Arte y cultura La entrevista

Por: Renato Laíno Marchena

La vida de esta joven vallenata ya no será la misma luego de su participación en 2023 del reallity Yo Me Llamo producido por el Canal Caracol. Quien interpretó o imitó a Ángela Aguilar, la artista mejicana nieta de Antonio Aguilar e hija de Pepe Aguilar, es la vallenata Nina María Murgas Zuleta, la menor de tres hermanos y heredera musical de Jimmy Murgas Guerra, un reconocido intérprete de música vallenata que muestra sus dotes en diferentes escenarios donde es contratado con su agrupación. Por el lado de su madre Meredith Zuleta, Nina también recibe una dosis de herencia musical pues esta familia tiene numerosos exponentes del folclor vallenato. No está lejano el deceso de Cristóbal Rafael Zuleta Hinojosa, “Toba” Zuleta, pariente cercano de los Hermanos Zuleta Díaz quien hace un par de años murió en una clínica de Bogotá. 

Con su papá Jimmy Murgas

El inicio  

“Yo no quería presentarme, pero mis tías me insistieron que fuera” recuerda Nina al referirse a la manera en que llegó a la Casa de la Cultura de Valledupar a comienzos de 2023 a donde fueron convocadas personas que quisieran participar en la selección de potenciales actores o cantantes.  

Dice que cuando cuando llegó al sitio no sabía qué iba a hacer, le pidieron que imitara a un artista,  “Yo no sabía a quien imitar, nunca había pensado en eso”, recuerda Nina. 

“Uno de la producción de Caracol me dijo que imitara a Ángela Aguilar, la verdad yo no tenía referencia de quién era ella y no sabía que música cantaba. Entonces me mostraron una imagen de la artista cantando y yo hice algo como ella, tratando de imitarla con el tema La Llorona. Pasados unos días me llamaron para que fuera a Barranquilla y allá volví a hacer la imitación. Allá se presentaron muchas personas con diversos personajes”, dice Nina. 

Pasados unos días la llamaron para que se fuera a Bogotá puesto que había sido admitida para el reality Yo Me llamo en el que interpretó a Ángela Aguilar, personaje con el que sobresalió por el enorme parecido en la interpretación vocal con reconocidos temas de la música ranchera y regional mejicana. 

Renato Laíno entrevista a Nina Murgas : Yo me llamo Ángela Aguilar

Aunque no llegó a la final, la Ángela Aguilar vallenata se destacó no solo por su interpretación vocal y el relativo parecido físico, sino por los vestidos que se ganaron la admiración de los jurados, Amparo Grisales, Pipe Bueno y César Escola. Estos vestidos, revelaron sus padres Jimmy Murgas y Meredith Zuleta, “nos demandaban enorme esfuerzo para confeccionarlos. Esos vestidos nos costaban cerca del millón de pesos cada uno, y fueron como 20 que se confeccionaron, amanecíamos pegando botones y detallando los vestidos”, dice Jimmy Murgas, quien además nos contó que se habían endeudado para confeccionar los vestidos. “Los confeccionábamos con el apoyo de una diseñadora experta en elaboración de vestidos de novia, y una vez hechos buscábamos en el aeropuerto quien nos colaborara para llevarlos a Bogotá a tiempo para que Nina los luciera, en sus presentaciones”. 

La preparación del personaje 

“Dado que nunca había imitado a nadie, me tocó hacer un gran esfuerzo para hacerme al personaje de Ángela Aguilar, aprenderme sus canciones para las presentaciones; en los descansos, durante las sesiones de maquillaje, a toda hora estaba aprendiéndome la respectiva canción para la presentación; eso me tensionaba y me ponía nerviosa. Algunos compañeros como el personaje de Miguel Bosé y el de Vicente Fernández me aconsejaban y animaban para que quedara bien”, dijo Nina. 

Al referirse a los compañeros del reallity, asegura que mantuvieron buenas relaciones, “Aunque no pensábamos que ganaría el que ganó, pues personalmente lo acepté pues lo que va a ser para uno así resulta, y ese muchacho se esforzó”, agrega. 

Al referirse a su relación con las damas concursantes dice que fue excelente, pero destacó el apoyo que recibió del chileno que imitó a Miguel Bosé y el del cucuteño que interpretó a Vicente Fernández.

El encuentro con la nieta de Antonio Aguilar 

Finalizado el reallity que fue ganado por el imitador  de Carin León, Nina nos contó: “Cierto día, hace como un mes fui invitada al programa “Día a Día”, y allí me llevé la grata sorpresa de encontrarme con Ángela Aguilar, quien había sido invitada al encuentro conmigo, su imitadora. Me llevé una grata impresión de Ángela, quién mostró ser sencilla pese a su trayectoria. Tras entregarme unos obsequios como uno de los perfumes que produce y una muñeca, me aconsejó y animó a que siguiera adelante con mi proyecto artístico y me agradeció por haberla imitado tan bien. Se refirió a mis vestidos y expresó su admiración por ellos. Incluso el que yo tenía puesto ese día, uno rojo, que no alcancé a lucir en el reallity, es uno que ella denomina ‘Piensa en mí’, porque ella le tiene nombre a sus vestidos. Ángela me dijo que siguiera, que ella sabía que yo tenía mi esencia, y me invitó para el mes de agosto a Méjico para presentarme allá junto con ella” recordó Nina Murgas. 

Las presentaciones 

La Ángela Aguilar vallenata está siendo contratada para presentaciones en diferentes escenarios en Cundinamarca, Boyacá, los Llanos y Antioquia, son tres o cuatro presentaciones al mes, las que hace con su agrupación musical, integrada por siete músicos, con quienes tiene montados los temas que interpreta su imitada y que tanto gustan en dichos lugares. En contraste, siendo vallenata, aquí no se ha presentado en ningún escenario, aquí no le han dado la importancia al personaje. Su mánager Alexa Gil, quien también representa a Luister y en el pasado a otros participantes de Yo Me Llamo, se encarga de todo, de la agrupación, de los ensayos en el escenario ‘Mi Sol’ en Bogotá, y obviamente de la contratación. 

La Ángela Aguilar vallenata es consciente que el personaje que interpreta podrá llegar a su final en uno o dos años, por lo que no descuida su nombre Nina, que proyecta en redes sociales y con el que puede darle salida a su auténtica expresión artística como es la interpretación de la música vallenata, sin descartar que pueda seguir presentando los temas de la música ranchera o regional mejicana. Tampoco desdeña la posibilidad del ejercicio de su profesión como abogada, título que está a punto de obtener de la Universidad Popular del Cesar- UPC,  “Soy la menor de tres hermanos, y todos profesionales, un diseñador gráfico egresado de la Fundación Universitaria del Área Andina y la socióloga de la Universidad Popular del Cesar”. Reconoce cómo desde el Batallón La Popa, perteneciente de la Décima Brigada del Ejército, recibió el apoyo durante el reality, “Es que yo estuve vinculada al Ejército en el año 2022, por eso expresaban su apoyo hacia mí”, dice Nina, quien aseguró que su familia la respaldó al máximo y mucha gente de la región y de otros sitios de Colombia que le reconocían su capacidad artística.

Arte y cultura

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata con la finalidad de darle mayor dinámica y amplitud al repertorio de los concursantes en la final del concurso de acordeón profesional del 57° Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al cantante Iván Villazón, ‘La Voz Tenor del Vallenato’, determinó que deben interpretar por el sistema de balotas, una canción obligatoria.

De cada aire se escogieron cinco canciones para un total de 20 que tuvo el respaldo de los investigadores Julio Oñate Martínez, Antonio Daza Orozco y Celso Guerra Gutiérrez. A cada acordeonero al momento de su inscripción se les entrega un Cd con las respectivas canciones.

Las canciones seleccionadas para la noche del cuatro de mayo en la final de acordeón profesional donde estarán cinco acordeoneros, son las siguientes:

Paseos. ‘La margentina’ (Julio de la Ossa Domínguez), ‘La guayabalera’ (Isaac ‘Tijito’ Carrillo Vega), ‘Morenita’ (Leandro Díaz Duarte), ‘La golondrina’ (Rafael Escalona Martínez) y ‘Los malos años’ (Emiliano Zuleta Baquero).

Merengues. ‘Tiempos idos’ (Alfonso Cotes Queruz), ‘Sueño español’ (Adriano Salas Manjarrés), ‘Luis Mariano’ (Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez), ‘La brasilera’ (Rafael Escalona Martínez) y ‘Dina López’ (José Vicente ‘Chente’ Munive Rondón).

Sones. ‘El león de Granada’ (Francisco ‘Pacho’ Rada Batista), ‘Mi mata de col’ (Abel Antonio Villa Villa), ‘Soy el vallenato’ (Julio Oñate Martínez), ‘La interiorana’ (Calixto Ochoa Campo) y ‘El Plan de Salas’ (Calixto Ochoa Campo).

Puyas. ‘La Sierrita’ (Orlando Escobar), ‘La taruya’ (Andrés Landero), ‘La zoológica’ (Náfer Durán Díaz), ‘La puya vallenata’ (Alejandro Durán Díaz), ‘Los montes no tienen llaves’ (Fortunato ‘Fruto’ Peñaranda).

Las mencionadas canciones los acordeoneros profesionales y sus respectivos acompañantes, las conocen en su totalidad y será la mejor ocasión para interpretarlas y recordarlas en la recta final del concurso que coronará al nuevo Rey Vallenato.

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araújo, manifestó al respecto. “Con esta medida que se viene implementando desde hace varios años, estamos contribuyendo a recordar esas canciones que eran las preferidas de acordeoneros y compositores muy pegados al corazón del folclor vallenato”.

Inscripciones

Las inscripciones para los distintos concursos estarán abiertas hasta el viernes cinco de abril a las 6:00 de la tarde y se reciben de manera presencial en las oficinas de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, ubicadas en la Carrera 19 No. 6N-39 de Valledupar, también a través de correo certificado o en el correo electrónico: inscripcionesfesvallenato@gmail.com Mayor información de las respectivas inscripciones, requisitos y el reglamento en el celular: 315 7580186

Los concursos que tienen cabida en este certamen son: Acordeón Profesional, Acordeonera Mayor, Canción Vallenata Inédita, Piqueria Mayor, Acordeón Aficionado, Acordeón Juvenil, Acordeón Infantil, Acordeonera Menor, Piqueria Infantil y Piloneras Mayores, Juvenil e Infantil.

Dentro de los concursos también se realizará el de Pintura Infantil, Los Niños Pintan el Festival Vallenato, para estudiantes entre los 8 a 12 años que cuenta con el patrocinio del Centro Comercial Mayales Plaza, y se llevará a cabo el domingo 28 de abril a partir de las 8:00 de la mañana.

El año pasado se registró el récord de concursantes con 378 estudiantes que tuvieron la ocasión de unirse a esta causa folclórica que los vincula directamente con el Festival de la Leyenda Vallenata.

En los próximos días se abrirán las inscripciones para este pintoresco concurso que entregará llamativos premios a los ganadores.

Arte y cultura Opinión

Por:Gonzalo Restrepo Sánchez

Antes de entrar al análisis de esta película, es pertinente introducir un poco el personaje de la vida real Rudolf Höss. Si bien, no hay mucho que destacar cunado lo apodaron el carnicero de Auschwitz (responsable de la muerte de tres millones de personas); la película no va específica y visualmente sobre ese crimen.

Lo interesante de la película de cineasta Jonathan Glazer, es en cierta medida un descaro descriptivo, que no obstante, si no busca en ningún instante tensión o angustia, la progresión dramática crece pues la forma en cómo vive él y su familia contrasta enormemente con lo que pasa a su alrededor (que no vemos, pero sabemos que ocurre) y que es cubierto por una tapia [su esposa riega las flores a espaldas de Auschwitz]. Dicho en otras palabras: hurga emociones desagradables con escenas encantadoras. Es —como si explicáramos—: una conformidad visual y una distinción circunstancial —que es donde radica el éxito del guion.

Pero no solo es la imagen visual o visual sonora, son unos diálogos tan sosegados de la vida en familia, que nos sitúan más cerca del sentimiento angustioso, que lo familiar en la vida de un criminal (murió a los 93 años y la historia le recuerda en la cárcel de Spandau, en Berlín, tras más de 40 años de cautiverio). Claro que esto no lo plantea el filme, que recrea de forma serena y tranquila una vida en familia, y nos permite pensar cómo puede ser que un hombre (tan asesino) pueda llevar una buena vida como un buen marido, y padre que lee cuentos a sus hijos sin remordimiento alguno.

Un componente que halla su zona de interés por otro lado, son los intérpretes: el comandante nazi que encarna Christian Friedel, y ella, una señora de su casa y sus labores, que interpreta Sandra Hüller (la vimos recientemente en “Anatomía de una caída”) y que aquí está superlativa, quedando aferrada a su futilidad.

En lo estrictamente cinematográfico y ahí su valor y diseño visual: lo “fuera de campo” [todo aquello que queda fuera del encuadre del plano] y donde se es consciente de las entrañas y las emociones de lo que no vemos —estructura pregnante—, pero que “vemos” por los sentimientos que priorizan sobre dos cosas: de lo que es indecible e inimaginable, y la vida miserable de Höss (aunque lleve una vida placentera).

Por otro lado, a modo de clase magistral de Glazer, es la luminosidad o emoción que irradia las imágenes. Lo cierto es que las imágenes sujetan algo que repercute su mera apariencia: “Las imágenes se cargan, se habitan, albergan recuerdos, transmiten experiencias […] y, en medio de esa compleja naturaleza, nos situamos nosotros como sujetos que participan de un acto perceptivo en el que todo ello cobra sentido” (López de Munain, 2017). Así, la imagen, se transforma en algo que escapa de un simple miramiento aislado para imbricarse —ineluctable—, con el receptor.

Como punto de partida a lo anteriormente señalado, recordar las reflexiones de Walter Benjamin a propósito del “aura” (de la imagen) a modo de soporte conceptual para tratar de ahondar en estos resbaladizos tópicos. Deliberar el aura es pensar a su vez, su apariencia, el “revestimiento” de la imagen; aquello que fortalece o empuja el objeto y que —al mismo tiempo—, lo transfigura en una experiencia endosable y social. Para Catherine Perret, el “aura” es una noción dialéctica adecuada para la experiencia dialéctica.

Referencia

López de Munain, Gorka (2017) “Imagen aurática y experiencia», e-imagen, Revista 2.0, Sans Soleil Ediciones, España-Argentina

Arte y cultura

Después de que en 2019 su libro “Revolcando mi cama” llegara con éxito a cientos de lectores, la sexólogo Nereyda Lacera regresa con una segunda edición, que será presentada a fines del mes de abril en un congreso de sexólogos en  Cuenca, Ecuador, y posteriormente en la Feria del libro en Bogotá. 

“Invito a las mujeres y a sus compañeros de vida a revolcar su cama, allí en este libro van a encontrar nuevos artículos además  de los encontrados en el primer libro que vienen mucho más ampliados y actualizados. 

Es un llamado a las mujeres para que salgan del rigor el prejuicio y el miedo a la sexualidad con los que nos educaron”, dijo la reconocida sexóloga.  

La profesional asegura que  a través de este libro, la mujer tiene la oportunidad de conocer su propio cuerpo y liberarse de esos secretos que por tantas generaciones se escondieron debajo de las sábanas. “Lo que se busca es empoderar a la mujer del erotismo,  a que los  hombres conozcan su sexualidad y la manera cómo abordarla con sus parejas, lo que garantiza una mayor felicidad y una vida sexual plena”. 

En este momento y hasta el 15 de marzo, “ Revolcando mi cama” está disponible  a precio de preventa en la página www.nelasexologa.co o en el contacto de watsap 3157082894, para que mujeres y hombres puedan disfrutar de su lectura y tener una vida sexual sana y placentera libre de prejuicios y tabúes. 

Arte y cultura

Por: Gonzalo Restrepo Sánchez

Sobre la cinta basada en el libro —ganador del Premio Pulitzer— “Prometeo americano: El triunfo y la tragedia de J. Robert Oppenheimer” de Kai Bird y Martin J. Sherwin; lo primero que se me ocurre escribir, y queriendo acercarme a las declaraciones del cineasta Paul Schrader (“Taxi driver”, 1976, “La última tentación de Cristo”, 1988) es que es la mejor y más importante película en lo que va de este siglo. Pero hay dos argumentos al respecto para defender mi introducción.

Primero, y lo digo sin exageración alguna. El cineasta Christopher Nolan ha administrado con éxito en su narrativa, un tono equilibrado a la manera y forma en que se ha desarrollado la radiografía de un personaje sorprendente —fue portada en la revista “Time”—. Un interlocutor que en el actor Murphy, su mirada, su expresión y sus aspavientos nos entrega toda una psicología de un científico.

Una de las primeras cosas que salta a la vista en esta cinta, es cómo Nolan no solo produce una narrativa tan personal, sino también en su propuesta dramática arropada por una música acorde a su ritmo sobre una historia del pasado, pero cargada de la zozobra e incertidumbres de nuestros días sobre estos asuntos de guerras nucleares. Con una cámara firme, el cineasta Nolan nos arrastra pues al otro lado de “la estación” (metafóricamente hablando) desde y donde podemos entrever al ser humano través de un plano o contraplano, sin que sea un simple encuadre. En este sentido de la gramática cinematográfica y ante la ausencia de una linealidad narrativa, el montaje a modo de intriga —acumulativa—, plantea un tono de thriller, para que el habitante a la sala de cine no aparte la mirada de la pantalla.

Pero otro asunto para esta película que ganó todos los premios de la industria del cine este año, tiene que ver que las imágenes contienen algo que trasciende en su forma o apariencia. Si las imágenes se asignan, se habitan, alojan evocaciones, y transfieren experiencias, es a través de esa compleja naturaleza, donde nos situamos nosotros como sujetos que participan de un acto perceptivo en el que todo ello cobra sentido.

Visto así el asunto, otra clave en este éxito tan tremendo de “Oppenheimer” es la imagen aurática, y que tomamos como primer paso las reflexiones de Walter Benjamin a propósito del “aura”. “Advertir el aura de una cosa significa dotarla de la capacidad mirar”. Cuando en su artículo López de Munain formula: ¿qué hace que ciertas experiencias perceptivas provoquen que una obra adquiera una dimensión que excede a aquello que se deduce de su mera materialidad?

“Quitarle la envoltura a cada objeto, triturar su aura, es la signatura de una percepción cuyo sentido para lo igual en el mundo ha crecido tanto que incluso, por medio de la reproducción, le gana terreno a lo irrepetible.” (W. Benjamin, “La obra de arte en la época de su reproducción técnica”, en Discursos interrumpidos I, Taurus, Madrid, 1973, p. 25). Lo cierto es que proyectar que observar aquello que no se ve pero que se “observa”, es porque se concibe, y es también hablar de la fuerza de la forma.

“El aura no es un predicado aplicable estrictamente a los objetos, sino más bien a la estructura de percepción del observador, a la experiencia en él generada […]. Decía Benjamin que “si se definen las representaciones radicadas en la “mémoire involontaire”, que tienden a agruparse en torno a un objeto sensible […] el aura que rodea a un objeto sensible corresponde exactamente a la experiencia que se deposita como ejercicio en un objeto de uso”. De modo similar, Didi-Huberman añade que lo “aurático sería el objeto cuya aparición despliega, más allá de su propia visibilidad, lo que debemos denominar imágenes, sus imágenes en constelaciones o en nubes, que se nos imponen como otras tantas figuras asociadas que surgen, se acercan y se alejan para poetizar, labrar, abrir tanto su aspecto como su significación, para hacer de él una obra de lo inconsciente” ((López de Munain, 2017).

Referencia

López de Munain, Gorka (2017) “Imagen aurática y experiencia», e-imagen, Revista 2.0, Sans Soleil Ediciones, España-Argentina

Arte y cultura

Este martes 12 de marzo el cantautor vallenato de 74 años, Álvaro Cabas Pumarejo conocido como el “Cantor del Valle”, será condecorado en nuestro país con la Orden del Congreso de la República en el Grado Caballero. 

La ceremonia, será un gran homenaje que se le tributará a este juglar de la música vallenata, la cual se realizará en el Salón de la Constitución del Capitolio Nacional a partir de las 12 de medio día. 

Junto a Álvaro Cabas Pumarejo, el Congreso de la República de Colombia también rendirá homenaje al cantante vallenato Alberto Fernández Mindiola. 

El hijo de Ángel Cabas y Ernestina ‘Tina’ Pumarejo nació un 23 de diciembre, antes de la noche buena, en el año 1949. Es el sexto de once hermanos que conforman una de las tradicionales familias vallenatas. 

Este es un merecido homenaje al compositor Álvaro Cabas Pumarejo, autor de más de 60 canciones, grabadas muchas de ellas, por artistas como Diomedes Diaz, Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate, Pedro García, Iván Villazón, Beto Zabaleta, Rafael Orozco y Silvio Brito, entre otros. 

Cantautor costumbrista, acordeonero que fue elegido rey vallenato aficionado y hombre parrandero compositor de canciones como:  Serenata Vallenata, Solo Por Ti, Mi Rosalbita, Silencio del Pasado, La Pajarita, Corazón Atormentado, Sendero de Ilusiones, Tus Ojos Negros, Orgullo y Sentimiento, Ay Ombe Morenita, Trovador Sentimental, Convivencia y El Cantor del Valle, entre las más conocidas. 

La música de Álvaro Cabas Pumarejo será inmortal y es un honor para Valledupar que se le entregue esta condecoración a uno de sus hijos.  Así lo plasmó Julio Oñate Martínez en este verso: “Señora Tina/me le dice a su querido hijo que hay un amigo que no lo olvida/ que siempre cante/ que no se calle/ que le haga honor a Valledupar/ que siga siendo el cantor del Valle/ que nunca lo vamos a olvidar. Para cuando pase el tiempo/ recuerden en las parrandas/ recuerden con sentimiento/ los cantos de Álvaro Cabas” . 

Arte y cultura

Este fin de semana se llevó a cabo en Valledupar una presentación de Vallenato en Tacones organizada por la Fundación Decuplum y EVAFE.

Fue una tarde llena de talento desbordante en la que reinas de varias categorías del Encuentro Vallenato Femenino EVAFE cautivaron al nutrido público que asistió a esta jornada.

La Presidenta del EVAFE, Sandra Arregoces indicó que este primer Vallenato en Tacones 2024 reunió a talentosas niñas y jóvenes que llegaron de diferentes partes de Colombia. Anny Gulfo, reina acordeonera profesional EVAFE en la actualidad y Laura  Sofia Benilez, reina infantil 2023 encabezaron la nómina de mujeres artistas que lidera el  Festival de las Mujeres EVAFE, el evento de género de vallenato más importante de Colombia.

Con este tipo de eventos se busca promocionar y apoyar el vallenato femenino que en los últimos años se ha venido posicionando no solo en Valledupar sino en todo el país. 

Arte y cultura

La magia del maestro Hayao Miyazaki ha vuelto a cautivar al mundo. En una noche llena de sorpresas y emociones, “El niño y la Garza”  ganó el premio Oscar a Mejor Película Animada. 

“El niño y la garza” ha sido aclamada por la crítica por su hermosa animación, su historia conmovedora y su mensaje universal sobre la amistad, la naturaleza y la esperanza.

La calidad de la animación japonesa y la incomparable capacidad del director para crear historias que resuenan con públicos de todas las edades, fueron factores fundamentales para que la película lograra quedarse con la deseada estatuilla. 

El triunfo del director se convirtió en un hito en la historia de la animación japonesa. A sus 82 años Miyazaki es el primer cineasta en ganar tres Oscars en esta categoría, tras sus victorias por “El viaje de Chihiro” (2002) y “El viento se levanta” (2014).

En la categoría Mejor película animada, “ El niño y la garza” compitió con otras cintas como: “Elemental”, “Nimona”, “Robot Dreams” y “Spider-Man: Across the Spider-Verse”, una de las favoritas de la noche.

La película ha sido un éxito de taquilla en Japón y en todo el mundo, y ha sido recibida con entusiasmo por los fans del director y por la crítica especializada.

En Colombia la cinta es recordada por el escándalo mediático de la diseñadora gráfica barranquillera Geraldine Fernández, quien  a través de una cadena de mentiras engañó al país con su supuesta participación en la película. 

Arte y cultura País

El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes anunció la apertura de la convocatoria Jóvenes por el Cambio 2024, dirigida a colectivos o agrupaciones artísticas y culturales conformadas por jóvenes colombianos, entre 18 y 28 años, provenientes de diversos territorios del país, tanto urbanos como rurales.

 Su objetivo es fortalecer y promover el desarrollo de propuestas de formación, creación, circulación e investigación relacionados con las culturas, las artes, los saberes y el patrimonio cultural.

 Asimismo, busca estimular el trabajo colaborativo con oportunidades a grupos y colectivos que desarrollan propuestas artísticas y culturales transformadoras. Estos grupos, a través de su creatividad, lenguajes y prácticas culturales, impactan en la transformación social de sus territorios y en la reconstrucción del tejido social.

La convocatoria entregará 1.000 incentivos económicos de 12 millones de pesos cada uno a colectivos o agrupaciones artísticas y culturales conformadas por al menos tres jóvenes.

Pueden participar grupos o colectivos que representen diversos sectores como mujeres, LGBTIQ+, vigías del patrimonio, barrismo social, jóvenes indígenas, afrocolombianos, raizales, palenqueras, pueblo Rrom y comunidades campesinas, entre otros.

Para postularse, el colectivo o agrupación debe entregar un video de presentación y una propuesta escrita del proyecto. La postulación debe realizarse a través de https://jovenes.mincultura.gov.co/, donde también hay información detallada sobre la convocatoria.

¿Qué tipo de propuestas apoya la convocatoria?

Jóvenes por el Cambio apoyará propuestas relacionadas con la formación, creación, circulación e investigación artística y cultural en contextos urbanos o rurales.

Estos proyectos pueden incluir campos como literatura, música, artes visuales, plásticas, escénicas, contenido sonoro, audiovisual, medios interactivos y digitales, emprendimiento cultural, diseño, artesanía, sector editorial, fonográfico o audiovisual, entre otros.

Las propuestas ganadoras deben reflejar un proceso basado en el trabajo colaborativo, la incorporación de una perspectiva de género paritaria y el compromiso con las comunidades, entornos y territorios.

¿Cuáles son los principios generales que orientan esta convocatoria?

 La convocatoria se orienta según los siguientes principios generales:

 * El derecho a participar en la vida cultural del país en igualdad de oportunidades y condiciones.

 * La garantía de una pluralidad de sentidos y definiciones de lo cultural, que permita visibilizar la diversidad de expresiones y prácticas artísticas y culturales del país.

 * El fomento a los diferentes lenguajes y canales de expresión de la creatividad, las artes y las culturas.

 * La promoción del trabajo colaborativo de colectivos o agrupaciones artísticas y culturales juveniles, reconociendo y respetando su diversidad en todas las dimensiones.

Arte y cultura Mundo

Grandes expectativas hay en el mundo literario, luego de que después de veinte años de su última publicación, este 6 de marzo cuando Gabriel García Márquez cumpliría 97 años y a poco de cumplir diez de su fallecimiento, llegará a las librerías del mundo, su obra póstuma “ En agosto nos vemos”, el último esfuerzo del Nobel, quien por su edad, su enfermedad, su falta de concentración y de memoria, no alcanzó a dimensionar su valor; sin embargo, en conversaciones que había tenido con sus hijos, los autorizó a disponer de su obra como ellos quisieran. 

“Pensamos que el libro tenía muchos méritos y yo creo que de verdad los lectores van a apreciar el libro, porque es muy de Gabo, y eso se extraña.”, dijo Rodrigo García Barcha, uno de los hijos del Nobel colombiano. 

“Yo creo que cuando él decía que no funcionaba, era también porque estaba luchando por entender el libro, pero su estado se lo impedía. Volvimos a leer el libro y nos dimos cuenta de que estaba en mejor estado del que recordábamos. Entonces, decidimos que valía la pena rescatarlo y lo que se hizo fue una edición óptima de todas las varias versiones que él tenía. En ningún momento se alteró el texto, no hay nada allí que él no haya escrito. El libro es la mejor versión de lo que él escribió”, contó Rodrigo García Barcha. 

La primera vez que se supo de la existencia de ‘En agosto nos vemos’ fue en 1999, cuando Gabo leyó algunas líneas en la Casa América de Madrid. Había cinco versiones de la novela, en los archivos de Gabo, que hoy están en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos), además de la última versión que la secretaria de García Márquez, Mónica Alonso, guardó antes de la muerte del Nobel. Cristóbal Pera, editor de “Vivir para contarla” y “Memoria de mis putas tristes”, fue el encargado de la edición de “En agosto nos vemos”.

En 1999, en la Casa América de Madrid, Gabo leyó un relato y dijo que era parte de una futura novela que estaba escribiendo. 25 años después, por fin, los lectores del Nobel podrán saber qué paso con Ana Magdalena Bach —aunque en esas primeras líneas leídas hace cinco lustros, no se sabía su nombre—, que cada agosto, por veintiocho años, viaja a la isla donde descansan los restos de su madre.

“Volvió a la isla el 16 de agosto en el transbordador de las tres de la tarde. Llevaba una camisa de cuadros escoceses, pantalones de vaquero, zapatos sencillos de tacón bajo y sin medias, una sombrilla de raso y, como único equipaje, un maletín de playa. En la fila de taxis del muelle fue directo a un modelo viejo y carcomido por el salitre. El chofer la recibió con un saludo de viejo conocido y se lanzó dando tumbos a través del pueblo indigente, con casas de bahareque y techos de palma amarga, y calles de arenas blancas frente a un mar ardiente”, leyó Gabo, por allá a finales de los noventa.

La espera finalmente terminó y, el día del cumpleaños del hijo más ilustre de Aracataca (Magdalena), del creador de Macondo y del relator de la tragedia de los Buendía, del periodista incansable, del Nobel de literatura colombiano, sus lectores podrán reencontrarse con ese viejo amigo, que llega después de tanto tiempo con una nueva historia. En marzo, nos vemos, Gabo.

Tomado de: Infobae