Salario mínimo de 2027 se perfila entre 9 % y 10 % mientras avanza la negociación entre Gobierno, empresarios y trabajadores
Aunque todavía no existe una cifra oficial, un cálculo técnico inicial apunta a un incremento cercano al 8 %, mientras que las primeras proyecciones de negociación ubican el aumento entre el 9 % y el 10 %. Inflación, productividad y el comportamiento de los precios serán determinantes.
La discusión sobre el salario mínimo que regirá en Colombia durante 2027 ya comenzó a tomar forma. Gobierno Nacional, empresarios y organizaciones de trabajadores iniciaron la ruta de concertación que deberá definir el incremento que recibirán millones de trabajadores a partir del próximo 1 de enero.
Una de las primeras referencias sobre el posible aumento fue planteada por Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, quien estimó que el cálculo técnico podría ubicarse alrededor del 8 %, teniendo en cuenta una inflación proyectada cercana al 7 % y un aporte de entre 1 y 1,5 puntos porcentuales por productividad. Sin embargo, señaló que el resultado de la negociación podría llevar el incremento a un rango de entre 9 % y 10 %.
La cifra todavía no constituye una propuesta oficial ni un acuerdo entre las partes. Se trata de una referencia económica que empieza a marcar el escenario de una negociación en la que confluyen variables como la inflación, la productividad, el crecimiento económico y la capacidad de las empresas para asumir mayores costos laborales.
La negociación apenas comienza
La Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales realizó el pasado 1 de octubre su primera sesión extraordinaria de esta administración. Gobierno, empresarios, centrales obreras y representantes de los pensionados acordaron una hoja de ruta para avanzar en la discusión de los asuntos laborales y sociales que estarán sobre la mesa.
De acuerdo con el cronograma establecido, el 9 de octubre vence el plazo para que los diferentes sectores presenten sus comentarios y observaciones. Posteriormente, la mesa técnica y jurídica analizará los planteamientos y el 13 de octubre se retomará el diálogo entre las partes.
El calendario establece además que la concertación del salario mínimo deberá resolverse, en primera instancia, antes del 15 de diciembre. Si no existe consenso, las partes deberán presentar sus posiciones y el proceso podrá continuar hasta finales de diciembre. El 30 de diciembre es el plazo máximo previsto para establecer la cifra que regirá durante 2027.
Inflación y productividad, en el centro del debate
Uno de los principales factores que podría modificar las proyecciones actuales es el comportamiento de la inflación al cierre de 2026. A esto se suma la incertidumbre generada por el fenómeno de El Niño, que podría incidir sobre los precios, especialmente a través de los costos de energía y otros bienes y servicios.
La discusión también incorpora una posición adicional de las organizaciones sindicales. La Central Unitaria de Trabajadores ha planteado que la negociación debe considerar la brecha frente al denominado salario mínimo vital, buscando que el incremento no se limite únicamente a la fórmula técnica de inflación y productividad.
Para los trabajadores, la cifra final tendrá impacto directo sobre sus ingresos y sobre diferentes obligaciones y pagos que toman como referencia el salario mínimo. Para los empleadores, en particular para las pequeñas y medianas empresas, el porcentaje de incremento también representa un factor determinante en los costos laborales del próximo año.
Por ahora, el escenario se mueve entre las variables económicas y las posiciones que comienzan a llevar Gobierno, empresarios y trabajadores a la mesa. El rango del 9 % al 10 % es una proyección, pero la cifra definitiva solo se conocerá cuando concluya el proceso de concertación o, en ausencia de acuerdo, cuando el Gobierno establezca el incremento dentro de los plazos legales.
La decisión será seguida de cerca por trabajadores y empleadores en todo el país, incluido el Cesar, donde el nuevo salario mínimo determinará desde enero de 2027 el ingreso base de millones de trabajadores y tendrá efectos sobre buena parte de la dinámica económica regional.

