Sin lugar a dudas, este año es el momento para que todo el cine colombiano que se haga, se pueda observar en las salas dispuestas para proyectar películas. No solo cine de ficción, sino documentales [sorprende la cantidad de filmes en este contexto producidos] y hasta cortometrajes. Los jóvenes y cineastas colombianos tienen la oportunidad de mostrarse, y hasta en festivales de cine, donde muchos han sido galardonados, lo que incentiva la producción nacional.
El siguiente filme colombiano a analizar es “Un varón” del cineasta Fabián Hernández. Si bien, una historia más sobre la marginalidad y esa abyección de seres humanos de calles ruidosas en las urbes principales, los personajes como el joven Carlos [y con una hermana prostituta], remite a muchos otros personajes y temas sobre la marginalidad en el cine colombiano. Pero, si evoca el tema como tal, el personaje principal goza de alguna manera de simpatía y aprobación por parte del asistente a la sala de cine, en cuanto a ese deseo de salir adelante del joven Carlos. León (2005) afirma:
El cine de la marginalidad producido en América Latina nos permite una aproximación a ese remanente intraducible que se desplaza en el interior de los sistemas simbólicos desafiando la lógica identitaria de la cultura hegemónica del occidente. De ahí que encontremos una correspondencia entre esta labor deconstructiva presente en el texto fílmico y el pensamiento poscolonial que define al sujeto subalterno a partir de su indecibilidad (p.10).
Para el adolescente Carlos, la ciudad se convierte en una urbe donde buscar sus raíces, cambiar, convertirse en alguien de su yo más genuino, parece [y digo “parece” en el sentido de enjuiciar] no estar alcance de sus manos. Pero por otro lado, la imposibilidad de una familia por mantener a una hija e hijo, fuera de un mundo sin futuro.
“Un varón” y siendo coloquial, es una película que se deja ver; pues al margen de y sobre el conflicto de identidad que ha llevado al protagonista a esas “vueltas” a veces sin salida; la equivalencia cultural por un lado, y la necesidad de conocer otros derroteros de la vida, por el otro; nos permite a los espectadores, ver la opción en el interlocutor de ayudarse a comprenderse a sí mismo, sin temor. Una idea a la larga probablemente viva, donde subsiste nuestro protagonista. En tal sentido, Borges recuerda que “somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.
De manera que estamos ante un joven realizador que basado en su propia experiencia: la dureza por un lado, y el tono narrativo por el otro, contrastan con un estilo visual verista y hasta lírico por momentos. El trabajo de cámara es prácticamente correcto, la perspicacia y el realismo sintonizan con “los paisajes” que el joven adolescente va dejando atrás en “sus viajes” por la vida.
La narración de “Un varón” sin escrúpulo [en el mejor de los sentidos], es asimismo, un juego de opuestos, atado a la búsqueda de una identidad. Y otro de los elementos de los que se sirve para el no retorno de algunos personajes icásticos, es la articulación de temas es el contexto de una vida social marginal. Si bien, ya se ha hablado aquí de la dualidad de los deseos del protagonista [ser o no ser]; sus proyecciones personales, están siempre ligados al eterno infortunio de la no resolución.
La Banda Sinfónica infantil y juvenil del municipio de La Vega, Cundinamarca, logró obtener el primer puesto en el Europees Muziekfestival Voor de Jeugd de Neerpelt en Bélgica, el festival más importante de bandas juveniles en Europa.
Son 43 niños y niñas entre 8 y 16 años que conforman la banda, bajo la dirección del Maestro Leonel Henao Ríos, quienes conquistaron al público demostrando su talento y dedicación por la música.
La banda viene ocupando importantes lugares en competencias departamentales. Obtuvo el primer lugar en la categoría infantil en 2021 cuando recibió el aval para representar a Cundinamarca en el Concurso Nacional de Bandas en Paipa, Boyacá, evento en el cual la banda logró el primer puesto, además de galardones como premio al patrimonio y mejor instrumentista.
La participación en el festival en Bélgica fue posible gracias al esfuerzo conjunto de la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía Municipal de La Vega, los padres de familia y la comunidad en general.
Muchos de estos niños que hacen parte de la banda fueron sacados de las calles para dedicarlos a la música, y hoy su talento brilla generando nuevas oportunidades no solo musicales sino para su vida.
La escritora y periodista Mary Daza Orozco presentó su nueva novela “ La noche de las velas azules”, donde relata de manera poética pero realista, las vivencias de algunos de los familiares de las víctimas de la violencia en varias regiones del país, quienes llegaban a orillas de los ríos en medio de la angustia y las lágrimas, a buscar sus cadáveres, que bajaban arrastrados por sus aguas.
El escritor Luis Barros Pavajeau, el poeta José Atuesta Mindiola y la periodista Yanitza Fontalvo participaron en un conversatorio moderado por la periodista Leda Rodríguez Gutiérrez, donde, de viva voz de la escritora, se dieron a conocer detalles de la obra, que encierra episodios dolorosos de una verdad histórica que vivió el país.
“Como testigos del país que somos regresa Mary Daza Orozco con este nuevo libro, “ La noche de las velas azules”, una obra que oscila entre las orillas del periodismo y la literatura, donde toma el río, ese elemento simbólico que une el cielo y la tierra y lo trastoca a través del lenguaje en tumbas fluidas en dirección al mar . Ante los ojos del lector, Mary recorre varios ríos que van arrastrando cadáveres; la periodista amparada en datos del Centro de Memoria Histórica, confirma que más de 1900 cuerpos han sido recuperando en 190 ríos pero son más. Daza Orozco escribe la historia de los deudos que como almas en pena buscan los cuerpos de los suyos para darles sepulturas”, dijo Luis Barros Pavajeau.
Por su parte, el poeta José Atuesta Mindiola, destaca esta nueva obra de Mary Daza Orozco y advierte que ella es una eterna enamorada de la literatura y el periodismo. “Ha fecundado su imaginación y creatividad y es evidente que en su narrativa hay una atmósfera poética y un sentido de belleza y armonía matizando los párrafos con profundo lirismo”.
Durante el acto se destacó el gusto de la escritora por el color azul teniendo en cuenta que otro de sus libros lleva por título “ Cuando cante el cuervo azul” . El poeta Atuesta se refirió al tema: “Los colores son más fuertes que los años, el agua de la ciénaga es azul rodeado del verde de manglares, azul es la ciénaga, la espera, el arte, la melancolía y en el cristianismo se asocia a la espiritualidad y al manto de la Virgen María”.
La escritora contó al público asistente, la forma como fue concebida esta nueva novela, “El temor a sentir de nuevo el desasosiego que viví al conocer casos de vida que se entrecruzaban unas con otras y se convertían en un solo dolor , eso me detenía, supe que tenía que madurar esa historia, acariciarla, contemplarla, deteniendo las lágrimas que nunca salieron pero llegó el momento en que saqué la libreta en el que estaban los nombres, las regiones, las leyendas pueblerinas, la valentía de las mujeres y el murmullo de los ríos e invocando el valor de las protagonistas me dediqué a escribir y a espantar las lágrimas que pugnaban por salir “, dijo la escritora.
Daza Orozco deja claro que este nuevo libro es una especie de saga de otras de sus obras “Cuando cante el cuervo azul” y “Los muertos no se cuentan así”, donde también el río es protagonista y de donde se desprenden personajes como Oceana Cayón y María Olvido, quienes también aparecen en esta nueva obra.
El evento se llevó a cabo en el auditorio Pablo Marmolejo de la Fundación Universitaria del Área Andina y contó con el apoyo del ColegioNacional de Periodistas seccional Cesar.
La escritora fue ovacionada por el público y al terminar la presentación, se dedicó a compartir con quienes adquirieron el libro y desearon una dedicatoria de su parte. Así Valledupar vivió “La noche de las velas azules”.
En el año 2018, leí por recomendación de mis hijos el libro “La utilidad de lo inútil” del ensayista y escritor italiano Nuccio Ordine, fue impactante para la familia Pertuz De La Rosa, su postulado, aquellos saberes que hoy se consideran “inútiles”, son los que en realidad pueden dar sentido a la vida. ¿Para qué sirve estudiar filosofía? si eso no da dinero, es lo que se oye hoy en un mundo dominado por el mercantilismo. La academia podría estar también contaminada con esa tendencia. Nos propusimos traerlo a Cartagena, con la fortuna que aceptó la invitación, un sueño hecho realidad.
Leer el manifiesto de Nuccio Ordine, es reflexionar sobre esos asuntos que consideran inútiles, por ejemplo: la filosofía, la filología, el arte, la literatura, la música, la pintura, el teatro, la historia, etc. Quienes se adentran en estos conocimientos, tienen el impulso de la pasión; todos sabemos que lo material es importante, pero no el único propósito de esta vida, que bien podría ser vacía si sólo se persigue eso. El conocimiento se adquiere con pasión, no se adquiere con dinero, ejemplo: saber que la influencia de los árabes en la ciencia no entra por ósmosis, se tiene que leer, investigar, analizar, estudiar, per se, el conocimiento es fuente de felicidad, el saber y comprender un poco más al mundo y a quienes habitamos en él.
Mis amigos, relacionados y contertulios, saben que hoy estoy en un conversatorio literario y mañana atravesando ríos, subiendo montañas, para luego regresar a atender a mis queridos pacientes y poder ayudarlos en su bienestar y a que vivan la vida a plenitud.
“La utilidad de lo inútil”, es ese libro que se hace clic, que nos hace entender que, la vida no vale la pena despreciarlas en miedos, preocupaciones y temas de zozobra.
En esa línea de pensamiento, su último libro “Los hombres no son islas”, extraordinario también; nos expresa que, cada vez nos aislamos más de espacios reales para vivir en la virtualidad, paradójico, miles de amigos en Facebook y otras redes, pero solos desde una habitación.
Propongo volver a disfrutar de la lentitud, tomarse su tiempo, a los abrazos físicos, no emoticones, sentir la risa y contagiarnos de ella en vivo, ver la cara de nuestro interlocutor, sentir el calor y la estrechez de las manos, las anécdotas contadas a viva voz, percibir sonidos de la naturaleza y disfrutar de los sentidos, “Los hombres no son islas”.
Se tú el creador de tu realidad como búsqueda de felicidad, no siguiendo redes sociales donde prima la incertidumbre. No es aislarse del mundo, es saber vivir a pesar de… como decía el periodista cultural Odín Arregocés “Juan Carlos Buggy”; _“insistir permanentemente en no dejarse colonizar por la cultura oficial, que es consumista, elitista, segregacionista, excluyente y mercantilista, con los peores defectos, tenemos que convivir y coexistir con ese fenómeno, pero no creer en él… eso es distinto”_.
P.D: De Europa llega la gran noticia que el filósofo y profesor italiano Nuccio Ordine acaba de ser honrado con el *Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023*, ese mismo escritor que estuvo hace pocos días en la ciudad, que nos encantó con su conferencia en la librería Remedios La Bella, y a quien al día siguiente llevé a la tierra de Gabo, Macondo, atravesado ríos dentro de las bananeras, y comiendo mangos hasta decir no más… luego llevarlo a la hermosa sede de la Universidad del Magdalena en la linda ciudad de Santa Marta.
Gracias Nuccio, una vez más, por todo este excelso aporte, este triunfo es de Cartagena y de Macondo también.
Después de la exitosa conferencia del ensayista italiano Nuccio Ordine, en la ciudad de Cartagena de Indias, la consigna era llevarlo a Prado Sevilla y a Aracataca. Partimos muy temprano, hicimos estación en la hermosa plaza de Ciénaga (Magdalena), donde un espontáneo guía nos acompañó a visitar los más emblemáticos lugares, son tantos los atractivos que, estoy seguro que he de regresar muy pronto a este municipio lleno de historias, leyendas y mucho folclor.
Todo marchaba como debía, era antes del mediodía, nos acompañaba buen tiempo. Llegando a la troncal, un enorme trancón de varios kilómetros nos sorprendió, era un bloqueo en la Gran Vía por algunas protestas y sería levantado a las 6:00 p.m. Como el propósito era llevar a Nuccio hasta Aracataca; teníamos tres opciones: detenernos ahí y esperar unas siete horas, irnos a Santa Marta, sin llegar al anhelado destino o avanzar y retar cualquier obstáculo. Seguro de que Nuccio es un calabrés tenaz, intrépido y de desafíos, avanzamos decididos. Por fortuna, pocos carros venían de regreso; una Toyota TXL se abrió de la fila interminable, y yo la seguí. Así pudimos avanzar varios kilómetros, cedíamos paso a los vehículos que regresaban, hasta que la Toyota logró un espacio en la fila y continué solo avanzando. Una moto Tuc Tuc nos hace señas de que lo sigamos y mucho más adelante, nos metimos en un lugar que tenían los mototaxistas entre dos tractomulas, para entrar a las Trochas en las Bananeras. Al enterarse que íbamos para Prado Sevilla, un joven se ofreció a servirnos de guía. Lo seguimos en su moto hasta el puente del ferrocarril. De ahí en adelante nos adentramos en esas trochas que parecían interminables, miles y miles de hectáreas sembradas de bananos. Cuando llegamos al puente… ¡Madre Santa! había que atravesar un río, gente ayudando a que los carros cruzaran y no permanecieran varados dentro del río, muchos voluntarios con cuerdas y palas contribuyendo en la faena. La ventaja de desplazarnos en un vehículo todoterreno es que puedes superar más fácil estos obstáculos, el solo salir del río implicaba una subida enlodada y escarpada. Nuccio y mi familia me miraban desconcertados como diciendo, ¡aja! ¿y ahora qué hacemos? .
Con avidez y sin titubeos activé el sistema de tracción especial 4×4 Lodo/Surco de la Ford Bronco, que nunca me ha fallado en estos recorridos y logramos atravesar el río con el agua casi hasta la mitad del carro, para luego subir la loma empantanada sin reparos; como buenos pasajeros colombo-italianos no articulamos palabra, sino que gritábamos de alegría por la hazaña. Se escuchaban palabrotas en ambos idiomas, ¡nojodaaa! …era la más suave.
Curiosamente, mientras hacíamos la travesía, pasó un tren de carga con un ruido tan fuerte, que retumbaba en la cañada. Allí nos abandonó el joven guía. Continuamos camino por cuenta propia y llegamos a Prado Sevilla, famoso y hermoso sitio donde funcionó la sede administrativa de la United Fruit Company. Hoy sus casas son ocupadas por descendientes de algunos de sus trabajadores, conservan enseres de casi 100 años de antigüedad. Cálidos y amables nos recibieron. Una de las frutas preferidas del escritor Nuccio Ordine, es el mango, dice que en Italia son insípidos y que aquí si tienen sabor; casualmente había como cinco mil mangos en el suelo que los recopilaban para venderlos a una empresa procesadora de jugos. Nos dieron vía libre para tomar cuantos se nos antojasen. Comimos hasta saciarnos, había de todas las variedades; mango de puerco, manzano, de azúcar, de chancleta, número once, filipino, mango tommy, de fleco, etc. Si para mí era extraño ver una pila enorme de mangos y comerlos sin pena, para un extranjero también y más si se trata de su fruta favorita.
Nos sugirieron que visitáramos la finca Macondo, que existe desde los tiempos de la United Fruit Company, a principios de siglo XX. Cuentan que Gabo se inspiró en el nombre de esta hacienda para nombrar a Macondo, el pueblo que fue la musa para escribir su célebre novela ” Cien Años de Soledad”. Llegar a la finca Macondo, con su vereda de igual nombre, no fue complicado, difícil fue salir del corazón de las Bananeras de Macondo ya que no encontrábamos la salida a la vía principal o troncal para llegar a Aracataca.
Llegamos a un caserío y en la esquina encontramos a cinco hombres jugando dominó, cuando preguntamos cuál era la ruta de la salida, todos señalaron un punto cardinal distinto, discutían entre ellos sin uno saber quién era el dueño de la razón, al notar que no había acuerdo entre ellos tuve que intervenir, ¡señores! dejen de discutir por favor y oriéntenme. Sin perder su amabilidad y luego de un duro consenso al mejor estilo de nuestro “Congreso de la República”, nos dieron unas indicaciones tan diversas, que bien podríamos recordarlos como los “Reyes de la desinformación”. Estuvimos desorientados, las bananeras están llenas de interminables trochas donde transitan camiones cargados de bananos, el tiempo apremiaba y tuve que acelerar la camioneta al estilo Rally París Dakar, dejando una estela de polvo sobre la vía, por la velocidad no percibíamos huecos ni baches, el sistema de amortiguación Off Road de la Bronco se activó, volvimos a pasar por los mismos sitios, encontramos por fortuna a un campesino en su bicicleta, curioso personaje que mientras nos orientaba no dejada de emitir silbidos para acompañar su explicación, simulaba a un pajarito, palabras-silbidos silbidos- palabras, muy simpático este campesino con su peculiar modo de expresarse.
Al final, salimos a la troncal, sobrepasando el monumental trancón, una vez más, la tranquilidad de la carretera pavimentada camino a Aracataca. Entrar a las trochas de las Bananeras con el carro limpio y salir luego con el carro lleno de lodo y polvo, con vestigios de mango hasta en las orejas, encontrar personajes como sacados de un cuento, pasar el río, habernos perdido en el corazón de Macondo, nos hizo sentir que ya no éramos los mismos, ahora somos más felices y tenemos otras anécdotas y aventuras para contar.
_“Ninguna aventura de la imaginación tiene más valor literario que el más insignificante episodio de la vida cotidiana”_. Gabriel García Márquez.
Durante tres días Fiesta Celestial superó las expectativas del público, grandes intérpretes estuvieron en el Coliseo del Colegio Rodolfo Campo Soto de Comfacesar en una gran alabanza para Dios.
Músicos como Rolando Ochoa, Gilberto Daza, Sergio Luis Rodriguez, Dagoberto ‘El Negrito Osorio’, Gabriel ‘Chiche’ Maestre con Oro de Ofir, Héctor Zuleta, Luis José ‘Ché’ Redondo y Los Hijos del Rey, el niño José Daniel Rodriguez Ustaris, Luis Eduardo Calderón y Song Promesa entre otros, hicieron presentaciones con excelencia y calidad logrando consolidar este evento en el más importante de música góspel en el género vallenato.
El evento que organiza la Iglesia Cejes con la pastora Damarys Oñate de Flórez a la cabeza, tuvo un lleno total, tanto que el día de la final mucha gente no pudo entrar por haber copado el aforo, lo cual muestra el crecimiento que viene teniendo el evento en su versión 27 años.
“Fueron muchas las personas restauradas, sanados en su corazón y en forma física por esta fiesta que congrega visitantes de todas partes del país y a nivel internacional, este evento es una bendición para Valledupar y para Colombia”, manifestó la pastora Damarys Oñate.
Ganadores
Canción Inédita profesional
1er Puesto, En ti puedo confiar, Carlos José ‘Kalata’ Mendoza
2do Puesto, Mi mejor amigo, Humberto Ovallos.
3er Puesto, Quiero tu gozo, Luis Ángel Rodríguez
Agrupación profesional
1er puesto Kairos, Nelly Ospino de Puerto Wilches
2do puesto, Ministerio Renovación de Augusto Ramirez, Valledupar.
3er Puesto, Vallenato Celestial de Eduardo Moreno. Puerto Libertador.
Canción Inédita aficionada
1er puesto, Si te tengo a ti, Carlos Fontalvo
2do puesto, no tengas miedo, Lina Rangel
3er puesto, Cristo Salvó mi velero, Alberto de la Hoz
Agrupación aficionada
1er puesto Imitadores de Cristo, Abrahan Hernández, Puerto Libertador.
2do puesto, Gloria, Johasyn Vanegas, San Juan del Cesar
Después de varios años participando en el Festival Vallenato, la noche del 30 de abril, el samario Javier Antonio Matta Correa logró coronarse Rey Vallenato en la edición. 56 en homenaje a Luis Enrique Martinez. Javier Matta estuvo acompañado en el canto y la guacharaca por Odacir “ El Ñeko “ Montenegro y en la caja por Omer “ El manòn” Calderón Castilla, con quienes interpretó el paseo “Jardín de Fundación” , el merengue “ Ahora si te lo hallaste”, el son “ Marisela” todas composiciones de Luis Enrique Martinez y la puya “ Gallo peligroso”, de Odacir Montenegro; con ello, Matta logró convencer al jurado calificador y coronarse nuevo Rey Vallenato, “ Estoy muy emocionado, había soñado este momento desde hace mucho tiempo, agradezco a Dios, a mi familia, al maestro Navín López , ‘El Turco’ Gil y por supuesto a Jorge Oñate con quien estuve dos años y medio acompañándolo, tiempo en el que aprendí y crecí mucho como profesional, gracias a su esposa Nancy y a sus hijos”, dijo emocionado el nuevo Rey Vallenato. Javier Matta asegura que continuará su carrera musical junto a Jorge Antonio Oñate, con quien viene compartiendo escenarios y con quien tiene grandes proyectos.
El segundo lugar en el concurso de Acordeonero Profesional fue para Omar Hernandez, natural de Urumita, La Guajira y el tercer puesto para el vallenato José Juan Camilo Guerra. Los artistas a Maluma, Elder Dayán, El Mono Zabaleta y Diego Daza, cerraron el Festival Vallenato con sus espectáculos musicales.
Después de varios años participando en el Festival Vallenato, la noche del 30 de abril, el samario Javier Antonio Matta Correa logró coronarse Rey Vallenato en la edición. 56 en homenaje a Luis Enrique Martinez.
Javier Matta estuvo acompañado en el canto y la guacharaca por Odacir “ El Ñeko “ Montenegro y en la caja por Omer “ El manòn” Calderón Castilla, con quienes interpretó el paseo “Jardín de Fundación” , el merengue “ Ahora si te lo hallaste”, el son “ Marisela” todas composiciones de Luis Enrique Martinez y la puya “ Gallo peligroso”, de Odacir Montenegro; con ello, Matta logró convencer al jurado calificador y coronarse nuevo Rey Vallenato, “ Estoy muy emocionado, había soñado este momento desde hace mucho tiempo, agradezco a Dios, a mi familia, al maestro Navín López , ‘El Turco’ Gil y por supuesto a Jorge Oñate con quien estuve dos años y medio acompañándolo, tiempo en el que aprendí y crecí mucho como profesional, gracias a su esposa Nancy y a sus hijos”, dijo emocionado el nuevo Rey Vallenato.
Javier Matta asegura que continuará su carrera musical junto a Jorge Antonio Oñate, con quien viene compartiendo escenarios y con quien tiene grandes proyectos.
El segundo lugar en el concurso de Acordeonero Profesional fue para Omar Hernandez, natural de Urumita, La Guajira y el tercer puesto para el vallenato José Juan Camilo Guerra.
Los artistas a Maluma, Elder Dayán, El Mono Zabaleta y Diego Daza, cerraron el Festival Vallenato con sus espectáculos musicales.
Con la canción en ritmo de paseo “Si nace una rosa” el compositor sanjuanero Juan Pablo Marín se coronó rey de la canción inédita del 56 Festival de la Leyenda Vallenata.
Juan Pablo, hijo del reconocido compositor fallecido Hernando Marín, aseguró que la canción nació de un sueño que tuvo con su papá en tiempo de pandemia, “ Siempre tuve la convicción que mi canción sería la ganadora porque está llena de poesía”, dijo el rey de la canción inédita.
Juan Pablo Marín sostuvo que compone distintos géneros musicales: salsa, merengue dominicano, champeta, música popular y con esta canción ganadora queda claro que hoy nació esa rosa que tiene muchas composiciones por mostrar al mundo.
El segundo lugar fue para el compositor Julio César Romo , natural de Pivijai, Magdalena, con el paseo “Soy campesino”, que relata la vida de las personas que se dedican a trabajar el campo. Con su figura y canto de juglar, Julio César Romo logró conquistar al público y al jurado que le dio el honroso segundo puesto en este concurso.
El tercer lugar en el concurso de canción inédita fue para Ruth María Ferias con la canción en ritmo de paseo “Ella”.
¡Que vaina no! . Cuando las cosas no le salen a uno como las planea y no se dan. Yo que decía: “En pleno festival necesito encontrar unos amigos míos”.
Otra vez será. Le dije a mi esposa Duvis, refiriéndome al cubrimiento de la nueva versión; la 56 del Festival de la Leyenda Vallenata, que en esta oportunidad era en honor al centenario del natalicio de Luis Enrique Martínez Argote, “ El Pollo” vallenato. Ya tenía todo listo, pero nada. Alguien pareciera como decirme tajantemente… no te vistas que no vas. Se me presentó un inconveniente personal a última hora.
En ese instante sonaba en la radio un tema musical de Emmanuel y – pa´ más piedra- como se dice popularmente, acababa de prender el equipo de sonido:
“Todo se derrumbó dentro de mí, dentro de mí, hasta mi aliento ya me sabe a hiel, me sabe a hiel”
Y ahora!. Le expresé a mi compañera.
Me respondió así de sencillo: “ Ajá ” y de inmediato le entendí.
Quise llamar a mi “compae” Johnny Pérez, el nieto del gran homenajeado y maestro, Luis Enrique Martínez, como también al sobrino de éste, Sebastián “Chema” Martínez, quien fuera su último guacharaquero ; a la colega mía, Lida Mendoza, la que por cariño le digo “comae” Lida y decirles… la próxima será. todo se derrumbó dentro de mí.
Pero hay un proverbio que dice, “lo último que se pierde es la esperanza” y me quedaba la misma, para poder estar en el acto de inauguración.
Iba a cubrir al festival en su totalidad a nombre de Caribeña Estéreo, en calidad de enviado especial por la radio de Palmar de Varela, quienes vinieron a invitarme. Lo tenía preparado; credencial, alojamiento y hasta la “comae” Lida socializándome todo lo referente al evento.
Vivía a cada instante tarareando “Ausencia Sentimental” el tema de Rafa Manjarrez, que es el himno de ese festival, que agrupa a muchos amantes de este magnífico certamen.
“ Ya comienza el festival, vinieron a invitarme, ya se van los provincianos que estudian conmigo”.
En esta ocasión serían los colegas que trabajan en estas lides del periodismo conmigo. Estaba equipado, como suelo hacer, junto a mi compañera, mi ñia Duvis Romero.
No me puse en contacto con los colegas: “Pa’ no tener que contarle a nadie mis motivos”. El inconveniente surgió y no me quedó más remedio que notificarle a Johnny y a Sebastián. A Lida si le había revelado las causas.
“Tenía la esperanza de que tarde o temprano, pero ajá; nada.
La verdad, pensaba en dicha esperanza y nada… las cosas no se daban. Y le tararee : “Yo que me muero por ir y es mi deber quedarme/me quedo en la capital por cosas del destino”. Pero en esta ocasión no era la capital del país, sino del Atlántico.
Ya hasta tenía organizado el saludo a Valledupar, a su gente. Me había inspirado para hacerlo con el tema Abrazo Guajiro de la autoría de Carlos Huertas.
“Buenos días festival, fiesta tradicional, folclórico concurso/
Te vengo a visitar viejo Valledupar, te saludo con gusto/
Desde mi tierra vengo yo con mis cantares, con alegría
pa la tierra de Chipuco”.
También me hubiese gustado asistir al acto de develación de la escultura de Tomás Alfonso Zuleta, “ Poncho “, realizado en el parque que está frente a su casa, el cual lleva su nombre como homenaje rendido por el alcalde Mello Castro en reconocimiento a este juglar del vallenato, como uno de los grandes exponentes del folclor por muchos años, como herencia de la Dinastía que inició su padre Emiliano Zuleta, “El viejo Mile”.
Más que eso, había una razón especial para asistir al Festival Vallenato, además de lo profesional y ser amante de este género, realizar entrevistas a sus ejecutores, ir a Hurtado y encontrarme con los amigos, con todos los que les atrae ese lugar, llegar a ver al Santo Ecce Homo, quería las tumbas de los grandes visitar, de esos troveros, acordeoneros y famosos vine por saborear.
Y lo más grande… escuchar mucha música de acordeón, al encontrarme en el Valle de los reyes, escuchar cada canción, ver la ejecución de los participantes que lo hacen con maestría en pro de un galardón, que los llevaría a la fama.
Es Valledupar la capital donde el hombre elogia sus mujeres con el sabor de su cantar, oír los sones viejos, que me recuerden alguna bella canción sentimental de esas del inigualable Tobías Pumarejo y recordar de una u otra forma las parrandas de Roberto Pavajeau.
Encontrarme con los familiares de Consuelo Araujo Noguera, “La Cacica”. Era el tiempo de revivir esos viejos recuerdos, lo que uno como niño fue aprendiendo y tarareando en el tema Ausencia Sentimental, donde dice que si ella,- Doña Consuelo-, esta valiosa mujer, invitó al doctor Alfonso López, que si el mango estaba en la plaza igual.
Carlos Vives en escena
Y nada más que el programa también incluía la presentación de Carlos Vives con su gente de La Provincia, a cuyos integrantes reunió allí 30 años después, reviviendo esos temas de Escalona, cultivando seguidores por todo el mundo: Latinoamerica, Europa, América, rompiendo un excelente record de ventas y haciendo famosos a los autores del vallenato tradicional los conocidos como los juglares, entre ellos el gran Luis Enrique Martínez, Emiliano Zuleta “ El Viejo Mile”, Juancho Polo Valencia, Abel Antonio y Alfredo Gutiérrez, éstos últimos tres grandes del acordeón.
La Presentación de Carlos Vives con Egidio Cuadrado, la popular Mayté siempre han sido un espectáculo por el empeño puesto por ellos para que las generaciones los recuerden siempre.Y uno de sus éxitos que es una vivencia es El Compae Chipuco
“ Viajando para Fonseca, yo me detuve en Valledupar/
Y allá en la plaza me encontré, Con un viejito conversón/
Y al pasar le pregunté oiga compae cómo se llama usted/
Me llaman Compae Chipuco y vivo a orillas del río Cesar/
Soy vallenato de verdad, tengo las patas bien pintá/
Con mi sombrero bien alón y pa’ remate me gusta el ron/
Definitivamente al no darse lo planeado; las cosas no se dieron no nos queda, sino, prepararnos para una nueva versión del festival, esperando que se mantenga en firme esa alegría de los vallenatos de no perder el apoyo a la tradición, animarse para ver actuar a quienes tratan de conservar ese legado, para que no se pierdan las costumbres de nuestros pueblos y en especial en la tierra del Cacique Upar, que se siga diciendo que:
“Soy vallenato de verdad, no creo en cuento no creo en ná’
solamente en Pedro Castro, Alfonso López y nada más
Soy Vallenato de verdad”.
Que se recuerden esos versos de Gustavo Gutiérrez de una gloria como lo fue el gran Pedro Castro Monsalvo:
Aquí canta un vallenato con profunda conmoción
a Pedro Castro que tanta gloria le dio a la región,
Pedro a ti Valledupar nunca te podrá olvidar, noble fue tu corazón al servirle a la región.
Como no me quedaba otra alternativa por no haber estado presente en esta oportunidad y para saber más de cerca las cosas que los medios no publican, porque hay muchas vivencias que a uno le gustaría palparlas, tuve que recurrir a mis colegas y cantarle este párrafo:
“Que me traigan razones, le pedí al veni’ a mis compañeros
las anécdotas y los cuentos nuevos, que son costumbres de allá”, y no me queda más sino escribir renglones diciéndoles a esos periodistas a esos amigos expresándoles, cuanto los recuerdo, mi gente y mis alumnos aquellos con quien suelo frecuentar.
Quería una vez más comprobar lo que me pintaban mis colegas Lida Mendoza y Melitza Quintero, para que ellas me sostuvieran lo referente a la inspiración de Fernando Dangond, que todo era “como las madrugadas en mi pueblo, ardientes, puras y majestuosas, mis versos viajeros y libres como el viento, cual astro fugaz del firmamento, en la noche hermosa”.
Ellas cada vez que hablan de Valledupar enaltecen esa poesía de Dangond : “Porque el Folclor de mi Valledupar, donde el amor nace en mil corazones, se eternizó en el alma del Cesar, en la alegría de mil acordeones”.
Recorrer las calles de la capital del Cesar era mi deseo, no se pudo y será en otra ocasión, quería ver si “Ya no hay casitas de bahareque, cuando en las noches, se llena el valle más de luces, si de verdad verdá ya no venden arepitas, queques, merengues, chiricana y dulces, pero de lo que si estoy seguro es que el folclor perdura como el arahuaco en la serranía, como el río Cesar en lozanía, con sus aguas puras y como me invitaron al festival, sentir las notas de un acordeón”.
¿Y saben qué quería?… encontrarme con Estela Durán Escalona y su hermano Santander, felicitarlos por esas costumbres que mantienen latentes por el Cesar, en sus recorridos enseñando y mostrando las bellezas que tiene la región, además apreciarlos por sus actuaciones musicales de familia.
Pero!…. Compae Johnny definitivamente no se pudo. Dígale a Sebastián Martínez que esté preparado porque nos veremos cuando organicemos algo para encontrarnos sin festival.