Urano entra en acción desde el Cesar: Gobierno despliega 1.200 hombres contra el robo de hidrocarburos y las economías criminales
En Valledupar, De la Espriella activa la Fuerza de Tarea Urano contra el robo de hidrocarburos
La estrategia reúne capacidades del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Policía. Su sede estará en Aguachica y tendrá como área de operaciones el sur del Cesar y corredores hacia el Catatumbo.
Desde Valledupar, el presidente Abelardo De la Espriella activó este lunes la Fuerza de Tarea Conjunta Urano, una estrategia militar y policial diseñada para combatir el robo de hidrocarburos y golpear las estructuras criminales que, según las autoridades, obtienen recursos de esta actividad ilícita.
La nueva fuerza integra las capacidades operativas y de inteligencia del Ejército Nacional, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional, con participación de la Fiscalía y organismos de inteligencia e investigación criminal. Su sede estará ubicada en Aguachica, desde donde se coordinarán las operaciones en el sur del Cesar y zonas estratégicas conectadas con el Catatumbo.
Durante el acto de activación, el Gobierno señaló que una de las prioridades será atacar de manera integral la cadena criminal asociada al hurto, transporte y comercialización ilegal de combustibles. Según las autoridades, parte de los hidrocarburos sustraídos de los poliductos terminaría alimentando economías ilegales y actividades relacionadas con el narcotráfico.
El presidente sostuvo que alrededor de 123.700 barriles de productos refinados, entre gasolina, diésel y nafta, serían robados mensualmente, y planteó como uno de los objetivos de la operación establecer qué cantidad de ese combustible termina vinculada a las cadenas de producción de cocaína y cuáles son las organizaciones que participan en su adquisición y transporte.
El sur del Cesar, epicentro de la estrategia
Aguachica se convierte así en uno de los principales puntos de coordinación de una ofensiva que busca afectar las finanzas de las organizaciones criminales que operan en el sur del departamento.
La decisión se produce después de varias acciones desarrolladas durante las últimas semanas. El pasado 29 de septiembre, las autoridades reportaron la captura de nueve presuntos integrantes de una red señalada de pertenecer al ELN y de obtener recursos mediante el hurto de hidrocarburos y la extorsión.
Los operativos incluyeron 12 allanamientos realizados en Pelaya y en Ayacucho, corregimiento de La Gloria. Entre los capturados estaría alias ‘Murdoc’, señalado por las autoridades como explosivista de la organización y presuntamente relacionado con acciones violentas contra la Fuerza Pública.
La Policía informó que durante los procedimientos fueron incautados municiones, granadas, un detonador, explosivos, un dron, proveedores, teléfonos celulares y material alusivo al ELN.
Una ofensiva que busca cortar la cadena criminal
La estrategia también contempla acciones sobre las rutas utilizadas para movilizar el combustible robado. De acuerdo con información entregada por el Gobierno, los grupos ilegales utilizarían caravanas de vehículos para transportar y escoltar el combustible hacia otras regiones, entre ellas el Catatumbo.
El despliegue de Urano se suma a las medidas que ya venían implementándose en el departamento. En septiembre, la Policía había reforzado su presencia en Aguachica con 60 uniformados y aumentado las capacidades antidrones, mientras las autoridades mantenían bajo custodia más de 13.700 galones de hidrocarburos y 121 vehículos relacionados con procedimientos contra esta economía ilegal.
La Gobernación del Cesar también mantiene un Puesto de Mando Unificado permanente para coordinar la respuesta institucional frente a los ataques con drones, el robo de hidrocarburos y otras acciones de grupos armados. En este contexto, las autoridades elevaron hasta $150 millones la recompensa por información que permita identificar y capturar a responsables de ataques con drones contra la Fuerza Pública.
Con la activación oficial de la Fuerza de Tarea Urano, el Gobierno busca concentrar capacidades militares, policiales y de investigación criminal en una región donde el hurto de hidrocarburos se ha convertido en uno de los principales objetivos de las operaciones contra las economías ilegales.
La sede estará en Aguachica, pero la estrategia tendrá impacto sobre todo el corredor del sur del Cesar y su conexión con el Catatumbo, una zona considerada estratégica para el transporte de combustibles y para las actividades de las estructuras criminales que operan en esta región del país.

