Ya todo está listo para que se abran los acordeones para Dios en la vigésimo séptima versión de Fiesta Celestial, que en esta oportunidad se realizará en el Coliseo del Colegio Rodolfo Campo Soto de Comfacesar. Este evento de música vallenata cristiana se realizará del 28 al 30 de abril.
La fiesta, organizado por la Iglesia Cejes y fundada por el pastor Ángel Flórez y su esposa Damarys Oñate, iniciará con la primera ronda de los concursos de agrupaciones profesionales en el auditorio de la Iglesia Cejes Central a las 8:00 de la mañana.
A partir de las 10 de la mañana será la primera ronda de los Concursos de canción inédita profesional y aficionados en el Centro Comercial Guatapurí, mientras que a partir de las 7:00 de la noche será la gran inauguración en el Colegio de Comfacesar, estarán las agrupaciones Oro de Ofir, Ché Redondo, Kev Miranda, Hector Zuleta y Moncho Bastidas.
El sábado 29 de abril se realizará la ronda final de los concursos de Canción Inédita aficionada y profesional, en el Centro Comercial Mayales a partir de las 10:00 de la mañana, en la noche, estará Johnatan Montes, Cejes Worship, la presentación especial del niño José Daniel Rodríguez Ustaris, Nick Reyes, los Hijos del Rey, 70 veces 7 y Juan Cantillo.
Y el 30 de abril, será la gran final de los concursos, con la intervención musical de Lino Fino, Juan Carlos Ramírez, Song Promesa, Rolando Ochoa, Gilberto Daza y el Negrito Osorio.
En homenaje al centenario de su natalicio se realiza la edición 56 del Festival de la Leyenda Vallenata.- El dos mil veintitrés 28 años de su partida hacia el más allá.-
Un merecidísimo homenaje póstumo a la memoria de Luis Enrique Martínez Argote, ícono del folclor vallenato, ofrece en este año dos mil veintitrés la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, honrando su memoria con la realización de la versión 56 como homenaje al centenario de su natalicio y de paso la conmemoración de los 28 años de su muerte.
Un maestro que con su nobleza y sencillez nos deja un legado de enseñanzas hechas canciones; la mayoría de su autoría y de connotados compositores, narradas con exquisitas relatorías, vivencias, costumbres de la gente de los pueblos del Magdalena, Cesar y La Guajira, varias de las cuales tienden a perderse, pero el interés y perseverancia de la gente, busca la forma de conservarlas remembrando sus temas como: “La Tijera”,“Cereteñita”,”Jardín de Fundación”, “El Pollo Vallenato”, “El Mago del Copey”, “El Gallo jabao”,”El Hombre divertido”.
A pesar de haber nacido Luis Enrique, de origen campesino, en Los Haticos, corregimiento de Fonseca, La Guajira, el 24 de febrero de 1923 en el hogar conformado por Sebastián Martínez y Anatividad Argote, residió por muchos años en Santa Marta capital del Magdalena, allí se destacó por su espíritu parrandero, por la forma de tomar la vida, a la que amaba, especialmente desde que se unió a Rosalbina Serrano, la que conoció en El Copey, donde se casaron en 1.947 el mismo año en que se inició en este arte.
Nuestros abuelos apuntalaban con orgullo, que cuando alguien sobresalía con esfuerzo, esmero, que lo daba todo para hacerse sentir y alcanzar la gloria de lo que se proponía, manifestaban: “Se hizo a punta de hacha y machete” . Un honor que se llevaba la persona, al vencer todos los obstáculos que solían presentársele.
Esto fue lo que ocurrió con el connotado sexto rey vallenato quien desde muy joven laboró en actividades rurales y campesinas por la escasez económica de su familia, al tiempo que también mostraba su casta musical. –
– Vea usté! El pelao tiene madera, se hizo solo.-
Así dijeron los expertos, los veteranos en el arte musical, cuando “El Pollo Vallenato” a quien lo apodaron de esta manera por cariño, desde temprana edad dándose a conocer paso a paso, dejándolos atónitos con su sapiencia innata para componer versos en el estilo de merengue.
Hombre sencillo, bondadoso y bonachón, las características más importantes en su personalidad, hasta el punto que le decían “ El pacificador” porque siempre e intervenía entre las discusiones de los músicos de la épocas para bajarles los ánimos que terminaban en un abrazo.
Fue en una ocasión cuando su nieto Johnny Pérez, quien cumplía años, me lo presentó. Había una parranda en su casa por este acontecimiento, animaban los hermanos Manuel y Algemiro Rivaldo Oviedo oriundos de Bosconia. Me saludó con efusividad y con tono alegre me dijo: “Bienvenido a esta tu casa”.Esa era su forma de ser, sencillo y por eso tenía amigos por montones.
De izquierda a derecha, Wilber Fábregas Molina, Jhonny Pérez nieto del maestro Luis Enrique Martínez, Sebastián Martinez sobrino y Duvis Romero Rojas
Sebastián Martínez, su sobrino, que éste crió, -casi hijo- porque desde que tenía 9 años se “le pegó a la pata”,( dicho popular), cuando una persona anda con otra para todas partes, hasta llegar a ser su sombra como lo hizo con él y posteriormente se convirtió en uno de sus músicos manejando con destreza la guacharaca. En su relato nos refirió muchos pasajes de la vida de este valor de nuestro folclor.
Luis Enrique llegó con su señora madre y hermanos, a Fundación municipio del departamento del Magdalena a la edad de 18 años tras la separación de sus padres; aún no era músico. Solo sabía tocar maracas y redoblantes que aprendió en un conjunto de su progenitor.
Se dedicó a trabajar para ayudar a su familia como machetero en la finca “Las Raíces” del finado Francisco Sierra y como poseía la vena musical de su padre Santander Martínez, en sus ratos libres, con un acordeón, “echaba unos “mochitos”, es decir; tocaba de a poquito algunas estrofas y el dueño de la hacienda lo escuchaba detenidamente.
En una ocasión en época de las fiestas patronales en Monterrubio el hacendado lo presentó y dijo que su trabajador podría hacer una exhibición de sus dotes artísticos, como un aventajado del ritmo vallenato y lo hizo porque en esa zona había un músico de apellido Vargas que solía presentarse con exclusividad en las placitas de los pueblos.
Un importante reto
Efectivamente, el joven Martínez, con su agilidad tocaba el acordeón al tiempo que componía con agilidad mental una serie de versos y el músico experimentado Vargas, trataba de opacarlo, hasta que en una ocasión lo retó y Martínez aceptó exponiendo lo que sería su primer merengue que decía:
“Dime Vargas que te pasa
Dime que te está pasando
Siendo músico de plaza
No te veo desarrollando
Luis Martínez está tocando
Dicen que toca bonito
Porque va desarrollando
Como carro nuevecito”
Este acontecimiento se regó como pólvora y fue creciendo su fama de compositor y músico, sin dejar a un lado su labor en el campo. Posteriormente avanzó en esa actividad en la zona, limpiando en las cosechas de plátanos y guineos de la región.
Primer acordeón
El primer acordeón lo obtuvo el pollo vallenato en Fundación, donde un señor que era propietario de un kiosco, donde se rebuscaba en temporadas de fiestas haciendo sus enramadas para convertirla en caseta de pueblo, expendiendo toda clase de bebidas, a donde llegaban los músicos de la región a tocar y el mismo dueño tenía como profesión reparar instrumentos y venderlos. Cuando Luis Enrique le solicitó comprarle uno, éste se lo entregó completamente gratis a cambio de que el artista realizara unos toques como pago, él aceptó el canje.
Posteriormente le tocó trasladarse a laborar como aserrador al municipio de Codazzi, Cesar sin dejar a un lado su accionar musical en sus ratos libres codeándose de vez en cuando con otros músicos de la talla de los veteranos Emiliano Zuleta “ El viejo” y Moralito, y pese a ello, no asimiló nada referente a la escuela de ellos; prefiriendo seguir su estilo propio y el de otro músico conocido como “Chico” Bolaño, oriundo de El Molino, de quien aprendió mucho, porque su fuerte era el merengue.
Abel Antonio Villa que conocía ya la fama de Luis Enrique Martínez, lo invitó en varias ocasiones a realizar giras por varios pueblos del Cesar y Magdalena, logrando hacerlo cada vez más popular, lo que el rey vallenato agradeció toda su vida la colaboración del veterano compositor y acordeonero, recibiendo de su parte sabios consejos que asimiló con facilidad y humildad.
De ahí se afianza el adagio popular de que la enseñanza adquirida por el cantautor, compositor y acordeonero fue conseguida a punta de “hacha y machete” lo que en realidad nunca negó porque para llegar lejos no la tuvo fácil y asimiló todo lo que pudo para llegar a ser otro grande de la música.
Y así se fue dando a conocer con su propia música, su estilo y los versos de muchas de sus composiciones:
Oigan muchachos yo soy Enrique Martínez
Quien nunca tiene miedo si se trata de tocar (bis)
Luis Enrique el pollo vallenato
es candela lo que van a llevar (bis).
Con el correr de los años laborando como aserrador en Codazzi se trasladó a vivir a El Copey, Cesar, donde en la década del 40 empezaría a realizar serenatas, a participar en parrandas y piquerias de la población. Allí conoció a Juan Polo Valencia el hombre de “ Lucero Espiritual”.
Dueño de un estilo característico para producir los aires vallenatos como el paseo y el merengue; confesó en muchas ocasiones haber nutrido tan dignificante arte como el de ejecutar el acordeón, de grandes maestros como el de Francisco “ Pacho “ Rada el hombre del tema conocido como “La Lira”, de quien le aprendió sus sones y los manuales del acordeón, mientras que asimiló mucho de la experiencia de los juglares Lorenzo Morales, Emiliano Zuleta y “Chico” Bolaño, lo que quedó sentado en el libro “ Cultura Vallenata” del connotado autor Tomàs Darío Gutiérrez en la que también este célebre personaje confiesa haber conocido a “Francisco El Hombre”.
“Nunca pensó en la muerte, pues amaba mucho la vida “Su mujer, hijos y nietos eran todo para él”. Las visitas de amigos eran permanentes y esto para Luis Enrique Martínez lo llenaba de satisfacción, orgullo y felicidad. “Las mejores regalías de su éxito “La tijera” las recibió del samario Carlos Vives dijo.
José Ceferino Nieves Orozco, en su anecdotario del Folclor Vallenato lo sostiene, que su aporte a la música vallenata radica en la innovación que dividió en dos la evolución de este ritmo; por un lado la agilidad sorprendente en la agitación del acordeón y por otro la agitación musical ataviada de adornos, notas brillantes, nuevos movimientos, giros y compases que lo convierten en un revolucionario que logra sacar al acordeón de la ejecución monorrítmica, lo que logran posicionarlo en los años 50 por su genialidad con la creación de innovados pasos musicales dándole prestigio en este aspecto, tanto en lo comercial como en lo musical, porque sabía tocar, cantar y componer al mismo tiempo, una característica muy importante de un artista.
La Leyenda Vallenata
Luis Enrique Martínez se coronó Sexto Rey Vallenato el 30 de abril de 1973 cuando fue escogido por el jurado con el respaldo del pueblo, después de haberlo intentado por varias ocasiones que no se dieron por diferentes motivos, entre ellas: en el Primer Festival, cuando se aseguraba que iba a ganar, fue derrotado por su compadre Alejandro Durán, ocupando el tercer puesto; año 1.968. En esa oportunidad triunfaron y lo hizo como aficionado Egidio Cuadrado, en Infantil Raúl “ El Chiche” Martínez, la canción Vallenata inédita fue de la autoría de Armando Zabaleta “ No voy a Patillal”.
En el Segundo Festival, que también era el favorito, no se presentó por estar celebrando anticipadamente y ganó Nicolás “Colacho” Mendoza. Cuando por fin ganó tuvo una competencia reñida con Julio De la Ossa y Andrés Landeros; ejecutó los sones de la puya, el merengue y el paseo, haciendo vibrar de emoción a los asistentes a la Plaza Alfonso López, en la tarima “Francisco El Hombre.
Espere Segunda Entrega:
“ El Pollo Vallenato “, resultó siendo todo un Gallo “
Con una destacada exhibición musical del folclor llanero donde brillaron el joropo, el arpa, el cuatro, las maracas, las canciones y los versos, se dio apertura a la edición 56 del Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al juglar Luis Enrique Martínez, en el que se hizo reconocimiento público a su invaluable aporte al folclor vallenato.
En la mítica plaza Alfonso Lòpez, el Cholo Valderrama, insigne cantautor llanero unió a estas dos regiones y las hermanò a través del folclor, arrancando los aplausos de los asistentes al acto inaugural del Festival Vallenato, que vibró con la presentación del artista y los grupos de danza que lo acompañaron.
Igualmente, el rey de la Piqueria Mayor del Festival Vallenato 2021 , el llanero Yostimar Prada, hizo su presentación y una vez más dio muestras de su talento para el repentismo, en medio de la ovación del público.
Valledupar recibió a la delegación del departamento del Meta, presidida por el gobernador Juan Guillermo Zuluaga, quien otorgó la condecoración El Centauro en la categoría Oro a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, como un merecido reconocimiento a la invaluable labor desarrollada para promover el folclor vallenato a nivel nacional e internacional.
Pasada la media noche, los asistentes disfrutaron de la presentación de la agrupación vallenata Diomedes de Jesús y Franco Argüelles.
En una tierra que brilla con luz propia, que vibra al son de una guitarra y un acordeón, de personas amables, trabajadoras y con un amor infinito por la tierra que los ha visto crecer, es ahí donde han nacido los mejores compositores y exponentes de la música vallenata, esos que enriquecen nuestro folclor y con sus talentos le suman valor a este municipio.
Cuando se evoca a San Juan del Cesar, sur de La Guajira, de inmediato llegan a la memoria nombres como Máximo Rafael Móvil Mendoza, Hernando Marín Lacouture y Juan Humberto Rois Zúñiga, que aunque ya no estén en este plano existencial, dejaron sus letras grabadas para la eternidad y mantienen vivo su recuerdo.
Entre la lista de compositores reconocidos que aun dedican sus días a esta labor sobresale Alex José Duarte Vergara entre los pocos juglares que le quedan a la música vallenata. El cantautor sanjuanero es un orgullo para sus amigos y familiares que como amantes de canciones románticas del vallenato están ya acostumbrados no sólo a escuchar las canciones de Alex José en las voces de otros intérpretes, sino en la suya propia.
El es un artista de apretadas agendas semanales de conciertos en los que canta sus canciones, pero también las de otros, como Leandro Díaz Duarte, Gustavo Gutiérrez Cabello, Emiliano Zuleta Diaz, Rosendo Romero Ospino y César Castro, cuyas letras lo alimentaron en su proceso de formación como cantautor.
Son más de 45 canciones grabadas desde ‘No vale la pena’ (paseo) grabada por el “Clan Vallenato”, pero el número seguirá creciendo pues la musa sigue presente y más estando en San Juan del Cesar, sur de La Guajira, la tierra que lo vio nacer un 19 de febrero de 1973 en la que ahora permanece la mayor parte de su tiempo.
“Nuestro hijo desde pequeño comenzó a cantar baladas y boleros, participó en concursos intercolegiales, fue miembro de la Tuna (Voces) de la Institución Educativa Manuel Antonio Dávila, luego empezó a componer y el primer LP que grabó fue ‘Abriendo Caminos’, “Somos felices con el talento de nuestro hijo y con el reconocimiento que ha alcanzado, el viene todos los días a nuestra casa, nunca se ha desligado de su querido pueblo”, dicen Paulina Vergara Diaz y Rafael Federico Duarte Alarza, padres del cantautor.
Entre los homenajes que ha recibido se destacan: Ganador de la canción inédita profesional en la versión 41 del Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata año 2017 con el paseo “Un solo corazón”, Círculo de Locutores y Periodistas del sur de La Guajira, como compositor en el año 2012 en Monterrey México y su retrato hace parte del salón de los compositores sanjuaneros que adornan la casa de la cultura Manuel Antonio Dávila Paredes, que lo hará vigente en las futuras generaciones.
En la historia del cine [y francés] la obra de Alejandro Dumas, nunca ha dejado de estar vigente en las salas de cine y las razones son varias, y que intentaremos descubrir a través de la más reciente adaptación a la pantalla [la primera fue dirigida por Fred Niblo y protagonizada por Douglas Fairbanks, en 1921]. Por lo pronto, recordar a los protagonistas Athos (Vincent Cassel), Porthos (Pio Marmaï) y Aramis (Romain Duris) y D’Artagnan (François Civil) un intrépido joven, es dado por muerto tras intentar salvar a una joven de ser secuestrada.
A la gran obra del escritor Alejandro Dumas le ha tocado la gran suerte de ser favorita en el mundo occidental [igual a los mosqueteros que al Conde de Montecristo]. Y frente a esta realidad, una vez más el cine francés la eleva a una nueva ‘grandeur’ y como una gran superproducción. Lo que se estrena en el planeta es, digamos, la primera mitad, de la película, recordándonos el actual sentimiento de ese síndrome “continuará”. A la par de las miniseries que hay en boga.
Ante una acotación y anécdota literaria, no deja de ser claro quien descubrió primero [si historiador Auguste Maquet o Dumas] las “Memorias de D´Artagnan” (1700), de Gatien de Courtilz de Sandras, la obra que inspiró “Los tres mosqueteros”. De todas formas, lo que si puede dejar claro es que “El vizconde de Braglonne”, una de las novelas favoritas de Oscar Wilde, “Los tres mosqueteros”, y otros trabajos suyos como “La reina Margot”, se muestran al lector como un río impetuoso de palabras, nutrido por esas fuentes en las que la Historia y las leyendas se entrelazan en un tapiz muy tentador para el lector de la época.
Dumas, acuerda recordarlo, se ilustró por su cuenta, leyendo el teatro de Shakespeare y observando las representaciones que de sus obras, disponía y habilitaba la Comédie française en París. Además, y entre las lecturas de Dumas se hallaban las comedias de los dramaturgos franceses Marivaux [“Los sorprendentes efectos de la simpatía”] y Beaumarchais [“Las bodas de Fígaro”], la poética e ideas de Voltaire y las novelas eróticas de Choderlos de Laclos. Entonces ¿Qué es lo que hace que “Los tres mosqueteros” siga galopando en las salas de cine con éxito? La amistad sincera [aunque suene a pleonasmo, ya que de por sí, la amistad debe serlo], la intriga, el ritmo y el aire de trama política, religiosa y bélica que se sigue con interés y, obviamente a su favor, ese aire de entretenida; que le hace bien a la atmósfera sombría de la historia, acompañada de esos rostros icásticos de los mosqueteros.
Sin spoilers se puede contar que todo comienza en el siglo XVII, en Francia. Donde la reina infiel [y patriótica] se entiende con el duque de Buckingham, el archienemigo británico de su esposo, el rey Luis XIII. Un tipo bien intencionado, frágil, de carácter indeciso [encarnado en esta ocasión por Louis Garrel]. Inclusive, cuando se comparte plano con otro personaje, queda claro que la notable compañía con la que podrá contar, va a ser la de su propio reflejo, si bien, no hay espejos en la escena. Además, filme, donde la mujer sobrelleva una y otra vez, los débiles efectos de existir en un mundo que se desmorona, pues nada en él pareciese ser lógico. ¡Ah! Y un rey en manos del cardenal Richelieu, y de un Estado a punto de ceder en una nueva y fratricida ofensiva de religión.
Se compensa entonces que sentado frente a la butaca las dos horas que dura la cinta en su proyección, en este tipo de cine [clásicos de capa y espada, de aventuras y la propia novela], nos lleve de las emociones a acentuar temas que hoy logren gozar de más notabilidad y amistad, más simpatía y lealtad [que patriotismo monárquico]: “todos para uno” que “uno para todos”.
Un representativo grupo de comparsas integradas por niños y jóvenes hicieron parte del desfile de Piloneros , que con mucho entusiasmo y alegría, en medio del tradicional canto festivo, danzaron para dar la bienvenida al 56 Festival de la Leyenda Vallenata, homenaje al juglar Luis Enrique Martínez, que se celebrará en Valledupar del 26 al 30 de abril.
Entre la muchedumbre de polleras que ondeaban al son de la música, se destacó el pilón infantil de la Ips Neuronas, donde un grupo de niños especiales llamaron la atención de los espectadores.
El desfile contó con la participación de Salomé Moreno, Niña Colombia Internacional, quien llegó procedente del municipio de Río de Oro a contagiarse de la alegría de este colorido desfile, invitando a grandes y chicos a disfrutar de este majestuoso evento folclórico “Estoy feliz de participar en este desfile, invito a todos los niños y a las familias a participar de toda la programación del Festival Vallenato, que ya lleva 56 años celebrándose en esta ciudad”, dijo la Niña Colombia Internacional.
La población con discapacidad tuvo su espacio en el desfile de Piloneritos
Los 124 grupos de Piloneros mayores desfilarán el próximo 27 de abril a las 4:00 p.m. y llegarán a la plaza Alfonso López, donde se realizará el acto inaugural del 56 Festival de la Leyenda Vallenata.
Después de una jornada de foros académicos alrededor de la vida del centenario juglar Luis Enrique Martinez, homenajeado este año en el 56 Festival de la Leyenda Vallenata, y un desfile de carros Willys multicolor que se paseó por diferentes calles de la ciudad, los niños y niñas de distintas instituciones educativas, se tomaron esta magna fiesta y brillaron como talentosos protagonistas en el desarrollo del concurso “Los niños pintan el Festival”, realizado en el centro comercial Mayales Plaza de Valledupar.
La complicidad de los padres fue pieza fundamental para que más de 370 chicos participaran en esta programación artística, donde a través de la pintura, los estudiantes plasmaran sus sentimientos y sus emociones por el folclor de su tierra, sus costumbres y tradiciones que se exteriorizan con alegría y entusiasmo en estas fechas festivas.
La agrupación musical Los niños del vallenato de la escuela de talentos Rafael Escalona, pusieron la nota musical y amenizaron el concurso con la interpretación de los grandes clásicos de este folclor.
“La pintura es un facilitador del arte que permite el desarrollo autónomo del estudiante y este espacio ha sido ideal, logrando el objetivo trazado. Todos quisieron pintar sobre lo que rodea a la música vallenata y el resultado es altamente positivo. Gracias a todos por unirse a esta interesante propuesta que nació hace 13 años”, indicó Rodolfo Molina Araújo, presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.
Los cinco mejores trabajos recibirán premios como patinetas, tabletas digitales y dinero en efectivo que se redimirá en el centro comercial Mayales, que año tras año se vincula a este concurso.
La presentación del libro “ En la mira del conflicto”, de la periodista vallenata Yanitza Fontalvo, llamó la atención de los asistentes a la Feria del libro de Bogotà que se lleva a cabo en la sede de Corferias.
En el acto de presentación, estuvieron presentes varios periodistas, entre ellos, la reconocida Yineth Bedoya, quien destacó el libro como una fuente de documentación e investigación importante para que se conozca la realidad que viven los periodistas en el ejercicio del oficio.
“En la mira del conflicto”, la periodista Yanitza Fontalvo, relata de viva voz de los mismos protagonistas, el cubrimiento de hechos violentos por parte de comunicadores de la región, quienes se convirtieron en víctimas de secuestro y asesinatos por parte de los grupos armados al margen de la ley mientras realizaban su trabajo en la década de los 80 y 90.
La presentación del libro se convirtió en un éxito y despertó buenos comentarios por parte de quienes visitaron el stand de la Fundación para la libertad de prensa, FLIP, donde estuvieron el expresidente Juan Manuel Santos, la periodista Vanesa De la Torre, Yasmin Rocío García, directora de la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Luquez, entre otros.
“Esa experiencia que tuve en la Feria del Libro Filbo fue muy valiosa el conocer tantas personas del medio literario, politico y periodístico. Hicimos representación del periodismo regional con el libro “En la Mira del Conflicto” en el stand de la FLIP. Dimos a conocer las dificultades de hacer periodismo en las regiones, sobre todo en esa época aciaga en la que muchos periodistas expusieron su vida y otros como Guzman Quintero, Amparo Jimenez y Consuelo Araujo la perdieron”, dijo la autora del libro, Yanitza Fontalvo Díaz.
La periodista vallenata Yanitza Fontalvo Díaz, hará la presentación del libro periodístico ‘En la mira del conflicto’, en la Feria del Libro de Bogotá, FILBO que se realizará en Corferias, el espacio será el día sádado 22 de abril en la Sala de Talleres 3 a las 2:00 pm y en el Stand 101 de la Fundación para la Libertad de Prensa Flip. La invitación es abierta para todos los que tengan la posibilidad de asistir.
Esta obra admás llega a las plataformas virtuales, a través de la página Amazon, donde el libro no sólo se puede adquirir en forma electrónica para descargarlos a través de la aplicación Kindle, sino en forma física disponible en tapa blanda.
El libro que cuenta la historia de los periodistas de la región específicamente del Cesar, en el conflicto armado, ya se encuentra en audiolibro para que la lectura sea más accesible y cómoda en cualquier lugar y en cualquier momento. Además se encuentra de venta en la Tienda Compae Chipuco en la plaza Alfonso López de Valledupar.
En el libro Yanitza Fontalvo realiza reportajes y crónicas 23 trabajadores de los medios, periodistas, camarógrafos y fotógrafos narran sus vivencias mientras cubrían noticias en medio de la violencia que se vivió en Colombia entre los años 1995 y 2006. También aparecen las semblanzas de los periodistas que fueron asesinados y las fotografías de las memorias gráficas de la violencia tomadas por el reportero gráfico Hernando Vergara.
“En la mira del conflicto muestra a esa Colombia que existe en las regiones, en la Costa Norte, donde sólo conoces el folclor vallenato pero que internamente se vivió una guerra por la presencia de los grupos armados la guerrilla y las autodefensas y los peridistas vivieron en primera fila y este libro por primera vez lo cuenta sus historias de su propia voz”, reiteró la autora.
Con el propósito de compartir investigaciones donde se exalta la conservación de la música tradicional vallenata, el viernes 21 de abril a las 8:00 A.M., se llevará a cabo el 40° Foro nacional sobre folclor vallenato, en el auditorio Miguel Vicente Arroyo de la Universidad Popular del Cesar, haciendo énfasis en el juglar Luis Enrique Martínez, homenajeado del 56° Festival de la Leyenda Vallenata.
La apertura del foro estará a cargo del vicepresidente de la Fundación Efraín Quintero Molina, quien resaltará el trabajo que se viene cumpliendo en el campo académico y musical. Seguidamente se presentará el grupo Anugwe Kia, el cual en sus interpretaciones mostrará el aporte musical y cultural de los pueblos originarios de la Sierra Nevada de Santa Marta al folclor vallenato, teniendo el acompañamiento del cantante Kandy Maku.
Los panelistas de este encuentro académico serán Tomás Darío Gutiérrez, miembro de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, docente de la Universidad Popular del Cesar, compositor, historiador y folclorista. Stevenson Marulanda, médico y autor del libro ‘Raíces y alas de la música de acordeón y del vallenato’;
también se contará con la presencia de Roger David Bermúdez, músico, psicólogo, docente de la Universidad de La Guajira, especialista en musicología y magister en educación, al igual que Carlos Russo Alfaro, docente universitario, productor y arreglista musical, licenciado en arte y folclor, cantante, acordeonero, percusionista y conferencista de la fábrica Hohner.
Cierran la nómina de panelistas el abogado y versado en música vallenata tradicional, Leovedis Martínez Durán; el magister en ciencias de la educación, licenciado en arte, folclor y cultura Luis Carlos López y el maestro Julio Oñate Martínez, Rey de la Canción Vallenata Inédita del año 1976, compositor, escritor, historiador y folclorista.
Al respecto el coordinador del foro Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, anotó que este ejercicio académico, cultural y folclórico se ha venido realizando desde hace 40 años y ha sido vital para fortalecer la estructura de la música vallenata, vista desde su creación hasta sobresalir en el ámbito nacional e internacional.
Conversatorio, Vivencias de ‘El Pollo Vallenato’
Ese mismo día, viernes 21 de abril a partir de las 5:00 pm en la Plaza Alfonso López, al lado del Palo de mango, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y la Alcaldía de Valledupar realizarán el Conversatorio Vivencias de ‘El Pollo Vallenato’.
En este conversatorio participarán Alcides Martínez López, Alberto y Moisés Martínez, hermano e hijos de Luis Enrique Martínez; Alejandra Izquierdo, Jefe de la Oficina de Cultura de Valledupar; Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, miembro de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, docente, compositor, escritor e historiador; Jaime Pérez Parodi, locutor, presentador e investigador vallenato y Fausto Pérez Villarreal, periodista, escritor e investigador de la música vallenata.
“Será un espacio donde se conversará sobre las anécdotas y vivencias de ‘El Pollo Vallenato’, teniendo la presencia de familiares y conocedores de su vida y obra musical quienes contarán aquellos hechos que todavía no se conocen del maestro. Este conversatorio estará matizado con música vallenata”, expresó el vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Efraín Quintero Molina, quien coordinará este acontecimiento en el epicentro del folclor vallenato.