Actualmente, en Colombia, se registran 132.877 casos de personas desaparecidas antes de 1 de diciembre del 2016 en hechos relacionados con el conflicto armado. Esta cifra es presentada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) tras su verificación más reciente (julio de 2025).
En su octava actualización, correspondiente a la revisión de 21 bases de datos de entidades como el Instituto Nacional de Medicina Legal, la Jurisdicción Especial para la Paz y la Unidad para las Víctimas, y al aumento significativo de solicitudes de búsqueda con 5.982 nuevos casos, la cifra pasó de 126.895 a 132.877 personas desaparecidas.
Luz Janeth Forero Martínez, directora general de la Unidad de Búsqueda, destacó que el trabajo de la entidad en los territorios y el reconocimiento del mandato humanitario y extrajudicial han permitido tener este aumento significativo en el universo de personas dadas por desaparecidas.
El Consorcio Alma-Natura participó como aliado estratégico en el evento de la Casa Humboldt, realizado en la ciudad de Valledupar los días 20 y 21 de agosto de 2025, un encuentro que reunió a instituciones, organizaciones sociales, líderes comunitarios y jóvenes para dialogar sobre restauración ecológica, bioeconomía y sostenibilidad en el Caribe colombiano.
Durante la apertura, Clara Solano, directora de la Fundación Natura y representante legal del Consorcio Alma Natura, señaló que: “El programa ‘Corredor de Vida del Cesar’ tiene un componente muy importante en la bioeconomía y en aprovechar todos estos elementos que tienen una historia de uso como: el corozo, la pesca y las artesanías de palma estera. Además, trabajar en temas de gobernanza, hablar y construir sobre un ejercicio de transición de los efectos negativos de la minería y llevarlo hacia el conocimiento, la capacidad social y la sostenibilidad”.
En ese mismo espacio, Hernando García, director del Instituto Humboldt, destacó el valor del encuentro para acercar a las instituciones a las realidades locales. “Este es un espacio de diálogo, de pensar en los retos y de aterrizar a las instituciones en la realidad del territorio. Aquí hay una conversación viva y permanente que queremos darle continuidad. Agradecemos a todas las organizaciones civiles, jóvenes y líderes por hacer ese trabajo de voz del territorio, en el Programa de desarrollo y paz del Cesar, con Creer, con Alma-Natura, quienes han puesto esa capacidad técnica y de conocimientos en los retos de desarrollo del Corredor de Vida del Cesar”.
*Conectando oportunidades de la Bioeconomía*
Durante la jornada del primer día, el Consorcio Alma-Natura participó en el conversatorio “Uvita de lata o Corozo: arraigo y futuro”, un espacio donde se reflexionó sobre el valor cultural y ambiental del corozo, su uso tradicional y su potencial dentro de la bioeconomía local.
El segundo día, el consorcio tuvo una intervención clave en el panel sobre procesos de restauración del bosque seco tropical en el departamento del Cesar, con la participación de Gustavo Segura, coordinador técnico, quien compartió avances y aprendizajes del proyecto ´Recuperación Socioecológica del Corredor de Vida del Cesar: Perijá–Zapatosa’, especialmente en la articulación comunitaria, el enfoque ecosistémico y la restauración activa de áreas degradadas.
La participación del Consorcio Alma-Natura en la Casa Humboldt, reafirma su compromiso con el fortalecimiento del conocimiento local, la gobernanza territorial y el desarrollo sostenible en armonía con la biodiversidad y la cultura del Cesar.
Las palabras de Miguel Morales, padre del cantautor Kaleth Morales, son muy elocuentes. “Hijo, el dolor y la tristeza siguen intactos. Te amo hijo, que Dios te tenga en la gloria”. Todo se encierra en un adiós eterno que no tiene olvido, tampoco ausencia porque el recuerdo permanece en primera fila.
Hace 20 años, 24 de agosto de 2005, la noticia de su muerte sacudió el sentimiento del mundo vallenato porque el muchacho, quien contaba con 21 años, se había ganado un amplio espacio musical por su carisma, talento, espontaneidad con el ingrediente de tener la melodía justa a la letra de sus canciones, las cuales contaban con el toque preciso para imponerse de manera rápida.
Es así como comenzaron a escucharse obras de su autoría como ‘Pin pon pan’, ‘Vivo en el limbo’, ‘De millón a cero’, ‘Todo de cabeza’, ‘Siete palabras’, ‘Mis cinco sentidos’, ‘La hora de la verdad’, ‘Mary’, ‘Ella es mi todo’, ‘Se va a formar’, ‘El guante’, ‘Destrozaste mi alma’, ‘Reina de mis sueños’, ‘Novios cruzados’, y ‘Anónimo’, entre otras.
De esta manera el hijo de Miguel Morales y Nevis Troya, hermano de Kanner, Keyner y Eva Sandrith y padre de Katrinalieth y Samuel, dejó una huella imborrable en su familia y en el mundo de la música vallenata, convirtiéndose en un artista triunfante que era solicitado en distintos escenarios.
Entonces el médico quien culminó sus estudios de medicina en la Universidad del Sinú de Cartagena, no se ponía su bata, tampoco asistía al consultorio para recetar o mandar exámenes, sino que se convirtió en el ‘Rey de la Nueva Ola’ vallenata. Sin esperarlo, en corto tiempo revolucionó todo con su estilo fresco y talento indiscutible. Su fórmula fue meterse en ese mundo donde nunca estuvo solo sino acompañado por multitudes que coreaban sus canciones, siendo la principal ‘Vivo en el limbo’.
Kaleth Miguel Morales Troya, quien nació el 9 de junio de 1984 en Valledupar, recibió el mayor reconocimiento por sus composiciones que se hicieron famosas gracias a la interpretación de varios artistas. Además, logró enamorar al público con su voz, convirtiéndose en uno de los jóvenes exponentes de la música vallenata.
Ha pasado el tiempo y se recuerdan las palabras del cantante Silvestre Dangond. “Con Kaleth compartimos muchas cosas y hasta grabamos un tema a dúo ‘Se vá a formar’. En verdad fue un compadre ejemplar y el más grande silvestrista. Él dejó una marca al hacer fusiones musicales con una fuerza arrolladora”.
En viva voz
En varias ocasiones Kaleth Morales, tuvo a bien entregar sus conceptos sobre su carrera musical que arrancó a toda velocidad y se detuvo inesperadamente. Todo era alegría, cantos y proyectos que marcaba desde su memoria para estar en los primeros lugares. Era un dechado de virtudes encontrando el camino ideal para llegar lejos.
“No me considero revolucionario, ni rey porque solamente presenté mis canciones y estas han calado en todos los gustos. Tampoco es una propuesta musical, son canciones que hice a mi manera, a mi estilo y he tenido la fortuna que se han pegado por sí solas”.
“Siempre me he preguntado que tiene ‘Vivo en el limbo’ que se impuso, pero creo que por su ritmo pegajoso y letra sencilla. Esa canción me abrió las puertas, y es más, he dejado por un rato mi profesión de médico para apostarle a la música, una pasión que encontré en el mundo vallenato, un mundo que conozco”.
“Espero sostenerme, pero no es fácil. A mi lado tengo a grandes cantantes que admiro y merecen todo mi respeto. Lo cierto es que la música es para alegrar el corazón, el alma y se receta cantando”.
Kaleth Morales desde niño era inquieto porque donde vivían sus padres, primero en el barrio Los Fundadores y después en el Primero de Mayo de Valledupar, era frecuentado por músicos día y noche. Él solamente escuchaba y grababa ese entorno, sin saber que los años siguientes sería protagonista al seguirle los pasos a su padre Miguel Morales. Además, añadirle ser compositor. Ese que traspasaba las fronteras del corazón donde se miraba con los ojos del alma.
La anécdota
Su inesperada y trágica muerte fracturó todo el entorno de la música porque sus canciones tenían la esencia del imaginario vallenato. En ese sentido sus canciones eran pegajosas. Es así como en cierta ocasión el maestro Enrique Díaz, estaba haciendo una presentación en tarima y una joven comenzó a jalarle la bota del pantalón solicitándole a gritos una canción de Kaleth Morales. “Maestro, maestro, por favor ‘Vivo en el limbo’. Esa canción es muy bonita”. Ante ese clamor el acordeonero Enrique Díaz, paró el conjunto y le dijo. “Vea, muchachita, si tú vives en el limbo, yo vivo en Planeta Rica”.
La historia de Kaleth Morales sigue en línea recta y cada aniversario de su despedida de la vida, es motivo para añadirle una nueva añoranza, visitar su tumba y su padre interpretar varias de sus canciones, teniendo motivos para llorar. De igual manera, darle gracias al ‘Kaletismo’, ese sentimiento que se renueva cada vez que se escuchan sus cantos.
Definitivamente, cuando un hijo se muere, se desprende un pedazo del alma, pero su memoria se fortalece apareciendo los versos que pintan el recuerdo en toda su dimensión. Entonces, desfila ‘Siete palabras’, aquella canción de Kaleth Morales, donde una de ellas es “Sueños”, cayendo el tiempo con calma al escucharse una melodía triste, acompañada de los latidos quebrados del corazón donde la noche en un cerrar y abrir de ojos se hace día.
Gracias a la Unidad de Restitución de Tierras (URT), la etapa de posfallo del proceso de restablecimiento de derechos territoriales avanza en Cesar y La Guajira. En estos departamentos, la entidad da cumplimiento a la justicia para beneficiar a familias campesinas con proyectos productivos rurales y urbanos que, al implementarse, materializan los ‘Frutos de la Restitución’, que llevan seguridad alimentaria y prosperidad a las comunidades.
En este sentido, la Dirección Territorial Cesar – La Guajira de la URT recientemente aprobó 39 proyectos con una inversión de más de $2.000 millones de pesos. Estos empiezan a implementarse en zonas rurales y urbanas de ambos departamentos. Por tanto, en esta vigencia, 30 familias campesinas recibirán cerca de $57 millones de pesos cada una para proyectos en predios restituidos. Así mismo, en zonas urbanas, otros nueve núcleos familiares recibirán $35 millones de pesos cada uno, con el fin de fortalecer o crear emprendimientos en los municipios afectados por despojo o abandono forzado.
La directora territorial de la URT en Cesar y La Guajira, Piedad Ramírez Ariza, destacó la inversión, el apoyo técnico y acompañamiento que realiza la entidad en favor de las víctimas: “el proceso de restitución de tierras no termina con la entrega de predios. Más allá de eso, como entidad comprometida con los propósitos del Gobierno del Cambio y la intención del presidente Petro, cumplimos lo ordenado por la justicia, financiando y guiando la ejecución de los proyectos productivos en el campo, la ciudad y los municipios, territorios que intentan superar el conflicto con capacidad creadora y de innovación”.
Volver al territorio con dignidad productiva
Osmer Gutiérrez García es uno de los beneficiarios de sentencia reconocido como víctima por la justicia colombiana, tras abandonar las nueve hectáreas de su predio ‘Montalbán’ por hostigamiento del paramilitarismo en 2012. La intensidad del conflicto lo obligó a dejar la vocación campesina que desarrollaba desde 1992 en zona rural del corregimiento de Aguas Blancas, jurisdicción de Valledupar, tierra fértil y productiva ubicada en las orillas del río Mariangola.
Más de una década después, a los 65 años, este campesino cesarense mantiene su amor por el campo y el territorio, ese que le permite volver con dignidad. En 2024, la sentencia de un juez ordenó a su favor un proyecto productivo financiado por la URT, entidad que hoy le otorga cerca de $57 millones de pesos para siembra de cacao, como rubro principal, y de plátano para cultivo transitorio, que darán sombra y sustento a la familia.
Más al centro del Cesar, en el corregimiento de Mandinguilla, municipio de Chimichagua, Ubaldo Mercado Villa, hoy adulto mayor, recuerda cómo en 1999 dejó su finca ‘Las Miradas’, de 45 hectáreas, ubicada en la parcelación Villa Luz. Hace 26 años, las Auc acusaron a la familia de ser colaboradores del Eln, ya que este último grupo armado ilegal utilizó por una semana la propiedad como sitio para pernoctar, involucrando a civiles inocentes en las hostilidades.
Fueron años de dolor y búsqueda de justicia, hasta que en 2025 la familia Mercado recibió la ‘buena nueva’ de la restitución del predio abandonado forzosamente. Como órdenes complementarias al subsidio de vivienda, el juez dispuso que la URT Cesar-La Guajira les reconociera un proyecto por más de 40 salarios mínimos mensuales legales vigentes. Ahora regresan a la tierra con la posibilidad de aportar al desarrollo productivo con la propuesta de inversión en ganadería de levante, modelo que les permitirá la compra de animales de entre 18 y 22 meses, que luego de los 500 kilos podrán poner en venta en los mercados de la región.
La esperanza vuelve a ser labrada en La Jagua de Ibirico
En el recién denominado Corredor de la Vida, se cuenta otra historia de justicia y resiliencia: la que protagoniza el matrimonio conformado por David Quintero y su esposa Mayolis Álvarez. En 2003, al ser amenazados por una estructura paramilitar, dejaron su predio de más de 65 hectáreas en zona rural de Becerril.
Han pasado 22 años desde el abandono forzado de su hogar. Pero en 2025, esta familia, compensada económicamente por modulación de la sentencia a su favor, adquirió una propiedad en zona rural de La Jagua de Ibirico, donde implementará un proyecto productivo que ronda los $57 millones de pesos. Esta suma será invertida para la cría porcina de levante, iniciando con 60 cerdos que crecerán en ‘San Andrés’, nombre seleccionado por la pareja campesina para su nuevo hogar productivo.
Y Con esta gestión en favor de las víctimas en Cesar y La Guajira, la Unidad de Restitución de Tierras aporta a su reparación integral, garantizando que la justicia no solo devuelva la tierra, sino que promueva oportunidades de sostenibilidad y progreso en el territorio.
La Castramenta del Valle se volcó a darle el último adiós a la matrona vallenata y miembro de la familia Castro, doña María Elena Castro Palmera de Quintero, madre María Clara, Hernando, Arturo, Jorge Eliécer y Juan Carlos Quintero Castro, destacados miembros de la sociedad, nacida el 4 de diciembre de 1923 y casada con el distinguido abogado doctor Clemente Quintero Araujo. Los actos fúnebres fueron precedidos en la Catedral del Eccehomo por Monseñor Oscar Vélez Isaza.
María Elena, como cariñosamente le llamábamos los vallenatos, nació en la vieja plaza de Valledupar, era la segunda de los hermanos Castro Palmera, concebida dentro de la unión de mi tío Anibal Guillermo Castro Monsalvo y doña Dominga Palmera Baquero, nieta de José María Castro Baute y Rosa Monsalvo de Castro y hermana de Enrique, Alfonso (Poncho), Rodrigo, Elisa, Joselina y José María “Chema” Castro Palmera.
Eduardo Castro Maya, a su 92 años, ha sostenido que después de María Concepción Loperena de Fernández de Castro, nuestra heroína nacional, la mujer, más importante que ha parido esta tierra fue María Elena Castro Palmera. Por innumerables razones, los Castros en su genética ancestral se han identificado por el servicio a la sociedad a través del ejercicio del poder público, tradicionalmente la familia Castro ha servido desinteresadamente a la comunidad; recordemos que en 1855 el Coronel Pedro Norberto Castro Araujo, nieto de la Loperena de Fernandez De Castro, fue el primer gobernador del departamento del Valle de Upar, sucedido por muchas personalidades de la familia entre los que se destacan, Pedro Castro Monsalvo, dos veces ministro de Estado, gobernador, senador y candidato presidencial; Pedro Norberto Castro Trespalacios, abogado, investigador e historiador, Magistrado del Tribunal Superior de Santa Marta, cónsul en Panamá en 1927 y Representante a la Cámara en 1938, Gustavo Castro Guerrero, exministro de agricultura, Carlos Alberto Castro Maya, José Guillermo “Pepe” Castro Castro, Guillermo Castro Daza, Juan Carlos Castro Arias y Álvaro Araújo Castro exsenadores de la República de Colombia, Iván Castro Maya, Representante a la Cámara por el Cesar, Guillermo Castro Mejia, Tomás Rodolfo Mejia Castro, Armando Maestre Pavajeau, José Santos Castro González y Ciro Pupo Castro, exalcaldes de Valledupar, Álvaro Castro Castro, Alberto Castro Baute, Hernando Castro Daza, diputados del departamento, Guillermo Castro Castro, José Rodolfo Castro, Ciro Agustin Castro, Guillermo Ruiz Castro, Chechito, Rober, Juancho y Juanchi Castro, concejales de Valledupar, María Inés Castro de Ariza primera gobernadora del departamento del Cesar y María Clara Quintero Castro primera alcaldesa de Valledupar.
María Elena Castro fue una mujer emprendedora dejó un legado imborrable como pionera del comercio moderno y el desarrollo económico en Valledupar, un ser humano multifacético, incansable y reconocida por fundar en 1957 la primera supertienda de abastos en la ciudad, un negocio que revolucionó el comercio local y sentó las bases del crecimiento económico regional.
Sumado a su preocupación constante por el bienestar de sus congéneres, fundadora del voluntariado de las Damas Rosadas y de las Damas voluntarias de la Liga de Lucha Contra el Cáncer.
Su bandera siempre en alto será inspiración para nuestra comunidad y ejemplo de nuevas generaciones. La vitalidad de María Elena fue única, no sólo se esforzó por las actividades de emprendimiento comercial sino por aquellas ligadas al servicio social, sano orgullo para la familia Castro y ejemplo para la sociedad valduparense.
El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, ratificó que no es posible modificar el calendario electoral en Colombia, que no caben aplazamientos sin importar las razones que se esgriman, y que es su cumplimiento lo que garantiza la estabilidad de las instituciones.
“La etapa electoral tiene unas fechas previstas por la ley, son una etapa especial (…), y el Estado debe aprestarse para que eso se cumpla bien y los organismos de control deben hacer respetar lo que al respecto dice la Constitución, garantizar transparencia, pulcritud (…) en los plazos previstos y no cuando a alguien distinto se le ocurra hacerlo”, indicó.
Durante la conmemoración del Día Nacional de la Lucha Contra la Corrupción, Eljach Pacheco dio a conocer que tiene previsto reunirse con la cúpula de las Fuerzas Militares y de la Policía para que expliquen el Plan Democracia y conocer de primera mano “cómo van a cumplir su deber constitucional, su misión y tarea de garantizar el orden público en todo el territorio nacional”.
“La Procuraduría va a estar allí exigiendo que se garanticen las condiciones para que todo ciudadano pueda ejercer su sagrado derecho del voto, que es el de mantener la democracia viva, que es el escoger a las autoridades que han de regirnos, eso no está en juego”, afirmó.
Sobre el rol de la entidad, Eljach Pacheco aseguró que el trabajo que se está haciendo, que incluye la creación de una delegada permanente para Asuntos Electorales, abarcará todos los procesos desde concejales y ediles, hasta la de presidente de la República, que funcionará “en cualquier tiempo, en cualquier parte del territorio, incluyendo elecciones de funcionarios que no son de elección popular, pero sí de corporaciones como los contralores departamentales y los famosos directores de las corporaciones autónomas regionales”.
También destacó que va a haber una procuraduría técnica encargada de hacer acompañamiento permanente y paso a paso a todo lo que viene haciendo la Registraduría, que incluya prevención en la contratación de los gastos públicos en que se incurran y presencia “in situ con personas propia de la Procuraduría”, como se ha hecho ya en los adelantados en Putumayo, Vichada, Inzá, Boyacá y Melgar.
El Procurador reiteró su propuesta de Paz Electoral en Colombia, que incluye al campesino, a los partidos, a los candidatos y a las corporaciones; “si logramos eso habremos dado un paso histórico en la superación de esta tara institucional que lleva más de 70 años”.
La Sociedad de Autores y Compositores de Colombia – SAYCO zarpó al corazón del Caribe con una misión especial: llevar a la isla de San Andrés la magia de su reconocido programa pedagógico ‘SAYCO Compone Cultura’. En esta edición bautizada “TRAVESÍA”, la cultura, la música y el aprendizaje sobre los derechos de autor se vivieron como nunca antes, a través de experiencias lúdicas, interactivas y llenas de color, diseñadas para inspirar, educar y conectar a toda la comunidad isleña.
El evento principal se realizó el martes 19 de agosto en el Coliseo de Fútbol Erwin O’Neill, con una jornada extendida de 7:00 a.m. a 7:00 p.m. dividida en franjas horarias para garantizar la participación de todos los públicos. En esta edición, se logró la participación de 1.800 niños provenientes de 18 instituciones educativas, públicas y privadas, que representan el 100 por ciento de los colegios de la isla. El parque contó con 15 estaciones lúdicas para el aprendizaje y la interacción, donde los asistentes exploraron la importancia de la creatividad, la cultura y el respeto por los derechos de autor.
Como antesala, el sábado 16 de agosto, entre las 2:00 y 6:00de la tarde, se realizó una jornada especial en las zonas periféricas de San Andrés para acercar la experiencia a comunidades más alejadas, llevando el mensaje educativo y cultural a todos los rincones del archipiélago.
La llegada del parque lúdico e itinerante a San Andrés representó un esfuerzo logístico y simbólico, su transporte se realizó en buques durante una semana, reafirmando el compromiso de SAYCO con el acceso a la cultura y la educación en todo el territorio nacional, incluso en los puntos más lejanos del país.
SAYCO se enorgullece de contar con la participación de cinco reconocidos compositores y socios de la entidad, cuyas trayectorias artísticas han dejado huella en la música colombiana y caribeña. Stanley Jackson Simeon, Joseph Dan Bush, Orlando Antonio Gómez McLean, Wayne Andrew Hooker y Obert Francisco Pomares McLaughlinrepresentan la esencia creativa del archipiélago, fusionando ritmos autóctonos con influencias internacionales.
El gerente de SAYCO, César Ahumada, destacó la relevancia de esta iniciativa para el país: “SAYCO Compone Cultura es mucho más que un programa pedagógico; es una herramienta para sembrar en niños, jóvenes y adultos el valor de la creatividad, el respeto por los derechos de autor y el orgullo por nuestras raíces musicales. En cada región que visitamos dejamos una huella de conocimiento y amor por la cultura, y llegar a San Andrés en esta edición Travesía fue un símbolo de nuestro compromiso por llevar este mensaje a todos los rincones de Colombia, sin importar las distancias”.
Tras superar una dura lesión, el cartagenero se prepara para demostrar que aún tiene guante, madero y experiencia para brillar en Grandes Ligas.
Por: Carmelo Bolaño
El nombre de Gio Urshela sigue sonando fuerte en los pasillos del béisbol de Grandes Ligas. El cartagenero, orgullo de Colombia en el diamante, atraviesa un momento decisivo en su carrera: demostrar que todavía tiene madera para seguir marcando diferencia, esta vez desde la incertidumbre que implica ser un agente libre.
Después de un recorrido que lo llevó a vestir camisetas de equipos históricos como los Yankees de Nueva York, Urshela se encuentra en la vitrina de los jugadores disponibles, a la espera de la llamada que le abra las puertas a una nueva oportunidad. Y es que hablar de Urshela no es solo hablar de estadísticas o de números en la caja de bateo; es recordar a un antesalista con reflejos felinos, capaz de convertir batazos imposibles en outs de lujo, y de un bate que respondió en momentos claves con promedio consistente y poder ocasional.
El mercado de agentes libres suele ser una especie de subasta silenciosa, donde los equipos miden cada detalle: edad, las lesiones que han sido un factor determinante en la carrera reciente de Gio Urshela. Aunque ya está recuperado y ha mostrado avances físicos, el riesgo de recaídas o de perder ritmo competitivo está sobre la mesa. Por eso, su salud será el punto clave que definirá si consigue un contrato sólido o solo acuerdos temporales, en cuanto a su rendimiento reciente y proyección futura, ponen a Gio Urshela, por su experiencia, por su madurez y la versatilidad que ha demostrado al defender no solo la tercera base sino también paradas estratégicas en el infield, lo convierten en un nombre atractivo para más de una franquicia.
Colombia sigue con atención los pasos de su beisbolista, consciente de que Urshela no solo juega para su propio legado, sino que también abre camino para las nuevas generaciones. Desde las calles de Cartagena, Barranquilla o de Colombia entera hasta los diamantes de las Grandes Ligas, su historia ha sido inspiración para los jóvenes que sueñan con batear jonrones en los escenarios más grandes del mundo.
El futuro inmediato es incierto, pero también prometedor. Algunos analistas consideran que Urshela podría encajar en equipos que necesitan solidez defensiva y un bate de contacto seguro en el medio de la alineación. Otros creen que su rol podría estar orientado a la mentoría, apoyando a novatos en transición hacia el estrellato. Lo cierto es que, a sus 32 años, el colombiano todavía tiene béisbol en su guante y en el madero.
Así, el capítulo de Gio Urshela como agente libre no es un punto final, sino una pausa narrativa en la que se escribe la antesala de su próximo desafío. Y en cada movimiento, en cada decisión, lleva consigo el orgullo de representar a una nación que lo sigue esperando en los titulares.
Titi remontó, Sambueza se enredó y los hinchas se dieron hasta con las butacas
Por: Carmelo Bolaño
El estadio Metropolitano de Barranquilla continúa como escenario de juegos explosivos que solo el fútbol de Junior en esta era de Alfredo Arias sabe entregar. Mientras que en la cancha todo era drama, el carnaval se vivió en las tribunas y, hasta se formó un arroz con mango protagonizado por hinchas del Leopardo búcaro, se hicieron los “muy pingos” que entraron disfrazados al estadio y se mezclaron entre los junioristas durante mas de 50 minutos, hasta cuando la visita hizo el primer gol que fue cuando se despojaron de camisetas de Junior y mostraron su piel de Leopardo y se armó la gresca que no podía faltar.
La Policía que estaba perdiendo con ese gol que le metieron los hinchas bumangueses disfrazados de tiburones, se percataron del irrespeto y de inmediato colocaron a los hinchas de visita en otra área al lado de la tribuna ocupada por rojiblancos. Bucaramanga celebró como si hubiera encontrado petróleo en la tribuna occidental, mientras el Metropolitano había quedado mudo, cuando esto ocurría llegó el empate desde los 12 pasos con zapatazo del “Titi”.
Junior le remontó al Bucaramanga en un cierre de película y de paso, los hinchas de ambos equipos hicieron su propio partido aparte en las gradas, con menos táctica y muchas trompadas.
Pero si algo caracteriza al Junior es que cuando parece derrotado, se acuerda de que el Metropolitano pesa, y vaya que pesó. A tres minutos del final apareció Steven “Titi” Rodríguez, quien se puso la capa de héroe y con un penal empató la contienda. Y cuando ya todos estaban recogiendo los motetes, otra vez el “Titi” convirtió un segundo penal en el tiempo añadido, de nuevo contra Enamorado. El 2-1 hizo estallar la tribuna y dejó claro que en Barranquilla no se sufre en silencio: se sufre bailando, gritando y hasta tirando la camiseta.
Ahora hablemos de la peleas, pues bien, lo que se vivió en la cancha no fue nada comparado con la “lucha libre” que se armó en las tribunas. En la occidental alta, hinchas de Junior y Bucaramanga decidieron que lo suyo no eran cánticos sino los puños. El asunto fue tan subido de tono que por un momento la pelota dejó de rodar porque todos estaban pendientes de la novela que se transmitía en vivo: tiburones contra leopardos, pero sin árbitro ni VAR.
Las imágenes rodaron por redes sociales como pólvora: gente corriendo, camisetas de junior que vestían los falsos hinchas, salieron volando, y hasta un par de butacas terminaron siendo proyectiles improvisados. Todo un espectáculo alterno que, si fuera pagado, no habría alcanzado la boletería.
Y como si fuera poco, el banquillo tampoco quiso quedarse atrás. Tras el gol de la remontada, miembros del cuerpo técnico de Bucaramanga salieron a reclamar con más brío que sus propios jugadores. Los del Junior respondieron y ahí sí, el Metropolitano se convirtió en una pasarela de reclamos, empujones y frases que no pasaron por el filtro de “apto para todo público”.
Al final, Junior continuó como líder, Bucaramanga se fue como perrito regañado, y suerte si te vi… la hinchada se retiró con la garganta rota y algunos con el labio partido.
El fútbol, ese invento maravilloso, volvió a demostrar que en Colombia es más que un deporte: es telenovela, película de acción y a veces, campo de batalla. Porque sí, Junior ganó con dos penales, pero las gradas y los banquillos nos recordaron que además del balón, en el fútbol también rueda el temperamento.
El encuentro Vallenato Femenino, EVAFE en su edición dorada, escogió a la reconocida acordeonera Wendy Corzo, como soberana del Acordeón 2025, velada que tuvo lugar emblemática Plaza Alfonso López de Valledupar.
La Reina Soberana del Acordeón, es una distinción creada por el Evafe como un tributo a la trayectoria de las talentosas acordeoneras profesionales, ganadoras en estos 10 años, del que es considerado el proceso de género más importante en la música vallenata.
Wendy Corzo, realizó una presentación llena de talento, de raíces étnicas y cargada de sabor vallenato y colombiano, en la que estuvo acompañada en algunos momentos del cantante arhuaco Kandi Maku y de Danny Ceballos, cantante de la agrupación Las Musas del Vallenato.
Es importante destacar la participación de las reinas EVAFE profesionales, de anteriores años, Leydi Salgado, Loraine Lara y Nataly Patiño quienes en medio de jolgorio y la alegría de los asistentes y acompañadas de su agrupación hicieron una puesta en escena impecable, mostrando su proceso musical de muchos años, consolidándolas como unas importantes figuras del mundo musical.
María del Rosario Ortiz/ reina EVAFE profesional
De otro lado, el título de Reina profesional EVAFE 2025 fue para la joven María del Rosario Ortiz Rojas, oriunda del corregimiento de la Loma, municipio del Paso Cesar, escogida este domingo 17 de agosto en el marco de la décima versión del Encuentro Vallenato Femenino.
En otras categorías se destacan: reina infantil EVAFE la niña María José Arias, de Fusagasugá Cundinamarca, la aprendiz destacada, es la vallenata, María José Peña, mientras que la reina caribeña es Yorleidis Meza oriunda Corozal Sucre.
De igual forma, el cuadro de ganadoras lo componen la Reina Evafe cantante, Sara Pacheco de Lorica Córdoba; en la nueva categoría Internacional, fue escogida la mexicana María de Jesús Suastes, y como compositora Evafe 2025, la señora Yolanda Ariño, una carismática adulta mayor quien demostró que el talento trasciende todas las generaciones y que Evafe es la plataforma ideal para que las mujeres cumplan sus sueños.
Este año EVAFE, en su edición dorada, abrió por primera vez la categoría Internacional, en este capítulo es importante destacar la participación de la acordeonera japonesa Hiroko Kaku quien de nuevo regresó a Valledupar, robándose los aplausos y el cariño del público, igualmente de Querétaro México, María de Jesús y su grupo Cortado.
María Jesús Suastes/ reina Evafe internacional ( México)
Un importante editorialista de la región señaló que “la historia de las mujeres en este folclor no ha sido fácil, ellas han debido abrirse paso entre prejuicios, barreras culturales y silencios prolongados. Por fortuna surgió EVAFE como su gran aliado y gracias a su persistencia, no solo ocupan escenarios, sino que inspiran y enseñan con sus grandes virtudes artísticas.
“Es meritorio reconocer el esfuerzo de los creadores y gestores de EVAFE, representados en Sandra Arregocés y Hernando Riaño, quienes lideran el grupo que durante estos 10 años han hecho posible abrir un espacio ideal para que las mujeres con talento artístico brillen con luz propia” destacó en sus líneas.
La organización del encuentro resaltó el papel de entidades como la Alcaldía de Valledupar, Gobernación del Cesar, Ministerio de Las Culturas, Cámara de Comercio de Valledupar, Periódico el Pilón, entre otras, impulsores de este magno evento.