Crónicas Opinión

Por: Hernán Baquero Bracho

En el periodismo existen los géneros periodísticos como la Noticia,  el Reportaje, la Entrevista, el Informe Especial, el Análisis Noticioso, la Biografía y la Necrología, el Perfil, la Crítica, la Guía, las Breves y la Crónica. A nivel nacional creo que nadie le quita el primer lugar a Juan Gossain, a nivel vallenato Juan Rincón Vanegas se lleva el primer lugar sin lugar a dudas y también a nivel nacional y regional Alberto Salcedo es uno de los grandes cronistas de este país. 

En La Guajira existe un cronista, de los mejores, yo diría que el primero en nuestro departamento, como lo es Hermes Francisco Daza, un decano del periodismo guajiro. Sus notas están cargadas siempre de la simetría del juego y concatenación de las palabras y describe en sus crónicas los hechos reales con personajes reales.

Pero ¿Qué es la crónica? Es un relato descriptivo, sin especulaciones ni fantasías, que con estilo propio y manejo original del lenguaje cuenta un hecho que ya ha sido objeto de  tratamiento noticioso, lo humaniza, lo hace más vivencial e involucra al lector como protagonista. Hermes Francisco cumple estos preceptos a la perfección. Sus crónicas llevan siempre un humanismo gratificante, no especula ni fantasea al contrario relata de manera real y descriptiva del hecho dentro de sus crónicas y lo más fundamental el lector siempre se siente protagonista de sus crónicas.

Hermes Francisco con sus crónicas desarrolla un texto de un acontecimiento importante. Coloca en su redacción impecable una visión más profunda sobre un detalle que quizás no parecía muy notorio sino cuando su crónica lo reveló. En este aspecto Hermes Francisco ha sido muy creativo en redacción y el amor, más el sentido de pertenencia que le coloca a esa crónica bien mesurada, tangible, medible, hecha con frases no de cajón sino descritas del mismo diccionario de la Real Academia.

Hermes Francisco en sus crónicas bordea los terreno de la opinión casi tanto o más que el reportaje. En sus crónicas se nota el tono moralizante y los juicios de valor pero basados en hechos reales. Sus crónicas van acompañadas de un análisis narrativo y descriptivo. Allí las hipótesis y las aventuras para él no son admisibles.

Hermes Francisco en sus crónicas le coloca ese dejo que es parecido al deje musical de los cantantes, pero con precaución y con las limitaciones del caso. En sus crónicas maneja un tratamiento literario de singular atracción. Al final de cada línea siempre queda un suspenso para continuar leyendo lo que ha descrito de manera real y constructiva.

Siempre Hermes Francisco en sus crónicas utiliza una idea gancho  y con ella siempre ha impactado a sus miles de lectores que lo leen a través del Diario del Norte o de Diario El Pilón de Valledupar. Siempre que lo leo y lo analizo sus crónicas terminan con una frase atractiva y de fuerza, sobre todo de fuerza cuando escribe y redacta de un personaje en especial. Siempre lo he expresado que un periodista de la talla de Hermes Francisco Daza merece todos nuestros reconocimientos de parte de los periodistas asociados de  La Guajira y también de los que califican los trabajos del premio departamental del periodismo guajiro que patrocina la multinacional El Cerrejón.  Y siempre este decano sanjuanero del periodismo guajiro con la sencillez y la humildad que lo caracteriza ha presentado sus trabajos en el premio departamental de la empresa minera.

Hermes Francisco Daza es un quijote de las lides periodísticas de su San Juan  del alma, allí de manera ininterrumpida edita y dirige la Revista del Festival Nacional de Compositores y también la Revista que saca al aire los 24 de Junio, con ocasión del día patronal de su pueblo San Juan Bautista. Allí se nota la finura, la textura no solo de sus crónicas sino de sus colaboradores para entregar al público un trabajo con calidad  y con armonía entre lo descrito y lo acontecido. Felicitaciones mi apreciado Hermes Francisco, por su aporte al periodismo guajiro.

Crónicas Opinión

Por: Patricia Berdejo

Tenía yo 14 años, cuando partió mi abuela Lucila. La emotividad y el llanto no asomaron al momento de sus exequias, por fortuna, sin sacerdotes ni los rituales católicos de rigor.

Pidió ser sepultada en los Jardines del Recuerdo, en Barranquilla, porque no soportaría “_el calor asfixiante de una bóveda en Fundación_”; extraña petición que contradecía su pensamiento libre, sin obsesiones malsanas ni consignas religiosas ni atávicas. Los curas, para ella, eran unos farsantes que no aguantaban una requisá de sotana. Años después llegó a mis manos sin saber por qué, un acta de su defunción y decía que era protestante, entiéndase en este caso como no católica ni de ningún otro credo.

 Después de una larga estadía en Baltimore, mi madre decidió aterrizar en Fundación y estuve bajo el amparo de la Niña Lucy unos tres años de mi infancia. Era una dama pródiga que compraba las cosas por pares: si las perdía de vista no vacilaba en adquirirlas nuevamente, porque era más  jodido y  riesgoso buscar  y lamentar. Ella me hacía bajar la fiebre vaciándome una botella de alcohol que para aquellas épocas ni afectaba las defensas ni era contraindicado.

Pócimas de hierbasanta en ayunas, baba de guásimo para el cabello, sopitas de ojo de vaca  para la anemia, violeta de genciana para las ñoñas de las rodillas y bañitos de “Sanilix” para los uñeros.

Su partida, ya anunciada por los achaques de la diabetes, fue más fuerte de lo que mi corazón de nieta mayor, consentida y muy  mimada, podía resistir; mi abuelita materna era sabia, noble, filósofa, recursiva, pragmática, visionaria y hasta poetiza quizá, dueña de un sentido común de los que no vendían por onzas, ni a toneles ni a granel.  Mi torrente de lágrimas lo vertía en mi pupitre para que mi madre no lo notara. La ilusión del pastillaje, víspera de mis 15 años, ¡se desmoronó!

Fundación era un pueblo próspero y promisorio, supremamente caluroso. Santandereanos, árabes e italianos  gobernaban el comercio y las noches sin luz eran iluminadas por unos cocuyitos o luciérnagas de destellos verdes que no volví a ver nunca más.

Los deberes escolares los hacía a luz de una esperma, como así se les llamaban a las velas, o de una linterna de mechón que funcionaba con gas o petróleo. Si la faena era un poco más dispendiosa o de matemáticas y en hojas cuadriculadas, nos reuníamos en la puerta del Banco Industrial Colombiano, que con su planta eléctrica nos facilitaba la labor de los cuadernos que debían forrarse en papel, protegerse con plástico transparente, rotularse debidamente y hacerles con precisión los márgenes y títulos con lápiz rojo que, inmancablemente eran revisados. Solíamos corregir con un borrador de rayitas blancas con azul o con el caucho de un gotero de algún medicamento, que colocábamos en la parte inferior del lápiz. 

Ni recordar el choque tan fuerte que viví cuando mi madre se radicó en Medellín y salté de mi escuela de provincia al Colegio Colombo Británico, un claustro gigante entre El Poblado y Envigado, tiendas de  incandescentes  y labradas  lámparas encandilaban el  recorrido matutino. Recuerdo que la rectora y dueña era una inglesa largirucha, macilenta y malgeniada que nos hacía entonar cada mañana el “God Save The Queen”, ¡nojoda!, 

sin saber yo que en ese entonces, hacía honores y le rendía tributo a ese esperpento de vieja cruel, canalla, mierda y despiadada.

Comiendo cañandonga, sacando con piedras los coquitos del corozo, haciendo aretes con pepa de guama, comprando bolis hechos con agua sin hervir, atravesando en el Ferry, chupando caña de azúcar, ahuyentando mosquitos con una bomba de Kankil, bordando con la guía de un tambor que templaba la tela, dibujando peregrinas sobre un tierrero, posando para que me fotografiaran  montada en un caballito de madera, merendando con un paquete de galletas  “Nacional”, tomando  Curarina Román como antídoto, vistiendo la blusita que Lucy me mandó a coser para que comiera mamón sin manchar mis vestiditos, cargando mi mochilita escolar tejida a una sola aguja con pita currican y recitándole poemas a la tricolor que hacía torpemente con papel cometa, transcurrieron unos años venturosos y plácidos que seguramente ninguna criatura  de ahora vivirá jamás.

Arte y cultura Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza

Juan Ariel Hinojosa González, destacado compositor, desde muy niño estuvo inclinado a la música dado el ambiente de festejos y parrandas en la familia escuchando las canciones de compositores y guitarristas como Fredy Molina, Octavio de Jesús Daza, Saúl Hinojosa Fernández, Tomás Darío Gutiérrez, Félix Carrillo Hinojosa, entre otros contertulios.

Su infancia transcurrió entre San Juan del Cesar, su pueblo natal y Becerril – Cesar, de donde es oriundo su padre Hugo Hinojosa Valle. Su madre, Josefina González Daza lo trajo al mundo el 16 de diciembre de 1967.

Sus estudios de primaria y secundaria los realizó en el colegio Gabriela Mistral y el colegio El Carmelo respectivamente, este último regentado por la congregación de las Hermanas Carmelitas. Fue en este centro educativo donde hizo sus primeros pininos como compositor en las jornadas culturales del plantel educativo.

Más adelante conformó su primer dúo de guitarras con Rafael Fernando “El Punto” Daza además de la influencia musical de Hernando José Marín Lacouture. En el año 1990 se presenta al festival “Cuna de compositores” como se denominó al principio este certamen con la canción en la modalidad de paseo, titulada “Traigo una lágrima” la cual fue declarada fuera de concurso en la categoría profesional. Tenía 23 años.

En el año de 1991 se vuelve a presentar con la canción “Añoranzas de mi pueblo”. En ella relata las costumbres y tradiciones de su población y el rescate de las mismas. A sus 24 años demuestra de manera histórica a través de la canción, lo que fue su pueblo, añoranzas que cultivaba en su mente. Esta vez fue ganador con la susodicha canción catalogado como el compositor más joven en obtener dicho galardón.

Siete años después se vuelve a presentar al Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata (1998) con más bríos y madurez literaria. En este certamen presentó la canción en la modalidad de paseo intitulado: “Canción de regreso” cuyo tema es la vivencia de un estudiante universitario cuando regresa a su pueblo en la época de las vacaciones decembrinas. Esta vez obtiene un segundo premio siendo ganador en dos certámenes.

De esta manera el joven compositor sanjuanero va escalando en varios festivales regionales. Pero sus triunfos se ven truncados al ser desplazado por la violencia cuando en el año 2005 el país se encontraba convulsionado tanto por las incursiones guerrilleras como paramilitares.

Esta lamentable situación lo inspiró para crear la canción intitulada: “Una carta a mis paisanos” en la que describe la nostalgia de no estar en su tierra, y el dolor de no poder regresar; con la cual ocupa un segundo lugar en ese año.

Después de 11 años de exilio, víctima del conflicto armado en Colombia, regresa a su terruño y se presenta para la versión Rey de Reyes, del festival, en el año 2016, con su obra “Dignidad guajira”, canción protesta que reclama la atención del gobierno nacional frente al abandono, la miseria y la desnutrición de la niñez wayuu, tanto como la ingobernabilidad de nuestro departamento, durante la crisis política que generó la destitución y el reemplazo de varios mandatarios designados durante ese año.

Sus principios éticos y morales, su sentido de honestidad y pensamiento crítico, reflejados en su expresión musical lo catalogan como defensor de la etnia wayuu, y enemigo de la corrupción. Es profesional de la ingeniería de minas y magister en diseño y construcción de carreteras, su segunda pasión, lo que le ha permitido destacarse como residente y director de importantes obras de infraestructura vial en el departamento y la región.

Combinando los números y las letras, su calculadora y su guitarra, resalta, por la originalidad de la temática y melodía de sus canciones, canciones que hoy lo posicionan como uno de los más destacados compositores del festival sanjuanero, esto, sin haber trascendido en el mercado de la música vallenata, pues son pocas sus canciones grabadas.

Sin embargo, tiene el reconocimiento del pueblo y goza del aprecio, la admiración y el respeto de sus colegas compositores, artistas y músicos de nuestro pueblo vallenato.

Residenciado en su San Juan querido, recientemente participó como candidato a la Cámara de Representantes por las víctimas para las curules de paz, circunscripción No. 12. Comprometido con la causa de los menos favorecidos, además de canciones costumbristas y protestas, también compone canciones de corte romántico, que engalanan el folclor vallenato, con su estilo narrativo, nutrido de poesía y figuras literarias complementado con exóticas melodías, que marcan un estilo propio, muy particular.

Hoy vuelve a ser figura al obtener nuevamente el galardón de La Mejor Canción Costumbrista con su obra “Diciembre en San Juan” en la 45 versión del Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata realizado del 9 al 11 de diciembre de 2022, ratificando la esencia de nuestro folclor y aportando a la salvaguarda del mismo, papel que responsablemente ejerce nuestro festival.

Crónicas

“El cuento de Pepe”

Por: Pedro Norberto Castro Araujo 

“Cuando Matilde camina hasta sonríe la sábana”, autor: Leandro Diaz.

Gerolamo Filizzola  junto con los hermanos Víctor y José Filizzola Ferrari provenientes de Italia, inmigraron a causa de la devastación ocasionada por la primera Guerra Mundial, oriundos de la provincia de Rivello di Potenza, se embarcaron a finales del siglo XVIII en un buque de vapor en el puerto de Sicilia y luego de dos meses de navegación desembarcaron en La Guajira, cargados de incertidumbre pero con muchas esperanzas y la fehaciente fe en Cristo y la Santísima Trinidad, de salir económicamente adelante y la de forjar una familia en un territorio desconocido para ellos.

El apellido Filizzola sufrió variación por la facilidad de pronunciación Felizzola, su alta incidencia está en el norte de Colombia, dado que ingresaron por las costas en La Guajira dejando descendientes allí, en el Cesar, Santander y Norte de Santander.

Los esposos Pedro Joaquín Filizzola Luquez y Virgina Vásquez Baquero oriunda de El Plan (prima hermana del viejo Emiliano Zuleta Baquero) Se radicaron en la región del Espíritu Santo; de dicha unión nació una niña a quien al llevarla a la pila bautismal pidieron al sacerdote que la ungiera con el nombre de María Matilde.

María creció en un hogar cristiano, cargado de mucha alegría y felicidad, jamás dejó de sonreír, ello la caracterizaba: carismática, llena de amor y alegría. De su unión matrimonial con Miguel Canales Torres nacieron: Nuris, Virginia, Luz Miriam, Miguel, Nubar, María Concepción y Ricardo Canales Felizzola.

Miguel Canales, luego de departir en una modesta tertulia de cuatro días en la finca “Sierra Montaña” con Escalona, Toño Salas, Beltrán Orozco  y el viejo Emiliano, retornó a La Paz, bajo la mirada cómplice de sus vecinos, quienes estaban atentos a la bienvenida que le tenía María Matilde, quien eufórica por la prolongada ausencia de su esposo y quien al bajarse del Jeep en el que se movilizaba junto con sus compañeros de parranda, no esperaba que ellos fueran  testigos del imaginado y terrible desenlace que ocurriría al retornar a casa. 

En efecto al empujar la puerta, este la  sintió ajustada. María Matilde disgustada y en señal de protesta atravesó entre los marcos una tranca de carreto y prohibió a su prole abrirle a su papá. 

Migue, el ermitaño, y a quien el maestro Escalona sonsacó para que no volviera más a la montaña, decidido  en no regresar allá,  insistió  por varias horas rogándole a su señora hasta lograr conciliar con ella un pacífico acuerdo. Migue de rodillas jurò no volver a beber, con el perdón de su esposa y después de un opíparo y suculento desayuno decide irse a su dormitorio a descansar.

Relajado en su aposento siente  el  pito de un vehículo que se acercaba y el murmullo de sus familiares; era Ovidio Ovalle y su compadre Rafael Escalona, quienes habían regresado cargados de energía, decididos en continuar con la faena, al cruzar palabras con María, esta cumpliendo lo pactado negó a su esposo y les manifestó que no se encontraba.

Escalona le dice: comadre María lástima que el compadre Miguel no se encuentre, pasaba a invitarlo, se va a perder de una grata parranda vallenata en Codazzi, allí nos esperan Pepe Y Urbanito Castro, José Bolívar y Pipe Mattos, Luis Carlos y Alfonso Murgas, Raúl  Lafaurie y Manuel Céspedes. Mi compadre Ovidio y yo traemos una caja de wisky escocés que nos trajo de Curazao el compadre Mello Brito, Alcides Arregocés nos regaló  una puerca para freírla en chicharrón, Juvenal Paz a quien encontré donde Santa dándole serenata a Dina Lòpez,  me regaló varias horas de acordeón con el conjunto de Miguel Lòpez y Jorge Oñate. Jairo Becerra y Andrés también van, dígale que lástima, que será en otra ocasión.

Miguel, aturdido e incómodo, quien al escuchar las ofertas difíciles de rechazar de sus amigos y que al oírlas se le hacía agua la boca, no aguantó más  y salió de debajo de su cama donde  se encontraba inquieto y desesperado  por incumplir el pacto que horas antes había hecho con su esposa. Migue y tú y que no estabas ? preguntó Escalona;  No, si acabo de llegar, entré por el traspatio.  ¡Vamono! que la demora me perjudica. 😂

Arte y cultura Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza 

 Caracolí Sabanas de Manuela, corregimiento agrícola del municipio de San Juan del Cesar, Sur de La Guajira, un poblado indígena fundado en el XIX por la indígena Arhuaca Isabel Manuela, famosa como curandera quien bajó de la Nevada y se estableció debajo de un Caracolí, los cuales abundaban en la región, de donde se tomó el nombre para la población, agregándole sabanas de Manuela en honor a su fundadora.

Caracolí, celebra las fiestas Patronales de la Virgen de Los Remedios, durante los días 1, 2 y 3 de febrero 2023, con el retorno masivo de muchos caracoliceros que habitan en diferentes partes del Caribe y el país, que para el 2 de Febrero nos sentimos obligados a expresar el más puro y arraigado sentimiento de veneración en honor a nuestra patrona: La Virgen de los Remedios.

Este año, el comité profiestas y la junta de acción comunal han diseñado un programa que se desarrollará durante los tres días: alborada musical, tómese un tinto, exposición de productos agrícolas, actos religiosos, almuerzo típico a invitados especiales, bautizos, presentaciones de agrupaciones autóctonas (gaiteros), cuadrangular de microfútbol, bailes populares con agrupaciones musicales.

 El presidente del comité profiestas, Rafael Mejía Camargo, los miembros de la Junta de Acción Comunal y el pueblo en general, brindarán a sus hijos y visitantes la hospitalidad en este bello corregimiento enclavado en las estribaciones de la Sierra Nevada a orillas de la cuenca del río Ranchería.

 Programa oficial 

Febrero 1  

9:00 am – Cuadrangular de microfútbol

4:00 pm Regreso de los caracoliceros y visitantes a las fiestas patronales

8:00 pm – Baile popular plaza Ana Carmen Cortés

Febrero 2

5:00 am – Alborada musical

6:30 am – Tómese un tinto

09:00 am – Final cuadrangular de microfutbol

10:00 am – Santa Eucaristía

12:30 pm – Almuerzo invitados especiales

02:00 pm- Bautizo

04:00 pm – Procesión Caracolí Sabanas de Manuela

08:00 pm – Presentación de agrupaciones musicales

 Febrero 3

09:00 am – Visita al balneario de agua fría

10:00 am – Santa Eucaristía

02:00 pm – Bautizo

03:30 pm – Procesión Caracolí (Piñoncito)

08:00 pm – Presentación de agrupaciones musicales

Caracolí Sabanas de Manuela

Poema: por Enrique Vega Mindiola

Un pueblo que sufrió tanto

Un pueblo que de tantas penas se cansó 

Hoy caracolí Sabanas de Manuela

Es un pueblo que sueña

Sueña mi pueblo con tantas cosas

Sueña con una carretera pavimentada

Sueña con convertirse en el mejor lugar turístico

De La Guajira y de la Costa Caribe

Tiene mi pueblo elementos naturales

Que si todos sus hijos

Defendemos con sentido de pertenencia

Seguro Caracolí Sabanas de Manuela

Ese sueño con el esfuerzo de todos

Luchando por el mismo fin

Seguro Caracolí saldrá adelante

Así muchos visitantes

De La Guajira y de otras partes

Visitarán esta tierra prodigiosa

 Aquí un día nació Colacho Mendoza

Aquí una vez visitò el viejo Mile

Papá de Poncho y Emiliano

Alguna vez vivió un cubano

Por muchos años

Que se llamaba Hernando Rivero

Y por cariño lo llamaban Nandito el Cubano

Fue músico y acordeonero de alto calibre

Fue un hombre excepcional

Le ganò en un duelo de acordeón

A Francisco Moscote

Y como era tan simpático

Francisco se inventó 

Que el diablo lo había derrotado

Aquí nació la leyenda de Francisco el hombre y el diabl

Crónicas

A los nueve días de la partida inesperada de la colega y amiga Rosa Elena Rosado Quintero. 

Por : Lida Mendoza Orozco

Cuánto dolor me ha generado tu trágica e inesperada partida, mi querida Rosa, nunca pensé despedirte tan pronto, tan llena de vida, en esa etapa tan productiva y tan feliz que estabas viviendo; pero somos frágiles y qué podemos hacer ante los designios de Dios?, sólo aceptar con resignación y seguir orando por tu alma pura. 

Cuando me enteré de tu partida, llegaron a mi mente los recuerdos color Rosa, nuestras vivencias y anécdotas en los tiempos de NVC Noticias, junto a Ana Luz, Wilman, Wilson, Indira,María Antonia, Yimis, Carlos, Janeth, Carmen, Zamira, el tío Rigo, todos con el apoyo de Luis Mendoza Sierra, que comenzó a abrir puertas en materia de televisión local, a muchos de los que llegábamos ávidos por trabajar. 

“Hoy vamos al aire, salga sapo o salga rana”, “No tengo que ver con los muertos de Riohacha pero nosotros salimos hoy” , “ Parió Paula”, “ Cuando digo tajá es porque están fritas ”, fueron expresiones que escuchábamos de tu parte en cada jornada laboral cuando trabajábamos contra reloj. 

Cuando te conocí me encontré con una mujer siempre alegre, que le ponía el pecho a las adversidades con una fortaleza increíble, siempre con una palabra de ánimo y un abrazo me llegaba a calmar en momentos de angustia. 

El abrazo con que nos saludábamos siempre

Siempre recordaré nuestras carcajadas al recordar esos tiempos en NVC, el noticiero de televisión local más visto para esa época. Allí conocí a la “ Ocha” directora, que daba órdenes con voz dulce:”Vengan acá muchachos, hagamos esto”, pero también a la que daba órdenes con rigor, con voz fuerte:”Lida, hoy debes hacer un falso directo desde este lugar de Valledupar y no acepto un no como respuesta” y yo, en medio de los nervios de la primiparada ante esos directos en televisión, comenzaba a poner todo tipo de excusas para no hacerlo, pero te salías con la tuya, me abrazabas, me hablabas con dulzura y te reías; así me animabas a lograr el objetivo. Pasado el tiempo, cada vez que nos encontrábamos, terminábamos riéndonos al recordar esos momentos. Siempre te agradecía porque con el ejemplo en esos tiempos, fuiste un motor que me impulsó a superarme día tras día, a esforzarme y a hacer bien la tarea. 

Buena líder, disciplinada y exigente, gracias a esas cualidades tuyas pude aprender mucho y seguir adelante sola, cuando nos tocó despedirte porque llegarías a la jefatura de prensa de la Alcaldía de Elías Ochoa Daza. 

Así comenzamos una bonita amistad, conociste a mi hija por la que guardaste cariño especial, siempre pendiente de ella, igual que mi querida Taryn.  

Siempre sonriendo mientras compartimos en eventos especiales

Partí de Valledupar rumbo a otras tierras y al regresar, te encontré mucho más madura y sabia  tanto en el oficio como en tu vida personal, formaste un bonito hogar, te convertiste en madre de Alba Rosa, en empresaria junto a nuestra amiga, tu hermana Taryn, con quien te embarcaste en el sueño del periodismo digital y dieron vida a www.el país vallenato.com, también allí me abriste las puertas, escribí y colaboré para la publicación del primer impreso en homenaje a Kaleth Morales.

Seguimos desarrollando nuestro oficio en medios diferentes pero la amistad seguía creciendo con los años.  Así compartimos varios momentos, cumpleaños tuyos, de amigas, encuentros sociales, académicos, gremiales, culturales, folclóricos, que aprovechábamos para darnos un abrazo y seguir riéndonos. 

Celebrando tu cumpleaños en casa de Ocha Gil

Queda en mi memoria el momento en que te visité en tu oficina cuando ya ocupabas el cargo de asesora de comunicaciones de la Gobernación del Cesar, para presentarte  a www.conexioncesar.com, la nueva propuesta que construí junto a María Eloísa Araujo Moròn; ella y yo estábamos felices pero queríamos conocer tu experiencia frente al país vallenato.com y alimentarnos de ella para sacar adelante nuestro proyecto. A pesar de no tener mucho tiempo para atendernos por tus funciones, sacaste espacio y duramos horas charlando, intercambiando ideas, proponiendo cosas, animándonos y otra vez riéndonos; siempre contamos con tu decidido apoyo en esta tarea que emprendimos y hoy agradecemos de corazón todos tus consejos.

La mañana de tu partida nos comunicamos por watsap, 11:24 am nuestro último contacto a través de mensaje de texto, porque al caer la tarde conocí la noticia del accidente que te arrebataría de nuestras vidas, sin dar crédito a lo que decían, nadie en el gremio y mucho menos entre tu familia y amigos queríamos creerlo y al confirmar realidad, todo oscureció, lloramos, lloramos todos, pero a pesar de tanta tristeza y dolor por tu ausencia física, tus recuerdos y tu sonora carcajada  que retumba aún en mis oídos, seguirán siendo color Rosa. 

Arte y cultura Crónicas

Homenaje a Luis Alberto Gutiérrez Romero por su aporte a la música provinciana

Por: Hermes Francisco Daza

Quienes conocieron a “Lucho” Gutiérrez, creo que no alcanzaron a definirlo en su totalidad. Al parecer fue un hombre parco, cuyo mundo estuvo sometido a desentrañar del corazón de su guitarra, las melodías sublimes que endulzaron en noches de plenilunio a las doncellas de alma púrpura que se embriagaban como cuando se arropaban en el sonido dulce del viento.

Fue el 21 de diciembre de 1931 su llegada al mundo en el entonces poblado de San Juan del Cesar sur de La Guajira, del niño Luis Alberto Gutiérrez Romero cuyos padres fueron Víctor Manuel Gutiérrez y Candelaria Romero. Fueron sus hermanos: Priscila, Dioselina, Liduvina, Laureano, Esther, Eloísa, Olga, Zenaida y Manuel de Jesús.
Parte de su niñez y adolescencia la vivió en la población de Cañaverales donde se desempeñó en labores del campo como también arriando las mulas en los trapiches o moliendas de caña en dicha región.
En su adolescencia fértil se aventura a conocer otros lares y se traslada a la población de La Jagua del Pilar donde se dedica a las labores campesinas y al cultivo del arte musical. De esta manera, hace parte de la banda de músicos de esa población direccionada por los hermanos Alonso y Alcides Lagos.
Luis Alberto “Lucho” Gutiérrez se dio a conocer a través de la música, más tarde formó parte de la banda de músicos de los hermanos Calderón en La Paz – Cesar. Pero no solo su afición fue la música, también hizo su aporte social cuando se desempeñó como corregidor de La Jagua, donde gestionó la compra de la primera planta eléctrica, e instalación de las redes de distribución de energía en cada hogar.
En su cargo de corregidor logró además la construcción del acueducto con el agua traída desde la “Sierra Montaña” hasta las viviendas. Ya eran conocidas sus actitudes de guitarrista dada su participación en las bandas musicales de La Jagua y de La Paz como corista.

La música le abrió las puertas al amor y es así como inicia su vida pasionaria en La Jagua con Francia Saurith cuyos hijos fueron Víctor Alberto y Luz Mabel. Sus flirteos amorosos siguieron vagando incesantes y se compromete con Rosa Cárdenas de cuya unión hubo un hijo, José Luis (fallecido).
Luego se conoce con Juana Esther Balcázar de cuya unión nacieron siete hijos: Ana Delia, Luis Eduardo, Rosa Marina, Wilmer Enrique, Alma Luz, Luis Alberto y Candelaria.
Luego de su periplo amoroso regresa a Cañaverales donde ocupa el cargo de corregidor y con el apoyo de varios ciudadanos como Israel Gámez, Francisca Pitre, Manolo Moscote, Isaías Gámez, Antonio Fuentes, Manuel Buelvas, Rafael Gutiérrez entre otros se logró construir a hombro el acueducto desde el “manantial” llevando el agua a cada una de las viviendas.
En esta población conoció a Hernando Marín Lacouture con quien recorrió muchos lugares amenizando parrandas. También formó dúo con “Chiche” Badillo, Javier Gámez, Osman Bermúdez lo mismo con su amigo Hugues Martínez de Cañaverales.
En últimas decide aterrizar en San Juan del Cesar donde se desempeñó como inspector de Policía y casos verbales. Su corazón sintió de nuevo el flechazo de Cupido y sentimentalmente se une con Rita Fuentes con quien no tuvo descendencia. Pero tuvo la dicha de sentir el cariño de los hijos de esta: Armando, Yolanda, Amaury y Deniris (fallecida).
Su desbocado corazón late impetuoso y hace vida hogareña con Socorro Ramírez y de esta unión nacieron Graciela y Wilman Luis. De igual manera, los hijos anteriores de Socorro como Norelis, Javier, Roberto y Edward sintieron por “Lucho” verdadero afecto de padre.
Cansado de volar, busca donde hacer su nido y forma su último hogar con Genith Cuello Mendoza con quien tuvo una hija, Rosa Benigna.

Tuvo la dicha de cultivar buenas amistades gracias a su don de gente que siempre lo caracterizó. En La Jagua dejó el recuerdo de amigos como Alonso y Alcides Lagos, Manuel Enrique Manjarrez, Sabina Mendoza Maestre, Epifanio Manjarrez, Patricia Balcázar, Rosa y Tito Lagos y Alfonso Reales entre otros.
En Cañaverales conservó amistad con Francisca “Kika” Pitre, Manolo Moscote, Israel e Isaías Gámez y Rafael Gutiérrez.
En San Juan del Cesar fue muy estimado por sus amigos como el odontólogo Urbano Bermúdez, Santos Carrascal Molina, Rafael Carrascal, el Profesor “Pelongo” Ariza Molina, Rafael Cuello, Enrique Cabas Escárraga (fallecido). Rafael Carillo Celedón, Martín Castrillo Pedrozo, Enrique Brito, Wildo Daza, Saúl Hinojosa Fernández (fallecido) y su esposa “Pina” de Hinojosa.
En Riohacha tuvo varias amistades como el exsenador Eduardo Abuchaibe Ochoa (fallecido), Ronaldo Redondo y su hermano Danger Redondo lo mismo que lo fue de Ismael Henríquez Pinedo (fallecido).
En los últimos años de su existencia se denotaba en él ese cansancio letal que deja los sinsabores de una vida trajinada, a pesar de llevar la música en el alma.

Su mediana estatura parecía ocultar sus años de padecimientos físicos. Caminaba y caminaba siempre con su guitarra en su estuche colgada del hombro izquierdo y a veces parecía que llevara sobre sus espaldas el peso de una soledad amarga.
En sus recuerdos de nostalgia le llegaba el aroma de amor adolescente cuando sus canciones verdes cristal endulzaban el oído de la amada y la luna de terciopelo blanco bañaba las calles arenosas de su San Juan querido.
Hasta que un día cualquiera, sus dedos anquilosados dejaron de rasgar las cuerdas de su guitarra, su compañera inseparable. El dulce golpe final marcaría pronto el fin de su existencia.
La guitarra enmudeció, sus arpegios sutiles como perfume a brisa de verano quedaron embrujados en un silencio de oro. Ella cuelga muda en el cuarto taciturno y dicen que de ella se dejan escapar lágrimas amargas; iguales que las guitarras que lloran cuando no sienten el calor del pecho de quien fuera su dueño que yace en la tumba fría.
Su descendencia es innumerable en cuanto al número de hijos, nietos y bisnietos que lamentan la pérdida irreparable del padre, del abuelo y del bisabuelo

Crónicas Opinión

“El cuento de Pepe”

Por: Pedro Norberto Castro Araujo 

Corrían los años 80, la economía del departamento era totalmente primitiva, estaba orientada en la mediana agricultura que simbolizaba productos de pan coger, la tierra se encontraba dividida en pequeños latifundios y sus gentes con mínimas  oportunidades laborales para trabajar en la industria dada su inexistencia. 

Educarse era un privilegio para ricos; las familias de escasos recursos  debían conformarse con sacar adelante a los suyos solo hasta el bachillerato. Las posibilidades de éxito para muchos eran escasas, dado que las oportunidades en educación superior en la región eran nulas. 

Era la época de la mala hierba, muchos encontraron en el negocio de la marimba y del contrabando una oportunidad laboral que les permitiera una subsistencia digna para sacar adelante a sus familias.

Con la exportación de marihuana desde cualquier puerto o pista clandestina hacia el exterior, muchos amasaron gruesas fortunas permitiéndoles cristalizar un patrimonio y aprovechar el tiempo de gloria para educar a sus hijos en los mejores planteles educativos de Colombia, otros casi en mayoría absoluta, adolecieron de esa visión y habilidad comercial para mantenerse en el medio.

En dichos años Maicao era el mayor centro comercial del

país por su posición geográfica y se abastecía de víveres procedente de varios puertos ubicados en el norte de La Guajira. A Maicao llegaban mercancías procedentes de muchas partes del mundo para venderlas en la  plaza comercial al mayor y al detal, a bajo costo y exentas de tributos e impuestos.

En 1979 Pepe Castro anunció en el discurso inaugural del parque principal de La Paz al develar la imagen en honor a la mujer trabajadora, obra del artista plástico y escultor Francisco Játiva : “La Paz a diferencia de los demás municipios del Cesar y La Guajira se ha caracterizado por haber parido mujeres trabajadoras con templanza de lucha y fortaleza mental para sacar a sus familias adelante” . Muchas hambrientas por el deseo de regalarle educación a sus borregos como la mejor herencia entregada en vida a sus herederos, se ingeniaron el negocio de viajar hasta Maicao invirtiendo un pequeño plante considerado capital de trabajo para abastecerse de grabadoras y comercializarlas en la capital en las tiendas comerciales de San Andresito. 

El negocio era rentable, las mujeres pacíficas al abastecerse del producto día a día se ubicaban en el aeropuerto local, allí abordaban a conocidos y extraños quienes por situaciones comerciales y laborales viajaban a Bogotà  y a quienes les solicitaban su colaboración para llevar hasta el Dorado una sonora grabadora.  El envío era menudeado por cuanto en el aeropuerto internacional, los agentes de aduanas estaban  atentos para decomisar las mercancías de contrabando entradas al país sin ningún documento que acreditara su importación.

Al entregarlas al buen samaritano le advertían que al arribar a la sabana los abordaría un emisario vestido de tal manera. Al despegar la aeronave del “Alfonso Lopez”, la mujer trabajadora agarraba el auricular de un teléfono público traga monedas y advertía generalmente a su hijo a manera de santo y seña la descripción exacta de la persona que transportaba el sonoro elemento.

Recibido el encargo, el joven estudiante partía con destino a los centro comerciales de San Victorino. Las grabadoras eran negociadas al mejor postor y generalmente compradas por espueludos comerciantes quienes muchas veces se aprovechaban de la necesidad del estudiante quien utilizaba la utilidad para estudiar y alimentarse.

Fueron muchos los muchachos que se educaron en La Paz y quienes hoy son reconocidos profesionalmente gracias al empuje y empeño de sus madres luchadoras y trabajadoras como: Alba Araujo, Amanda Aroca, Marina Oñate, Blanca Zuleta, Nancy Oñate Cotes, María Luisa Torres, Zunilda Dangond, Fortu Oñate, Dany Costa,  Neyla Mieles y mi comadre Luz Marina Mieles López. De esas grabadoras se educó un pueblo culto y pujante que también es mío. La Paz es mi pueblo como lo describió Emiro Zuleta en su afamada canción y orgullo pacifico; gracias a las grabadoras de la educación contamos en La Paz con hijos exalcaldes, odontólogos, empresarios, médicos y abogados quienes hoy son ejemplo para las jóvenes y futuras  generaciones.

Crónicas

Por: Hermes Francisco Daza

Es increíble cómo pasa el tiempo: pues ya desde la última semana del mes de noviembre, se siente algo super especial que le llamamos el Espíritu de la Navidad. Ya sea que le llamemos Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás o La Befana, (Así llaman los niños italianos a la anciana que reparte los juguetes) y todo el mundo va pensando en todos los festejos de la Navidad que se avecina.

Ya todos los comercios y casas, adornan su lugar con las figuras alegóricas, como los venados tirando un trineo, luces de diferentes colores, bolas de colores, nieve artificial, etc. Muchos van adquiriendo las mejores postales para felicitar a sus familiares y amistades y pensando en regalar algo a cada quien. Cada año, repetimos las mismas acciones, como un rito sin ponernos a averiguar el origen de la Navidad. Ponemos un árbol (Pino) y lo llenamos de bolas y luces de colores, cada año y para la misma fecha, porque es la costumbre. Según documentos hallados por los investigadores de este tema encontraron que en el siglo XII se mencionaba el  árbol de Navidad en Alsacia Francia. Para los protestantes,  eran idólatras los que adornaban el árbol, y  eran unos ladrones para los propietarios de los bosques.

Según la leyenda francesa, el Pino Navideño nació al establecerse la plaza de San Nicolás, donde se levanta la más fabulosa catedral gótica de Francia. En 1570 se prohíbe la venta de los pinos en el mercado y entonces los alsacianos lo llevan al barrio  de Christkindlsmarik donde perdura la costumbre hasta la actualidad. En el siglo XVII pasó a Alemania y poco a poco apareció por doquier. En España, se mantiene la costumbre de confeccionar un pesebre, con toda la Sagrada Familia y es el 6 de enero cuando los Tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar llevan dulces y juguetes a todos los niños de la región.

En América Latina, la víspera de la Navidad se celebra la Nochebuena, y el 6 de enero es el día de Reyes. En la Antigua Roma, el 17 de Diciembre (Día de San Lázaro o Babalu-Aye) marcaba la semana saturnalia, durante la cual se intercambiaban, regalos, se encendían las velas, se quemaban inciensos y se adornaba la casa con cosas verdes, este bello color fue prohibido por los sacerdotes católicos de esa época, por su asociación con su origen pagano romano, pero vino el siglo XVI y se autorizó dicho color hasta nuestros días.

Los campesinos franceses, creían que las niñas nacidas el 15 de diciembre eran sabias, inteligentes y virtuosas, aún en nuestra época se mantiene esta idea o creencia.  Los griegos, la letra X la cambian por la CH, los ingleses o anglosajones escriben Christmas. 

Otras tradiciones mundiales 

El Santa Claus norteamericano, fue una creación del famoso caricaturista de la época del siglo pasado, Thomas Nast, a quien le nació la idea al contemplar una bufanda roja colgada en un árbol y la blanca nieve lo rodeaba dando la figura de una persona borracha.

Según Thomas, en el siglo XVII los llamados puritanos, prohibieron, cantar los villancicos, pero 200 años más tarde, estos se impulsaron por todo el mundo. En España, los niños y las niñas ponen sus zapatos en su ventana y paja o heno para los camellos de los Reyes Magos.

En Puerto Rico, en vez de los zapatos, ponen cajitas en los tejados o techos para recibir los regalos. En Cuba era costumbre poner los zapatos junto a la cama con una carta de agradecimiento o junto al árbol de Navidad, pero el actual régimen comunista prohibió todo de todo. Pobre los niños cubanos. Los niños italianos cuelgan sus ropas para que la anciana Befana les llene de regalos los bolsillos. Y en Polonia, los niños esperan los regalos de la estrella madre quien usa un largo vestido blanco y un velo.

Para los esquimales, la Navidad es regalar la mejor piel de morsa a sus esposas e hijos, para protegerlos del frío y demostrarles su amor. 

Y usted amigo lector, ya  preparò los regalos para estas Navidades? no olvide a su familia, sus amigos, al cartero, al lotero, a los del aseo que le recogen la basura que usted bota de su casa, a las pobres sirvientas que día a día les cocina, les plancha y les lava. Y al que le lleva el periódico a su casa u oficina para que usted esté al día de las noticias. Y aprovechando la ocasión deseo a todos los colombianos y guajiros sin distinción de raza, credo, partido político o creencia religiosa. Feliz Navidad.

Quedo de ustedes deseándoles lo mejor para el año 2023.

Crónicas Generales

Periodistas Asociados del Cesar , PAC, y la constructora Vive Ámbar lograron sacarle sonrisas a la niñez de Tocaimo, que por mucho tiempo estaba ansiosa y a la espera de este regalo: “Leer para crecer”

Por: Lida Mendoza Orozco

Desde hace algún tiempo, como directivas de Periodistas Asociados del Cesar, PAC; mi amiga, María Eloísa Araujo Morón, presidenta de la agremiación, y yo, la secretaria, nos inquietamos por dejar huella social en la niñez vulnerable del departamento. Nos surgió la idea de donar libros y hacerlos llegar a una escuela rural, iniciativa que socializamos al interior de la asociación, de la que obtuvimos total respaldo.

La propuesta fue tomando forma con el paso de los días, hicimos eco entre los afiliados y familias vallenatas, quienes generosamente se pusieron la mano en el corazón y regalaron libros en buen estado.
Queríamos llegar a la primera infancia, sembrar el gusto y el hábito por la lectura y que los más pequeños tuvieran la oportunidad de crecer visionando sueños a través de la magia de los libros. Así que emprendimos la tarea. Lo primero era buscar a qué población llegar. Así encontramos el primer y gran aliado, nuestro amigo y colega Jhon Murgas Bonilla, un sandiegano preocupado por brindar bienestar a su comunidad; él nos llevó al corregimiento de Tocaimo para conocer de primera mano, las necesidades de la Escuela Nueva Jose Martí, adscrita a la Institución Educativa ‘Rafael Uribe Uribe’ de Media Luna, municipio de San Diego. Lo que allí encontramos fue una comunidad educativa ávida de apoyo para continuar su tarea de sacar adelante a la niñez, por eso, confiaron en el proyecto “ Leer para crecer” y se pusieron manos a la obra junto a la líder Adelis Montero, quien fue bastión importante para lograrlo.

Vive Ámbar, nuestro cómplice para generar sonrisas
Seguimos buscando aliados que nos ayudaran a adecuar un pequeño salón que en ese momento era la bodega de la escuela; tocamos las puertas de la constructora Vive Ámbar, de su gerente Angélica Burgos y su equipo de trabajo y juntos apoyaron este proyecto y lo acogieron como suyo, en el marco de su programa de responsabilidad social. Logramos ver en los rostros de estos profesionales su pasión y alegría por contribuir con esta enorme causa y pusieron todo su empeño, su corazón y lo lograron. Pisos, pintura, techo, mobiliario, libros y tabletas digitales. El resultado final fue un hermoso espacio que invita a disfrutar de la lectura.
“Hoy estamos felices haciendo entrega de esta obra que le permitirá a los estudiantes comenzar a descubrir un mundo nuevo de sueños, oportunidades y metas por cumplir. Queremos que le den buen uso a los libros y a las tabletas digitales. Verlos sonreír ha sido muy emocionante, cómo lo fue para nosotros hacer posible este proyecto por iniciativa del PAC”, dijo Angélica Burgos, gerente de la constructora.
Llegó el día esperado por todos, la entrega de una biblioteca a la niñez de Tocaimo. La emoción nos colmó el corazón, las caras felices de los niños, la satisfacción de los padres, de los docentes y los líderes de la zona, fueron nuestra mayor recompensa, fue hermoso ver a los chicos entrar en la biblioteca, escoger al azar los cuentos, enciclopedias, revistas culturales, poemarios y sumergirse en el mágico mundo de la lectura, compartiendo la experiencia de leer en voz alta, identificando historias, personajes y dibujos plasmados en cada libro.
La presidenta del PAC, Maria Eloísa Araujo, también se emocionó y disfrutó de la presencia de los niños y los acompañó a leer mientras ellos ansiosos le mostraban los cuentos y las enciclopedias y descubrían otras lenguas como el inglés, “ Esto ha sido algo muy bonito, muy emocionante porque estamos seguros de que los niños sabrán aprovechar esta biblioteca para formarse para ser mejores seres humanos y lograr todo lo que se propongan en la vida. Desde el PAC queremos seguir motivándolos y estaremos visitando la escuela para traer jornadas de lectura en voz alta, gracias a la donación de una colección de cuentos donada por la Biblioteca Nacional. De aquí saldrán los nuevos profesionales, los futuros médicos, abogados, ingenieros, enfermeras. Leer es una de las herramientas fundamentales en la formación académica, por ello, como periodistas vimos la oportunidad de involucrarnos en este proyecto social para apoyar a las nuevas generaciones”, sostuvo Araujo Morón.

La alegría de los tocaimeros

Andrés Martinez fue uno de los estudiantes de quinto grado que tomó la vocería de sus compañeros para agradecer al PAC y a la constructora Vive Ámbar por esta biblioteca que servirá para cambiar el rumbo de la niñez de Tocaimo, “ Con esta obra nosotros ya podemos leer en nuestros ratos libres y aprender mucho para llegar a ser profesionales”, aseguró el estudiante, quien ese día recibió su mejor regalo de cumpleaños.
Cumplimos nuestro objetivo en este corregimiento, la biblioteca fue entregada al docente Ramón David Ramírez, quien será el encargado de que los estudiantes hagan buen uso de los libros, de mantenerla en orden, de unirse a ellos en jornadas lúdicas de lectura para fomentar el hábito, “ Un niño que lee es un niño que desarrolla su intelectualidad”, ha dicho el docente, quien se mostró complacido con esta importante obra.

El alcalde de San Diego, Carlos Mario Calderòn, nos acompañó al acto de entrega y se comprometió a seguir aportando en la dotación de la biblioteca, desarrollar actividades literarias para inculcar y desarrollar los talentos artísticos en los niños y hacer de Tocaimo un corregimiento cultural y turístico. “ En esta tierra vivió el juglar Leandro Díaz, queremos que los niños de esta población conozcan su historia, su obra musical y lo vean como un referente y sigan sus huellas como compositor y poeta, que vean en él un ejemplo para alcanzar los sueños”, relató el mandatario.

Nos fuimos de Tocaimo con el corazón lleno de regocijo y con la firme intención de regresar para seguir estimulando a los niños a desarrollar el gusto por la lectura a través de la lúdica y acompañarlos en su proceso de aprendizaje, conscientes ahora si, que hay que “ Leer para crecer”.