Arte y cultura

La Fundación Festival Vallenato del Magdalena Medio anunció la apertura de las inscripciones para los distintos concursos del 36° Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena de Barrancabermeja, Santander, a partir de hoy 22 de agosto hasta el 27 de septiembre; las cuales se reciben únicamente a través de la página www.festivaldeacordeones.com

Este año se llevará a cabo el concurso del IV Rey de Reyes en acordeón profesional, una competencia donde se volverán a encontrar en tarima los acordeoneros que, a través de la historia del festival, han ganado en esta categoría para conocer al sucesor que ostenta  el título desde el 2015, Samuel Alberto Ariza Ramos.

Los demás concursos tales como Acordeón Aficionado, Acordeòn Juvenil, Acordeón Infantil, Canciones Inéditas Vallenatas y Piqueria mayores se desarrollarán normalmente.

 Este importante evento que se llevará a cabo del 13 al 16 de octubre, será en homenaje al bajista barranqueño Gustavo Barrios Martínez; asimismo, se realizarán reconocimientos especiales a Rodolfo Rincón Villamil, José Rohenez Acosta y César Portacio Serpa.

 Barrancabermeja los espera, con la amabilidad de siempre, en esta nueva cita con el vallenato auténtico.

Arte y cultura

Las relaciones familiares narradas a través de un viaje épico por carretera, en la que tres almas solitarias se encuentran y reescriben el concepto de ‘familia’, son el eje central de esta película que destaca la vulnerabilidad como condición humana. Un viaje por un país que, al igual que sus protagonistas, parece una familia desmembrada y en el que la compasión y el amor emergen como la única esperanza para sus personajes.

Su director Joan Gómez Endara, la describe como “una road movie que cuenta una historia sincera sobre las relaciones familiares, con unos personajes entrañables que contrastan con las vicisitudes que tienen que enfrentar en el camino. La película, además, invita metafóricamente al espectador, a considerar cómo la hiedra también puede crecer, rodear y amar al que pareciera su enemigo, el árbol”.

 La película de este director bogotano y las productoras Sonia BarreraGutiérrez y Viviana Gómez Echeverry, que se estrena en cines este 1º. de septiembre, inició su recorrido en Rincón del Mar y San Onofre (Sucre),transitó durante su rodaje por carreteras de los departamentos de Bolívar, Magdalena, Santander y Cundinamarca y conquistó los aplausos del público del festival de San Sebastián en el apartado Cine en Construcción, para luego obtener el estímulo postproducción del Fondo de Desarrollo Cinematográfico – FDC.

 Antes de estrenarse en Colombia, El árbol rojo tuvo su estreno mundial en el festival clase A más relevante del norte de Europa, el Black Nights Tallinn Film Festival en Estonia y siguió su recorrido por el Festival Internacional de Cine de la India, en Goa; el Festival de Cine Latinoamericano – CinéLatino, de Toulouse; el Festival de Cine de Cartagena, el Festival Internacional de Cine de Seattle, el Festival de Cine Latinoamericano de Chicago, el Festival de Cine Colombiano de Nueva York y el Festival de Cine de África, Asia y  Latinoamérica, en Italia, donde el film fue galardonado con el premio Ciudad de Milán, otorgado por el gran público.

 Los protagonistas de la trama son Eliécer (Carlos Vergara), su media hermana Esperanza Shaday Velásquez) y Toño (Jhoyner Salgado), el joven que aspira abrirse camino en el mundo con sus puños. Durante el viaje, y al son de gaita los tres protagonistas van destruyendo esos muros invisibles que tienen el poder de esconder sus emociones.

El premio CCAS, entregado también en Toulouse, fue a los valores artísticos de la película: “otorgamos de manera unánime el premio por la interpretación, la calidad del guion, la música, la belleza de los paisajes y las escenas”, aseguraron los responsables del premio.

 El árbol rojo también se hizo merecedor a la mención especial del Festival de Cine Colombiano en Nueva York donde el jurado la definió como “una conmovedora road movie que explora el concepto de familias improvisadas. Un viaje por carretera rico, glorioso y sincero con un elenco más que encantador”.

La banda sonora incluye además de la gaita como protagonista, el clásico vallenato El Mochuelo del maestro Adolfo Pacheco, nacido en San Jacinto (Bolívar), considerado uno de los juglares del vallenato, y reconocido también por La hamaca grande. La música de gaita, estuvo a cargo de los compositores Owen Chamorro de Ovejas (Sucre) y Óscar Hernández de Barrancabermeja (Santander). Los sones de gaita y la cumbia fueron interpretados por el grupo Gaimará dirigido por el mismo Hernández, y por Damián Bossio, de Los Gaiteros de San Jacinto.

Con una duración de 94 minutos, esta ficción de género drama es producida por Big-Sur Películas, en coproducción con Viso Producciones (Colombia), RTVCPlay marca de RTVC Sistema de Medios Públicos (Colombia) y Mass Media Communications (Panamá); cuenta con In Vivo Films (Francia) como productor asociado, con The Open Reel (Italia) como agente de ventas internacionales y con Cine Colombia como distribuidor para el territorio nacional.

Arte y cultura Regionales

Justo en la celebración de sus 82 años se hace el anuncio de este nuevo trabajo editorial que rinde homenaje al cantautor sanjacintero. La publicación hace parte de las actividades programadas por los 50 años de la Universidad Simón Bolívar . El trabajo autobiográfico del maestro Adolfo Pacheco Anillo “Por los caminos de la Hamaca Grande” se realizó con el apoyo de investigadores de la mencionada universidad. 

La obra autobiográfica de Pacheco Anillo, en la que se escribió sobre la vida y obra del reconocido cantautor oriundo de San Jacinto, Bolívar, se publicará próximamente bajo el sello Ediciones Universidad Simón Bolívar. 

En la obra se resaltan además aspectos significativos de la niñez hasta la edad adulta del juglar, su vida familiar, su educación,  su trayectoria musical, pasando por un anecdotario poco conocido de sus juglarías en el Caribe y en el exterior.

Esta propuesta editorial es un aporte de la universidad Simón Bolívar, que por cinco décadas viene objetivando la realidad socioeconómica, cultural del Caribe y América Latina, a través de la acumulación de conocimiento que desarrolló el rector fundador José Consuegra Higgins, legado que ha capitalizado esta alma mater.

El trabajo es coordinado por la profesora e investigadora Aura Aguilar Caro; unido a la transcripción de textos que realizan las egresadas Leily Paola Bolaño de Psicología y Laura Ruiz Gutiérrez del programa de Trabajo Social, quienes destacan que la universidad las haya vinculado en esta labor, que es importante en la salvaguarda de este patrimonio humano que lega el maestro a las nuevas generaciones para que se puedan tomar esas banderas de la cultura.

Comenta la investigadora Aura Aguilar Caro que “cuando el rector de la Universidad le propuso al maestro Adolfo Pacheco Anillo, hacer su biografía, para seguir el legado de esta alma mater en la búsqueda de la identidad Caribe, hace dos años, él le manifestó que aspiraba hacerla de su puño y letra, aunque, él mismo sostiene la limitación de escribir  en computador”. Cabe anotar que la Universidad Simón Bolívar facilitó la logística para lograr el primer borrador y texto definitivo enviado al departamento de Publicaciones y luego a Editorial Mejoras.

Sobre este trabajo editorial el maestro Adolfo Pacheco Anillo aseguró que “en buena hora la Universidad Simón Bolívar, me motivó a escribir este proyecto autobiográfico que se consolida con la canción La Hamaca Grande, como un trasegar que me llevó paso a paso al logro de mis metas y objetivos existenciales”.

Tomado de: Mundo Noticias 

Arte y cultura Mundo

Olivia Newton-John, la cantante australiana cuya voz y belleza la convirtieron en una de las estrellas pop más grandes de los años 70 y que cautivó a generaciones de espectadores en la exitosa película “Grease”, murió el lunes, según un comunicado de su esposo. Tenía 73 años.

“Olivia ha sido un símbolo de triunfos y esperanza durante más de 30 años compartiendo su viaje con el cáncer de mama. Su inspiración curativa y su experiencia pionera con la medicina vegetal continúan con el Fondo de la Fundación Olivia Newton-John, dedicado a la investigación de la medicina vegetal y el cáncer. En lugar de flores, la familia pide que se hagan donaciones en su memoria a @onjfoundation”, escribió su esposo, John Easterling, en el comunicado en la cuenta verificada de Instagram de la cantante.

La cantante reveló en septiembre de 2018 que se estaba tratando un cáncer en la base de la columna. Fue su tercer diagnóstico de cáncer, luego de episodios de cáncer de mama a principios de los 90 y en 2017.

Gracias a una serie de éxitos de country y rock suave, Newton-John ya era un cantante popular a fines de la década de 1970. Pero su papel coprotagonista junto a John Travolta en “Grease” de 1978, posiblemente la película musical más popular de todos los tiempos, la elevó a un nuevo nivel de estrellato.

Aunque tenía poca experiencia en la actuación (y cumplió 29 años durante el rodaje), Newton-John dio una interpretación indeleble como Sandy, una estudiante  australiana transferida de carácter dulce que tiene un romance con Danny, el chico alfa de Travolta, en una escuela secundaria del sur de California en la década de 1950.

Newton-John cantó en tres de los mayores éxitos de la película: los duetos “You’re The One That I Want” y “Summer Nights” con Travolta, y su deslumbrante balada en solitario, “Hopeless Devoted To You”.

Su trayectoria:

Newton-John grabó su primer sencillo en Inglaterra en 1966 y obtuvo algunos éxitos internacionales, pero permaneció en gran parte desconocida para el público estadounidense hasta 1973, cuando “Let Be There” se convirtió en un éxito entre los 10 primeros tanto en las listas de música country como en las de adultos contemporáneos.

Siguió una serie de éxitos No. 1, que incluyen “I Honestly Love You”, “Have You Never Been Mellow” y “Please Mr. Please”.

Luego vino “Grease”, que fue la película más taquillera de 1978 y se convirtió en un fenómeno cultural perdurable.

La película le dio a Olivia Newton-John la oportunidad de cambiar su imagen absolutamente limpia. La portada de su próximo álbum, “Totally Hot”, presentaba a la cantante vestida de cuero negro, mientras que sus canciones tenían un sonido pop más vanguardista y contemporáneo.

En 1981, llevó su nueva y más sexy personalidad un paso más allá con “Physical”, un número de baile con letras tan sugerentes como “There’s nothing left to talk about unless it’s horizontally”. Prohibida por varias estaciones de radio, se convirtió en su mayor éxito, pasando 10 semanas en la cima del Billboard Hot 100.
Olivia Newton-John actuando en el programa de música de la BBC TV ‘Top Of The Pops’ en 1974.

También apareció en varias películas de gran presupuesto, incluida la fantasía musical “Xanadu”, con la leyenda de Hollywood Gene Kelly en su último papel en la pantalla. La película fracasó, pero su banda sonora se vendió bien y generó “Magic”, un éxito número uno.

Durante una larga carrera, Olivia Newton-John ganó cuatro premios Grammy y vendió más de 100 millones de álbumes.

Tomado de : CNN Español 

Arte y cultura Crónicas

Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

Hace muchos años en la canción ‘Ausencia sentimental’ el compositor Rafael Manjarréz Mendoza, lleno de la más absoluta nostalgia por no poder estar presente en el Festival de la Leyenda Vallenata, preguntó sí el palo de mango estaba en la plaza igual, y la respuesta fue afirmativa.

Y lo mejor de todo es que hace 85 años, 7 de agosto de 1937, el ganadero y agricultor vallenato Eloy Quintero Baute, por iniciativa propia y unido a sus amigos Luís Suárez González, Tránsito Estrada Barreto, Braulio Nieves Sánchez, Rafael Córdoba Guillén y Antonio Caballero, decidió sembrar tres palos de mango en la plaza Alfonso López de Valledupar.

Las especies frutales fueron traídas de la finca ‘Bélgica’, ubicada en el camino viejo que conduce a La Paz, Cesar, pero con el paso de los días, y a pesar de la dedicación, pegó uno solo y a ese le pusieron todo el empeño para que creciera sin ningún contratiempo.

El cuidado del pequeño árbol consistió en echarle abono-estiércol de chivo, caliza y cisco de madera, y regarlo con agua diariamente, tarea que se turnaba el grupo de amigos; con el paso del tiempo lo vieron robustecerse, hasta alcanzar hoy tres metros de grosor y 20 de altura, aproximadamente.

El palo de mango se la ha pasado creciendo, dando frutos y, en ese lugar de la plaza, ha servido durante muchos años como punto de referencia a quienes se ponen citas de negocios, encuentros amorosos, lugar de tertulias y fue por años el termómetro para los grandes personajes de la vida pública colombiana, cuando en las campañas políticas medían fuerzas. Si la manifestación llegaba o pasaba del palo de mango, así se medía el grado de aceptación.

Testigo del Festival Vallenato

Este famoso árbol marcó la pauta durante 36 versiones del Festival de la Leyenda Vallenata (1968 a 2003), y fue testigo de la coronación de muchos ganadores en sus distintas categorías. En ese sentido las notas de los acordeones también lo alimentaron.

De igual manera, Consuelo Araujonoguera dijo en su momento. “Si el palo de mango hablara, tendría que empezar a contar las lágrimas que hemos derramado, las iras que he cogido, las injusticias que han cometido, los insultos que nos han proferido; pero también, el palo de mango terminaría cantando ‘El amor, amor’, para decirles a todos que el Festival de la Leyenda Vallenata es una institución, que gracias a Dios ya está consolidada, que es como un tren al que hay que prenderle la máquina y camina solo, y que además representa la más grande unidad, la fraternidad y la convivencia de un país cansado de duelos y afónico de largos llantos”.

La mejor serenata

El palo de mango es el único del mundo que hace 10 años con motivo de su cumpleaños recibió una serenata que tuvo resonancia nacional e internacional. La serenata fue promovida por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata estando a cargo del Rey Vallenato Fernando Rangel Molina, y los verseadores Andrés Beleño y José Félix Ariza.

Con acordeón, caja, guacharaca y unos versos se le agradeció por haber sido testigo de las más grandes batallas musicales, esas que libraron los juglares nacidos en el corazón de Macondo y que tuvieron la sapiencia precisa para cantarle al mundo:

Ay debajo del palo e’ mango
donde yo quiero abrazarte,
y al oído preguntarte
¿negra qué te está pasando?

Son 85 años que el palo de mango lleva adornando la plaza más importante de Valledupar. Ese palo creció como cualquier otro, pero con el paso del tiempo ha sido la insignia de una ciudad que se acostumbró desde la tarima Francisco El Hombre a darle serenatas con acordeón, que lo tiene como sitio de encuentro, de referencia y donde los amores han tenido su epicentro provocando las primeras frases llenas del más bello sentimiento al compás de besos y caricias.

Las historias de amores son más dulces que los propios frutos del famoso árbol. Precisamente Erasmo Díaz, cuenta que citó en el palo de mango una noche de mediados de septiembre de hace 20 años a una encantadora joven. “Era mi primer encuentro con Ana, quien hoy es mi compañera. Sentados a un costado del famoso palo de mango le solté mi repertorio sentimental y le di el primer beso. Eso nunca se me olvida porque desde ese momento arrancó la historia de los dos”.

Los ojos se le iluminaron haciendo posible que fuera la prueba fehaciente de que el sentimiento hace milagros cuando dos seres se ponen de acuerdo en lo fundamental que es el amor, al lado de la sombra de un árbol que fue testigo del inicio de una relación que hoy tiene varios retoños.

El mejor cuidandero

Después que el palo de mango tuvo reconocimiento nacional, que los aires de los acordeones pasaron por sus ramas y que a su alrededor muchas personas arreglaron su mundo a golpe de palabras, le llegaron sus males y comenzó a deteriorarse al afectarlo algunas plagas.

Entonces apareció el periodista Crispín Eduardo Rodríguez Pinedo, creando la Asociación Protectora del Palo de Mango, cuya intención básica era que tuviera el mantenimiento adecuado y las autoridades le prestaran la atención requerida, como sucedió hace algunos años cuando estuvo a punto de morir.

“Siempre fui contertulio en el palo de mango. De esta manera me hice el propósito de conocer su historia, averiguar por su suerte y crear la asociación que en corto tiempo arrojó buenos resultados, especialmente cuando el palo se cundió de varias plagas. Tocó movernos, se consiguió el mantenimiento, el cuido adecuado y se repuso en menos de lo esperábamos. Ahora, no se está secando; está bien y naturalmente se le nota el paso de los años, pero no es para alarmarse, sigue firme y dando la mejor sombra”, indicó el periodista Crispín Eduardo Rodríguez.

La brisa continúa meciendo las ramas del famoso palo que con su verdor y cargado de frutos ve pasar los segundos, minutos, las horas, y sigue de pie desde aquella vez cuando Eloy Quintero Baute y seis jóvenes vallenatos decidieron ponerlo a crecer y brindarle los cuidados que se requieren para llegar a sumar 85 años de gloria.

Los vallenatos sombrean
pidiendo a cada momento,
que tus hojas no se vean
marchitadas por el tiempo.

Arte y cultura

La mujer más bella de Colombia María Fernanda Aristizábal Urrea, hizo un amplio recorrido por Valledupar, Capital Mundial del Vallenato, donde pudo observar de cerca todo lo que gira alrededor del vallenato tradicional, conocer historias, costumbres, gastronomía, visitar el centro histórico, el Parque de la Provincia y sus alrededores.

Desde su llegada fue recibida en el aeropuerto Alfonso López, por el Rey Juvenil 2022, Jerónimo Villazón Murillo, quien le regaló varios cantos. Un día después, estuvo en un recorrido por la historia del Festival de la Leyenda Vallenata en la Tienda Compai Chipuco, donde se realizó una parranda vallenata que tuvo la participación del 5° Rey de Reyes Almes Granados; la Reina Mayor del Acordeón, María Sara Vega y Wendy Paola Corzo, quien ocupó el segundo puesto de esa categoría; El Rey Vallenato 2021 José Ricardo Villafañe, El Rey Infantil 2022 Santiago Oñate, y Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael dirigidos por el maestro Roberto Ahumada.

Sobre su visita a Valledupar, la soberana de la belleza colombiana, manifestó. “Me llevo mucha información que tiene Valledupar a través de la cultura que ha marcado la diferencia desde hace muchos años. Todo se debe a que su gente le pone mucha pasión y entrega. Me sensibilizaron Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona, porque están metidos con la mayor pasión en la música y no por otras cosas. Es digno de resaltar la bonita obra que viene haciendo la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, quien merece todos los aplausos”.

De igual manera habló del largo recorrido que hizo por la tierra de acordeones, cantos y versos. “Valledupar me encantó y quiero volver las veces que sea, especialmente en abril del próximo año al Festival de la Leyenda Vallenata y Dios lo permita con la corona de Miss Universo. Me quedó gustando toda la referencia sobre el desfile de piloneras. Ya estoy preparándome mentalmente para bailar y ponerme el atuendo de pilonera”.

Finalmente, María Fernanda Aristizábal, Miss Universe Colombia 2022 expresó. “Estuve en una parranda vallenata que me disfruté de principio a fin con los Reyes, Reinas y Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona. Me gusta mucho está cultura porque la conozco a través de mi mamá que canta vallenatos, especialmente del maestro Gustavo Gutiérrez, a quien pude conocer, incluso ellos dos hablaron por videollamada y se imaginan la emoción”.

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata puso la más grande cuota de cultura y folclor, para que María Fernanda Aristizábal, vaya a representar a Colombia con todos los honores, teniendo presente el canto de Gustavo Gutiérrez. “Valledupar te canto y te añoro, Valledupar eres mi tesoro”.

Arte y cultura

Con motivo de cumplirse el centenario de su natalicio y por su exaltada gesta musical el 56° Festival de la Leyenda Vallenata del año 2023, será en homenaje al Sexto Rey Vallenato Luis Enrique Martínez Argote, quien con su acordeón dejó sentada su impronta en el folclor.

“El próximo año al cumplirse el centenario del natalicio del Rey Vallenato Luis Enrique Martínez, a quien todos hemos destacado por dejar la más grande escuela de la música vallenata que se esparció por el Magdalena grande, se le hará el homenaje en el 56° Festival de la Leyenda Vallenata. Será la ocasión para continuar dando a conocer su legado musical”, expresó el Presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araújo.

Luis Enrique Martínez, conocido como ‘El Pollo Vallenato’, nació en El Hatico – Fonseca, La Guajira, el 24 de febrero de 1923 y durante su extensa carrera folclórica sacó a relucir su calidad interpretativa y variadas composiciones como: ‘El Pollo Vallenato’, ‘La tijera’, ‘Jardín de Fundación’, ´La cumbia cienaguera’, ‘El hombre divertido’, ‘Mi despedida’, ‘No me hagas sufrir’, ‘La vaciladora’, ‘La cita’, ‘La dejó el tren’, ‘El gallo jabao’, ‘El secreto de los choferes’, ‘La tengo dominá’, ‘Que dolor’, ‘La ciencia oculta’, ‘Saludo cordial’, ‘Amor irresistible’, ‘La cordobesa’, ‘Morenita’, ‘El rico pobre’, ‘Sin consolación’ y más de 120 que hacen parte de su gran repertorio.

En el año 1973 se coronó como Rey Vallenato imponiéndose a Julio de la Ossa y Andrés Landero. El jurado en esa ocasión estuvo conformado por los Reyes Vallenatos: Alejandro Durán Díaz, Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, Calixto Ochoa, Alberto Pacheco y Miguel López.

Para lograr esa anhelada hazaña estuvo acompañado por el cajero Juan Calderón y el guacharaquero Víctor Amaris e interpretó las siguientes canciones: Paseo, ‘El cantor de Fonseca’ (Carlos Huertas Gómez). Merengue, ‘Alcirita’ (Luís Enrique Martínez). Son, ‘El jardinero’ (Luís Enrique Martínez) y la Puya, ‘Francisco El Hombre’ (Luís Enrique Martínez).

Luis Enrique Martínez, creador de su propio estilo, gran parte de su vida a la par con la música la acompañó con diversas labores, entre ellas aserrador. De un momento a otro se dedicó por completo a tocar el acordeón, a componer, a cantar y a grabar muchas canciones que con el paso del tiempo lo catapultaron al olimpo del folclor vallenato.

Arte y cultura

El corregimiento de Patillal, al norte de Valledupar, cuna de extraordinarios representantes del folclor vallenato, se vistió de gala para recibir a un grupo de cultores del folclor, quienes recibieron de manos del presidente Iván Duque, la Orden al Mérito, que honra y reconoce los talentos especiales que tienen las personas que logran sobresalir en la sociedad colombiana.

Condecoración a el cantante vallenato iván Villazón


Dentro del grupo de exaltados hacen parte cantantes y compositores que han logrado escribir las páginas gloriosas del folclor vallenato. Los cantantes Silvio Brito, Jorge Celedòn, Iván Villazòn y Gerardo Rodríguez “Jerau “, y los compositores Gustavo Gutiérrez, Alberto “Beto” Murgas, Marciano Martínez, Rafael Manjarrez, José Alfonso “ Chiche” Maestre, Juan Manuel Pérez e Iván Ovalle.


“Cada uno de ustedes es un genio que ha sabido con su música y su voz, llevar una embajada de Colombia al mundo. Hoy la música Vallenata le pertenece a la humanidad gracias al trabajo de estos cultores del folclor”,

dijo el presidente Iván Duque.


El acto se convirtió en toda una fiesta folclórica en la que juntos, los homenajeados interpretaron temas dedicados a Patillal, tierra que vio nacer a grandes compositores como Rafael Escalona, Tobías Enrique Pumarejo, Fredy Molina, Octavio Daza y José Alfonso “ El Chiche” Maestre, entre muchos otros. Al unísono se escucharon las notas de “ No voy a Patillal”, de Armando Zabaleta, “Recuerdos de mi tierra” de José Alfonso “ El Chiche” Maestre, “ El hijo de Patillal” del compositor José Eliécer Hernández Maestre, “Nativo Del Valle“ en la voz de su compositor Alberto “Beto” Murgas y “La Patillalera”, de Rafael Escalona, esta última coreada junto al presidente Duque, quien despertó la euforia y arrancó los aplausos de los asistentes a la plaza de “Las Monedas” en Patillal, donde una vez más, el presidente reconoció su pasión y la emoción que le despierta este folclor.


Durante el acto, entidades como la Gobernaciòn del Cesar, la Alcaldía de Valledupar y Villanueva ( La Guajira) y la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, entregaron reconocimientos y medallas al presidente Duque, reconociendo de manera histórica, las inversiones, el apoyo y respaldo que recibieron por parte de su Gobierno.

Arte y cultura

Según el informe de caracterización del Vallenato presentado en el corregimiento de Patillal por parte del Gobierno Nacional, a pesar de que el 84.2% de los encuestados reconoce el valor de la corriente tradicional, aún se muestra preocupación por la figura de la payola, práctica que impulsa a la pérdida de la espontaneidad y el carácter vivencial del Vallenato.


El informe fue presentado durante un acto en el que el Presidente Iván Duque hizo reconocimiento público a un grupo de compositores y cantantes vallenatos, para exaltar el trabajo de preservación que vienen desarrollando durante décadas. La ministra de cultura, Angélica Mayolo, destacó que el documento deberá ser entregado ante la UNESCO, en el marco de la declaratoria del Vallenato como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.


El estudio logró la participación de 305 personas y permitirá identificar las brechas y oportunidades en cuanto a creación, producción, circulación y movilidad. La iniciativa nace como un reconocimiento al papel del Vallenato, fuente de memoria del Caribe colombiano y un verdadero icono del patrimonio inmaterial en el ámbito nacional.
La investigación contempla además, diferentes factores de análisis involucrando de manera transversal a los actores de la cadena de valor , al tiempo que vivencia la dinámica de tradición y nuevas tendencias en este sector.
Otro de los hallazgos además de la preocupante payola, se enmarca dentro de la formalidad laboral, en donde se identifica la oportunidad en cuanto a la participación de incentivos provenientes del sector público o reconocimientos de entidades privadas como festivales y organizaciones locales independientes. El estudio también hace referencia al papel y el reconocimiento de los festivales , mercados culturales y espacios de presentación de músicos en vivo como los principales nichos de mercado, donde existe un 94.8% de participación de intérpretes de la música en vivo, asimismo, la importancia de escenarios como centros culturales, iglesias o instituciones de educación informal para la empleabilidad.
La investigación arrojó además, el preocupante factor en cuanto a los ingresos recibidos por trabajo en la música Vallenata, teniendo en cuenta que de acuerdo al informe, “el ingreso
es de menos de $ 908.526 pesos por su trabajo en la música”, lo que se convierte en tema apremiante y de interés particular para establecer planes de acción .
El informe plantea igualmente, los retos en la inclusión y participación de la mujer en los diferentes eslabones de la cadena de valor.


La ministra de cultura aseguró que los resultados del informe son una riqueza infinita para la definición de políticas públicas locales, regionales y nacionales, que permitan avanzar hacia el fortalecimiento de esta expresión musical.
“Sin lugar a dudas, las manifestaciones que son Patrimonio de la Humanidad, solo logran preservarse en la medida en que el proceso de formación de nuevas generaciones sea exitoso. También tenemos un reto en materia de derecho de autor y es lograr que el mayor número de compositores y cantautores se registren en las sociedades de derechos de autor porque a pesar de que en las últimas décadas se ha notado un avance importante, aún queda mucho por hacer”, sostuvo la funcionaria nacional.

Arte y cultura Opinión

Por Gonzalo Restrepo Sánchez

Escritor, cineasta y periodista

No hay que mirar mucho para atrás, cinematográficamente hablando, para darse cuenta que cine de catástrofes con virus incluido, acabaría batiendo records y con una lección: la escasa capacidad de previsión del ser humano. No son las alienígenas, el terror más mortal, es un virus, o una bacteria. En este sentido, el género de ciencia ficción lleva años presagiando la llegada de pandemias.

Podemos inscribir las reflexiones de Vilém Flusser [paradigma imagético, correlato de la cultura visual]. Y es que su interés y beneficio radica en indagar la capacidad que tiene el ser humano de crear imágenes, y por lo tanto, interés en su imaginación [capacidad fundamental e imprescindible que define nuestra singularidad como especie]. La hipótesis que Flusser salva, es que la historia de la mirada en Occidente, puede ser examinada a partir tres grandes circunstancias: “el modo de ver mágico, el modo de ver lógico y el modo de ver tecnológico, los cuales han sido originados por crisis culturales motivadas por los instrumentos y técnicas que hemos ido creando (Soto,2015, p.39).

Así que el atractivo de los guionistas, es el efecto de transmisión de un padecimiento infeccioso (como el coronavirus). En la película “Contagio”, en 2011, Steven Soderbergh nos ofrece un filme donde, sin saber cuál es su origen, un virus mortal emprende su camino a propagarse por todo el mundo. En insignificantes días, el padecimiento comienza a aniquilar la población. Además, el contagio se origina por el solo contacto entre los seres humanos.

Un thriller pues objetivo y equilibrado —sin efectos especiales— sobre los efectos de una pandemia. Hay otra película, igual de válida para estos temas, y es “Doce monos”, donde su director Terry Gilliam se ubica en el año 2035 [no tuvo que ir tan lejos por lo que vivimos hoy día]. Una película que de pronto, y sin apurarnos, deja precisamente doce trazados. El primero, es que no hay que ser un experto para enterarnos de ciertas cosas en la relación del hombre consigo mismo.

El asunto apocalíptico [en la película, por supuesto] va de una “epidemia provocada por un virus asesino que ha matado a millones de personas, los supervivientes se refugian en comunidades subterráneas, húmedas y frías. El prisionero James Cole, se ofrece como voluntario para viajar al pasado y conseguir una muestra del virus, gracias a la cual los científicos podrán elaborar un antídoto. Durante el viaje, conoce a una bella psiquiatra y a Jeffrey Goines, un excepcional enfermo mental. Cole tratará de hallar al “Ejército de los 12 Monos”, un grupo radical vinculado a la mortal enfermedad”.

Miren pues como la imaginación de los guionistas y escritores superan la realidad. Los temas distópicos cumplen a cabalidad, entre otras cosas, todos esos temores del ser humano. Si tomamos la clásica definición de Hernández Ranera, que una distopía es una “sociedad ficticia indeseable en sí misma” (2008, p.14). Una descripción que difiere desde todo punto de vista, de aquella otra que proporcionara Moro a su Utopía, y a la que consideró como “la mejor forma de comunidad política” (Moro, 1998, p. 39).

López (1991) en su textos, observa acertadamente la tendencia literaria distópica desarrollada a lo largo del siglo XX [imagínese ahora estimado lector], cuyo referente fue la trilogía “Fahrenheit 451”, “Un mundo Feliz” y “1984”. “Sin embargo, desde principios de los noventa, debo señalar el nuevo giro en la tradición utópica, un cambio que se materializa en el cine masificado de las grandes superproducciones. Si el surgimiento de la distopía ha marcado la literatura y las adaptaciones cinematográficas del siglo que precede al actual, la distopía posmoderna posee la soberanía desde que llegó el fin de la lucha de las ideologías” (Fukuyama, 1993).

Martorell (2012) explica: “Si cada utopía devalúa el presente desde el que se escribe comparándolo con las excelencias de una sociedad ideal que la niega, la distopía hace lo propio diseñando una sociedad letal a partir de él. La advertencia que emite esta polémica corriente de la ciencia ficción no puede ser más diáfana. El infierno sobre la tierra descansará sobre tendencias indeseables de la actualidad, llevadas hasta sus últimas consecuencias”. (p. 276)  

LÓPEZ KÉLLER, Estrella (1991), «Distopia: Otro final de la utopía», Reis: Revista española de investigaciones sociológicas 55: 7-23.