El pasado sábado 2 de septiembre de 2023, se llevó a cabo el lanzamiento de la nueva versión del Festival Vallenato de la Canción Mariana que se realizará los días 6, 7 y 8 de octubre, en el corregimiento de Los Pondores municipio de San Juan del Cesar, sur de La Guajira, en homenaje a Isaac “Tijito” Carrillo Vega y Adalberto Ariño Gámez.
El evento de lanzamiento se materializó en el exclusivo hotel Casa Murillo de la Plaza Bolívar de esta municipalidad, con la presencia de medios de comunicación e invitados especiales.
En el emotivo momento, amenizado por el grupo vallenato del acordeonero Yonny Gámez y las voces de Rafael Daza González, Indira De la Cruz Ariño y Jaime Orlando Ariño, se realizó la presentación oficial del afiche promocional del evento.
Junta organizadora
Este importante evento cuenta con una junta organizadora integrada así:
Presidente Honorario: Indira De La Cruz Ariño.
Presidente Ejecutivo: Jorge Iván Ariño Calderón.
Vice-presidente: Abraham Daza Hinojosa.
Secretaria General: Milagro Daza Fuentes.
Tesorera: Marinela González Daza.
Vocales: Jorge Fragozo Granadillo y José Armando Vega.
Comunicaciones: Jesús Eduardo Ariño Fragozo.
Concursos
Para el disfrute de los asistentes al Festival Vallenato de la Canción Mariana, se realizarán concursos de Canción Inédita, Canción Costumbrista y Piqueria.
La comunicadora social Camila Avella, representante del departamento de Casanare, quien se presentó al concurso como una mujer casada y con una hija, fue elegida Miss Universe Colombia y representará al país en el próximo evento de belleza internacional que se realizará en El Salvador.
María Camila Avella tiene 27 años de edad, nació en Yopal, Casanare, es modelo y fue presentadora del reallity El Desafío, está casada desde 2020 con el empresario del textil Nassif Kamle, con quien tiene una pequeña hija de dos años de edad.
Al concurso se presentó con su proyecto social ‘Mujeres Transformando Realidades’, enfocado en madres cabezas de hogar, que nació con el propósito de brindar una voz de apoyo, aliento y respaldo a los procesos que permiten generar y transformar tejidos sociales a las comunidades.
Durante el concurso, al momento de la ronda de preguntas a Camila Avella Montañez le preguntaron: ¿Cómo mantienen tu autenticidad en un ambiente competitivo?, y ella respondió: “Mi autenticidad depende de mi esencia, de mi forma de ser. Siempre me he considerado auténtica y eso es lo que me hace única. Y lo que siempre quiero mostrarle a mi hija y a las personas que están presentes y al universo entero que no dependan de la opinión de los demás, que los hace únicos, es su esencia”.
En el cuadro de honor acompañaron a Camila Avella, las representantes de Norte de Santander Adriana Catalina Numa Vega y de Buenaventura, Lina María Hurtado Mosquera.
Del 14 al 16 de diciembre en Valledupar se realizará el Festival Vallenato en Bandas “Cecilia Monsalvo Riveira”, en homenaje a esa gestora cultural, quien hace muchos años abanderó una iniciativa similar que se realizó con gran éxito y permanece en la memoria de los vallenatos.
“Es rescatar la tradición real del vallenato que se inició siendo interpretado con guitarras, luego con instrumentos de viento, es decir, las bandas y tambobandas, y posteriormente con caja, guacharaca y acordeón. Es hacerle un homenaje a “ La Polla” Monsalvo. Lo que queremos es que este festival se convierta en un evento-ciudad, promover el turismo y dinamizar la economía”, dijo Fernando Villegas, gerente de Guatapuri producciones, organizador del festival.
El evento se llevará a cabo en tres puntos de la ciudad: Plaza Alfonso López, parque de La Provincia y parque Los Algarrobillos y busca reunir a vallenatos y visitantes, quienes tendrán la oportunidad de disfrutar no solo de los concursos sino también de presentaciones musicales con bandas y artistas invitados.
“Vendrán bandas reconocidas de varias regiones del país como la de Paipa, las que participan en San Pelayo, la de Villa de Leyva, entre otras, que harán de este evento un importante espacio folclórico y cultural”, manifestó Jhon Bolívar, del equipo organizador.
El festival pretende reunir lo más selecto de la música de bandas, en tres categorías: Banda, Tambobanda y Tambora de adultos. Destacados jurados tendrán la oportunidad de elegir a las mejores intérpretes de la música vallenata interpretada en banda ( paseo, puya, merengue y son). Entre los jurados se destaca Francisco Zumaqué, junto a otras personas conocedoras no solo de la música vallenata interpretada en banda y sino del vallenato clásico, con el fin de ajustarse a la rigurosidad de la ejecución.
Los organizadores anunciaron que la realización del Festival Vallenato en Bandas ha tenido gran acogida por parte de patrocinadores, artistas, el sector público y privado, que están dispuestos a aportar no solo en la organización sino además para la premiación.
El 14 de diciembre el festival se abrirá con una alborada musical muy especial en el parque Garupal donde se encontrarán las bandas interpretando un mismo tema musical.
Durante el acto de presentación del Festival Vallenato en Bandas, se entregó mención y reconocimiento especial al reportero gráfico Joaquín Ramirez, quien donó la fotografía de Cecilia Monsalvo Riveira, que adorna el afiche promocional.
Hay grandes expectativas en los sectores comercial y hotelero ya que esta será una importante apuesta cultural para incentivar el turismo en la temporada decembrina, donde además de villancicos se escucharán vallenatos interpretados por bandas.
Con tristeza confieso que me he sentido decepcionada con la nueva generación de músicos vallenatos que poco o nada está haciendo para preservar el vallenato tradicional, como lo alertó la UNESCO al reconocerlo como bien inmaterial y cultural de la humanidad.
Y es que la llamada “Nueva ola del vallenato“ ha hecho caso omiso a ese llamado y son pocos los jóvenes artistas que en la actualidad están grabando vallenato auténtico, tradicional, el clásico; es decir los cuatro aires: son, paseo, merengue y puya, que están condenados a desaparecer si no se hace algo urgente por salvaguardarlos.
Por estos días el artista Diego Daza, representante de la nueva generación del vallenato lanzó su nuevo trabajo discográfico “A to’timbal” junto a su acordeonero Carlos Rueda; al escuchar algunas canciones, buscaba algo que me pudiera sonar a esos vallenatos que se escuchaban y se saboreaban como un manjar en las parrandas de patio, las que hemos disfrutado bajo frondosos árboles de mango en Valledupar, pero lo que pude sentir fue una especie de fusión de vallenato con reguetton o con merengue dominicano, la verdad no se cómo llamarlo pero son ritmos muy distintos con un mismo sonsonete que a mi parecer, se vuelve insoportable y aburrido.
No es solo Diego Daza, lo tomo como ejemplo porque es el cantante que está lanzando su nuevo trabajo musical, pero toda esta generación de la llamada “Nueva ola”, está siguiendo ese patrón.
Recuerdo que en otros tiempos al escuchar una canción vallenata en la radio, los oyentes podían perfectamente reconocer las voces y asegurar quién era el cantante; hoy a duras penas se logran diferenciar; todos tienen un mismo estilo en su voz, hasta la forma de bailar la han copiado entre ellos, hoy puedes apreciarlos en tarima “puro brincoleo”, además las canciones que graban son muy parecidas en sus melodías y las letras con muy poca poesía. Muchas de ellas efímeras; las escuchas hoy, la tarareas y en un año ya no la recuerdas. Pregunte a ver si alguien ha olvidado las canciones de Diomedes Díaz, Rafael Orozco, Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Beto Zabaleta, Silvio Brito, entre otros que enamoraron con su repertorio y que aún hoy siguen vigentes.
Que lo que hacen los artistas de la “Nueva ola” es lo que le gusta a la juventud dirán algunos, acaso los únicos consumidores del vallenato son los jóvenes? Y ¿Qué pasa con las personas de otras generaciones? les toca conformarse con seguir escuchando a los consagrados intérpretes de antaño porque los nuevos no cuentan con repertorio para estas personas?
Pregunté al artista Diego Daza qué estaba haciendo por preservar el vallenato tradicional y la respuesta me desconcertó aún más: “Grabamos una canción del acordeonero Franco Argüelles que tiene una poesía muy bonita”, acaso grabar una sola canción que según el artista, tiene contenido poético será suficiente para contribuir con la salvaguarda?
Algunos me tildarán de ortodoxa, de vieja, de pasada de moda, pero sigo creyendo que en Valledupar se estableció el vallenato bajo cuatro aires que los jóvenes artistas ya no quieren interpretar porque prefieren los sonidos modernos y comerciales, matando la esencia de este folclor que le ha dado gloria a esta región; gracias también a una cantidad de compositores que desde hace muchos años ha engrandecido al folclor con sus temas con gran contenido poético, picaresco, costumbrista, romántico; sin embargo, muchos de esa generación de compositores ha ido relegándose por parte de las nuevas agrupaciones, que consideran que deben grabar canciones más comerciales o lo que esté demandando el mercado joven, pensando solo en ese nicho.
Qué el vallenato debe evolucionar? No sé hasta qué punto, de lo que si estoy segura es que es necesario conservar la memoria histórica, continuar con el desarrollo de actividades que propendan por salvaguardar todo lo que gira en torno al vallenato: las composiciones poéticas, las parrandas, la piqueria, la ejecución de sus instrumentos originales, el desarrollo de eventos folclóricos, entre otros.
Hoy el cantante Diego Daza estará presentando su trabajo discográfico en el parque de la Leyenda Vallenata para todo ese público que prefiere ese tipo de “vallenato”; yo mientras tanto, seguiré escribiendo sobre el tema como una forma de contribuir llamando la atención a la salvaguarda de este género musical, insignia del país. Así termino mi relato, voy a escuchar esas canciones de mis artistas del vallenato clásico, ese que se ha quedado en el corazón de todas las generaciones. ¡Ayyy ombeeee!
La complacencia de las buenas películas de terror no siempre nace de una impresión sobre lo imprevisible. Además, resulta divertido y lícita emoción, cuando las técnicas en el cine básicamente están impregnadas de un diseño de producción y efectos de criatura (tan admirable) como en “El último viaje del Demeter”. Además, en este contexto inicial, el regocijo no está en develar el final, sino en cómo llega la maldición a este barco en particular y su tripulación.
Y si logras acomodarte a la narrativa, de todos modos y hábilmente gracias a una dirección compacta, un elenco comprometido y un monstruo central que sigue atrayendo su atención; hay muchas más unidades dramáticas en “Demeter” que funcionan. No es la mejor película sobre Drácula que en la vida hayas visto, pero es un nuevo y emocionante giro del personaje —para los fanáticos del terror—, y de un viaje del que delirarán de haberlo hecho.
Este filme dirigido por André Øvredal está basado en un solo capítulo de la clásica novela “Drácula” (1897) de Bram Stoker, y es aquel que relata los diarios del Capitán Eliot, donde la historia se desarrolla a bordo de la goleta rusa Demeter. Entrando en materia, la primera media hora del filme funciona como presagio de lo que está por venir. Y a partir del instante en el que se muestra en qué radica el asunto, el dispositivo narrativo de la propia cinta subsiste afirmado a través de los muertos la verdad de todo.
Todos los que han leído “Drácula”, recordarán el tránsito oceánico desde Transilvania a Londres cargando cajas de tierra del castillo del Conde. El guión de Bragi F. Schut y Zak Olkewicz y otros colaboradores utilizan los sucesos del Capítulo VII y los amplifica. Si bien, se han cambiado muchos detalles (de cinco personajes a diez), los aspectos básicos de la trama continúan siendo los mismos. Una vez desvelado el primer giro de guion, el resto de la cinta es predecible, como las revelaciones de los crímenes que, progresivamente, van perdiendo ímpeto. Como la historia arranca en 1897, nada de roles de poder en las relaciones (y sobre todo para estas épocas de redes sociales), además, sus personajes para nada son empáticos.
En la mayoría de las veces, las películas de terror no plantean cosas y finales felices y “El último viaje del Demeter” no es ajena a ello. Con una atmósfera asfixiante, el filme —sin final optimista—agrega un manto de fatalidad. Y en este sentido, la película aprovecha al máximo dicha atmósfera y con imperecedera penumbra sin concentrar elemento gótico alguno. Además, la partitura de Bear McCreary acrecienta intranquilidad al asunto. Así que estamos básicamente ante un buen filme.
Por otro lado, “El último viaje del Deméter” envuelve la claustrofobia y la paranoia, forjando que el habitante de la sala de cine se sienta tan atrapado —y perseguido—como los hombres marinos que “Drácula” va eliminando uno por uno. Sobre este último punto (en el que se circunda el espectador) y subrayado aquí, vale explicar que verosímilmente es válido, ya que al fin y al cabo, estamos hablando de víctimas mortales y reales a manera del denominado “slasher” (un subgénero del cine de terror, aunque sin psicópata). Pero a nivel de su fuerza como filme de misterio, lo reitero: aprueba su puesta en escena.
Partiendo desde la base que estamos ante una nueva variante cinematográfica de “Drácula”, el director del filme Bear McCreary ha sabido jugar muy bien sus cartas para entregar la que podría ser su visión sobre el argumento, y sin estar especialmente destinada a generación alguna. Si bien, la película tiene algún inconveniente al final porque no hay una condición clara de ultimar la historia cuando gran parte de ella se aventura más allá de la trascendencia del viaje por el océano, es lo que a mi juicio deja cierta insatisfacción al espectador.
Para mañana domingo, 27 de agosto de 2023 en la noche final del Festival del Retorno, Tarima Tierra de Cantores, municipio de Fonseca, sur de La Guajira, está prevista la entrega de premios para los ganadores de cada uno de los concursos de la 49° edición de este evento, en homenaje a José Hilario Gómez Toncel “Reviviendo Nuestras Raíces, Celebrando Un Legado”, que será del orden de $39 millones.
La mencionada premiación será entrega por la Organización del Festival del Retorno 2023 y los distintos patrocinadores que cada año se unen a esta causa folclórica-cultural.
Cada ganador en sus distintas categorías recibirá una suma de dinero y un trofeo. “Con la premiación se cierra el ciclo del certamen en homenaje al juglar José Hilario Gómez Toncel, que arrojó un balance positivo en todos los órdenes. Felicitaciones a los ganadores y los esperamos el acto de premiación para compartir este especial momento de alegría y volver a ratificar que el vallenato es la música que tiene mayor resonancia en Colombia y el mundo, teniendo como plataforma al Festival del Retorno”, expresó, el presidente de la Junta Organizadora Jacobo Sennen Solano Parodi.
Jacobo Solano Parodi, presidente junta organizadora del Festival del Retorno
Premiación
La premiación para los ganadores es la siguiente:
Canción inédita:
Primer Puesto $7.000.000
Segundo Puesto $5.000.000
Tercer Puesto $3.000.000
Acordeón
Primer Puesto $7.000.000
Segundo Puesto $5.000.000
Tercer Puesto $3.000.000
Piqueria mayor
Primer Puesto $3.000.000
Segundo Puesto $2.000.000
Tercer Puesto $1.000.000
Piqueria infantil
Primer Puesto $1.500.000
Segundo Puesto $1.000.000
Tercer Puesto $ 500.000
¡Fonseca, volver a ti es repetir la dicha de volver a nacer !.
En rueda de prensa el cantante Diego Daza presentó su trabajo musical “A to’timbal” que ya está disponible en todas las plataformas digitales.
Son 16 canciones que tiene esta producción musical, entre las que se destacan “Cupido” del acordeonero Carlos Rueda quien acompaña a Daza desde hace seis años cuando inició su carrera musical ; “La pea” y “La foto” de la autoría del propio cantante, “ El trabalengua” de el “Cabe” Solano y Diego Daza, y “La borré del mapa” de Franco Argüelles, entre otros temas.
“ Estamos muy contentos por la aceptación que ha tenido este álbum, la verdad es que ha sido una sorpresa esa aceptación, tantos comentarios positivos en las redes sociales, en la calle, entre los amigos, los seguidores, y eso nos llena de alegría porque ahí es donde nos damos cuenta que valió la pena tanto esfuerzo, tantos trasnochos en los estudios de grabación, estamos muy felices”, dijo Diego Daza, quien aseguró además que tiene entre sus proyectos inmediatos, llevar su música a República Dominicana.
Esta agrupación vallenata tiene grandes expectativas de lo que será el lanzamiento el próximo 2 de septiembre en el parque de la Leyenda Vallenata, donde los fanáticos tendrán la oportunidad de asistir de manera gratuita para disfrutar de la presentación de Diego Daza y Carlos Rueda.
Este año el Festival Cuna de Acordeones, evento que se realiza en el municipio de Villanueva, departamento de La Guajira, rinde homenaje a dos grandes y destacados de la música vallenata, Andrés ‘El Turco’ Gil y Gustavo Gutiérrez.
“Para nosotros, para el festival, para Villanueva, es de mucho placer destacar y homenajear a estas dos personalidades quienes están escribiendo su historia en la música vallenata; nos sentimos muy satisfechos con este homenaje que le tenemos a Andrés ‘El Turco’ Gil y a Gustavo Gutiérrez, el municipio de Villanueva los recibe con mucho cariño, ellos estarán engalanando la tarima Escolástica Romero, ubicada en la plaza principal Simón Bolívar”, dijo el presidente del Festival Cuna de Acordeones, Raúl Hernández Maestre.
Cabe destacar que Andrés ‘El Turco’ Gil, “Rey del disonante”, ha sido formador de los más importantes acordeoneros de Colombia, ’ElTurco’, fue creador de la primera academia vallenata en el año 1979, como también ha sido embajador del vallenato en países como China, Panamá, Argentina, Portugal, Escocia, Italia y Reino Unido. Este villanuevero lleva más de 50 años en la historia del vallenato con más de 20 producciones musicales.
Por su parte, Gustavo Gutiérrez Cabello, músico colombiano, cantante, compositor, guitarrista y acordeonista de música vallenata, nació un 12 de septiembre de 1940; a este músico se le conoce como ‘El romancero del Vallenato’, ‘El flaco de oro’, ‘El poeta’, ya que su estilo de composición vallenata es catalogado como romántico, filosófico y poético, Gutiérrez Cabello, también es considerado uno de los creadores del vallenato lírico junto a otros destacados artistas.
Del 25 al 28 de agosto del presente año, se realiza una edición más del Festival del Retorno y con ella, entre muchas otras innovaciones, la junta organizadora del evento saca a la luz pública el legado cultural de un pueblo que desde el siglo XVIII existe en el sur de La Guajira.
El Festival del Retorno inspirado en la vida, obra y legado del maestro José Hilario Gómez Toncel y este año concertado con el Ministerio de Cultura y respaldado por la administración municipal “Unidos Podemos”, en cabeza de su alcalde Hamilton García Peñaranda.
El director ejecutivo de la junta organizadora del Festival del Retorno 2023 Jacobo Senen Solano Parodi dijo que: “La premiación del 49 Festival del Retorno está garantizada para entregar en la tarima Tierra de Cantores, para los concursos de acordeón aficionado, canción inédita, piquería mayores y piquería infantil”.
El Festival del Retorno congrega a los fonsequeros y habitantes de los municipios vecinos, resto del país y Venezuela, en una reunión anual, en donde ademas se rinde culto al patrono San Agustín.
En el Festival se exaltan manifestaciones folclóricas, religiosas y culturales de gran importancia en el proceso de formación de Fonseca como comunidad socialmente organizada, se incentiva su reconocimiento a las generaciones jóvenes para que permanezca siempre en la memoria de los habitantes de esta región.
Este evento tiene como filosofía congregar en torno a Fonseca a todos aquellos fonsequeros ausentes desde hace tiempo y reafirmar en ellos a través de eventos folclóricos la raigambre cultural y religiosa que soportan su origen y su identidad. También se pone en escena todos sus valores culturales y religiosos delante de los turistas que visitan el municipio desde diferentes partes de Colombia y del exterior.
Busca el Festival, hacer honor a sus folcloristas y resaltar la labor de los fonsequeros que se destacan en el ámbito nacional e internacional. Se premiarán con la máxima distinción a través del concejo municipal con la medalla “El Higuito de Oro”.
En esta distinción está representado el árbol insignia de la población: El Higuito o Laurel de la India, símbolo vegetal que identifica a la junta organizadora del Retorno y a los fonsequeros.
Eventos folclóricos como el baile de “La Colita” están presentes en el Festival; el baile de colita abierta – colita cerrá, encabeza el desfile inaugural. Se destaca también la presentación y consumo del plato típico “La iguana con coco”, así mismo se desarrollan en la tarima “Tierra de Cantores” los concursos de acordeón aficionado, canción inédita, piquería mayores, piquería infantil, encuentros, exposiciones de artesanías Wayuu, foros y simposio médico, el banquete de la confraternidad, eventos deportivos y danzas.
El bautizo
Es sin duda alguna la especialidad más grande e importante del evento, esta idea nace desde el primer Festival, en casa del señor Francisco Toncel Daza quien en compañía de Fermín Peralta, Rafael Penzo, Jaime Acosta y otros salieron con el ahijado y primer bautizado José María Bermúdez, quien desde hace más de quince años no retornaba a su pueblo. Esta ceremonia la preside un obispo llamado en el Festival “Piache” quien en forma solemne y folclórica utilizando una ramita de higuito y con las aguas del río Ranchería, bautiza reclamando en su oración el regreso cada año a Fonseca, además de trabajar siempre en su nombre y engrandeciéndola donde éste resida.
Reseña histórica
Transcurría el año de 1968, más exactamente un 24 de Octubre, fecha en que se celebra la fiesta de “San Rafael”, cuando fueron invitados especiales un grupo de concejales y personalidades de Fonseca a la ciudad de “San Rafael de Mara”, denominada también “El Moján”, situada en el Estado Zulia República de Venezuela, a sus fiestas del “Retorno a Mara”, donde todos los años los hijos de esta ciudad radicados fuera de ella, regresan a esta tierra para celebrar juntos tan especial día.
Los fonsequeros encabezados por Narciso “Tenore” Velásquez, Tomás Enrique Peralta, Nicolás Deluque, Manuel Esteban Cuello Acosta, Orlando García Velásquez, Manuel Escalante García, Marina Cerchar, Edmundo Daza García, Luis Maestre Mendoza, además de otro grupo conformado por miembros del “Club de Leones”, acudieron con mucho regocijo a compartir con los “mareases” esas fiestas, siendo recibidos y atendidos por el ilustre hijo de Fonseca, radicado para esa época en ese país, doctor Jaime Tovar Herrera (Ya desaparecido); esta comisión fue homenajeada por esa comunidad zuliana, trayendo como consecuencia “La Hermandad Bolivariana de nuestro pueblo con la ciudad visitada”.
En 1972, después de amoldar esa experiencia a este medio, se llevó a cabo en Fonseca el primer evento socio-cultural-religioso de esta comarca llamado “Festival del Retorno” tocándole la suerte a don Tomás Enrique Peralta (fallecido), alcalde municipal para ese entonces, quien dio decisivo impulso a esta idea del profesor Narciso Segundo Velásquez Romero “Tenore” (fallecido) quien era para esa época presidente del Concejo municipal; junto con la dirección del también educador Efraín Medina Pumarejo “Fracho” se llevó a cabo uno de los mejores eventos de que se tenga historia en esta región; quedando perpetuado el lema eterno del festival “Fonseca, volver a ti es repetir la dicha de nacer”. Se conjuga en el Festival del Retorno, la religiosidad y devoción de un pueblo, con sus costumbres, mitos y leyendas, aquí se le rinde culto al “fonsequero neto” y a todo aquel que dice ser serio, porque lleva dentro de sus entrañas “sabor a tierra” como lo expresa el gran juglar fonsequero Carlos Huertas. Aquí se vuelve a bautizar en público a aquel fonsequero que tenga muchos años de no venir al pueblo; aquí se escucha el canto de la mujer fonsequera; se prende la cumbiamba para que se baile la “Colita Abierta” “Colita Cerrá” aquí se reúnen los fonsequeros a cargar al patrono San Agustín; aquí en este festival se le abren las puertas del corazón a todos los visitantes para que eternamente queden dentro de cada uno de los fonsequeros.
Es Fonseca y su festival, un espacio de paz y progreso social, donde se reúne la cultura, el deporte y la ciencia.
“Ya no canta Raúl Parodi, ni Vásquez, ni Chema Gómez, que cantaron la belleza de esta tierra inolvidable”.
Desde que dio inicio la contienda electoral, revoloteaba en mi cabeza una idea que cada día fue cobrando más fuerza, se la fui planteando a los diferentes amigos que hacen parte del gremio de las artes, teniendo aparentemente un respaldo por parte de quienes les comentaba sobre el asunto, me satisfizo además, que el gobierno nacional tuviese esa misma inquietud e interés.
Hace unos días, fui invitada a una reunión en la Biblioteca Departamental, me encontré en una sala con un grupo de chicas y varios señores. Los delegados del ministerio de cultura venían a hablarnos sobre la gobernanza y la cultura de la paz total, eso nos dijeron; pero cual sería mi sorpresa al darme cuenta que no fue una charla informal sino una invitación para organizar un foro con todos los candidatos a la alcaldía de Valledupar y a la gobernación del Cesar.
Los delegados que participaron fueron una mujer afro oriunda del Chocó y un andino con harta experiencia en cuanto al tema cultural, según nos informó, con muchos años trabajando en el ministerio de cultura, manejando estos temas y que además formó parte del equipo que elaboró la ley de cultura de (1997).
Allí en ese foro, nos informaron que en pocos días debíamos reunir a los trabajadores del arte y la cultura de la región para producir un documento madre, donde debíamos establecer los cinco puntos clave que el gremio necesita que sean incluidos dentro de los planes de desarrollo para los próximos años tanto en la alcaldía como en la gobernación y que para eso contaríamos con la facilitación del proceso por parte del ministerio, la oficina de cultura de Valledupar y la secretaría de cultura departamental.
Pido a Dios que este encuentro con los candidatos y el gremio cultural se realice y que se pueda elaborar un pacto con propuestas firmes y bien planteadas, con proyección hacia una cultura o movimiento cultural ciudadano que permita que la ciudad y el departamento puedan hacer de la cultura nuestra fuente para la generación de empleo y el desarrollo del turismo cultural. Para que esto sea posible, se necesitan dos cosas importantes: La unidad del gremio cultural con una agenda unificada y bien definida y una clase dirigente mucho más comprometida, no solo con la música, -donde sabemos existe un compromiso-, pero se requiere mucho más: una proyección, un método, unos pasos a seguir que tengan un norte acoplado a las necesidades tanto del gremio en todas sus manifestaciones culturales, como de la ciudad y el futuro de nuestra gente. Un proceso que permita mantener nuestra identidad cultural a través de los años.
Mientras tanto continuo con mi sueño: Que la cultura sea un espacio de consumo, que se convierta en una actividad de moda o trendy como se dice actualmente, que haya variada programación los fines de semana tanto para jóvenes como para adultos. Que en la agenda local se programen los viernes de teatro en Maderos, un domingo de música sacra en la filarmónica; que los jueves sean jueves de tertulia en diferentes lugares del Valle de Upar, que la danza se tome los parques con ‘tardeadas’ de danza para niños y adultos mayores. Que los fines de semana con lunes festivos incluido estén agendados con tours a La Ventana marroncita en La Junta ( La Guajira) o a La Tomita ( cerca a Manaure, Cesar) siguiendo los pasos de nuestros juglares. Que en Pueblo Bello se pueda apreciar la danza del Chicote y en Atánquez, una muestra de ‘Los Diablos de Corpus’. Todo eso lo anhela mi mente soñadora amante de este Valle lindo que espero, sea un valle de 360 días de eventos culturales. Valledupar 360: con cultura, deportes, encuentros de emprendimientos y foros sobre salud, economía, derecho y todas las disciplinas… para que la ciudad sea próspera y pujante, la llamada “Sorpresa Caribe” de algunos años atrás.