Arte y cultura Crónicas

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

En medio de los recuerdos impregnados alrededor de la música de acordeón, caja, guacharaca, versos y cantos arropados con amplias polleras estampadas con flores menudas, bongos, pilones y toda la parafernalia de esta expresiva manifestación folclórica, aparece Consuelo Araujonoguera, la mujer que abrió de par en par las puertas de Valledupar para que fuera conocida como la Capital Mundial del Vallenato.
Acercándose a las remembranzas, ella al lado de Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo en el año 1981 lograron que la danza del Pilón tuviera mayor vida y no quedara en el olvido, como lo estaba marcando el tiempo. Hoy esa danza hace parte esencial del Festival de la Leyenda Vallenata, agrupando a miles de Piloneros y Polineras, haciendo posible que el pueblo viva de cerca su tradición.

La acogida de la danza entre niños, jóvenes y adultos fue total. Ella en una ocasión le sugirió a Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo, que a la hora de su partida de la vida la vistieran de pilonera. Su voluntad no se cumplió a cabalidad debido a lo trágica que fue su muerte. Se le puso un vestido blanco con sus respectivas trinitarias.
‘La Cacica’ era meticulosa, ordenada y con una visión que traspasaba las fronteras del pensamiento, logrando que se concretaran los proyectos que emprendió. En ese orden de ideas todo lo tenía previsto.
En su rol de escritora, periodista y gestora cultural siempre al servicio del vallenato escribió tres libros: ‘Vallenatología, (1973); ‘Escalona: el hombre y el mito’ (1988), y ‘Lexicón del Valle de Upar’ (1994). Dejó por publicar un libro sobre el maestro Leandro Díaz, titulado: ‘En la casa de Altopino’.


En distintos lugares de Valledupar está un recuerdo de ella. Es así como el viernes 19 de marzo de 2010, se instaló al frente del Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujonoguera, el monumento en su honor elaborado en bronce y llamado ‘La Pilonera Mayor’, obra del artista Amilkar Ariza.
De igual manera, fue la creadora en el año 1985 junto a un grupo de amigos del Festival Tierra de Compositores de Patillal, Cesar. A finales del mes de diciembre se lleva a cabo este certamen con la finalidad de darle la mayor trascendencia a esta tierra donde priman bellas melodías que al escucharlas provoca cantarlas.


De pie, como vivió su vida…

Siguiendo con el recuento, la mañana del miércoles tres de abril de 1996 se acordó en las instalaciones de Radio Guatapurí la entrevista con Consuelo Araujonoguera, donde se trataron temas referentes a los preparativos del próximo Festival de la Leyenda Vallenata.
En medio de las respuestas, vino una pregunta que no estaba prevista, pero que ella no obvió sino que respondió de inmediato. ¿Doña Consuelo, usted tiene listo su epitafio?
“Claro. Es el siguiente. Aquí yace Consuelo Araujonoguera de pie, como vivió su vida. No contenta con lo anterior tomó la libreta del periodista y lo escribió, diciendo.. “Ese quiero que sea mi epitafio”.
El primero de octubre de 2001 más de 40.000 personas acompañaron a ‘La Cacica’ hasta la última morada donde en su lápida estaba la célebre frase.
Acordeones y flores de trinitaria fueron el emblema de la despedida como símbolo de su vida. En el sepelio el maestro Rafael Escalona manifestó conmovido. “Si llorar por dentro cuenta, yo me estoy ahogando”. Ese día también muchas caras tristes estrenaron lágrimas.
Precisamente Lolita Acosta, quien oficiaba como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, leyó en las honras fúnebres una nota que en sus apartes decía. “Todo cuanto hizo Consuelo lo realizó con la convicción y la fortaleza de la verdad de que sus actos no serían efímeros, sino para el mañana. Entendió, casi que desde su niñez, la trascendencia del hombre y de la mujer como seres pensantes, transformadores y creativos, dueños de sus destinos, pero condicionados a un poder Supremo: el de Dios. Un Dios dador y despojador de todo cuanto tenemos, de todo cuanto sufrimos y gozamos. Así la vimos, así la conocimos y es el testimonio que podemos dar de ella”.
En la memoria vallenata Consuelo Araujonoguera nunca morirá, al contrario vivirá para siempre entre la realidad y la fantasía vestida de pilonera, elegante, sencilla, distinguida, autóctona, perenne, eterna entre el mito y las nostalgias de la leyenda vallenata.
Uno de los grandes honores que recibió Consuelo Araujonoguera fue ser nombrada como Ministra de Cultura, labor que desempeñó del 18 de julio de 2000 hasta el 2 de marzo de 2001, en el mandato del presidente Andrés Pastrana Arango.
En tan corto tiempo de su ejercicio en el ministerio pudo consolidar distintos proyectos para seguir cultivando la cultura y el folclor en todo el país. Uno de ellos en el departamento del Cesar, fue la creación de la Escuela de Música Alejo Durán, en El Paso, que continúa vigente.


Sinceramente Consuelo Araujonoguera parece haber vivido cientos de vidas en una. Madre seis veces y Abuela trece. Además, amante de los crucigramas y de la jardinería. Tuvo una existencia plena y fructífera.
Cuando ella hablaba de los adioses sin retorno, decía. “El mejor homenaje que puedo recibir cuando muera es que no callen los acordeones y que el Festival de la Leyenda Vallenata siga siendo la mayor carta de presentación de mi amado Valledupar”. Así ha seguido siendo.

‘La Cacica’, quien cinco años atrás había escrito su epitafio, debió morir por el cansancio de los años, y no asesinada, para que en este tiempo estuviera hablando del maestro Leandro Díaz, ‘El Homero del vallenato’, como lo bautizó. También recordando sobre su libro, ‘En la casa de Altopino’, donde lo describió en toda su dimensión material y espiritual. Muy claro quedó escrito y cantado. “A mí no me consuela nadie”…

Arte y cultura Opinión

Por : Gonzalo Restrepo Sánchez, escritor, cineasta y comunicador social 

Se anuncia para diciembre el estreno de “Avatar: el camino del agua”, de James Cameron. La idea de los productores y salas de exhibición, es que antes de la llegada del filme se pueda volver a ver la primera cinta que la origina: Avatar. Cinta que ocupa el primer lugar como la más vista en el planeta y ni hablar de la parte económica [todo el dinero que ha dado y sigue dando].  Y mientras todo se da, aquí les dejo mi análisis de la primera entrega que se exhibe en las carteleras locales de la ciudad.

Más allá del personaje Jake Sully (Sam Worthington), un ex-marine, y todo lo que le sucede (no cometeré spoilers) y si  el origen de la vida es un evento en un mundo gobernado por el azar y por lo tanto no es demostrable. Debo enfatizar que esta tesis fue airosamente discutida por Jacques Monod en su libro “El azar y la necesidad”. Pero primero que todo, es necesario interpretar la vida como un hecho fortuito y desconocido.

Y es que, el ser humano —su “¡Máxima Expresión!”— a través de su diligente vida existencial, la ha orientado muchas veces a complejas combinaciones preceptuales, y la “energía del cosmos” [magistral y bellamente metaforizada en la película] la ha dotado de la capacidad para reproducirse, originando lo que podríamos designar como los potenciales vitales —manifestaciones biológicas— que nos rigen.

Sin embargo, desde el punto de vista de la neurociencia, no debemos olvidar que el mundo en el que vivimos, no es lo que parece exteriormente. Entonces, bien vale formular la siguiente pregunta. ¿Por qué, y lo reitero con énfasis, nuestra facultad perceptiva y cerebro —información sináptica— actual no tienen posibilidades de ir más allá, y vemos las cosas de acuerdo al desarrollo sensorial y la capacidad intelectual alcanzada en cada uno de nosotros?

Entonces, la idea madre de “Avatar” es que el primer enemigo a vencer uno como hombre, es uno mismo. Que en ese diálogo interior —sobre esta vida y la otra—, en esa búsqueda del Nirvana [palabra sánscrita, utilizada en oriente para referirse al momento de extinción de los deseos materiales], solo uno [usted, por supuesto] es absolutamente capaz de hallarla [metaforizada en “Tsahik”] y también, al mismo tiempo, derrotar los prejuicios, simbolizados en el film en batallas y luchas cuerpo a cuerpo.

Ahora, James Cameron lo condiciona con su estilo sublime y magistral, que si no forma parte del imaginario colectivo, ¿de qué otra forma podemos señalar visualmente los recovecos del alma? ¿Cómo debe ser ese viaje interior —o información sináptica entre las neuronas—, excelentemente simbolizada en la película a través de “El árbol de las voces” o “Las semillas del árbol sagrado”? ¿Cómo hablar con uno mismo (“Tsahik”)?

Reiterando la idea que “las diferentes realidades son distintos modelos del mundo”, el conocer directamente o a través de percepciones sólo las apariencias que nos rodea, Neytiri (Zoe Saldana), la novia de Tony en “ese otro mundo”, es la visualización magistral y metaforizada de que la realidad está instituida por el hecho de observar y crea la conciencia. Si no hay sabiduría de que algo existe, simplemente queda relegado a otra posibilidad.

Arte y cultura

La reconocida acordeonera, pianista, cantante y compositora  Rita Fernández Padilla, presentó bajo el sello Codiscos un inolvidable álbum de sus grandes éxitos, representando una vez más el  empoderamiento femenino, en un género folclórico liderado históricamente por hombres. 

Se trata de “ La juglaresa del vallenato ”, que contiene grandes éxitos musicales como El Valle Que Llevo Dentro, Mi Corazón Pregunta,  Arbolito de Durazno, Se Va la Tarde, Al Paso del Tiempo, Canto al Amanecer y La Flor del Naranjo. 

Rita Fernandez ha sido reconocida por su participación en la primera edición del Festival de la Leyenda Vallenata en el año 1968 y ha hecho historia destacándose como pionera.Es además la autora y compositora del Himno oficial de Valledupar.

En la historia del folclor vallenato esta maestra de destaca como la primera mujer en fundar una agrupación vallenata femenina llamada “Las universitarias” y primera elegida como presidente de SAYCO (Sociedad de Autores y compositores). 

Rita Fernández regresa a Codiscos para revivir todos sus grandes éxitos musicales presentados desde los años 70`s. Es así como “La juglaresa del vallenato” está disponible en todas las plataformas musicales. 

La música ha sido su vida entera, suma más de 120 canciones de su autoría que han estado no solo en su voz, si no en la de los artistas y las agrupaciones más reconocidas de nuestro país. Su repertorio incluye un fascinante catálogo infantil. Las letras de la maestra Rita Fernández han sido grabadas en géneros como la salsa, el vallenato, los boleros, el son cubano, pasillos y baladas. De los artistas que han interpretado sus composiciones se destacan los nombres de Alberto Fernández (su primo), Rafael Orozco, Jorge Oñate, Juan Piña, Alfredo Gutiérrez, Fruko, Silvio Brito, Ivo Díaz, Renato Capriles y la Billo´s Caracas Boys, y muchos más.

 El pasado mes de abril la Cámara de Representantes de Colombia la condecoró con la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado cruz oficial, demostrando todo su aporte invaluable a nuestro patrimonio cultural y musical. Recientemente hizo parte del elenco de la película documental “ Leyenda Viva”, de Martin Nova, proyectada en más de 200 salas de cine de Colombia.

 Actualmente, Rita Fernández sigue siendo ese gran referente musical para todas las artistas que actualmente hacen parte del género.

Arte y cultura Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza


Hoy 27 de septiembre de 2022 se conmemoran diecinueve años de la muerte de Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza Daza, Rey Vallenato (1969) y Rey de Reyes (1987) (Primer Rey de Reyes).  
La vida me dio la oportunidad de conocerlo y tratarlo para descubrir en él un ser humano de condiciones extraordinarias.  Fue un acordeonista, o acordeonero, como se dice en la región, que dejó una huella profunda en la música vallenata. Es una obligación espiritual y musical recordarlo.

Es cosa sabida que los antiguos romanos, antes de conocer el papiro y el pergamino, se valían para escribir, de unas tablillas enceradas y de un punzón llamado estilo.

Este nombre con el correr del tiempo ha venido a significar la forma que cada uno emplea para expresar sus pensamientos, ya sea por medio de la palabra o por la escritura. Sin embargo, el uso de dicho término, en la actualidad, se ha extendido al modo personal que caracteriza las realizaciones de un artista de cualquier clase, tal como es un acordeonista.
Era un hombre de pocas palabras, pero su versatilidad para tocar el acordeón le fue suficiente para expresar sus sentimientos. Amigo de sus amigos, buen padre y buen esposo, Nicolás Elias ‘Colacho’ Mendoza Daza, se convirtió en el más grande acordeonero de los últimos 50 años. La muerte le arrebató la vida dejando un gran vacío en el folclor vallenato.

‘Colacho’ como popular y cariñosamente era conocido, nació en 1935, en el corregimiento de Caracoli Sabanas de Manuela, enclavado en las montañas del sur de La Guajira, en comprensión de San Juan del Cesar. Era un hombre silvestre, de carácter fuerte y de igual temperamento. Haber nacido en medio de una escuela de acordeoneros, teniendo en cuenta que su padre era intérprete del instrumento, como los fueron sus hermanos, muchos de sus amigos y habitantes de esa zona de La Guajira, le sirvió a ‘Colacho’ para aprender a tocar y moldear su propio estilo, tanto que fue considerado como uno de los exponentes más autóctonos de este folclor.

Corría el año 1953, cuando siendo ‘Colacho’ un muchacho llegó a Valledupar, tocaba en la plaza del mercado con tanta destreza que llamó la atención de quienes llegaban al lugar en busca de sus víveres. Enseguida fue acogido por los más representativos señores de las altas esferas sociales, empezando a interpretar su música en cuanta fiesta o parranda había entre las familias adineradas de la época.


A pesar de ser un hombre provinciano, Nicolás Elías Mendoza Daza se convirtió en un músico para la aristocracia, tanto que en 1969, dudó en presentarse al Festival de la Leyenda Vallenata pues había una animadversión de las clases populares hacia él, pero su esposa Fany Zuleta fue una de las personas que más lo impulsó para convencerlo en su participación y a la postre fue rey, el segundo en la historia de este certamen. Escribir de ‘Colacho’ es someterse a la expresión de una variedad de cualidades, de las cuales se requeriría mucho papel para plasmarlas todas. Como persona, músico, esposo y padre fue ejemplar. Así lo reconocen quienes lo conocieron y estuvieron cerca de él.

Fany Zuleta, su compañera sentimental por más de 44 años, manifestaba que como ‘Colacho’ no nace otro. “Era amigo fiel, serio, responsable y fue un músico integral, porque no sólo tocaba el acordeón, sino que era arreglista, compositor y hasta llegó a cantar, grabando sus primeras producciones con su acordeón y su propia voz”. De la unión con Fany Zuleta nació su hijo Wilber Nicolás Mendoza Zuleta, hoy Rey Vallenato del 44 Festival Vallenato año 2011, quien heredó la vena musical de su padre, sus tíos y abuelo. También toca el acordeón, aunque a decir de su padre, hubiera preferido que fuera un doctor.


“Si aprende a tocar acordeón no estudia”, le dijo ‘Colacho’ una mañana a su esposa al ver la inquietud de su pequeño, hoy ya un hombre, por aprender a interpretar el instrumento, y así fue. Wilber Nicolás Mendoza Zuleta cursó hasta bachillerato, pero empezó a consagrarse en la música de la que recibió grandes enseñanzas de su padre.

‘Colacho’ ya no está entre los vivos, no podrá estar más en el Festival Vallenato, pero su recuerdo, su legado y su obra lo harán inmortal en la historia de un pueblo que vive y canta al compás de las notas de su acordeón.

Arte y cultura

Falleció en Barichara, Santander, el actor Toto Vega, quien en la última década se había dedicado a la dirección del Festival de Cine Verde de Barichara Festiver, junto a su esposa, la también actriz Nórida Rodríguez, con quien compartía la vida hace 23 años.

De hecho, este festival había vuelto a su formato presencial y había culminado este domingo, bajo la premisa de acompañar los esfuerzos que se hacen desde el cine para evidenciar las consecuencias del cambio climático y las acciones que se están llevando a cabo en el mundo para reversarlo.

El fallecimiento se confirmó en la madrugada del lunes. Los asistentes al Festival vivieron los momentos de angustia pues fue en el teatro, al final de la clausura, donde el actor se desmayó y empezaron a buscar asistencia médica. Luego, en el coctel de cierre, se supo la noticia de que el codirector debió ser trasladado a un centro asistencial, por lo que no se llevó a cabo la celebración.

Aristo Vega, su nombre de pila, participó en varias telenovelas y series de los principales canales nacionales, con una trayectoria que superaba los 30 años. Entre las producciones más recordadas se encuentran “La mujer doble”, “El oasis”, “De pies a cabeza”, “Fuego verde”, “El fiscal”, “Los Reyes”, “Hasta que la plata nos separe”, “Sin tetas no hay paraíso” y “Pablo Escobar”.

El artista, oriundo de Vélez, Santander, comenzó a actuar desde que era un niño y decía que como no podía ser músico, una habilidad que tienen muchos en su tierra, le tocó ser actor, ser “el gracioso”, una profesión que lo llenó de satisfacciones y reconocimiento.

Su amor por la naturaleza, que decía admirar profundamente, fue lo que lo llevó a fundar el Festiver junto con su pareja, un evento que hacían en familia y cada vez está más establecido, con proyectos de expansión y reconocimiento mundial. El Festival lleva cine al campo y es una ventana para la cultura santandereana al país y el mundo.

Su muerte ha sido lamentada por reconocidos actores y agentes de la escena cultural del país. Incluso el presidente Gustavo Petro, que esta mañana viajará a Cúcuta para asistir a la reapertura de la frontera que comparte el país con Venezuela, se pronunció muy temprano sobre el deceso.

Tomado de: El Colombiano 

Arte y cultura Crónicas

Por: Juan Rincón Vanegas

“Yo nunca perdí la cabeza ni por amor”, confiesa Ismael Guillermo Escorcia Medina, creador del disfraz de ‘El descabezado’, quien desde 1954 hace parte de la parafernalia alegre, colorida y bulliciosa del Carnaval de Barranquilla.

Hoy a sus 92 años, nació el 17 de febrero de 1930, con su memoria lúcida se la pasa alimentando los recuerdos, poniendo a desfilar incontables hechos que hacen parte de su vida y del patrimonio de la gran fiesta popular.

Con su humildad y amabilidad única, sentado en una vieja mecedora en la terraza de su casa, cuya dirección es carrera 8 No. 48-47 del barrio El Santuario de Barranquilla, describe esa vivencia que lo tiene como protagonista de un singular disfraz que nunca ha perdido vigencia.

“Todo sucedió en mi pueblo Calamar, Bolívar, donde debido a la violencia que provocó la muerte del dirigente político Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril del año 1948, se desató una ola de muerte. Me conmoví cuando, en el recorrido del río Magdalena que pasa por el pueblo, apareció un cadáver descabezado. Eso se quedó en mi memoria”, cuenta con los ojos cerrados el legendario Ismael Escorcia.

A los pocos años, con el ánimo de abrirse camino en la vida se trasladó hasta Barranquilla donde comenzó a brindar sus servicios como pintor, pero a cada rato se le pintaba aquel hecho que lo marcó para siempre y que no deja de recalcar.

Cierto día, ya conociendo todo lo que giraba alrededor del Carnaval de Barranquilla, tiró buena cabeza y en un papel pintó lo que sería su obra maestra, el famoso disfraz de ‘El descabezado’. Entonces apareció la figura con el cuello ensangrentado producto de echarle pintura roja, un machete y la cabeza en la mano izquierda. Gran ingenio porque la cabeza original estaba tapada.

De esta manera, Ismael Escorcia llevó a la realidad el disfraz y apareció en el desfile del Carnaval del año 1954, causando asombro, curiosidad y admiración. Eso sí, la primera cabeza colgada con la que apareció era en homenaje al caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán. “Me siento orgulloso del respaldo a mi disfraz que pasó de ser mío para pasar a manos del pueblo”, aseveró.

La impresión, a primera vista, no se hizo esperar de aquel disfraz elaborado con trapos, papel, pintura, pegante, alambres, espumas e icopor. “No es que cueste tanto su hechura, sino lo que se ha valorado por la memoria histórica”, indicó Ismael, quien nunca pensó que llamara poderosamente la atención y fuera un atractivo andante de la fiesta carnavalera.

El tiempo fue trascurriendo, las cabezas fueron cambiando de acuerdo con los personajes de actualidad, los premios y reconocimientos llegaron, el amor por esta fiesta folclórica se mantuvo hasta el día que por su avanzada edad tuvo que despedirse y quedarse en casa. Ya no volverían a seguirlo en el recorrido para cuando terminara dejar que se quitara el disfraz para conocerlo. Tampoco a encontrarse con amores fugaces que le alegraban el corazón por corto tiempo.

“Esa vez, hace 16 años, no pude más. Me sentí cansado y con mareos, una especie de tontina debido a lo agotador del recorrido. Como la vejez no viene sola había llegado la hora de dar un paso al costado y dejar la tradición en manos de mis hijos, nietos y biznietos que lo vienen haciendo bien”.

El gran testimonio:

Cuando el viejo carnavalero expresó que esta tradición estaba en manos de sus familiares, su hijo Wilfrido, quien en el año 2009 fue escogido como rey Momo, y sucedió a su padre, habló con conocimiento de causa.

“Nosotros, hemos tomado el legado para perpetuarlo, por eso cada año salimos y hemos sido declarados líderes de la tradición. Siempre estamos presentes y valoramos ante todo la constancia y el amor de mi papá por el carnaval. Él ya es un hijo de Barranquilla”.

“La tradición no morirá”, recalcó Wilfrido, porque con mucho esfuerzo tienen su propio museo para resaltar todo lo que encierra ‘El descabezado’. Allí están una cantidad de cabezas de personajes de la vida local, regional y nacional. También los reconocimientos y Congos de Oro. “Es un gran honor”, finaliza diciendo. 

En ese instante padre e hijo acordaron hacer la ceremonia de darle forma al famoso disfraz de ‘El descabezado. El viejo Ismael procedió a poner pieza por pieza hasta lograr el objetivo. Fueron ocho minutos donde las añoranzas cobraron vida y se reconstruyó la historia que nunca termina porque resucita en cada Carnaval.

Hacedores de disfraces:

El viejo Ismael, como le gusta que lo llamen, no se ha retirado del todo porque en su casa se ocupa haciendo disfraces de toda clase, lo que le produce algo de dinero y enorme satisfacción.

“La historia mía es para hacer una película o un libro. Ya son cuatro generaciones que se han puesto el disfraz de ‘El descabezado’ y lo que falta”, dijo Ismael muy emocionado.

Enseguida anotó. “El valor de todo lo hecho a lo largo de los años son los conceptos de los gestores culturales e investigadores quienes en diferentes foros han manifestado que pude disfrazar la muerte y ponerla a andar como un rechazo a la violencia que aún se mantiene. En realidad, es una protesta pacífica en medio de la alegría del Carnaval”.

Contando ese hecho apareció su hija Ledis Escorcia, para pedirle que le diera plata con la finalidad comprar tres plátanos. Él sacó un billete de cinco mil pesos. Se lo entregó y le advirtió que le devolviera ‘los vueltos’.

“A mi edad administro la casa. Todo pasa por mi visto bueno”. Al regreso de su hija se tomó el tiempo para pedirle las cuentas y verificar la devolución del dinero. “Todo en orden con la plata”, indicó.

El hijo de Manuel de Jesús Escorcia y María Cecilia Medina, el esposo de Elena Salas, el padre de Wilfrido, Jaime, Orlando, Ismael y Ledis, quien cuenta con 10 nietos y 12 bisnietos, tiene por costumbre tomarse los domingos a las cuatro y media de la tarde algunos tragos de Ron Blanco.

La explicación que hizo es la siguiente. “Esos tragos me limpian las venas, me siento bien y no me da guayabo. Es una cita ronera obligada”. 

Ciudadano del carnaval: 

En una de sus repentinas intervenciones sorprendió con sus palabras. “Oye viejoman, me hiciste una entrevista ‘saca tripa’. Lo único que te faltó por preguntar, y creo que por respeto, fue si cuando me muera sacan el disfraz con la figura de mi cabeza”. Soltó una carcajada y dijo: “No sería malo para seguir la tradición”.

El ciudadano del Carnaval siempre expresa que Barranquilla es la dueña de la alegría, esa que no se compra ni se vende. Ahora, por estos días, el mismo que se atrevió a sacar un hombre descabezado por las calles sin temor a nada, ya no desafía el tiempo sino que espera con paciencia y calma para cuando Dios lo llame a lista.

Al final con su voz veterana, afirmó. “La verdad, estoy esperando ese día porque nadie nació para semilla y cuando suceda quiero que me despidan los actores del Carnaval con comparsas, disfraces y música. Lástima que no pueda ver ese desfile. Que vaina jodida”. Entonces calló, cerró los ojos y varias lágrimas hicieron un lento recorrido por sus arrugadas mejillas.

En la despedida del sabio y querido personaje pronunció ese adiós de satisfacción sin derecho al olvido. Todo porque según su sentir metido en el disfraz fue el único que nunca perdió la cabeza en el Carnaval de Barranquilla. La llevaba en su mano izquierda, aunque el decir popular indica que cada cabeza es un mundo. Sí, un mundo lleno de fiesta carnavalera.

Arte y cultura

El periodista Juan Rincón Vanegas, oriundo de Chimichagua, Cesar, fue declarado fuera de concurso durante la ceremonia de entrega de los premios de periodismo “Mario Ceballos” en la ciudad de Barranquilla. 

El trabajo por el que fue exaltado el periodista es la crónica “La única cabeza que no se pierde en el Carnaval de Barranquilla”, dedicada a Ismael Escorcia Medina, quien por más de 50 años personificó el disfraz del descabezado, tradición que ha continuado su familia.

“No esperaba ese honor porque para el concurso había inscrito una crónica de carnaval. Doy gracias a Dios y a la vida que me ha dado el talento justo a los deseos de mi memoria y las emociones del corazón. Gané en el campo carnavalero, pero nunca abandonaré mi amado vallenato”, dijo Rincón Vanegas. 

Juan Rincón se desempeña desde hace varios años como jefe de prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, ha sido ganador en varias ocasiones del premio “ Sirena Vallenata” que otorga el Círculo de Periodistas de Valledupar, y se ha destacado  por su talento para escribir crónicas, que han sido publicadas en varios periódicos de la Costa Caribe y portales web.

El reconocimiento lo recibió de manos de Mauricio Molinares, rector de la universidad Autónoma del Caribe de Barranquilla, institución que organiza estos premios en homenaje al fundador y creador del alma mater, Mario Ceballos. 

Arte y cultura

Después de batallar durante algún tiempo con un cáncer estomacal, falleció este jueves 22 de septiembre en Bogotá, el cantante vallenato  Cristóbal Rafael Zuleta Hinojosa, de 57 años de edad, quien se encontraba hospitalizado en la Fundación Santa Fe de Bogotá. 

“Toba” Zuleta, era un cantante de la dinastía Zuleta con un color de voz parecido al de su primo “Poncho” Zuleta. El gremio vallenato lamenta su triste partida. 

Su velación se llevará a cabo en una funeraria en Bogotá en coordinación con Acinpro y su sepelio será en Valledupar el fin de semana.

Las primeras grabaciones musicales de Cristòbal Zuleta  las hizo con Juan Carlos Ovalle para el sello Cañaguate Music Entertainment, luego se unió a Álvaro Meza y fue junto a su primo Emiliano Zuleta Díaz, finalista en el Premio Grammy Latino en la Categoría Cumbia/Vallenato Álbum. 

Arte y cultura Opinión

Por: Gonzalo Restrepo Sánchez

 Si el anhelo más profundo del ser humano es la felicidad, y si bien no tiene claro en dónde la hallará; busca una plenitud que lo colme. Todo individuo es feliz cuando cumple su vocación personal; cuando va coexistiendo en él lo que realmente es, cuando va ampliando las capacidades que lleva dentro de sí; cuando se siente viviendo y palpita con todo su ser en todo encuentro con la vida: la verdad, la belleza, y en particular con el amor.

Tras estas consideraciones previas, puedo explicar que la cinta “Viaje al paraíso” [dirigida por el londinense Oli Parker, recordemos escribió las dos entregas de “El exótico Hotel Marigold” y dirigió la secuela de “Mamma Mia”] articula a la perfección los esquemas de la comedia romántica y que en ningún momento se plantea sorprender al asistente a la sala de cine con algún giro insospechado; lo que escribo en las primeras letras de mi artículo. Si bien, se trata de una “feel good movie” bastante floja, en la que lo único que cabe es dejarse llevar por la los viajes, del amor, y por aquello de que en “el mar la vida es más sabrosa”.

De todas formas algo tiene de esas “comedias de reencuentro” como en su momento se las etiquetó. Entre muchas cintas y cineastas maestros inclusive de la comedia, viene a mi memoria un George Cukor con “The Philadelphia Story”; donde tanto los diálogos como las actuaciones insinuaban al público cosas que no podían decirse de forma explícita. Para el caso particular de esta cinta, se halla entre las clasificadas como parte del género de “comedias de reencuentro”; donde una pareja de casados se separan, tienen otros pretendientes y fortuitamente se reúnen al reconciliar sus diferencias.

Volviendo al análisis de la película que hoy nos ocupa, en el cometido de los micro-saltos narrativos, en el planteamiento y ejecución de cada situación observada en “Viaje al paraiso”, en el juego con los distintos puntos de vista, en el depurado trabajo actoral [y es lo único salvable, insisto, de este trabajo], el filme luce poco turbador, a pesar de la ilusión de estar mostrando la vida tal y como es.

Y es que la historia nos habla de los encuentros y desencuentros (a veces) del amor y las parejas, cuando todo parece que no hay opciones de nada. Pero al margen de estos miramientos, la verdad es que ya no hay comedias [y como las de antes]. Julia Roberts y George Clooney [a quienes vimos juntos en “La gran estafa”, “La nueva gran estafa”, “Money monster” y muy pronto en “Confesiones de una mente peligrosa”] cumplen profesionalmente sus trabajos, y pare de contar. Roberts no es aquella de “Pretty woman” encantadora y seductora, y Clooney como el galán de galanes.

La lección que nos puede dejar esta cinta algo intrascendente y dependiendo de quién la observa y sus experiencias en esto de amores y desavenencias, es la idea de: “mejor amigos para siempre” que una a los protagonistas de nuestra propia función, sometiéndonos a “pruebas de fuego” [de que queman, queman]. Ahí donde para los mortales, los afanes y los deseos, pero también las inseguridades; se reproducen y engrandecen. En este sentido, la cámara recoge y nos plantea como “puntos de gravedad innegociables”; que jamás debemos perder puntos de vista, hasta el punto en que hay que declinarse ante las verdades que nos impone la vida.

Arte y cultura

Por: Lina Marcela Castellar
Todo está listo para que los amantes de la música vallenata disfruten del nuevo sencillo musical de Fred Quintero, denominado ‘No Insistas’; una canción con el sello discográfico Music Dreams, la cual habla del desamor y los sentimientos que genera el rompimiento de una relación.

El próximo 22 de septiembre el joven cantante lanzará este sencillo a través de las redes sociales, para deleitar al público con  su profesionalismo, su carisma y su voz.

‘No Insistas’, de la autoría de Iván Calderón, es un adelanto del primer álbum musical Fred Quintero, un artista nacido en Valledupar hace 20 años, de los cuales,  hace tres, viene incursionando en el mercado, logrando llegar a diferentes ciudades de la Costa.