Arte y cultura Crónicas

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

Después de 30 años de grabar clásicos vallenatos regresa Carlos Vives con una historia que siendo muy joven conmovió el corazón del maestro Rafael Escalona, quedándole colgados tristes recuerdos, siendo Valledupar el epicentro.

Escalona en su momento lo relató de la siguiente manera. “Tenía un amigo que se llamaba Jaime Orozco y los dos terminamos con nuestras novias. Eso nos dolió mucho, pero él pudo olvidar, yo en cambio no lo hice. Es una historia que me duele recordar porque es muy sentimental. De ese hecho nació la canción”.

Ahora, para el artista samario regresar a las alegrías cantadas del folclor al lado de su Compadre, el Rey Vallenato Egidio Cuadrado y su agrupación La Provincia, es la mejor forma de desahogarse para por arte de magia en un segundo pasar de la tristeza a la felicidad, ganándose la mejor dosis de vitalidad musical.

‘La historia’ es un anticipo de la producción musical que saldrá el próximo 19 de abril con el título de ‘Escalona: nunca se había grabado así’, que traerá las siguientes canciones. ´La historia’, ‘Carmen Gómez’, ‘El carro Ford’, ‘La mona del Cañaguate’, ‘El villanuevero’, ‘’La nostalgia de Poncho’, ‘Jaime Molina’, ‘Mala suerte’, ‘El destierro de Simón’, ‘La golondrina’, ‘El pirata’ del Loperena’ y ‘El testamento’. Además, el Bonus track, ‘Contestación a la brasilera’ del compositor Armando Zabaleta.

Carlos Vives accedió a contar sobre este nuevo proyecto. “La serie Escalona fue el comienzo para ingresar al mundo vallenato al que conocí por mi padre Luis Aurelio en Santa Marta, donde en la casa se hacían memorables parrandas. Desde aquella época guardo en mi alma esos bellos cantos que interpreté en la serie y ahora los tomo mirando aquel camino, proponiendo una nueva fórmula con distintos instrumentos. Me siento bien grabando vallenatos y más del maestro Rafael Escalona”.

En este trabajo se incluye el tema ‘Contestación a la brasilera’. Carlos Vives con la emoción tomando el mayor vuelo, dijo. “El compositor Armando Zabaleta hace muchos años le llevó a mi padre un casete con la mencionada canción para que yo se la grabara. Él me la recomendó. Llegó el momento de cumplir la promesa”.

El cuaderno

Una historia sacada del baúl de los recuerdos contó Carlos Vives, al iniciar al proyecto acordándose que en la serie Escalona, su compañero Egidio Cuadrado tenía un cuaderno donde estaban las letras de la mayoría de canciones del maestro Escalona.

Comenzó la odisea de rescatarlo hasta que se supo que desde hace muchos años lo guardaba Dina Luz, hermana de Egidio y quien fuera compañera de Rafael Escalona, a quien conoció en una parranda en Villanueva, La Guajira. A ella le hizo tres canciones.

En el cuaderno estaban los versos adecuados para sacar adelante este compromiso musical que tiene las notas precisas, las historias del ayer llenas de añoranzas y principalmente el alma de ese hombre que intentó construir una casa en el aire, dejar el mejor testamento donde consignó un paseo, quejarse porque una mona se había propuesto acabar con su vida, sentir las nostalgias de Poncho Cotes y hasta llorar al hacerle una canción a su amigo Jaime Molina.

Todo es una síntesis que va jalando los recuerdos de aquellos años donde ahora agoniza el encanto y hasta se pierde el amor que se fugó del corazón. Ya lo había indicado el propio Escalona de la mejor manera. “Yo quiero a la que me quiera y olvido a la que me olvida”. No hay mejoral que valga. “Gracias al maestro Escalona por estas canciones tan lindas”, expresó Carlos Vives.

En ese entorno de la provincia aparece la camioneta llamada ‘María, la bandida’, que era de propiedad del maestro Escalona, la misma que se utilizó para el video de la canción ‘La historia’, cuyo nombre se lo puso por la canción mexicana de José Alfredo Jiménez.

Al respecto su hijo Clemente Pachín Escalona, quien contribuyó con el préstamo de la vieja camioneta Ford modelo 1967, anotó. “Que inmensa alegría que Carlos Vives regrese a grabar esos memorables cantos. Sobre la canción que está sonando, mi papá contaba hasta donde podía y nunca supe el nombre de la protagonista que le marchitó el corazón. Lo bueno fue que retrató bien su dolor”.

Escalona con su noble corazón conquistó el mundo del amor donde muchas veces no aterrizó como quería, pero dejó constancia en un canto donde un acordeón o una guitarra, le hicieron la segunda.

Grabaciones de la canción

La canción ‘La historia’ ha sido grabada por distintos cantantes como Alberto Fernández, Pedro García, Peter Manjarrés y Penchy Castro.
También en el álbum de 100 años de vallenato de Daniel Samper Pizano y Pilar Tafur, la grabaron Adolfo Pacheco y el Rey Vallenato Miguel López.

Sin olvidar que el propio maestro Rafael Escalona en el año 1993 a instancia del compositor, investigador, escritor y productor musical Félix Carrillo Hinojosa, grabó con su voz la mencionada canción. Ese trabajo musical llamado ‘Vallenateando’ donde aparecen dos canciones del maestro Escalona, se grabó en los estudios de Ingeson en Bogotá, ubicados en aquel entonces en la calle 99 con carrera 7A. En esa ocasión se lograron vender más de cinco mil discos.

Regresa Escalona

Los cantos del maestro Rafael Escalona regresan con nuevo vestido en la voz de Carlos Vives, quien supo darle el matiz necesario, primero en la televisión, y ahora poniéndole todo el sentimiento hasta sentir la brisa de Patillal cuando una cometa eleva su corazón.

De esa honda herida que le causó aquel amor al maestro Escalona, quedó esa historia donde se repite su padecimiento en medio de las soledades del adiós y los dolores del alma, teniendo una hoja en blanco como cómplice ideal.

Adelante Carlos Vives para que con su canto el mundo siga conociendo la historia del maestro Escalona, quien dejó un inmenso legado que nunca morirá.

Arte y cultura

En un emotivo acto en el que se respiró cultura y folclor y donde se contó la vida del juglar Leandro Diaz, se recordaron sus canciones y anécdotas, el Gobierno Departamental develó su figura en cera, que será ubicada en el hall de la fama del Centro Cultural de la Música Vallenata, que en la actualidad se encuentra en construcción. 

Su hijo Ivo Luis Díaz, el compositor Julio Oñate Martínez y el estadista folclórico  Wilfredo Rosales participaron en un conversatorio en el que revelaron pasajes de su vida personal y musical, su contacto con la naturaleza, su inspiración, la relación con las mujeres y su forma de componer, con un estilo único, que lo llevó a ser reconocido como uno de los más grandes maestros del folclor vallenato y que fue inmortalizado como “El compositor que ve con los ojos del alma”. En el acto, las  guitarras de la agrupación de Los Hermanos Carrascal sonaron con las melodías del maestro Leandro Díaz interpretadas por su hijo. 

La figura en cera es un trabajo realizado por los artistas cesarenses Jhon Peñaloza, Carlos Misael Martinez y Edwin Castro. 

“Nuestros juglares escribieron una página hermosa, nuestros juglares se ganaron ese espacio y Leandro con sus canciones, sus versos y su lucha se lo tiene merecido”, dijo su hijo Ivo Díaz , quien se mostró emocionado y conmovido al conocer la figura en cera de su padre, “ Es un gran trabajo de estos artistas, que lograron hacerlo igualito, estoy muy contento y lloré cuando lo ví, agradezco al Gobierno Departamental por esta significativa obra, y se que vendrán muchos turistas a conocerla cuando ya esté listo el Centro Cultural de la Música Vallenata”. 

Luego de ser develada la figura, los asistentes tuvieron la oportunidad de acercarse y tomarse fotografías, mientras les era entregado el libro “ Leandro Díaz, el visionario”, del maestro Julio Oñate Martínez, que fue presentado a la sociedad vallenata en el transcurso del acto. 

Arte y cultura Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza

Juan Ariel Hinojosa González, destacado compositor, desde muy niño estuvo inclinado a la música dado el ambiente de festejos y parrandas en la familia escuchando las canciones de compositores y guitarristas como Fredy Molina, Octavio de Jesús Daza, Saúl Hinojosa Fernández, Tomás Darío Gutiérrez, Félix Carrillo Hinojosa, entre otros contertulios.

Su infancia transcurrió entre San Juan del Cesar, su pueblo natal y Becerril – Cesar, de donde es oriundo su padre Hugo Hinojosa Valle. Su madre, Josefina González Daza lo trajo al mundo el 16 de diciembre de 1967.

Sus estudios de primaria y secundaria los realizó en el colegio Gabriela Mistral y el colegio El Carmelo respectivamente, este último regentado por la congregación de las Hermanas Carmelitas. Fue en este centro educativo donde hizo sus primeros pininos como compositor en las jornadas culturales del plantel educativo.

Más adelante conformó su primer dúo de guitarras con Rafael Fernando “El Punto” Daza además de la influencia musical de Hernando José Marín Lacouture. En el año 1990 se presenta al festival “Cuna de compositores” como se denominó al principio este certamen con la canción en la modalidad de paseo, titulada “Traigo una lágrima” la cual fue declarada fuera de concurso en la categoría profesional. Tenía 23 años.

En el año de 1991 se vuelve a presentar con la canción “Añoranzas de mi pueblo”. En ella relata las costumbres y tradiciones de su población y el rescate de las mismas. A sus 24 años demuestra de manera histórica a través de la canción, lo que fue su pueblo, añoranzas que cultivaba en su mente. Esta vez fue ganador con la susodicha canción catalogado como el compositor más joven en obtener dicho galardón.

Siete años después se vuelve a presentar al Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata (1998) con más bríos y madurez literaria. En este certamen presentó la canción en la modalidad de paseo intitulado: “Canción de regreso” cuyo tema es la vivencia de un estudiante universitario cuando regresa a su pueblo en la época de las vacaciones decembrinas. Esta vez obtiene un segundo premio siendo ganador en dos certámenes.

De esta manera el joven compositor sanjuanero va escalando en varios festivales regionales. Pero sus triunfos se ven truncados al ser desplazado por la violencia cuando en el año 2005 el país se encontraba convulsionado tanto por las incursiones guerrilleras como paramilitares.

Esta lamentable situación lo inspiró para crear la canción intitulada: “Una carta a mis paisanos” en la que describe la nostalgia de no estar en su tierra, y el dolor de no poder regresar; con la cual ocupa un segundo lugar en ese año.

Después de 11 años de exilio, víctima del conflicto armado en Colombia, regresa a su terruño y se presenta para la versión Rey de Reyes, del festival, en el año 2016, con su obra “Dignidad guajira”, canción protesta que reclama la atención del gobierno nacional frente al abandono, la miseria y la desnutrición de la niñez wayuu, tanto como la ingobernabilidad de nuestro departamento, durante la crisis política que generó la destitución y el reemplazo de varios mandatarios designados durante ese año.

Sus principios éticos y morales, su sentido de honestidad y pensamiento crítico, reflejados en su expresión musical lo catalogan como defensor de la etnia wayuu, y enemigo de la corrupción. Es profesional de la ingeniería de minas y magister en diseño y construcción de carreteras, su segunda pasión, lo que le ha permitido destacarse como residente y director de importantes obras de infraestructura vial en el departamento y la región.

Combinando los números y las letras, su calculadora y su guitarra, resalta, por la originalidad de la temática y melodía de sus canciones, canciones que hoy lo posicionan como uno de los más destacados compositores del festival sanjuanero, esto, sin haber trascendido en el mercado de la música vallenata, pues son pocas sus canciones grabadas.

Sin embargo, tiene el reconocimiento del pueblo y goza del aprecio, la admiración y el respeto de sus colegas compositores, artistas y músicos de nuestro pueblo vallenato.

Residenciado en su San Juan querido, recientemente participó como candidato a la Cámara de Representantes por las víctimas para las curules de paz, circunscripción No. 12. Comprometido con la causa de los menos favorecidos, además de canciones costumbristas y protestas, también compone canciones de corte romántico, que engalanan el folclor vallenato, con su estilo narrativo, nutrido de poesía y figuras literarias complementado con exóticas melodías, que marcan un estilo propio, muy particular.

Hoy vuelve a ser figura al obtener nuevamente el galardón de La Mejor Canción Costumbrista con su obra “Diciembre en San Juan” en la 45 versión del Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata realizado del 9 al 11 de diciembre de 2022, ratificando la esencia de nuestro folclor y aportando a la salvaguarda del mismo, papel que responsablemente ejerce nuestro festival.

Arte y cultura Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza 

 Caracolí Sabanas de Manuela, corregimiento agrícola del municipio de San Juan del Cesar, Sur de La Guajira, un poblado indígena fundado en el XIX por la indígena Arhuaca Isabel Manuela, famosa como curandera quien bajó de la Nevada y se estableció debajo de un Caracolí, los cuales abundaban en la región, de donde se tomó el nombre para la población, agregándole sabanas de Manuela en honor a su fundadora.

Caracolí, celebra las fiestas Patronales de la Virgen de Los Remedios, durante los días 1, 2 y 3 de febrero 2023, con el retorno masivo de muchos caracoliceros que habitan en diferentes partes del Caribe y el país, que para el 2 de Febrero nos sentimos obligados a expresar el más puro y arraigado sentimiento de veneración en honor a nuestra patrona: La Virgen de los Remedios.

Este año, el comité profiestas y la junta de acción comunal han diseñado un programa que se desarrollará durante los tres días: alborada musical, tómese un tinto, exposición de productos agrícolas, actos religiosos, almuerzo típico a invitados especiales, bautizos, presentaciones de agrupaciones autóctonas (gaiteros), cuadrangular de microfútbol, bailes populares con agrupaciones musicales.

 El presidente del comité profiestas, Rafael Mejía Camargo, los miembros de la Junta de Acción Comunal y el pueblo en general, brindarán a sus hijos y visitantes la hospitalidad en este bello corregimiento enclavado en las estribaciones de la Sierra Nevada a orillas de la cuenca del río Ranchería.

 Programa oficial 

Febrero 1  

9:00 am – Cuadrangular de microfútbol

4:00 pm Regreso de los caracoliceros y visitantes a las fiestas patronales

8:00 pm – Baile popular plaza Ana Carmen Cortés

Febrero 2

5:00 am – Alborada musical

6:30 am – Tómese un tinto

09:00 am – Final cuadrangular de microfutbol

10:00 am – Santa Eucaristía

12:30 pm – Almuerzo invitados especiales

02:00 pm- Bautizo

04:00 pm – Procesión Caracolí Sabanas de Manuela

08:00 pm – Presentación de agrupaciones musicales

 Febrero 3

09:00 am – Visita al balneario de agua fría

10:00 am – Santa Eucaristía

02:00 pm – Bautizo

03:30 pm – Procesión Caracolí (Piñoncito)

08:00 pm – Presentación de agrupaciones musicales

Caracolí Sabanas de Manuela

Poema: por Enrique Vega Mindiola

Un pueblo que sufrió tanto

Un pueblo que de tantas penas se cansó 

Hoy caracolí Sabanas de Manuela

Es un pueblo que sueña

Sueña mi pueblo con tantas cosas

Sueña con una carretera pavimentada

Sueña con convertirse en el mejor lugar turístico

De La Guajira y de la Costa Caribe

Tiene mi pueblo elementos naturales

Que si todos sus hijos

Defendemos con sentido de pertenencia

Seguro Caracolí Sabanas de Manuela

Ese sueño con el esfuerzo de todos

Luchando por el mismo fin

Seguro Caracolí saldrá adelante

Así muchos visitantes

De La Guajira y de otras partes

Visitarán esta tierra prodigiosa

 Aquí un día nació Colacho Mendoza

Aquí una vez visitò el viejo Mile

Papá de Poncho y Emiliano

Alguna vez vivió un cubano

Por muchos años

Que se llamaba Hernando Rivero

Y por cariño lo llamaban Nandito el Cubano

Fue músico y acordeonero de alto calibre

Fue un hombre excepcional

Le ganò en un duelo de acordeón

A Francisco Moscote

Y como era tan simpático

Francisco se inventó 

Que el diablo lo había derrotado

Aquí nació la leyenda de Francisco el hombre y el diabl

Arte y cultura Opinión

De: Alberto Salcedo Ramos

Adolfo Pacheco era campesino, abogado, poeta, narrador, juglar, conversador, filósofo, músico, cantante, chismoso, parrandero, decimero.  Un grande al que podemos comparar sin complejos con cualquier compositor de los más celebrados en lengua castellana. 

Si uno elige al azar una canción de él —“El mochuelo”— pongamos por caso— conoce una historia lírica hermosa. Si luego elige el son “Mercedes” descubre un relato en el que se amalgaman el galanteo y la picaresca, y si después pone a sonar ese merengue magistral llamado “Gallo bueno”, oye una crónica cantada redonda, completa, narrada con absoluta maestría. 

Al final de la tarde uno hará el mejor descubrimiento de todos: cuando uno se ha pasado un rato largo oyendo la obra de Adolfo Pacheco lo que ha sucedido, en realidad, es que uno ha leído con los oídos una gran novela. 

Álvaro Mutis decía que lo que caracteriza a un gran poeta es la capacidad de adivinación. Ponía como ejemplo unos versos en los que Rafael Alberti anuncia la caída de las torres gemelas antes de que la historia le diera la razon.

Pues bien: en su desgarrador merengue “El viejo Miguel” Adolfo anticipa el desplazamiento forzado que, años después, ocasionaría tanto dolor en su tierra. 

En cierta ocasión García Márquez le propuso este trueque: cambiar la canción “La hamaca grande” por la novela “Cien años de soledad”. Adolfo me estaba hablando de eso con cierto orgullo y yo, por joderlo, le dije:

—No saque mucho pecho con eso, maestro. Recuerde que García Márquez le propuso a Rubén Blades cambiar “Cien años de Soledad” por “Pedro Navaja”, y a Tite Curet Alonso cambiar “Cien años de Soledad” por “Plantación a’entro”.

Adolfo tragó saliva, pero en seguida recuperó la compostura y me dijo con su mejor humor:

—Ese García Márquez era más demagogo que yo. 

Escribo estas líneas con un nudo en la garganta. Sé que para él la muerte ha sido una liberación —estaba sufriendo muchísimo—, pero me entristece saber que no volveré a morir de la risa oyendo sus cuentos ni a tener el privilegio de oírlo cantar a capella. 

Descansa en paz, maestro. Puedes jurar que nunca dejaremos de celebrarte!

Arte y cultura Regionales

Luego de permanecer por varios días en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica General del Norte en Barranquilla, falleció el maestro y juglar , Adolfo Pacheco, quien había sufrido un accidente de tránsito en las carreteras de Calamar, Bolívar, cuando se dirigía a la capital del Atlántico. 
Pacheco Anillo falleció luego de sufrir un trauma craneocefálico y un paro cardiorrespiratorio debido a su delicado estado de salud. 

Adolfo Pacheco fue un destacado compositor colombiano,  en 2021 su legado musical y cultural fue motivo de reconocimiento por parte del Gobierno Nacional con la condecoración Gran Orden del Ministerio de Cultura que le hiciera el entonces Presidente Iván Duque. 

En la obra del cantautor y compositor se resalta una sonoridad de acordeón muy cercana a la gaita, la cumbia, el porro, el pasebol, el paseaito, el chandé, el son y el merengue. 

Adolfo Pacheco llegó a grabar 126 de sus composiciones y cada una tiene su historia. Entre las más conocidas y destacadas están La hamaca grande, El viejo Miguel, El mochuelo, Mercedes, El cordobés, entre otras. Sin embargo, sin duda la más sentida, es la que va dedicada a su papá ‘El viejo Migue’, que fue escrita cuando su padre decidió irse a vivir a Barranquilla, mientras que él se quedó en San Jacinto con la mayoría de sus hermanos y su madre Mercedes. 

En 2005  el destacado juglar fue declarado por el Festival de la Leyenda Vallenata como “Compositor Vitalicio”, reconocimiento que comparte con maestros como Rafael Escalona, Leandro Díaz, Emiliano Zuleta, entre otros.

Adolfo Pacheco Anillo deja un importante legado cultural que deberá ser reconocido y exaltado, para que no sólo sus canciones sino sus conocimientos en torno al folclor  Caribeño, perduren. 

Arte y cultura Opinión

“El Cuento de Pepe”
Por: Pedro Norberto Castro Araujo

Blanco, de ojos azules y cabellera dorada, nació en el verano de 1944, mientras repicaban las campanas de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, ubicada en la esquina norte de la plaza mayor, anunciando la misa en honor a la Virgen de la Divina Pastora de las Almas, vino un viernes 14 de enero, llegó a una tradicional casa de tejados coloniales, paredes blancas y ventanales grandes de color café, abiertos de par en par, logrando con ello ventilar la misma,  de aire fresco proveniente de la histórica plaza. 

La partera finalmente a las diez de la mañana  logró extraerlo del vientre materno; después de sumados esfruerzos por traerlo al mundo y cortar con destreza el cordón umbilical, su madre al notar el semblante del niño, color morado, en grito de alerta avisó a los presentes para que la matrona  lo meciera, arrullándolo desnudó en sus brazos; con sutileza le dio con su mano derecha una palmada fuerte en una de sus nalgas, permitiendo con esta vieja usanza que el neonato se viniera en llanto y  aflojara sus pulmones colocándolos en funcionamiento.

Rodrigo creció, corriendo descalzo y en pantaloncitos cortos por todos los portales que circundan la plaza, persiguiendo pájaros y gatos, consentido por toda la familia, especialmente por las tías Castro Monsalvo y Castro Trespalacios, se ahuyentaba con el ladrar de los perros, especialmente con el ladrido del Mayor Blanco, el perro grande del doctor Roberto Pavajeau Monsalvo, le tenia cierto pánico a los animales, pero a la vez era carismático en la muchedumbre con quienes planeaba juegos infantiles llenos de inocencia, a veces de picardía y aventura, desprevenidas; se educó en la escuela local y cursó estudios universitarios en ingeniería forestal en la universidad Distrital de la capital, allí conoció a una dama distinguida de la sociedad monteriana Julia Jiménez Fuentes.

Rodrigo Montero Castro, conocido popularmente por su remoquete o en usanza moderna  por su nombre simplificado ROMOCA, subió a los brazos del Creador sin adiós alguno. 

Quienes frecuentamos la plaza mayor lo hemos notado, todos los días transeúntes y visitantes preguntan por el guardián de la plaza Alfonso Lopez, por cuanto notan su ausencia, desconociendo que partió al más allá. ROMOCA nació justamente allí y no se desprendió de ese sitio sino hasta el día que partió al infinito.

ROMOCA, hijo de la matrona vallenata Carmen Montero Castro,era contertulio, elocuente, pensador, opinaba sobre los aconteceres nacionales y locales, hablaba de todo; de fútbol o de historia pero sobretodo de política. Tanto que por muchos años se abrió un espacio en la puerta de su casa materna donde personajes como Pepe Castro, María Mercedes Araujo de Castro, Katya Montero, Álvaro Castro, Elfo Jiménez, El Turco Pavajeau, Julio Muñoz Castro, Raul Lafourie, Aristides López, Jaime Pérez Parodi, Carlitos Quintero, El Negro Zabaleta, Piter y Oscar Olivella, Pacho Fuentes y Leo, El Turro Carrillo, Jhony Pérez Oñate, Fredy Montero, Rodolfo Mejía Peñaloza, Álvaro y Rafolo Castro Socarrás, Jaime Araujo Noguera,  Lácides Daza, Pin Castro, Augusto Socarrás, Eduardo Campo Soto y Héctor Cáliz, entre otros; muchos periodistas frecuentaban la tertulia en aras de llevar información fresca a sus programas radiales. Estos personajes todas las tardes tertuliaban donde Romoca y al finalizar terminaban abrigados de sabiduría gracias a los temas múltiples que allí se trataban y a las frescas brisas traídas por los vientos alisios llegados desde el nordeste y refrescaban al pasar  por las frías aguas del Guatapuri.

Cuando ROMOCA trajo por primera vez a Julia con el ánimo de presentarla ante la sociedad vallenata; coqueto y sonriente la llevó de casa en casa, visitó a toda las familias prestantes de la ciudad entre ellas a su primo Pepe Castro, quien con agrado los invitò a degustar un café mientras preparaba un vino de uvas que finalmente brindó frío a los agasajados y a quienes sorprendió con la propuesta de casarse; ellos dudosos murmuraron y nerviosos manifestaron, que a pesar de quererse, no estaban preparados económicamente para realizar una boda; Pepe insistiendo les dijo que contaran con su apoyo financiero, ROMOCA todavía dudoso, manifiesta: pero y el vestido y la corbata y los preparativos? Pepe les insiste en su deseo de ayudarlos: “No se preocupen que yo ordeno donde el turco Yalil para que Carmen Montero retire la tela y elabore el vestido, el velo de la novia lo confeccionará mi prima Lilian Montero Castro, el saco y la corbata te los presto”. Pero quien lleva a Julia a la iglesia si su familia está en Montería; “Por eso no te preocupes ROMOCA que yo te la entrego en el altar, con mi tío Juancho Castro Monsalvo conseguimos los salones del club Valledupar, con mi compadre Hernando Molina Céspedes consigo que contrate a la banda de los Picapiedras, con Carlos Alberto Castro Maya, el aguardiente,  a mi compadre Edgar Puerto le ordeno y pago las fotografías, mis primos Lalo, El Nene y el Mono Montero se encargarán de la decoración y el brindis, con los primos Tom, Calixto y Orlando y mi madrina Paulina Mejia de Castro, la cena, el padre Becerra, con la anuencia del obispo Roig y Villalba, los casa” . ROMOCA a manera de insistir en un NO; pregunta: ¿y  la luna de miel quién me la paga sino no tengo un peso?. “Por eso no te preocupes que con mi  hermano Rodolfo Castro consigo que te preste el apartamento para que disfrutes con tu esposa en las playas del Rodadero y con tu padrino Armando Maestre Pavajeau, una platica para el viaje de bodas”.

Todavía indeciso ROMOCA insiste; y si me caso, ¿quién me lleva a Santa Marta?, a lo que Pepe Castro responde: “Y  no querei que los acompañe para que les cocine y les ponga la pijama?

Arte y cultura Crónicas

Homenaje a Luis Alberto Gutiérrez Romero por su aporte a la música provinciana

Por: Hermes Francisco Daza

Quienes conocieron a “Lucho” Gutiérrez, creo que no alcanzaron a definirlo en su totalidad. Al parecer fue un hombre parco, cuyo mundo estuvo sometido a desentrañar del corazón de su guitarra, las melodías sublimes que endulzaron en noches de plenilunio a las doncellas de alma púrpura que se embriagaban como cuando se arropaban en el sonido dulce del viento.

Fue el 21 de diciembre de 1931 su llegada al mundo en el entonces poblado de San Juan del Cesar sur de La Guajira, del niño Luis Alberto Gutiérrez Romero cuyos padres fueron Víctor Manuel Gutiérrez y Candelaria Romero. Fueron sus hermanos: Priscila, Dioselina, Liduvina, Laureano, Esther, Eloísa, Olga, Zenaida y Manuel de Jesús.
Parte de su niñez y adolescencia la vivió en la población de Cañaverales donde se desempeñó en labores del campo como también arriando las mulas en los trapiches o moliendas de caña en dicha región.
En su adolescencia fértil se aventura a conocer otros lares y se traslada a la población de La Jagua del Pilar donde se dedica a las labores campesinas y al cultivo del arte musical. De esta manera, hace parte de la banda de músicos de esa población direccionada por los hermanos Alonso y Alcides Lagos.
Luis Alberto “Lucho” Gutiérrez se dio a conocer a través de la música, más tarde formó parte de la banda de músicos de los hermanos Calderón en La Paz – Cesar. Pero no solo su afición fue la música, también hizo su aporte social cuando se desempeñó como corregidor de La Jagua, donde gestionó la compra de la primera planta eléctrica, e instalación de las redes de distribución de energía en cada hogar.
En su cargo de corregidor logró además la construcción del acueducto con el agua traída desde la “Sierra Montaña” hasta las viviendas. Ya eran conocidas sus actitudes de guitarrista dada su participación en las bandas musicales de La Jagua y de La Paz como corista.

La música le abrió las puertas al amor y es así como inicia su vida pasionaria en La Jagua con Francia Saurith cuyos hijos fueron Víctor Alberto y Luz Mabel. Sus flirteos amorosos siguieron vagando incesantes y se compromete con Rosa Cárdenas de cuya unión hubo un hijo, José Luis (fallecido).
Luego se conoce con Juana Esther Balcázar de cuya unión nacieron siete hijos: Ana Delia, Luis Eduardo, Rosa Marina, Wilmer Enrique, Alma Luz, Luis Alberto y Candelaria.
Luego de su periplo amoroso regresa a Cañaverales donde ocupa el cargo de corregidor y con el apoyo de varios ciudadanos como Israel Gámez, Francisca Pitre, Manolo Moscote, Isaías Gámez, Antonio Fuentes, Manuel Buelvas, Rafael Gutiérrez entre otros se logró construir a hombro el acueducto desde el “manantial” llevando el agua a cada una de las viviendas.
En esta población conoció a Hernando Marín Lacouture con quien recorrió muchos lugares amenizando parrandas. También formó dúo con “Chiche” Badillo, Javier Gámez, Osman Bermúdez lo mismo con su amigo Hugues Martínez de Cañaverales.
En últimas decide aterrizar en San Juan del Cesar donde se desempeñó como inspector de Policía y casos verbales. Su corazón sintió de nuevo el flechazo de Cupido y sentimentalmente se une con Rita Fuentes con quien no tuvo descendencia. Pero tuvo la dicha de sentir el cariño de los hijos de esta: Armando, Yolanda, Amaury y Deniris (fallecida).
Su desbocado corazón late impetuoso y hace vida hogareña con Socorro Ramírez y de esta unión nacieron Graciela y Wilman Luis. De igual manera, los hijos anteriores de Socorro como Norelis, Javier, Roberto y Edward sintieron por “Lucho” verdadero afecto de padre.
Cansado de volar, busca donde hacer su nido y forma su último hogar con Genith Cuello Mendoza con quien tuvo una hija, Rosa Benigna.

Tuvo la dicha de cultivar buenas amistades gracias a su don de gente que siempre lo caracterizó. En La Jagua dejó el recuerdo de amigos como Alonso y Alcides Lagos, Manuel Enrique Manjarrez, Sabina Mendoza Maestre, Epifanio Manjarrez, Patricia Balcázar, Rosa y Tito Lagos y Alfonso Reales entre otros.
En Cañaverales conservó amistad con Francisca “Kika” Pitre, Manolo Moscote, Israel e Isaías Gámez y Rafael Gutiérrez.
En San Juan del Cesar fue muy estimado por sus amigos como el odontólogo Urbano Bermúdez, Santos Carrascal Molina, Rafael Carrascal, el Profesor “Pelongo” Ariza Molina, Rafael Cuello, Enrique Cabas Escárraga (fallecido). Rafael Carillo Celedón, Martín Castrillo Pedrozo, Enrique Brito, Wildo Daza, Saúl Hinojosa Fernández (fallecido) y su esposa “Pina” de Hinojosa.
En Riohacha tuvo varias amistades como el exsenador Eduardo Abuchaibe Ochoa (fallecido), Ronaldo Redondo y su hermano Danger Redondo lo mismo que lo fue de Ismael Henríquez Pinedo (fallecido).
En los últimos años de su existencia se denotaba en él ese cansancio letal que deja los sinsabores de una vida trajinada, a pesar de llevar la música en el alma.

Su mediana estatura parecía ocultar sus años de padecimientos físicos. Caminaba y caminaba siempre con su guitarra en su estuche colgada del hombro izquierdo y a veces parecía que llevara sobre sus espaldas el peso de una soledad amarga.
En sus recuerdos de nostalgia le llegaba el aroma de amor adolescente cuando sus canciones verdes cristal endulzaban el oído de la amada y la luna de terciopelo blanco bañaba las calles arenosas de su San Juan querido.
Hasta que un día cualquiera, sus dedos anquilosados dejaron de rasgar las cuerdas de su guitarra, su compañera inseparable. El dulce golpe final marcaría pronto el fin de su existencia.
La guitarra enmudeció, sus arpegios sutiles como perfume a brisa de verano quedaron embrujados en un silencio de oro. Ella cuelga muda en el cuarto taciturno y dicen que de ella se dejan escapar lágrimas amargas; iguales que las guitarras que lloran cuando no sienten el calor del pecho de quien fuera su dueño que yace en la tumba fría.
Su descendencia es innumerable en cuanto al número de hijos, nietos y bisnietos que lamentan la pérdida irreparable del padre, del abuelo y del bisabuelo

Arte y cultura Opinión

Por Gonzalo Restrepo Sánchez

Ganadora de los “Critics Choice Awards” 2023 este domingo pasado al mejor filme, sin discusión alguna esta película es una seria reflexión hacia el metaverso en el cine. Y si me apuran, pone el pie en el acelerador para este tipo de cine y las futuras generaciones. Claro que no todos los temas en el cine serían proclives a este manera de contar una historia, pero sí un amplio espectro y en esos híbridos con la comedia, drama, terror, en fin; sin dejar de lado los buenos argumentos.

“El metaverso es un concepto de un universo 3D persistente en línea que combina múltiples espacios virtuales diferentes. Puedes pensar en esto como una versión futura del Internet. El metaverso permitirá a los usuarios trabajar, reunirse, jugar y socializar juntos en estos espacios 3D”. Y su concepto [salvo otras investigaciones] “fue desarrollado en la novela de ciencia ficción “Snow Crash” de Neal Stephenson. Sin embargo, si bien la idea de un metaverso alguna vez fue ficción, ahora parece que podría ser una realidad en el futuro”.

Regresando a la película hoy analizada y respecto a esta historia, la propuesta es bien válida, pues más de uno se identificaría con el personaje de Michelle Yeoh (Evelyn) y “Globo de Oro” este año por su roll, cuando de pagar los impuestos se trata o de enfrentarse a personajes como el caracterizado por Jamie Lee Curtis. Lo que sí puedo garantizar en esta propuesta de sus directores los Daniels (ganadores también de los premios “Critics Choice Awards” este año) es que la cinta goza de increíble imaginación y creatividad y el de sobrellevar parte del absurdo y caos en algún tramo de la diégesis, de “vez en cuando y en algunas partes”.

Cualquier contexto o escenario, por muy risible que pudiese parecer, es viable durante la observación de este filme, reitero, entretenidísimo y ecléctico [bloques diegéticos de relatos van desde “Matrix” hasta “Deseando amar” etc.], que indican que sus creadores tienen un mundo íntimo pleno de vibraciones, y que dentro de ese metaverso: exteriorizan o expresan turbaciones a veces difíciles de controlar cargado de originalidad por un lado y despropósito por otro, pero un disparate válido en la medida de, y sin duda alguna, de las hermanas Wachowski entre otros cineastas. Y no es que compare, simplemente me refiero a las intencionalidades en el marco de las descripciones cinematográficas y tono.

También lo que menos debe de intranquilizar al espectador por su propia conexión con lo que ve, es lo que cavila Evelyn en su mente, en quien coexistirán intereses viles de sucesos [algún pos apocalíptico], algo de pavor, una acotación social fragmentada y cargada de adrenalina y suspense, por una razón. Cuántas veces no hemos estado en nuestro interior representando otra situación frente a la que nos ha sacado de quicio.

La capacidad de atrapar en cada plano cinematográfico, su liberalísimo conjunto de imágenes cínicas y absurdas, siempre superlativas, hacen de esta película una de las más prendedoras con el gran cine disruptivo (y no solo de subterfugios emocionales). Una película que recupera para el cine una revisión de hacia dónde vamos con el metaverso, que parece lejos, pero está a la vuelta de la esquina.

Arte y cultura Mundo

La cantante y actriz Lisa Marie Presley, hija del rey del rock and roll, Elvis Presley, falleció este jueves a los 54 años.

Así se confirmó horas después de que se conociera sobre su traslado al servicio de urgencias a causa de un ataque al corazón, información que difundió su madre, Priscilla Presley.

Ella misma confirmó luego la noticia del deceso: “Con el corazón encogido debo compartir la devastadora noticia de que mi bella hija Lisa Marie nos ha dejado”, señaló en un comunicado.

Presley se encontraba en cuidados intensivos, con coma inducido, en California, según varios medios estadounidenses.

Según el medio especializado TMZ, Presley estaba “inconsciente” cuando su ama de llaves la halló en su domicilio el jueves por la mañana en Calabasas, un suburbio de Los Angeles.

Su exesposo, Danny Keough, quien también vive en la propriedad, le practicó un masaje cardiaco hasta la llegada de la ambulancia que la transportó al hospital.

Hace solo unos días Presley asistió a la ceremonia de los Globos de Oro junto a su madre, Priscilla, en donde recibieron un agradecimiento del actor Austin Butler, quien ganó el premio a mejor actor de drama por su poderosa interpretación en “Elvis”.

Presley, cantante y compositora, fue madre de cuatro hijos, incluyendo a Riley Keough, que ganó notoriedad por sus habilidades de actuación en la serie de antología “The Girlfriend Experience”, en 2016.

Era la única hija de Elvis Presley, y uno de los momentos más duros en su vida fue el suicidio de su hijo Benjamin, en 2020, a los 27 años.

En 2003, Lisa Marie lanzó su primer álbum, “To Whom it May Concern”, y luego dos producciones más, pero desde 2012 no había sacado ningún disco nuevo.

La artista controló Elvis Presley Enterprises hasta que vendió la mayor parte de sus acciones a una sociedad en 2005.

Sin embargo guardó el control de Graceland, la propiedad en que fue hallado inconsciente su padre en agosto de 1977, antes de ser transportado a un hospital en el que fue declarado muerto también por un paro cardiaco.

Además de Keough, estuvo casada con Nicolas Cage, Michael Jackson y Michael Lockwood.

Tomado de: El Espectador