Arte y cultura

Juan Luis Guerra y Silvestre Dangond son los dos grandes artistas de talla internacional que complementan el cartel musical del 57° Festival de La Leyenda Vallenata, el evento más importante del género que se realizará en Valledupar del 30 de abril al 4 de mayo de 2024 en homenaje al cantante Iván Villazón, ‘La Voz Tenor el Vallenato’.

Silvestre Dangond se estará presentando el viernes 3 de mayo, y Juan Luis Guerra el sábado 4 de mayo, en el mítico escenario del Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, a la par con las finales de los distintos concursos.

El guajiro Silvestre Dangond, vuelve al Festival en medio de un momento inmejorable de su carrera, tras el éxito alcanzado con su más reciente álbum ‘Ta Malo’, que logró posicionarse como uno de sus lanzamientos más relevantes en los últimos años y que le hizo merecedor de cuatro nominaciones en los premios Lo Nuestro.

Por su parte, el ícono dominicano Juan Luis Guerra, vuelve a tierras colombianas después de su última visita a finales de 2022, en la que llenó 2 veces el Movistar Arena en Bogotá. Ahora se presenta una nueva oportunidad de gozar sus canciones que son clásicos de varias generaciones, y que llenarán de dulzura y mucho sabor a los asistentes al Festival de la Leyenda Vallenata.

De esta manera se completa el cartel oficial de la versión 57° del Festival de la Leyenda Vallenata, que en definitiva contará con una impresionante lista de invitados, entre los que se destacan: Juan Luis Guerra, Silvestre Dangond, Carín León, Mora, Grupo Frontera, Grupo Niche, Iván Villazón, Elder Dayán, Ana del Castillo, Poncho Zuleta, Alex Manga, Diego Daza, Pipe Bueno, Peter Manjarrés, entre otros.

Este evento es considerado como uno de los más importantes de la música folclórica en todo el país y es Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad, debido a que busca preservar e impulsar los cuatro aires vallenatos: paseo, merengue, son y puya.

Los invitamos a que se preparen y compren sus boletas para disfrutar esta fiesta llena de aires musicales que se toman el país durante cinco días llenos de cultura, cantos, leyendas y tradiciones. Boletas en www.tuboleta.com

Arte y cultura

El reconocido empresario, locutor y presentador colombiano Julio Sanchez  Vanegas, quien se destacó desde los inicios de la radio y la televisión colombiana convirtiéndose en leyenda, falleció hoy a sus 93 años. 

Sánchez Vanegas había nacido en Guaduas( Cundinamarca) el 19 de julio de 1930 y en 1960 funda su empresa Producciones JES, que hizo historia en la televisión colombiana, realizando programas de concursos, telenovelas, programa de variedades, musicales y durante 42 años tuvo la franquicia de las  transmisiones de Miss Universo. 

Los colombianos recuerdan sus famosas frases “Concéntrese  para que no se le olvide” que utilizaba en el programa de concurso Concentrése, el primero en televisión en regalar un automóvil y dinero en efectivo. 

Otra de sus famosas frases la usaba en las transmisiones del concurso Miss Universo, “ Hoy desde ( mencionaba el país donde se realizaba el concurso) , después desde cualquier lugar del mundo”, frase que sigue en la memoria de los colombianos. 

Julio Sànchez Vanegas también transmitió para Colombia la ceremonia de los Premios Óscar, actuó en Mexico en películas como  ‘El milagro de sal’ y ‘Mares de pasión’.

El famoso hombre de la radio y la televisión tuvo cuatro hijos, Julio, Jaime, Gerardo y Alberto. 

Reacciones 

Su hijo, Julio Sánchez Cristo, director de la emisora W escribió un mensaje de despedida en su red social X : “Se fue mi héroe. Le debo todo y más… Ya desde el cielo, mañana, desde cualquier lugar del mundo… ¡Hasta siempre adorado padre!”.

El cantante Chayanne se pronunció ante la muerte de Sànchez Vanegas: ”Con gran pesar recibo la noticia de la partida de Julio Sánchez Vanegas, un grande de los medios de comunicación en Colombia. Siempre estaré agradecido del apoyo incondicional que me brindó en su programa musical, aún cuando nadie me conocía, eso no lo olvidaré jamás. Descansa en paz Julio.  Mis sentidas condolencias a toda su familia”.

Mientras que el periodista, Daniel Coronell escribió “Julio Sánchez Vanegas, pionero de la televisión colombiana, nos dejó hoy. Recordaré siempre su capacidad creativa, su sentido del humor y su amabilidad. Un abrazo a Julio, Jaime, Gerardo y a su querida familia”.

“Se fue de esta tierra mi gran amigo y hermano Julio Sánchez Vanegas, un hombre que dejó su huella en la radio y televisión colombiana. Fuimos muy cercanos y compartimos momentos muy especiales gracias a esto me dejó varias enseñanzas inolvidables. Descansa en paz”, dijo el empresario Mario Hernandez en su cuenta de X . 

Por su parte el  expresidente, Álvaro Uribe Vélez, también se pronunció: “Conocí a don Julio Sánchez Vanegas, siempre mantuvimos una buena conversación. Lo aprecié. Deploro su partida y hago llegar nuestro sentimiento de pesar a Julio Sánchez Cristo y a toda la familia”.

Arte y cultura

El encuentro Vallenato Femenino EVAFE realizó este martes 16 de enero la entrega de incentivos a las reinas ganadoras de la versión 2023 de este certamen folclórico, realizado en Valledupar entre el 3 y el 5 de noviembre del año anterior.

 El acto se desarrolló en el Museo del Acordeón y contó con la presencia de todas las ganadoras acompañadas de sus familias, la primera gestora de Valledupar, Milena Serrano, la Jefe municipal de la Oficina de Cultura, Yanelis González, la directora del Evafe, Sandra Arregocés, el presidente de la Fundación Decuplum, Hernando ‘Kuky´ Riaño, el juglar Alberto ’Beto’ Murgas, personalidades de la cultura y la sociedad vallenata y los medios de comunicación de la región.

 Las ganadoras recibieron sus estatuillas, acordeones en el caso de las categorías profesional, infantil, caribeña y aprendiz, además de pergaminos, anchetas y un incentivo económico de parte del comité organizador, este último no aplica para la categoría Aprendiz.

En el caso de la reina profesional 2023 Anny Gulfo recibió también el anillo de oro EVAFE, joya que tradicionalmente se le otorga a las acordeoneras profesionales que ostentan este título.

Las reinas premiadas son: Reina acordeonera profesional Anny Gulfo, reina caribeña Nataly Patiño, María Gunney Beltrán, reina acordeonera aprendiz destacada, reina acordeonera infantil Laura Sofía Benítez, en la categoría compositora Ovetta Jiménez con su canción titulada Rebelde y reina cantante 2023 Nayeli Rodríguez.

 Por su valioso aporte como gestor de la cultura vernácula que visibiliza el rol de la mujer en el folclor Vallenato, la Fundación Decuplum hizo entrega de la Estatuilla EVAFE DE ORO, al periodista Celso Guerra Gutiérrez, un reconocido comunicador con gran trayectoria en el conocimiento del folclor vallenato y las expresiones culturales de la región.

Arte y cultura Generales

Después de sufrir quebrantos de salud y permanecer varios días recluida en una clínica de Valledupar, falleció la corista Berenice De la Cruz, hermana de la cantante Indira De la Cruz, quien fue por muchos años la compañera sentimental del desaparecido compositor Romualdo Brito. 

Berenice se dedicaba a hacer coros en varias agrupaciones vallenatas. Estuvo acompañando al compositor Deimer Marin en la presentación  de la canción ganadora del pasado Festival Nacional de Compositores en San Juan del Cesar ( La Guajira) en diciembre pasado. 

Los artistas vallenatos han expresado a su familia, sus sentimientos de pesar por la pronta partida de Berenice De la Cruz, quien con su voz, alegró el corazón de los amantes de este folclor. 

Arte y cultura Opinión

Por: Hermes Francisco Daza

 A Roberto Daza Urbina, haber nacido en la Calle del Embudo de San Juan del Cesar, ser vecino del compositor Isaac ‘Tijito’ Carrillo y luego vivir frente a la Plaza Santander, lugar donde se encuentra la tarima Juancho Rois, fue lo que dio luz para fortalecer su ADN musical complementado con las vivencias, los recuerdos y los sentimientos que le brotaron con melodías para componer diferentes canciones.

Pero llegar a su pueblo y recorrer sus calles para conseguir sus amigos de infancia que nunca encontró, le dejó un gran vacío en su alma que le imposibilitó conciliar la paz con su espíritu.

En ese recorrido que hace todo provinciano que por cualquier circunstancia de la vida abandona el terruño y años después regresa a las calles que transitaba en su infancia, no deja de mirar con recelo y nostalgia la casa que habitaba la niña que en su momento coincidían la ilusión y el enamoramiento, pero por razones de estudio se apartaron y años después llega al sitio en donde la recuerda y cree que la puede encontrar como si el tiempo no hubiese cambiado lo que su ausencia borró.

Los recuerdos llevan a Roberto Daza Urbina cuando estudiaba primaria en la escuela pública de varones de San Juan del Cesar, establecimiento en el que cultivó muchos amigos y el aprendizaje especial de la maestra Luisa Lucía Carrillo, quien le demostraba un excelente aprecio por el buen comportamiento, por llevar los cuadernos muy ordenados y por saberse la clase que le mandaban a estudiar.

Todo ese emparedado de sentimientos lo lleva a escribir una canción que al final llamó ‘La niña del pueblo’, que su primera estrofa dice:

“Hoy llegué a mi pueblo recorrí sus calles buscando recuerdos, observé su casa vi pasarla gente noté todo nuevo; busqué los amigos que de aquella escuela compañeros fueron, ya no eran los mismos no estaban completos reinaba el silencio (bis). Ni la niña del pueblo, de los ojitos tiernos; ni la niña del pueblo, la del vestido negro; ni la niña del pueblo que esperó tanto tiempo, promesas infantiles las que nunca se cumplieron”.

“Con ‘La niña del pueblo’ concursé en el Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata de San Juan del Cesar en el año 1983, con el acompañamiento de los hermanos Carrascal en voces y guitarras y el acordeón de Omar Geles. Triste decirlo: no llegamos ni a la final, pero la verdad, el futuro nos traería cosas mejores. Recuerdo que ese día de la eliminación en la Caseta Internacional de San Juan interpretamos la obra con el acompañamiento del Binomio de Oro, siendo acogida totalmente por el público”.

 Grabación de Los Zuleta

“Llegó a mi conocimiento que Israel Romero quien con anterioridad conocía la obra, dijo en Barranquilla en presencia de ‘Poncho’ Zuleta que pensaba grabarla y éste ni corto ni perezoso llamó a Luzmila para que me ubicara y así conseguir la copia. Al fin, el ‘Nene’ Arregocés, proporcionó la cinta que la guardaba de una parranda que tuvimos en su casa con Hernando Marín. Conseguido el objetivo, ‘Poncho’ tan pun dan, la grabó e incluso sin mi autorización”, así narra Roberto Daza Urbina, compositor de la obra que aparece incluida en la producción ‘Mi acordeón’ publicado en 1985.

Definitivamente ‘La niña del pueblo’ fue un éxito nacional e internacional para Los Zuleta, quienes con esta canción ganaron el Congo de Oro en los carnavales de Barranquilla e incluida en los LP variados que sacó la disquera para finales de 1985, además en las diferentes emisoras del Caribe, ‘La niña del pueblo’ ocupó los primeros lugares y en la actualidad es una canción que hace parte de los clásicos del vallenato.

“Además, existen muchas historias que sucedieron con relación a la canción que son de dominio público. ‘Poncho’ dice que para qué me va a grabar más, si todo lo que tenía que grabarme lo hizo en esa canción y Alberto ‘Beto’ Muñoz Peñaloza, afirma jocosamente que yo con mi éxito también tengo mi partecita en el Grammy”, dijo Roberto Daza Urbina, nacido en San Juan del Cesar el 10 de diciembre de 1947 y en su aporte al folclor vallenato recuerda que fue presidente del Festival Nacional de Compositores de su tierra en los años 1985, 1986 y 1994, en este año último cuando fue homenajeado Juancho Rois y a raíz de su muerte fue bautizada la tarima con su nombre.

En 1983 la canción ‘La niña del pueblo’ participó en el Festival Nacional de Compositores y fue descalificada en la segunda ronda. En esa edición ganó el compositor ya fallecido José Hernández Maestre con la canción ‘Felicidad perdida’, grabada por Diomedes Díaz y ‘Colacho’ Mendoza en la producción ‘El mundo’.

 Obras grabadas:

 “Linda Morena” – paseo – Toño Gómez y Hernando Daza Urbina-Phillips

“Amigos” – paseo – canto Roberto Mario Daza – Real Sociedad – Robert Music

“Ejemplos del Folclor” – canto Roberto Mario Daza- Real Sociedad – Robert Music

“Consejos de Papá” – Los Delfines del Vallenato – canto Roberto Mario Daza

“Sendero de Amor” – Andrés Turco Gil y Chacho Gonzalez – Prodemus

“Amor infantil” – Andres Turco Gil – canto Plinio Rico – Prodemus

“La Guajira” – paseo – Rubén Argote y el Negrito Villa

“Mujeres” – paseo – Hermanos Sarmiento y Lucho Duarte – Sonolux

“A ti mi amor” – merengue – Ismael Rudas y Adanies Diaz

“Flor Morena” – paseo- Daniel Celedon e Israel Romero – CODISCOS – Prodemus

“Yo Sabía” – paseo- Juan Piña y la revelación – CODISCOS

Arte y cultura

Nuevos reyes en los concursos de Canción Inédita y Voz Infantil entregó en la noche del lunes 8 de enero la tercera versión del Festival ‘Un Canto al Río’, certamen folclórico – ecológico que después de dos días de competencia cerró con broche de oro una concurrida convocatoria por parte de concursantes, turistas, folcloristas, personalidades de la vida pública y folclórica, a orillas del río Guatapurí. 

Después de una primera jornada el domingo siete de enero, donde fue escogido Alex Barros Castilla como nuevo Rey de la Piqueria Infantil, la agenda festivalera del lunes festivo ocho de enero se inició con la presentación de las canciones inéditas ante el jurado calificador que estuvo integrado por Karina Mindiola, Mateo Torres Barrera, Celso Guerra Gutiérrez, Alfredo Baldovino y Adalín Aldana, quienes seleccionaron las obras que se volvieron a escuchar en segunda ronda eliminatoria en horas de la tarde del lunes.

La programación en horas de la tarde se inició con la final del concurso de Voz Infantil, reñida competencia donde Emelin Pizarro Amarís se quedó con el tercer lugar, César Rodríguez Blanco con el segundo y José Francisco De Armas se llevó el primer lugar.

El resultado final en el concurso de canción inédita favoreció a Luis Obdulio Fernández, paseo ‘Te han olvidado’, tercer lugar; Arnaldo Díaz, puya ‘El rey del Cesar’, segundo lugar, y como nuevo rey de la canción inédita fue escogido Julio Alginio Salas, quien presentó el paseo ‘Tú río Guatapurí’.

La premiación en efectivo para los diferentes concursos, la entrega de anchetas y souvenirs para los participantes se desarrolló en el mismo escenario, como preámbulo al show musical que estuvo a cargo de Alejandro Manga, la voz romántica de José Arteaga, la orquesta Los Bárbaros y el vallenato de Anuar García y Wilman Fiallo.

Arte y cultura

A ritmo de versos y un excelente nivel de los participantes en contienda, inició la tercera versión del Festival ‘Un Canto al Río’, certamen folclórico – ecológico que en su primera jornada ofreció a propios y visitantes una variada programación que incluyó la siembra de árboles nativos a la orilla del río Guatapurí, el concurso de Piqueria Infantil y la presencia de muchos cultores de la música que hoy identifica a Colombia ante el mundo. 

Luego de los actos protocolarios de inauguración de la tercera versión, la sembratón de árboles nativos y con el entusiasmo de los niños y niñas participantes, se abrió espacio a la competencia para escoger al mejor verseador en la categoría infantil, concurso que ratificó el futuro promisorio que tiene el arte del repentismo en la región del Valle del Cacique Upar. También se escucharon en primera ronda a los participantes del concurso La Voz de los Niños.

Uno de los actos centrales durante el domingo 7 de enero fue el homenaje al abogado, compositor e investigador Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, quien agradeció la iniciativa de la Corporación Caribe al tener su nombre en cuenta para este reconocimiento por su dedicación al folclor vallenato, la investigación y las variadas inspiraciones que le ha regalado a este bello folclor.

Después de una reñida competencia de versos, el jurado calificador entregó el siguiente resultado: Mateo Santiago Vega, tercer lugar; Samuel Alejandro Guanipa, segundo lugar y Alex Barros Castilla, nuevo rey de la Piqueria Infantil en la tercera versión del Festival ‘Un Canto al Río’.

La programación en la jornada final del lunes 8 de enero iniciará a partir de las 9:00 de la mañana con los concursos de Canción Inédita, segunda ronda de La Voz de los Niños, actuación de grupos musicales, y sobre las 5:00 de la tarde, la gran final del concurso de canciones dedicadas al río Guatapurí. La clausura del tercer Festival ‘Un Canto al Río’ será a partir de las 6:00 de la tarde con agrupaciones musicales invitadas y la ceremonia de premiación para los ganadores en los tres concursos.

Arte y cultura Opinión

Por Enrique Antonio De Luque Palencia

El seis de mayo, en las vísperas del cumpleaños de Mayito, la hija menor de Enrique, se declaró la muerte de Nerón, bajo un torrencial aguacero rivereño. Este fiel compañero en sus noches de insomnio, las cuales soportaba picoteando y repartiendo, lo que, de manera meticulosa, le empacaban en una panadera de plástico de fondo transparente y tapa roja, con dos ganchos que la cerraban herméticamente para evitar que se le metieran alguna mosca noctámbula y desadaptada.

Todo se colocaba con destreza y amor por Polidora, su esposa de más de 60 años. En una mesa en un rincón del cuarto-biblioteca, la panadera se arropaba con un mantel de cuadros pequeños rojos y blancos, integrándose así a la decoración del cuarto, que era más biblioteca que cuarto. Para proteger los manjares de su esposo, Mama Poli colocaba en las patas de la mesa de madera cuatro tapas de betún vacías, llenas de agua para impedir que las hormigas subieran.

El contenido de la lonchera era el siguiente: un roscón de bocadillo, dos panochas, una porción de pan árabe, todo proveniente de Tulia, la destacada panadera de la región con su horno de barro que confería a sus productos el auténtico sabor a pueblo. Además, dos carimañolas de queso de la famosa Goya, conocida en el pueblo por sus habilidades culinarias, con ese inconfundible sabor a leña fresca único en la región, media libra de chicharrón de Juancho, y media libra de queso de la tienda de Tere, la vecina, que solía decir que sabía a pasto biche. Completando el festín, una jarra de agua de arroz con azahares preparada por Nohora, con ese inimitable sabor a familia.

Era un ritual cotidiano ver al padre, esposo y abuelo caminar por el cuarto convertido en biblioteca, siempre vestido de blanco, con un libro entre las manos, leyendo en silencio o en voz alta, acompañado por los animales domésticos de la casa: los cuatro gatos, los cinco perros y el turpial que siempre dormía en su jaula frente a la ventana y debajo del palo de mango, donde las brujas pernoctaban para observar sus lecturas.

Ya entrada la madrugada, cuando el sueño vencía al pernicioso insomnio y la lectura, llegaba la orden del amo: “A dormir todos”, no sin antes repartir los manjares depositados en la panadera. La orden era acatada por todos los animales, excepto Nerón, que se quedaba en la puerta del cuarto custodiando el sueño de su gran amigo, mientras los demás buscaban sus lugares de reposo en los patios y el tejado.

Era una rutina nocturna que consistía en levantar la tapa de la panadera, desengancharla con parsimonia, y con un tirón calculado, revelar los manjares. Gatos y perros esperaban en fila mientras el abuelo probaba y distribuía los alimentos. Todo era un espectáculo; el primero de la fila recibía su porción de roscón, y giraba rápidamente a la derecha para dejar espacio al siguiente. Así giraban hasta que todos comían, reservando siempre una porción para el guardián de la puerta, que se entregaba cuando todos se habían retirado.

Enrique nació en Las Lobas, exactamente en San Martín, y fue el primer bachiller de su pueblo. Luego, se trasladó a la ciudad de Cartagena para continuar sus estudios en derecho, pero nunca dejó de tener vínculos con su tierra natal, donde parte de su familia, incluido su hermano menor Pito, ganadero con una impresionante camada de perros cazadores, vivía. De esa camada provenía Nerón, hijo de Plutón y Estrellita, de pelaje negro con patas blancas y un lunar en forma de rayo blanco en la frente, que lo hacía imponente.

Nerón llegó a su nuevo hogar en una canoa con motor, en una caja de cartón amarrada con pita de fique, recomendado al capitán del navío para que solo lo entregara al doctor Enrique. La noche que lo declararon muerto, un aguacero torrencial con tormentas eléctricas se desató, como era común en esas épocas. En medio de la tormenta, Nerón quedó inmóvil en la mitad del patio, con el rabo apuntando hacia la salida trasera de la casa y la nariz seca señalando el cuarto de Enrique.

A las siete y media, en la tormentosa noche, llegó la noticia. En el cuarto del abuelo, este se disponía a contar las brujas y espantos cuando la niña gritó: “Murió Nerón”. Nadie en la casa podía creerlo. Mientras decidían qué hacer, las primeras centellas cayeron del cielo, como si el firmamento gritara de dolor por lo ocurrido en el patio del abuelo. Las fuertes brisas levantaban las medias aguas de los patios, sumiendo al ambiente en el caos y el dolor, que se volvían aún más tenebrosos con los mantos negros sobre los espejos para evitar atraer los relámpagos.

Todos buscaron refugio, excepto Nerón, que quedó tendido en la mitad del patio. Enrique, desde su cuarto, observó la situación. A su amigo le caían gotas infinitas, su pelaje negro parecía una extensión de los riachuelos que se formaban y fluían por debajo de la puerta del patio, como si cada gota deshiciera su pelo y penetrara su piel.

Entonces, se escuchó un grito más fuerte que los truenos, seguido de un silencio total. “Eso no puede ser, cúbranlo con una lámina de zinc o algo para que descanse en paz. Mañana le daremos la despedida que se merece”, exclamó Enrique. Los gritos angustiados de Nohora y Udocia resonaron, ordenando buscar a Once y Beleño, los toderos de la casa, para que tiraran a Nerón al río.

A las 6:00 a.m., llegaron los sepultureros con los nietos de Enrique. Montaron a Nerón en una carretilla, aún rígido con un olor a pelo mal secado. Nohora comentó: “El olor de los perros recién muertos es peor que el de los vivos”. Antes de partir, el abuelo detuvo el desfile fúnebre y se despidió de su compañero: “Ve adelante, mi valiente. Si existe otra vida, allá nos veremos”.

Partieron hacia el río grande de la Magdalena para “sepultar a Nerón en las cálidas aguas del Guacayo”. Llegaron al muelle, descendieron los escalones que separaban al río del pueblo y tomaron al perro por las extremidades. Once por las patas delanteras, Beleño por las traseras y, en la tradición local, lo lanzaron al agua. En el preciso instante del “tres”, Nerón se sacudió, sumiendo a todos en el pánico. Gritos, chancletas y albarcas volaron por los aires mientras todos corrían hacia arriba, abandonando el muelle.

“Nerón, el perro, ¡el perro!”, exclamaban. Pero Nerón los seguía feliz, con la lengua afuera, jadeando y salivando. Los acompañantes, sin mirar atrás, buscaban alejarse de lo inexplicable. Nerón ladraba desesperado, buscando caricias como siempre, pero cada vez que se acercaba, más gritos y huidas generaba. Los acompañantes del féretro corrían, blancos como el papel, buscando refugio en la casa.

Nerón entró triunfante, con el rabo erguido, bamboleándose con fuerza y salto al encuentro de Enrique, que estaba subido en la mesa del comedor, sin comprender lo que ocurría. Con júbilo inmarcesible, Enrique atinó a gritar: “Nerón no quiso navegar hacia la eternidad, si es que existe. Su conexión conmigo y el amor que nos profesamos hizo que regresara del más allá”.

Arte y cultura

Dentro del marco de la celebración de los 474 años de fundación de la ciudad de Valledupar, son variados los eventos que han contado con el apoyo de la administración municipal que comienza de la mano de Ernesto Orozco Durán. 

Uno de esos momentos fue el conversatorio ‘Prospectiva de la Cultura Vallenata’, encuentro de carácter académico y cultural donde compartieron el director del periódico El Pilón, Juan Carlos Quintero; la artista plástica Marianne Sagbini, el administrador de empresas y poeta, Eduardo Santos Ortega; la arquitecta Annie Marshall y el abogado, compositor e historiador, Tomás Darío Gutiérrez. 

Al momento de la instalación, el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco,  manifestó que su administración estará centrada de manera especial en fomentar eventos deportivos y culturales, “como una manera de alejar a la niñez y la juventud de las drogas. “Con eventos como el de hoy, empezamos a entregar buenos resultados para arreglar esto”. 

En el primer momento del conversatorio, y bajo la moderación de la rectora de la Universidad del Área Andina, Gelca Gutiérrez Barranco y la directora de la Oficina de Cultura Municipal, Yanelis González Maestre, Juan Carlos Quintero se refirió a la riqueza cultural y étnica de la región donde confluye la ciudad de Valledupar. Annie Marshall habló de la riqueza arquitectonica de la ciudad, y la manera como se conectan los centros de manzana hasta nuestros días. 

Entre tanto, Tomás Darío Gutiérrez hizo referencia a los inicios del ‘Gran Valle de Upar’, y los elementos naturales, climáticos y de biodiversidad que rodearon el enclave humano de la capital del Cesar. “Cuando vino Hernando de Santana, no llegó a conquistar, vino a evitar una manifestación de poderío de los negros que habitaban la región del Valle del Cacique Upar”. 

El administrador de empresas y poeta, Eduardo Santos Ortega, recordó el papel desempeñado por Consuelo Araujonoguera, Alfonso López Michelsen y Rafael Escalona Martínez en el despertar cultural y político de la región de Valledupar. “Tenemos que seguir consolidando la prospectiva cultural de Valledupar, para seguir afianzando la identidad de nuestra ciudad”.

“No podemos quedarnos en el pasado, somos el germen de una identidad, y tenemos que preservarla. Cuando estamos en una parranda, estamos conectados como región”, expresó la artista plástica Marianne Sagbini.   

Al cumplir un año más de su fundación, la Ciudad de los Santos Reyes acoge a numerosos turistas que se dejan contagiar por los innumerables recuerdos y momentos que vive la ciudad, y es por eso que la capital del Cesar se ha vestido de gala para celebrar sus 474 años de historia con una celebración que ha estado a la altura de un municipio que cuenta con grandes logros en materia cultural, artística y arquitectonica.

En el marco de la celebración, la Alcaldía que hoy lidera Ernesto Miguel Orozco organizó en tiempo record una programación que busca retribuirle a vallenatos, vallenatas, visitantes y demás, su apoyo constante al crecimiento y desarrollo del municipio.

La programación del aniversario número 474 de Valledupar continúa hoy sábado 6 de enero con una alborada en el barrio La Nevada, un Te Deum  en la Catedral de Santo Ecce Homo y seguirá en la noche con un gran concierto en el Parque de la Leyenda Vallenata, donde actuarán entre otros artistas Ana del Castillo, Rafa Pérez, Peter Manjarrés, Yader Romero, Kandy Maku, Jhon Mindiola y Lil Silvio & El Vega.

Arte y cultura

Culminado el proceso de inscripciones para la tercera versión del Festival ‘Un Canto al Río’, el Comité Organizador del certamen folclórico – ecológico anuncia las 20 canciones preseleccionadas que serán objeto de examen ante un jurado conocedor los días 7 y 8 de enero en el Parque La Provincia, a orillas del majestuoso Río Guatapurí.

Las obras musicales, todas con un mensaje que defienden los derechos del afluente hídrico orgullo de los vallenatos y cesarenses, que estarán en competencia son las siguientes:

‘El encanto del Guatapurí’ – Uribe Morón

‘Hermoso río’ – Elías Lacera

‘Evitemos que muera’ – Isaac Hernández Morales

‘Explorando el río Guatapurí’ – Armando Luis Roys

‘Mí Guatapurí’ – Maleine Gil Brito

‘Tú nombre de pila’ – Álvaro Lozano

‘El rey del Cesar’ – Arnaldo Díaz De la Hoz

‘El río nos mandó una carta’ – Pedro Rodríguez Pinto

‘La puya del Guatapurí’ – José Javier Barreto

‘Mi río Guatapurí’ – Giovanny López

‘Mitos del río’ – Jorge Santander

‘Tú puedes’ – Antonio Meriño

‘Te han olvidado’ – Luis Obdulio Fernández

‘Te queremos sano y salvo’ – Yelmith Meza

‘Tú río Guatapurí’ – Julio Salas

‘Un paseo de olla’ – César Blanco

‘El río Hurtado y su leyenda’ – Arístides Vargas Ariño

‘Cuidemos nuestra arteria fluvial’ – Edinson Castro Herrera

‘Mí Guatapurí’ – Rocío Rozzo Lanao

‘La playa de aquí’ – Alcides Amaya

La Corporación Corazón Caribe, promotora y gestora del Festival ‘Un Canto al Río’, reitera sus agradecimientos a las entidades y organizaciones que han colaborado con la realización del evento que iniciará el domingo 7 de enero a partir de las 9:00 de la mañana en el Parque La Provincia. Dentro de esa lista de entidades y empresas que han brindado su respaldo están: Cámara de Comercio de Valledupar, RCN – Radio Uno, Caja de Compensación Familiar del Cesar – COMFACESAR, COOPERATIVA COOPETROL, Restaurante Caserito, RestoBar Pedro Páramo, SAYCO, Villa Adelaida – Centro Turístico y Ecológico, Centro Comercial Guatapurí y La Fe – Distribuciones Médicas.  

Jorge Naín Ruíz, presidente de la Corporación Corazón Caribe, reitera la invitación a compositores, niños y niñas cantantes y verseadores, para que se den cita el domingo 7 de enero a partir de las 9:00 de la mañana en el Parque La Provincia, donde a orillas del río Guatapurí se le rendirá el merecido reconocimiento a Tomás Darío Gutiérrez.