Con el compromiso de fortalecer el desarrollo regional y consolidar la estabilidad administrativa del Instituto para el Desarrollo del Cesar, Idecesar, María Isabel Gutiérrez Leal fue elegida como nueva gerente de la entidad y tomó posesión de su cargo ante la gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila, durante la Sesión de Junta Directiva 003 de 2025.
Gutiérrez Leal es Administradora de Empresas, especialista en Gerencia de Calidad e Innovación y cuenta una Maestría en Administración de Empresas. Su trayectoria en el sector financiero respalda su liderazgo y visión para dirigir con eficiencia las estrategias e iniciativas que promuevan el crecimiento económico del departamento.
Durante la Junta Directiva, la gobernadora destacó el rol clave que desempeñará la nueva gerente en la administración de bienes públicos que han sido fruto de inversiones por parte del Gobierno del Cesar.
“En buena hora asume grandes e importantes retos, especialmente la administración de muchos bienes públicos que se han construido con grandes esfuerzos e inversiones, enfocados en promover el desarrollo económico del Cesar”, expresó la mandataria departamental.
Desde Idecesar, María Isabel Gutiérrez Leal trabajará por impulsar proyectos de alto impacto en los 25 municipios del departamento, alineados con la visión de una región que avanza imparable en la marcha hacia el progreso.
“Agradezco la confianza depositada en mí, para liderar el Instituto; me comprometo a trabajar con transparencia, eficiencia y mucha responsabilidad, para impulsar el desarrollo sostenible, económico, del Departamento y sus municipios”, enfatizó María Isabel Gutiérrez Leal.
Con la mirada puesta en la excelencia organizativa, la inclusión y el legado social, del 10 al 12 de julio de 2025 se desarrolló en Valledupar la II Reunión de Coordinación (CoCom) de los Juegos Parasuramericanos 2026, con la presencia de representantes del Comité Paralímpico de las Américas (AmPC), junto al equipo directivo y operativo local del evento multideportivo.
Durante tres días, las distintas áreas funcionales de la organización presentaron avances, retos y proyecciones de cara a las justas deportivas que reunirán en 2026 cerca de 1.200 Para atletas de 12 países de Suramérica y panamá por Centroamérica.
Elmer Jiménez Silva, director de los Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026, destacó el respaldo recibido. “Quedamos tranquilos y satisfechos con la mirada del Comité Paralímpico de las Américas. Eso nos motiva aún más para continuar trabajando y tener en julio de 2026 una ciudad, una subsede, unos escenarios y unos servicios completamente a punto”.
En esta sesión de trabajo participaron las direcciones General y Operativa de los Juegos, así como las subdirecciones de Servicios, Comunicaciones, Logística, Técnica Deportiva, Educación y Legado, las cuales detallaron las principales acciones ejecutadas durante 2025 y compartieron la hoja de ruta para la fase final de planificación.
Balance positivo hacia el futuro
En el marco del encuentro el AmPC entregó su balance de la visita, destacando la consolidación del equipo local, el progreso técnico y la visión compartida entre ambas partes para lograr unos Juegos exitosos. En ese sentido, su máximo dirigente destacó lo construido hasta ahora en la organización de Valledupar 2026. “Durante esta segunda reunión de coordinación fuimos testigos de avances importantes. El equipo está más consolidado, los escenarios están tomando forma y el balance general ha sido positivo”, aseguró Julio César Ávila, presidente del Comité Paralímpico de las Américas.
Las jornadas abordaron temas claves como el cronograma estimado por deporte, estrategias de comunicación, accesibilidad, hospedaje, voluntariado, plan de medios, implementación de uniformes, y las proyecciones del legado social que los Juegos dejarán en la región y en el continente.
“En 2026 vamos a mostrarle al continente que Valledupar y Colombia sí pueden hacer eventos de alto nivel. Juntos estamos construyendo un legado que transciende el deporte y promueve la inclusión social”, expresó Michele Formonte, directora ejecutiva del AmPC.
Recorridos en Valledupar y Codazzi
El 11 de julio, la comisión del AmPC visitó las principales sedes deportivas, incluyendo la ruta de Paracycling y el escenario de fútbol para ciegos en el municipio de Agustín Codazzi, subsede oficial de los Juegos, así como otros escenarios deportivos en Valledupar. Las inspecciones permitieron verificar el avance en materia de accesibilidad, adecuaciones logísticas y espacios destinados para atletas, jueces, medios y comunidad.
“Iniciamos por la ruta pensada para el Paracycling y es un escenario muy lindo. Estos espacios permiten también hacer acciones con la comunidad, y eso es parte del legado que los Juegos dejan: cambiar la percepción sobre las personas con discapacidad, enfocándonos en su potencial”, afirmó Carla da Mata, gerente de Juegos Regionales del AmPC.
Finalmente se destaca que, con esta articulación entre el Comité Paralímpico de las Américas y la organización, los Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 siguen consolidando el camino hacia la realización de un evento que no solo marcará un hito deportivo, sino que también impactará positivamente en las comunidades, a través de la inclusión, la visibilidad y la transformación social.
Cuando faltan cuarenta días para el inicio de la cuarta versión del Festival ‘Un Canto al Río’, la Junta Organizadora del único evento que reúne reflexión ambiental y social sobre el máximo afluente hídrico que alimenta a Valledupar y el norte del Cesar, pone a disposición de los participantes interesados un Formulario de Inscripción Digital, a través del cual podrán registrarse para tomar parte en los concursos que se iniciarán el sábado 30 de agosto en el Parque La Provincia.
En su cuarta versión, el Festival ‘Un Canto al Río’ tendrá las competencias de Canción Inédita, dedicada al río Guatapurí; Canto Infantil y Piqueria Infantil, y los interesados en participar podrán inscribirse desde el lunes 21 de julio, y hasta el miércoles 20 de agosto en el Formulario de Inscripción Digital que encontrarán en el siguiente link:
https://linktr.ee/uncantoalrio
En el presente año, el Festival ‘Un Canto al Río’ cuenta con el apoyo del Ministerio de las Culturas y las Artes, clara muestra del posicionamiento alcanzado por un evento que además de propender por la defensa del río Guatapurí, ha marcado un referente social y folclórico para que ya se estén organizando eventos similares en varios puntos de la Costa Caribe.
En la tercera versión del Festival, realizada en enero del 2024, los ganadores de los concursos llevados a cabo, fueron: José Francisco De Armas, Voz Infantil; Alex Barros Castilla, Piqueria Infantil y Julio Alginio Salas en canción inédita con el paseo ‘Tú río Guatapurí’.
En el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, la Décima Brigada, en coordinación con la Policía Nacional, la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar, conmemoraron el 20 de julio, fecha emblemática del inicio de nuestra gesta libertadora. La ceremonia a pie firme reunió a representantes de diversos bloques militares y policiales, en el complejo deportivo La Gota Fría en Valledupar.
Durante el acto se rindió tributo a los valores de libertad, soberanía y autodeterminación que dieron fundamento a la República; un ejercicio de respeto profundo por la historia y por el rol actual de las Fuerzas Militares y de Policía en la defensa del orden constitucional.
En esta oportunidad, fueron condecorados la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán Dávila; el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco; y el secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, con la Medalla Fe en la Causa. Además, miembros destacados del Ejército y la Policía recibieron reconocimientos de la Gobernación y la Alcaldía, en honor a su entrega en el servicio a la nación.
El Ejército Nacional extiende un saludo patriótico a todos los colombianos en este día de profundo significado y reafirma su llamado a preservar viva la memoria histórica, promover la unión como pueblo y fortalecer el amor por la bandera.
“A lo oscuro metí la mano / Y a lo oscuro metí los pies / A lo oscuro hice mi lio / Y a lo oscuro lo desaté”.
Ángel Viloria.
Querido César González, tu _Baile de las Musicianas_ retumba como un acordeón que despierta la noche caribeña, y en su eco resplandece la obra de Kajuma, un relámpago que iluminó y sacudió esta tierra de guayacanes y manglares. Tu prosa, cargada de aromas a cardamomo y tierra mojada, me invita a danzar en respuesta, no para rivalizar, sino para dialogar, como una guacharaca que contesta al río en su canto, tejiendo un puente entre tu voz y la mía, entre el pincel de Kajuma y el pulso de nuestra comarca.
Hablas de Kajuma como un capitán ebrio desafiando la tormenta, y yo lo recuerdo como un juglar del Cesar, con los pies hundidos en el barro y el alma derramada en sus lienzos. Sus verdes, que tú llamas invocaciones a lo natural, eran para mí el jade de las ciénagas, el destello de un guayacán en flor bajo el sol inclemente. No era solo color, era un grito, un aullido que escapaba de la tela para recordarnos que el arte no se doblegaba ante el mercado ni las modas.
Como escribí alguna vez, Kajuma fue un “hombre de paradojas”, un pintor que navegó entre el gozo y la tragedia, entre la parranda y la soledad, para regalarnos un universo donde lo cotidiano se volvía eterno. ¿No es eso, César, lo que nos salva? Que el artista verdadero, como dices, no muere, sino que se cuela en nuestras vidas como un verso de Escalona, como el olor del café en un amanecer de noviembre.
Tu evocación de _La flautista_ me lleva a un patio vallenato, no solo a una marquetería, sino a esas noches donde las mujeres, ninfas de antifaz, tocaban melodías que solo el alma oía.
Kajuma, en su audacia, pintaba el sonido, como apuntas, pero también el silencio, ese hueco entre notas donde vivían los fantasmas de nuestra historia. Sus amazonas de colores feroces, de “cuerpos eléctricos” y “piernas macizas de eucaliptos”, eran nuestras mujeres caribeñas, robustas como el palo de mango, sensuales como el vaivén de una hamaca. En ellas, como en sus *Músicas* o *Mujeres en la hamaca*, había una celebración de la vida, pero también un desafío a la finitud, una danza entre la carne y el espíritu.
Recordé, al leerte, cómo Kajuma “se fue tras la música, tras el paisaje humano de su tierra”, pintando no solo rostros, sino el alma de un pueblo que cantaba, sufría y resistía.
Cuando mencionas Eros y Thanatos, tocas el corazón de lo que somos. Kajuma, como todo poeta, bailó en esa cuerda floja entre el deseo y la muerte, entre la fiesta y el vacío. Pero déjame añadir: en sus telas había un carnaval eterno, una parranda donde la muerte no era el final, sino una invitada más, con su cayena en el pelo y su risa brava. Sus *Yuqueros* y *Quijotes*, que tú destacas, eran espejos rotos donde nos veíamos, nosotros, los que cargamos la tradición y la rebeldía de soñar.
En *Los Quijotes*, como señalé alguna vez, Kajuma “se enfrentó a los molinos de viento de su propia existencia”, pintando no solo al caballero andante, sino al artista que luchaba contra las sombras de su tiempo. ¿No es eso el arte? Un reflejo que muestra mil verdades, ninguna absoluta.
Dices que el artista descubre el mundo, y estoy de acuerdo, pero Kajuma también lo inventaba. No solo pintaba el Caribe, lo recreaba, lo hacía más grande, más nuestro.
Sus pinceladas, como los cuentos de mi abuela, mezclaban lo real con lo imposible, hasta que no sabías dónde empezaba uno y terminaba el otro. En su obra, como en *La negra del tambor*, había un “diálogo con lo eterno”, una manera de universalizar el calor de Valledupar, el sudor de sus gentes, el ritmo de sus tambores.
Ese fue su poder, César, y tu texto lo abraza con la misma pasión con que él pintaba. No sé si el artista escapó de la tiranía, como preguntas, pero cada trazo de Kajuma era un acto de resistencia, una chispa que aún enciende algo en nosotros, los que observamos, los que sentimos.
Gracias, César, por recordarnos que el arte no es solo para mirar, sino para vivirlo. Aunque Kajuma ya no esté, sus musicianas siguen tocando, sus colores siguen gritando, y nosotros, hijos de esta tierra de contrastes, seguimos bailando en su eco, como quien baila un vallenato bajo un cielo estrellado, sabiendo que el arte, como la vida, es una parranda que no termina.
Crecí en un hogar de creyentes, personalmente he sido ferviente seguidor de la Virgen de La Milagrosa a quien le atribuyo el milagro de salvar mi vida, del Ecce Homo del Valle y de María Auxiliadora; de su parte mi abuela Carmelita Moròn, asidua ferviente de San Francisco de Asís de La Paz y de San Rafael del Tupe. Mi padre “Pepe Castro” ferviente de fe de todos los santos y santas de la provincia, desde la santa Virgen de Santa Marta, la Virgen de la Candelaria de Magangué, la de Los Venados, y de Becerril, pasando por la Virgen de Los Remedios de Riohacha, de Barrancas y de Río de Oro, la Virgen del Rosario de El Molino y de Valledupar, la Virgen de Chiquinquirá de Urumita y de Chiriguaná, devoto además de la Virgen del Pilar de La Jagua, la Virgen de Las Mercedes de Patillal, la Virgen del Perpetuo Socorro de San Diego, la Virgen de la Divina Pastora de Agustín Codazzi, la Virgen del Carmen de Manaure, de las Pitillas, San José de Oriente, de El Plan, de Pailitas, de Sabana Nueva y Arroyo Negro en Córdoba y finalmente devoto de la Virgen de Nuestra Señora de la Torcoroma de Ocaña.
Por ello, cada 16 de julio, fecha conmemorativa a la Virgen del Carmen siempre desde tempranas horas, mi padre me embarcaba en su Jeep Toyota y recorríamos todos los municipios y corregimientos donde le rinden tributo a la Virgen del Carmen. La primera parada era a las 5:00 de la mañana para presenciar la alborada musical que le hacen todos los años a la patrona de los conductores en la iglesia del barrio El Carmen en Valledupar, allí precisamente donde forjé mis estudios secundarios al lado del reverendo sacerdote Rafael Daza Díaz en el colegio El Carmelo. Seguidamente subíamos a desayunar a Pueblo Bello y finalizamos en las fiestas de la Virgen del Carmen en Manaure en casa de Guillermo Araque, Julio Acosta o José Bolívar. Hoy recuerdo con cariño estos antecedentes de fe que un padre cristiano inculcó en mi ser y que hoy prevalecen en mi vida.
Confieso que cada vez que se acerca la fecha del 16 de julio, invade de emoción un zumbido fuerte a mi memoria, el cual comienza a retroalimentarse con la canción grabada para homenajear a esa Santa Patrona; obligatorio es recordar el nombre de Enrique Coronado personaje famoso en aquella época y que hasta el día de hoy es mencionado cada vez que llega el 16 de Julio en cada rincón de Colombia; confieso además que he quedado con la sana costumbre de visitar cada 16 de Julio a Manaure esta vez los personajes a quienes visito siguen siendo los mismos: la Casa de los Araque, José Campo, Julio Acosta Jr, Alberth Quintero o en Villa Adelaida en casa del doctor Memo Fragoso y la doctora Amparo Iriarte.
Euclides Enrique Coronado Aragón era un popular personaje de origen guajiro, radicado en la ciudad de Barranquilla quien sentía tanta veneración por la Virgen del Carmen que patrocinaba todos los años una pomposa procesión por el tradicional y tranquilo barrio El Prado.
Enrique tenía su mansión construida al estilo Republicano en cercanías a la Segunda Brigada del Ejército Nacional; allí celebraba una fenomenal fiesta con presencia de los más famosos conjuntos vallenatos de la época y a ella asistían personajes de la política, el gobierno y las altas esferas económicas del Caribe. Hacía rato que este fiel devoto de la Virgen había invitado a Poncho y Emiliano, sabedor de la veneración por la Santa que profesaban todos los miembros de la familia Zuleta Díaz, desde la misma vieja Sara Baquero, madre del viejo Emiliano.
Ese brioso merengue titulado La Virgen del Carmen, de la autoría de Emiliano Zuleta Díaz, cantado por su hermano Tomás Alfonso y con los coros de Joe Arroyo, grabado en el larga duración “Tierra de Cantores” y patrocinado por la disquera CBS, tiene una historia muy linda y especial.
En la primera estrofa, el compositor muestra la veneración y devoción que Emilianito ha tenido siempre por la Virgen.
“No hay cosa más bonita que sentirse uno con fe
y tener devoción por cualquier cosa en la vida,
por eso desde muy niño me he podido convencer
que la Virgen del Carmen es mi santa preferida…”
La segunda estrofa de la canción refleja el amor del acordeonista villanuevero por su madre, que por coincidencia, lleva el mismo nombre de la Virgen del Carmen.
“Por eso es que Emilianito la tiene que venerar
si tiene un nombre bonito, el mismo de mi mamá,
oye linda virgencita, escúchame mis plegarias
te llevo en mi medallita como reliquia sagrada…”
Y en la tercera estrofa de la composición Emilianito menciona el nombre de quien fue factor detonante para que Zuleta Díaz la compusiera:
“Enrique Coronado nos ha mandado una carta
desde Barranquilla pa’ los hermanos Zuleta
el 16 de julio yo voy a hacerle una fiesta pa’ que vean la Virgen en la sala de mi casa…”
Para conmemorar el día nacional de la seguridad y salud en el trabajo, el comité seccional del Ministerio del Trabajo que preside su director Territorial Jarib Gómez, conjuntamente con el comité local presidido por Javier Pérez, la red de comités de seguridad y salud del departamento del Cesar, tienen previsto la realización de un foro académico y educativo, con participación de sindicatos, ARL, EPS, trabajadores, empleadores, gremios, universidades y opinión pública en general.
Este evento contará con dos importantes conferencistas de Barranquilla, como son: Erika Portillo Espalza, psicóloga de profesión de la Universidad de Santander UDES, especialista en seguridad y salud en el trabajo, en gestión psicosocial en contextos de trabajo, es además consultora en riesgos psicosociales y bienestar laboral. Ella tiene a su cargo exponer el tema sobre Acoso Sexual, Estigma y Silencio. (Ley 2365 de 2024).
Otra de las ponentes es Isabel Yoiko Oyola Mizuno, quien es médico especialista en salud ocupacional, con más de 20 años de experiencia en prevención de enfermedades laborales, docente de posgrados, representante de la ARL-SURA; a ella le corresponde la ponencia sobre Resolución 1843 de 2025, por lo cual se regula la práctica de evaluaciones médicas ocupacionales.
Cabe resaltar que el 28 de Julio en Colombia se conmemora el día Nacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, en homenaje a las más de 120 victimas del desprendimiento de tierra en la construcción de la represa de El Guavio, en el municipio de Ubalá departamento de Cundinamarca. (la mayor central hidroeléctrica de Colombia),
Con este evento, que se llevará a cabo en el auditorio Miguel Vicente Arroyo de la Universidad Popular del Cesar, sede Hurtado desde las 8:30 am hasta las 12:00 M, el Ministerio del Trabajo no solo conmemora esta importante fecha, sino que genera un impulso real hacia ambientes laborales más seguros y saludables en la región.
Para participar en el foro ya se encuentra habilitado un enlace para diligenciar el formulario de inscripción.
Elvia Milena, Desde el lienzo vibrante de mi alma, donde se entrelazan el trazo de la arquitecta, el color de la artista y la palabra de la escritora, un trípode que sostiene mi visión y el eco cesarense que nos vio crecer, te escribo esta carta. Busco dialogar contigo en un ágora virtual, de mujer a mujer, unidas por los valores de humildad, servicio y conexión con lo esencial que nos formaron en el colegio de nuestra juventud, inspirado en San Francisco, cuya consigna de servir y dar como único sendero que marcó nuestro camino.
Como gobernadora del Cesar, nacida en San Diego, donde Leandro Díaz cantó que “lo que nace del alma es arte, respeto y amor,” tus pasos resuenan desde San Alberto hasta El Copey, de punta a punta. Quiero reflexionar contigo sobre el arte de construir un legado que trascienda las coyunturas, llevando tu sello personal: un liderazgo que una al Cesar, nuestra Sagrada Familia extendida, en un propósito universal de justicia, comunidad y cuidado por nuestra tierra.
Como arquitecta, veo el mundo como un espacio para imaginar futuros, pero solo los cimientos que abrazan a todos perduran. Como artista, entiendo que los colores que resuenan tejen historias compartidas, conectando el alma de un pueblo con la humanidad. Como escritora, sé que las palabras que perduran cruzan fronteras, dando voz a los sueños colectivos. Desde esta mirada, observo tu gestión como un lienzo en construcción, donde el Plan de Desarrollo 2024-2027, “Gobernando el Cesar Imparable”, traza líneas ambiciosas en cultura, turismo y cuidado ambiental. Pero te invito a que tu liderazgo sea un canto del alma, como el de nuestra tierra, dejando huellas que no solo transformen el Cesar, sino que inspiren al mundo, con el espíritu de San Francisco: dar sin esperar, servir para unir dejando estelas más claras que las aguas del Río Tocaimo.
En -cultura y turismo-, tu apuesta por el Centro Cultural y de Convenciones de la Música Vallenata y la promoción del Cesar en la Feria de Anato con “El Cesar Enamora” son trazos que celebran nuestra identidad. En San Diego, cuna de juglares, la música vallenata es el latir de nuestra gente. Pero imagina un Cesar donde la cultura sea un abrazo inclusivo, donde cada comunidad, desde La Puerta de Oro del Caribe Colombiano (San Alberto) hasta La Villa del César (El Copey), tenga voz en los escenarios.
Que tu visión, como hija de San Diego de las Flores, no solo preserve, sino que construya un mosaico cultural donde jóvenes, indígenas y mujeres reimaginen nuestro legado, disolviendo divisiones y conectando lo local con lo universal, como un reflejo del amor y respeto que cantó Leandro Díaz con esa Fe y certeza de saber y sentir que Dios no nos deja.
En el -ámbito ambiental-, tu liderazgo en la COP16 y proyectos como la conservación de la cuenca del río Cesar o la reforestación reflejan un compromiso con la tierra que nos sostiene, un eco del cuidado por la creación que nos enseñó como legado la vida y obra de San Francisco de Asís.
Pero el desafío es mayor: que estas políticas inviten a todos los cesarenses, nuestra Sagrada Familia extendida, a ser guardianes de ríos y bosques. Alianzas público-privadas, guiadas por transparencia, pueden multiplicar el impacto, tejiendo un legado de sostenibilidad que se arraigue en el corazón colectivo, perdurando más allá de las coyunturas.
Tus obras, como la avenida Simón Bolívar, conectan los anhelos de nuestra gente de punta a punta. “Canitas de Amor” abraza a quienes nos dieron raíz. Al fortalecer las Juntas de Acción Comunal, tejes redes de confianza que son el cimiento de un pueblo grande.
Estas acciones son valiosas, pero el verdadero reto es que reflejen un gobierno abierto, de cara a todos, donde cada cesarense se sienta parte de esta familia extendida. Un liderazgo que priorice la inclusión y la construcción colectiva, que disuelva las divisiones y fomente gestiones público-privadas transparentes, será el que deje huellas profundas, como las que nos fue impartida en nuestra Alma Mater: servir sin esperar, dar con el corazón.
Nos formaron para entender que el servicio es un acto de entrega, un dar sin esperar recibo, reconciliación, paz y concordia, como lo predicara Fray Luis Amigó y Ferrer. Esos valores —simplicidad, compromiso, amor por lo colectivo— nos mostraron que la grandeza está en lo que une. Por eso, te invito a que tus huellas como gobernadora vayan más allá de las fuerzas que te posicionaron. Que no se midan en votos o titulares, sino en la chispa que encienden en cada persona, en cada rincón del Cesar.
Que cada carretera sea un puente hacia la equidad, que cada abrazo a un adulto mayor sea un recordatorio de nuestra humanidad, que cada comunidad fortalecida sea un paso hacia un Cesar que se encuentra a sí mismo, como una familia unida por las artes, el respeto y el amor.
Tu labor, Elvia, es un lienzo en construcción, y el Cesar, un cuadro que espera los trazos de tu visión. Pero no cualquier visión: una que pinte con la audacia de quien sabe que lo local puede resonar en lo universal, que lo que hacemos en esta tierra de juglares puede inspirar al mundo. Que tus decisiones reflejen esa sensibilidad que nos une: la entrega que conecta, la simplicidad que transforma, el amor que perdura, como el legado de lo que somos todos ante aquel que nos creo: La Sagrada Familia.
Te invito a mirar más allá del horizonte inmediato, a liderar con un gobierno abierto que escuche a todos los cesarenses, nuestra Sagrada Familia extendida, fomentando la inclusión y la colaboración público-privada para construir un futuro colectivo.
Que tu legado, como hija de San Diego, no sea solo el de una gobernadora, sino el de una mujer que llevó al Cesar a ser un reflejo de lo mejor de la humanidad. Que tus huellas sean como las notas de un vallenato: eternas, profundas, capaces de viajar más allá del tiempo y el espacio. Porque el verdadero arte de gobernar, Elvia, no es mandar; es inspirar, es tejer un mundo donde cada paso dado sea un eco de justicia, comunidad y cuidado por nuestra tierra.
Sigue tejiendo, sigue pintando, sigue construyendo. Pero hazlo con la certeza de que las obras que importan no son las que se ven en un instante, sino las que permanecen en el alma. Que el Cesar, nuestra familia extendida, sea tu lienzo, y que en él dejes huellas que no se borren, que no dependan de coyunturas, que hablen de una mujer que supo ser, antes que tener, y que marcó su tiempo con un liderazgo inclusivo, transparente y colectivo, guiada por un mandato de corte universal: servir y dar como consigna de recibo.
El pais suramericano está dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad consolidada dentro del turismo de América Latina.
Según un informe reciente, el país ha experimentado un crecimiento 8,5 % en la llegada de visitantes no residentes durante 2024, alcanzando la cifra de casi 6,7 millones de turistas internacionales. Estados Unidos, México y Ecuador figuran como los principales países emisores.
La recuperación y expansión del turismo regional también favorecen este auge: América Latina alcanzó el 97 % del volumen de llegadas internacionales previas a la pandemia, sumando más de 213 millones de turistas durante el último año, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT).
El análisis, titulado ‘América Latina en tránsito: turismo líquido, narrativas auténticas y rutas hacia el futuro’, destaca que el crecimiento turístico en Colombia no se apoya únicamente en las cifras. La transformación de su narrativa internacional, pasando de ser percibido como un destino riesgoso a uno auténtico y diverso, ha sido clave.
Entre los factores que explican este posicionamiento se encuentran la mejora en la conectividad aérea, con aerolíneas de bajo costo, aumentando su capacidad en un 13 % respecto a 2023, y la diversificación de su oferta turística. Zonas como el Eje Cafetero, el Pacífico, la Amazonía y la Sierra Nevada de Santa Marta amplían las opciones más allá del tradicional turismo de sol y playa.
El folclor vallenato se tiñó de luto con la muerte del compositor Wiston Muegues, reconocido por sus canciones picarescas y costumbristas, que han llenado de gloria este género musical.
Muegues falleció al parecer por un infarto mientras se encontraba en su residencia en el municipio de Manaure Cesar.
Este ilustre compositor fue dos veces ganador del concurso de canción inédita del Festival de la Leyenda Vallenata, en 1999 con el tema “Los barrios del Valle” y luego en 2001 con La Estratificación. En total, obtuvo 113 trofeos obtenidos en 112 festivales, consolidándose como uno de los compositores más laureados del país.
En 2022, Muegues había tejido complicaciones de salud problemas de salud por lo que tuvo que ser internado en una unidad de cuidados intensivos por una crisis hipertensiva. Luego de su recuperación, continuó escribiendo canciones fiel a su estilo, componiendo desde el corazón y con la sabiduría del hombre que sabe escuchar a su gente.