Arte y cultura

Escuelas de música vallenata: espacios que transforman a Valledupar

En los últimos diez años, las escuelas de música vallenata han pasado de ser simples academias de acordeón a convertirse en verdaderos centros de construcción del tejido social del municipio de Valledupar. Durante un conversatorio que se llevó a cabo en el marco de los 476 años de Valledupar , gestores culturales analizaron el tema y coincidieron al afirmar que esta iniciativa ha logrado alejar a los niños, adolescentes y jóvenes, de la violencia y el consumo de sustancias sicoactivas. 

Este programa ha ido creciendo y de 800 inscritos durante una primera etapa, se ha incrementado a 4.500 niños, adolescentes y jóvenes de la zona urbana y corregimental que se han beneficiado y se han convertido en embajadores del vallenato ante el mundo. 

Para la gestora cultural María Consuelo Sánchez, estas escuelas son oportunidades para crecer como ciudadanos y aportar a la ciudad. “Merecemos una ciudad donde podamos ser amigos, una ciudad donde podamos construir proyectos juntos, porque este es un espacio de hacer vida y cuando hacemos vida generamos una ciudad más amable”, advirtió durante su intervención en el conversatorio. 

Con cada acordeón que se afina y cada canción que se comparte, Valledupar demuestra que la cultura no solo preserva su legado, sino que también construye puentes de esperanza y convivencia. En esta sinfonía de oportunidades, la ciudad encuentra la melodía que la hace más humana.

En Valledupar, esas notas no solo llenan salas; están reescribiendo la narrativa de una comunidad que elige el ritmo como herramienta de transformación social. Como dice la canción, “el vallenato es vida”; y en cada acordeón que se afina, la ciudad encuentra una nueva esperanza.

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *