{"id":8691,"date":"2023-09-18T05:12:23","date_gmt":"2023-09-18T10:12:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.conexioncesar.com\/?p=8691"},"modified":"2023-09-18T19:25:49","modified_gmt":"2023-09-19T00:25:49","slug":"la-nina-y-sus-vacas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexioncesar.com\/index.php\/2023\/09\/18\/la-nina-y-sus-vacas\/","title":{"rendered":"La Ni\u00f1a y sus vacas"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Enrique Antonio De Luque Palencia<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Lina Margarita realiz\u00f3 su primera inmersi\u00f3n en la tina de leche, nadie en el pueblo se imagin\u00f3 la capacidad que desarrollar\u00eda despu\u00e9s de someterse a los tortuosos ba\u00f1os de leche combinada con papeletas de benju\u00ed, un polvo m\u00e1gico que decoloraba la ropa sin afectar su textura. Para eliminar el olor a leche cuajada, la ni\u00f1a era restregada con un estropajo h\u00famedo en agua de lim\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lina naci\u00f3 al amanecer en un pueblo ribere\u00f1o, donde su mam\u00e1, despu\u00e9s de descender de las verdes monta\u00f1as antioque\u00f1as, se estableci\u00f3 en un lugar peque\u00f1o y perdido entre el recorrido del gran r\u00edo. Como ella sol\u00eda decir: &#8220;Quien llega aqu\u00ed no se marcha porque se haya adaptado, sino porque no sabe c\u00f3mo regresar&#8221;. Siempre se quejaba y dec\u00eda: &#8220;\u00a1Ay, ave mar\u00eda!&#8221;, un pueblo donde los gallos despertaban a todos, el aroma del caf\u00e9 reci\u00e9n hecho en le\u00f1a flotaba en el aire, y las vacas mug\u00edan, al mediod\u00eda, incluso las totumas sudaban por el calor y la humedad asfixiante. Y no solo eso, a esa hora, el pueblo ol\u00eda a ajo pisado mezclado con carne asoleada durante d\u00edas, rodeada de un enjambre de moscas gigantes que zumbaban e interrump\u00edan la siesta de los jornaleros. Para colmo, por la noche, como describ\u00edan los nativos, cuando el sol dorm\u00eda profundamente y la luna aparec\u00eda en el horizonte, un maremoto de mosquitos hac\u00eda que la poblaci\u00f3n se refugiara en sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre, blanca como la arena del mar, y su padre, de piel color caf\u00e9 con leche, como los lodazales de su tierra, daban lugar a la creencia de que el tono de piel de los habitantes estaba vinculado a su entorno. Uno de los fundadores del pueblo incluso declar\u00f3: &#8220;En estas tierras donde todo llega tarde, el color de nuestra piel se asemeja a la playa, el lodo y el r\u00edo; lo que somos es un matiz de caf\u00e9 con leche&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00eda un fuerte racismo y un regionalismo marcado: eras blanco importado o caf\u00e9 con leche nativo, pero nunca negro o mulato. Por lo tanto, cada vez que nac\u00eda un nuevo miembro en la comarca, las parteras pronosticaban su color de piel seg\u00fan sus \u00f3rganos genitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Lina naci\u00f3, exhibi\u00f3 un color indescriptible, algo entre el caf\u00e9 con leche y el marr\u00f3n oscuro, lo cual alarm\u00f3 a sus padres. Los habitantes del pueblo, en sus conversaciones cotidianas, hablaban de todo. La madre, una mujer creativa e innovadora, propuso cambiar el color de piel de la ni\u00f1a. Fue entonces cuando comenzaron los ba\u00f1os. Acudieron al abuelo, propietario de un hato de m\u00e1s de 200 vacas par\u00edas en su finca llamada &#8220;El Amparo&#8221;. Esta finca produc\u00eda diariamente mil litros de leche, almacenados en tinas de aluminio con una capacidad para 45 litros, destinados a la fabricaci\u00f3n de queso salado, suero para el consumo de la finca y la venta, lo que manten\u00eda la finca.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 5:00&nbsp;&nbsp;de la ma\u00f1ana llegaba la tina con 20 litros de leche a la casa de los padres de Lina Margarita. A esa hora, la madre preparaba el ba\u00f1o. Este ritual duraba cinco horas y consist\u00eda en la preparaci\u00f3n de la mezcla que cambiar\u00eda el color de la ni\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros ba\u00f1os fueron ruidosos, ya que la ni\u00f1a gritaba en desacuerdo, pero no lograba ahuyentar ni a las moscas pegadas en los alambres donde colgaban las pencas de carne salada.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, la ni\u00f1a comenz\u00f3 a disfrutar de los ba\u00f1os, y su piel comenz\u00f3 a cambiar. Su madre estaba feliz, pero en el pueblo la observaban con recelo, atribuy\u00e9ndole poderes sobrenaturales. Lina, por su parte, estableci\u00f3 una conexi\u00f3n especial con las vacas y comenz\u00f3 a hablar con ellas. Incluso lleg\u00f3 a predecir cu\u00e1ndo una vaca dar\u00eda a luz o si un ternero estaba enfermo y morir\u00eda. Lo m\u00e1s sorprendente es que pod\u00eda identificar la vaca cuya leche se usaba en su tratamiento cada ma\u00f1ana, lo cual desconcert\u00f3 a la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde, cuando el sol se desped\u00eda y se entregaba a la noche, como sol\u00eda decir el esposo, \u00e9l y su esposa se sentaron con seriedad en el taburete de siempre. Despu\u00e9s de hablar de los eventos normales del d\u00eda, la esposa abord\u00f3 el tema que la preocupaba. Mijo, Lina est\u00e1 en problemas; ahora habla con los animales y afirma saber cu\u00e1les son las vacas que le donan la leche y cu\u00e1les le gustan m\u00e1s. Dice que esas vacas la van a curar. F\u00edjate que ayer, durante el ba\u00f1o, todo iba bien hasta que se sumergi\u00f3 y dijo: &#8220;Esta es la leche de las vacas que m\u00e1s me gustan&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2018Am\u00e1\u2019 dile a Campo que cuando llegue a &#8220;El Amparo&#8221; le agradezca a Luna, Cacho Flojo y La Roncona; dice que son las mejores, m\u00e1s nutritivas y pigmentadas, muy frescas y medicinales. Me asust\u00e9, mijo, no supe qu\u00e9 decirle a la ni\u00f1a. Ella segu\u00eda hablando y se sumerg\u00eda en la leche con alegr\u00eda. La saqu\u00e9 apresuradamente, pensando en suspender los ba\u00f1os a pesar de que su piel ya estaba clara.<\/p>\n\n\n\n<p>El pap\u00e1, sin dejar de balancear el musengue para ahuyentar a los mosquitos, le respondi\u00f3: Mona, deja de preocuparte. \u00bfC\u00f3mo puede Lina hablar con las vacas y saber de qui\u00e9n es la leche que usamos en su ba\u00f1o? Ma\u00f1ana te acompa\u00f1ar\u00e9, pero primero cambiaremos la tina de leche con el vecino, y ver\u00e1s que ni se dar\u00e1 cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo estaba planeado y comenzaron el ba\u00f1o al d\u00eda siguiente. Lina se sumergi\u00f3 en la leche y, al salir, grit\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n lo hizo? Dime, \u2018Am\u00e1\u2019, \u00bfQui\u00e9n tuvo la audacia? \u00bfQui\u00e9n cambi\u00f3 mi leche?<\/p>\n\n\n\n<p>El ba\u00f1o se suspendi\u00f3 inmediatamente, pero los gritos llegaron a o\u00eddos de todo el pueblo. Los padres, asustados, ordenaron que los ba\u00f1os se detuvieran, incapaces de creer lo que estaba sucediendo. Lina, con su piel ahora clara, conserv\u00f3 una habilidad especial: segu\u00eda hablando con las vacas, y el pueblo entero se volvi\u00f3 loco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Enrique Antonio De Luque Palencia Cuando Lina Margarita realiz\u00f3 su primera inmersi\u00f3n en la tina de leche, nadie en el pueblo se imagin\u00f3 la capacidad que desarrollar\u00eda despu\u00e9s de someterse a los tortuosos ba\u00f1os de leche combinada con papeletas de benju\u00ed, un polvo m\u00e1gico que decoloraba la ropa sin afectar su textura. 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