eda de todas las variedades; mango de puerco, manzano, de az\u00facar, de chancleta, n\u00famero once, filipino, mango tommy, de fleco, etc. Si para m\u00ed era extra\u00f1o ver una pila enorme de mangos y comerlos sin pena, para un extranjero tambi\u00e9n y m\u00e1s si se trata de su fruta favorita.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos sugirieron que visit\u00e1ramos la finca Macondo, que existe desde los tiempos de la United Fruit Company, a principios de siglo XX. Cuentan que Gabo se inspir\u00f3 en el nombre de esta hacienda para nombrar a Macondo, el pueblo que fue la musa para escribir su c\u00e9lebre novela &#8221; Cien A\u00f1os de Soledad&#8221;. Llegar a la finca Macondo, con su vereda de igual nombre, no fue complicado, dif\u00edcil fue salir del coraz\u00f3n de las Bananeras de Macondo ya que no encontr\u00e1bamos la salida a la v\u00eda principal o troncal para llegar a Aracataca.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"576\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B-576x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6663\" srcset=\"https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B-576x1024.jpeg 576w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B-169x300.jpeg 169w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B-768x1365.jpeg 768w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B-864x1536.jpeg 864w, https:\/\/conexioncesar.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/F4D266CE-BE3A-4957-8C85-53B7FF9BDC6B.jpeg 900w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/figure>\n\n\n\n\n\n<p>Llegamos a un caser\u00edo y en la esquina encontramos a cinco hombres jugando domin\u00f3, cuando preguntamos cu\u00e1l era la ruta de la salida, todos se\u00f1alaron un punto cardinal distinto, discut\u00edan entre ellos sin uno saber qui\u00e9n era el due\u00f1o de la raz\u00f3n, al notar que no hab\u00eda acuerdo entre ellos tuve que intervenir, \u00a1se\u00f1ores! dejen de discutir por favor y ori\u00e9ntenme. Sin perder su amabilidad y luego de un duro consenso al mejor estilo de nuestro &#8220;Congreso de la Rep\u00fablica&#8221;, nos dieron unas indicaciones tan diversas, que bien podr\u00edamos recordarlos como los &#8220;Reyes de la desinformaci\u00f3n&#8221;. <br>Estuvimos desorientados,\u00a0\u00a0las bananeras est\u00e1n llenas de interminables trochas donde transitan camiones cargados de bananos, el tiempo apremiaba y tuve que acelerar la camioneta al estilo Rally Par\u00eds Dakar, dejando una estela de polvo sobre la v\u00eda, por la\u00a0\u00a0velocidad no\u00a0\u00a0percib\u00edamos huecos ni baches,\u00a0\u00a0el sistema de amortiguaci\u00f3n Off Road de la Bronco se activ\u00f3, volvimos a pasar por los mismos sitios, encontramos por\u00a0\u00a0fortuna a un campesino en su bicicleta, curioso personaje\u00a0\u00a0que mientras nos orientaba no dejada de emitir silbidos para acompa\u00f1ar su explicaci\u00f3n, simulaba a un pajarito, palabras-silbidos silbidos- palabras, muy simp\u00e1tico este\u00a0\u00a0campesino con su peculiar modo de expresarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, salimos a la troncal, sobrepasando el monumental tranc\u00f3n, una vez m\u00e1s, la tranquilidad de la carretera pavimentada camino a Aracataca. Entrar a las trochas de las Bananeras con el carro limpio y salir luego con el carro lleno de lodo y polvo, con vestigios de mango hasta en las orejas, encontrar personajes como sacados de un cuento, pasar el r\u00edo, habernos perdido en el coraz\u00f3n de Macondo, nos hizo sentir que ya no \u00e9ramos los mismos, ahora somos m\u00e1s felices y tenemos otras an\u00e9cdotas y aventuras para contar.<\/p>\n\n\n\n<p>_\u201cNinguna aventura de la imaginaci\u00f3n tiene m\u00e1s valor literario que el m\u00e1s insignificante episodio de la vida cotidiana\u201d_. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:Eduardo Pertuz Despu\u00e9s de la exitosa conferencia del ensayista italiano Nuccio Ordine, en la ciudad de Cartagena de Indias, la consigna era llevarlo a Prado Sevilla y a Aracataca. 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