País Política

Tras casi ocho horas de audiencia, la jueza Sandra Heredia declaró culpable al expresidente Álvaro Uribe Vélez del delito de soborno en actuación penal, el primero de los tres cargos que enfrenta en el juicio por presunta manipulación de testigos. La decisión fue anunciada en la tarde de este lunes, en medio de un proceso judicial sin precedentes en la historia del país, que ha generado una fuerte expectativa por su impacto político y judicial.

La determinación se basa en los hechos relacionados con el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, testigo clave del caso. Según la jueza, Uribe tuvo conocimiento directo de la estrategia para inducir a Monsalve a retractarse de sus acusaciones. “No fue accidental su intervención”, aseguró Heredia, respaldando su fallo en evidencias como las grabaciones aportadas por el abogado Carlos Eduardo Gallejas.

Durante la lectura del fallo, la magistrada fue enfática: “La emboscada contra Monsalve para obtener su retractación a través de terceros quedó plenamente acreditada. El acusado no es ajeno a esta maniobra”. Añadió que el delito se configuró como parte de una estrategia deliberada.

“Es posible concluir, de la mano de la Fiscalía, que quedó suficientemente acreditada la materialidad de la conducta punible de soborno en actuación penal respecto del testigo Juan Guillermo Monsalve”, afirmó.

Tras el anuncio, se decretó una breve pausa. En las próximas horas, continuará la audiencia con la evaluación de los otros dos cargos: fraude procesal y soborno. La decisión final podría marcar un antes y un después en la historia judicial y política de Colombia.

Tomado de: Kienyke.com

Opinión

Por :Yarime Lobo Baute

Hoy, 25 de julio de 2025, mi alma se estremece y se tiñe de colores vivos, como un amanecer en mi Valledupar querida. Celebramos el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, un latir de tambores ancestrales que recorre las venas de América Latina, el Caribe y la diáspora. No estuve en aquel Primer Encuentro de 1992 en Santo Domingo, donde más de 400 hermanas afrolatinas, afrocaribeñas y de la diáspora tejieron con sus voces un grito de resistencia, pero su eco resuena en cada mosaico que mis manos crean, en cada rincón de mi ser que se une a esta causa. Soy Yarime Lobo, arquitecta por oficio, artista por alma, y hoy dejo que mi corazón cante y pinte esta fecha sagrada que abraza la dignidad de mis hermanas afrodescendientes.

Siento aquel encuentro en Santo Domingo como un telar vivo, un espacio donde se bordaron dolores profundos: sexismo, racismo, pobreza, migración, violencia. No estuve allí en cuerpo presente, pero mi espíritu danza junto a esas valientes que alzaron la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, un cimiento de amor y fuerza. Esa red no es solo un suspiro; es un acto vivo que dignifica a las mujeres negras como ciudadanas plenas, llenas de luz. En mi taller, donde el mosaiquismo y el trencadís dan vida a “Negra Soy”, mi arte se transforma en un canto: ¡visibilizar, resistir, insistir, persistir, transformar!

Las mujeres afrodescendientes, un 30% de esta tierra latina y caribeña –unas 200 millones de almas vibrantes–, aún enfrentan miradas que las hieren. En mi Cesar natal, donde el vallenato abraza el alma y el río Magdalena susurra historias ancestrales de la historia negra, más de 150,000 hermanas afrodescendientes alzan su voz con orgullo, tejiendo su historia entre ritmos de tamboras y resistencia. Pero el peso de los estereotipos, esa sombra que las pinta como objetos sin alma, las empuja a la pobreza y la orilla. ¡No se rinden! Este día nos llama a romper cadenas, a desafiar el racismo y el sexismo, a abrirles caminos de poder y decisión. Que los países despierten de manera consciente y forjen políticas que las vean como lo que son: flores que florecen en la roca, no como hierbas en asfalto pisoteadas.

Desde mi rincón de creación, donde las teselas cantan historias de resiliencia, rindo homenaje a esta fecha con el alma desnuda. Pienso en mi amiga y hermana de la vida Melitza Quintero, bien llamada “perla negra” cesarense, cuya voz periodística toca corazones como una vez tocara el mío trayendo con sus letras un rayo de esperanza. La vi brillar con esa mirada que desnuda almas, y su espíritu guerrero es inspiración a seguir. Mi  obra “Negra Soy”, con sus verdes, azules y flores danzantes, es un espejo de esa fuerza y belleza. Cada pedazo colocado es amor puro, un cimiento que trasciende lo material. Este día no es solo recuerdo; es un llamado a no claudicar y actuar en el eterno presente, a ser semilla que brota, no etiqueta que aprisiona.

Desde Valledupar, donde el cielo se pinta de promesas, alzo mi voz y mis manos al arte para honrar a estas mujeres indomables, faros en mi penumbra. Que este concebir de letras sea un puente, un mosaico más en la gran obra de nuestra semejanza que llama a la equidad. ¡Larga vida a esta lucha, larga vida a estos amores que laten en cada rincón!

Cuento

“El Cuento de Pedro”

Por: Pedro Norberto Castro Araujo 

A mediados de los años setenta, Tomás Alfonso, comenzaba a perfilarse como ganadero y en dicha actividad quería expandir sus feudos, para hacerlo debía comprar un potrero aledaño a su finca “Mi Salvación.” Por la oportunidad; requería conseguir un préstamo económico, ágil y oportuno, por ello se trasladó a la arenosa en busca de apoyo financiero.

Recomendado llegó a la Caja de Cambios “Veinte de Julio” de propiedad de don Gaspar Lubo Vanegas, un respetable y reconocido comerciante oriundo de Riohacha.

Lucky Cotes previamente había llamado telefónicamente a “Gasparito” para que le cambiara el cheque que Poncho había extraído de su chequera “Lengua d’ Vaca” que le habían entregado días previos en las oficinas de la Caja Agraria, sucursal – Astrea.

Al transar el negocio, Zuleta giró el cheque por valor de un millón de pesos con el compromiso de recogerlo en un plazo máximo de un mes. Con el dinero en el bolsillo, Poncho se devolvió al Cesar con el ánimo de sellar el negocio de la adquisición de la propiedad; al llegar a Arjona, a través mi compadre Javier Garcia le envió recado al vendedor de la tierra mandándole a decir que ya tenía el recurso para finiquitar la compraventa del inmueble. Al día siguiente cerró el negocio de la parcela “Tengo Ganas” con el señor Armenio Delgado.

En esa época Los Hermanos Zuleta, tenían mucha actividad musical en todo el país y a Poncho se le olvidó por completo el compromiso pactado con don Gaspar. El día que debía recoger el título valor, Zuleta recibió una llamada de su acreedor quien le exigía cancelar la deuda. Tomás Alfonso apenado por cuanto no había conseguido el efectivo para devolverlo se fue para la capital del Atlántico y astutamente a su llegada a la ciudad habló con José Cotes, dueño del afamado hotel Royal para que le reservara una habitación y le apartara el gran salón; al contar con el recinto asegurado llamó a invitar a un grupo de seguidores guajiros deseosos de parrandear entre ellos su compadre Lucky y su hermano ‘Chema’ Cotes, Gervasio Valdeblánquez, ‘Pocholo’ Gómez, José Aponte Romero, Vitico Anichárico, Kiko y Serafín Valdeblánquez, Alcibiades “El Chijo” López, Tianto Durán, Enrique Coronado, Juvenal Paz González, Samuel Alarcón, Chopi Rosado, Santa Lopesierra, William Curvelo, y ‘Gasparito’ quien fue el invitado de honor a esta parranda.

Gasparito convencido de que Zuleta cumpliría con el compromiso de recoger el título valor; llegó con el cheque en el bolsillo tal cual habían pactado. Después de un par de horas de música y de acordeón interpretada por Emilianito, de elogios, cantos y versos de Poncho dirigidos a “Gasparito” quien no ocultaba su alegría; ninguno de los presentes se había percatado de que los hermanos Rodolfo y Aníbal Galindo, a quienes Poncho había mandado el día antes en la camioneta Ford – 350 tenían la misión de teloneros con la única función de ablandar a punta de Old Parr a los invitados.

Lo que Zuleta aprovechó para sacarle regalos suntuosos de semovientes que los presentes obsequiaron al cantautor.

“Gasparito” ya en temple y con ínfulas de hombre rico y para no dejarse echar tierra de los demás, sacó el cheque del bolsillo, lo mostró a los presentes y delante del grupo de potentados comerciantes se lo devolvió a Zuleta, diciéndole: esa plata te la regalo porque yo pocas veces me he sentido feliz. De inmediato, Zuleta airoso y contento salió al Lobby del hotel y el cheque lo hizo pedazos y picando el ojo decía: “por siaca por siaca”.

Opinión

Por Astrid Navarro Rodríguez

“Escrúpulo” proviene del latín scrupulus, una pequeña piedra que se incrustaba en las sandalias de los soldados romanos y les obligaba a decidir: ¿seguir marchando con dolor o detenerse a quitarla, arriesgando castigo? Esa molestia mínima, pero constante, dio origen a la idea moderna de escrúpulo como señal de conciencia moral. Hoy, en el Cesar, parece que ese guijarro ha desaparecido del calzado de quienes gobiernan.
El Cesar es tierra de contrastes: rica en cultura, biodiversidad y talento humano, pero profundamente afectada por el atraso institucional, la corrupción sistemática y la indiferencia de sus élites políticas. Aquí, el poder se ejerce sin incomodidad. No hay dilemas morales, solo cálculos. No hay conciencia, solo conveniencia.
Durante décadas, los recursos públicos han sido utilizados como patrimonio privado. Licitaciones amañadas, obras inconclusas, sobrecostos descarados, contratos otorgados a dedo… la lista es larga y se repite. Lo escandaloso ya no escandaliza. La corrupción dejó de ser noticia para convertirse en paisaje.
Pero lo verdaderamente grave es que ya ni siquiera se finge. El cinismo se ha institucionalizado. Los gobernantes del Cesar –con contadas excepciones– han perdido el más mínimo respeto por la ciudadanía. Se comportan como señores feudales: reparten favores, nombran familiares, persiguen disidentes y controlan presupuestos como si fueran botín de guerra. ¿Y la ciudadanía? Atrapada entre la necesidad, la resignación y el silencio.
La ausencia de escrúpulos es hoy la verdadera pandemia política en el Cesar. No hay dolor de conciencia porque no hay conciencia. Ya no se siente la piedra en el zapato, porque el poder dejó de caminar entre el pueblo hace mucho tiempo. Mientras las comunidades rurales siguen sin agua potable, sin vías, sin escuelas dignas ni empleo, las oficinas de los altos funcionarios se llenan de comodidades y discursos vacíos.
El atraso del departamento no es solo económico. Es ético. La falta de visión, de proyecto colectivo, de compromiso real con el bien común, tiene raíces en una política que no duele. Y si no duele, no transforma.
Lo más preocupante es que estamos perdiendo la capacidad de indignarnos. La costumbre es el opio de las regiones mal gobernadas. Nos hemos acostumbrado a que todo funcione mal. A que nada cambie. A que los mismos apellidos repartan el poder como si fuera herencia. Eso también es una forma de anestesia moral: dejar de sentir el guijarro.
¿Es posible recuperar el sentido del escrúpulo? Sí. Pero implica una ciudadanía activa, incómoda, que cuestione, que denuncie, que proponga. Implica medios de comunicación valientes, jóvenes organizados, movimientos sociales con fuerza, y liderazgos nuevos que no tengan miedo de sentir la incomodidad de hacer lo correcto.
El Cesar merece algo más que administradores del atraso. Merece líderes que se detengan a quitar la piedra del camino, aunque duela, aunque cueste. Porque solo quien aún siente el guijarro está en capacidad de caminar hacia el futuro con dignidad.

Arte y cultura Crónicas

Por:Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Cuando la mañana del miércoles 16 de julio de 2025 en Manaure, Cesar, todos se preparaban para asistir a la misa y procesión de la Virgen del Carmen, patrona de esa tierra, se corrió de manera rápida, así como una canción en aire de puya, la noticia sobre la muerte del compositor Wiston Muegues Baquero, hiriendo de inmediato el alma del folclor vallenato. La razón, lo traicionó el corazón, ese al que le cantó infinidad de veces.

Wiston tuvo dos grandes títulos: docente y compositor costumbrista dedicándose a esculcar el alma de los pueblos con sus historias, tradiciones, jocosidades y personajes para llevarlos a cantos sencillos con su propio sello, alcanzando honores en 113 festivales vallenatos a lo largo y ancho del país. En el Festival de la Leyenda Vallenata ganó en dos ocasiones, años 1999 y 2001, con las puyas ‘Los barrios del Valle’ y ‘La estratificación’.

Él inició a componer canciones cuando tenía 11 años, pero su interés de ser compositor no tuvo el visto bueno de sus padres Ángel Muegues Salas e Hilda Baquero Romero, los cuales al final ante la insistencia del muchacho lo apoyaron. El argumento principal era que por sus venas corría sangre musical, heredada de su tío Juan Manuel Muegues y de sus parientes Emiliano Zuleta Baquero, Ovidio Romero, ‘Toño’ y Simón Salas.

 En el año 1988, a la edad de 30 años, ganó el primer concurso en el Festival del Fique de La Junta, La Guajira, con la canción ‘A cambio de tu amor’. Dos años después obtuvo el triunfo en el Festival Tierra de Compositores de Patillal y continuó con el Festival Ornamental de Versos y Guitarras de Manaure, Cesar. También ganó en el Festival Vallenato de Monterrey, México, donde mandó una canción. Después, cosechó grandes triunfos llevando sus cantos untados de historias pueblerinas y con la autenticidad que siempre lo caracterizó.

Todos reconocían que sabía dar en el clavo, recibiendo los aplausos y el mejor puntaje de los jurados. Muchas veces los concursantes llegaron a preguntar si se había inscrito Wiston Muegues. El compositor también aficionado a los gallos, sonreía y pedía hacer canciones con el mayor sentido de pertenencia, contar hechos de verdad y no echar mentiras cantadas. Era un compositor descriptivo que narraba lo sencillo y a lo que nadie pensaba tendría excelente resultado, siendo un especialista en poner a llorar o sonreír de acuerdo al tema tratado.

La preparación festivalera de Wiston Muegues era otra historia. Después de tener la canción escogida convocaba al cantante para que se la aprendiera y hasta ensayos hacía. A él en los distintos concursos le cantaron sus canciones Jimmy Murgas, Rafa Pérez, los hermanos Carrascal, Luis Carlos Martínez, su hija Jadith Muegues y William Felizzola, quien muchas veces fue el encargado de cantar las puyas.

‘La novia del Valle’

La canción ‘La novia del Valle’ tenía para Wiston Muegues un significado especial porque la hizo estando recluido en una clínica recuperándose de un derrame cerebral, y además era el mejor homenaje a la mujer que se la jugó por el folclor vallenato y ganó. Se trataba de Consuelo Araujonoguera.

Precisamente, en el año 2001 Wiston Muegues compuso dos canciones. El paseo ‘La novia del Valle’ y la puya, ‘La estratificación’. Ambas las inscribió en el Festival de la Leyenda Vallenata y al final ganó la segunda. Él se alegró, pero no quedó satisfecho.

En aquella ocasión Wiston Muegues, expresó. “Mi canción ‘La novia del Valle’ fue mi regalo para ‘La Cacica’, no con el ánimo de ganarme un premio, sino para decirle lo mucho que la queríamos y agradecerle su entrega al folclor vallenato. Además, ella significó mucho para nuestra música y como ella no habrá ninguna más”. Al año siguiente esa canción la grabó Jorge Oñate”.

Los vallenatos quedamos en mora de hacerle un homenaje a la señora, que fuera en vida ‘La novia del Valle’, lleva en el alma este folclor tan bello, lo recibió cuando era pequeño, le dio su vida hasta volverlo grande. Quién va a negar que ella luchó con tesón y orgullo hasta lograr que se le abrieran las puertas del mundo a la música vallenata. Cumplió su misión. Si Esthercita Forero es ‘La novia de Barranquilla’ Consuelo ‘La Cacica’ es ‘La novia del Valle’.

Después de narrar el origen de ese canto, tomó nuevamente la palabra para hacer una petición. “Quiero solicitarle comedidamente a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata que me cambie la puya ‘La estratificación’ por el paseo, ‘La novia del valle’, y la declare ganadora del concurso de la canción inédita vallenata del año 2001”.

En medio de las añoranzas la cantante Jadith Muegues, a quien su papá le hacía escuchar sus canciones, muy compungida, expresó. “Mi padre, fue mi gran referente musical para inclinarme por el canto. Lo veía componer chiflando y cantando acostado en una hamaca. Después de hacerlo pedía un cuaderno para escribir la letra de la nueva canción. También nos consultaba sobre cómo nos parecía. Él me compuso el paseo ‘La hija del folclor’, y eso me sirvió de gran estimulo. Su inesperada partida nos dejó un inmenso vacío que no hay como llenarlo”.

El compositor que siempre tuvo el cariño del pueblo, de sus paisanos y amigos, en su colección de triunfos solamente le faltó el título de Rey de Reyes de la Canción Vallenata Inédita del Festival de la Leyenda Vallenata, para poder cantar victoria y pudieran fluir más versos donde se contaran secretos escondidos en los laberintos de la vida, se derritieran verdades, se dibujaran costumbres y los sueños tuvieran regreso. Pero no, se fue a cantarle a Consuelo Araujonoguera su célebre canción ‘La novia del Valle’.

Generales

En el corazón fértil del Cesar, donde la tierra produce sin descanso y la gente trabaja con esperanza, un sueño de años se volvió realidad. La comunidad de Astrea celebró con júbilo la entrega del tramo vial Astrea – Puente Quemao, una obra que no solo transforma el paisaje, sino la vida misma de quienes habitan esta región.

Fueron 12 kilómetros de pavimento que se convirtieron en símbolo de desarrollo, conexión y compromiso con el campo. Con la presencia de la gobernadora, Elvia Milena Sanjuan Dávila, el alcalde, Alfredo Barrios Ortega, líderes comunitarios y habitantes de la zona, se inauguró este tramo que conecta al departamento del Cesar con el Magdalena y fortalece el comercio, la movilidad, el acceso a servicios y el bienestar de la gente.

“Con el Plan Vial Departamental De lo Urbano a lo Rural seguimos abriendo caminos que transforman vidas”, expresó la gobernadora. “Hoy celebramos y consolidamos la conexión de dos departamentos. El Cesar y el Magdalena se unen en Puente Quemao. Y justo en esta vía se desarrolla esta zona importante del país, bañada por grandes tierras, por la ganadería y por un comercio inagotable, donde se desarrolla una economía productiva. Esta vía le da mucho más valor a esta tierra próspera y prodigiosa”, dijo la gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila.

El alcalde de Astrea, Alfredo Barrios, resaltó la importancia de esta obra para la transformación del municipio. Hoy esta inversión le brinda calidad de vida a todos sus habitantes”.La emoción de la comunidad fue evidente. 

Cada testimonio reflejó el impacto positivo que esta obra ya está generando. Yomaira Barraza, presidenta de Asojuntas del municipio, expresó: “Gracias a Dios por brindarme la oportunidad y el gozo de disfrutar de esta nueva vía. Recuerdo cuando vinieron a colocar la primera piedra, fue difícil llegar por el mal estado del camino. Ahora todo cambió, esta vía es una bendición para todos los que por aquí andamos. Gobernadora, no tenemos cómo pagarle”.

Jorge Barraza, vicepresidente de la JAC de la vereda El Escudo, también manifestó su regocijo con la entrega de esta vía: “Soy productor de naranjas. Antes se nos hacía muy difícil comercializar nuestros productos, pero hoy contamos con una vía en las mejores condiciones. Esta obra nos facilita la vida a quienes vivimos de trabajar la tierra”.

Sin duda, es una obra que tocó el corazón de toda la comunidad; campesinos, madres de familia, docentes y líderes celebran este sueño cumplido. Dagoberto Patiño, campesino de la zona, indicó: “En invierno todo era más difícil. Si alguien se enfermaba, llegar a un centro de salud era una odisea. Ahora todo cambió. Esta vía hermosa mejora nuestra calidad de vida: para los niños, los abuelos, los comerciantes, todos. Estamos muy agradecidos con la Gobernación del Cesar por hacernos este sueño realidad”.

Por su parte, Doris Benavides, madre de familia y residente de la vereda El Descanso, señaló: “Hoy vine de Astrea de hacer las compras para mis hijos, y antes esto lo hacíamos con mucha dificultad. Igual que llevarlos a la escuela. Ahora la vía quedó hermosa, es una obra muy bien hecha que nos cambió la vida”.

Asimismo, la docente Gloria Oviedo, usuaria permanente de la vía, indicó: “Le agradecemos a la gobernadora y al alcalde por esta vía. Nuestros estudiantes ya no llegan llenos de polvo ni de barro. Este es un sueño cumplido para toda la comunidad educativa”.

Con esta entrega, el Gobierno del Cesar reafirma su compromiso con una infraestructura vial que une, transforma y dignifica. Esta vía no solo permite un transporte más eficiente de productos, ganado o cítricos, también acerca a las veredas con la zona urbana, facilita el acceso a servicios de salud y educación, y dinamiza una economía que se fortalece día a día desde las raíces del campo.

Más inversiones 

La gobernadora, Elvia Milena Sanjuan Dávila, también anunció nuevas obras para el municipio de Astrea: pavimento urbano, gas domiciliario, centros de salud y proyectos para corregimientos como Lebrón y Santa Cecilia, con el objetivo de seguir cerrando brechas entre el campo y la ciudad.

“La entrega de esta obra es el punto de partida para muchas más inversiones. Mi compromiso es con los niños, con los adolescentes, con los adultos mayores y con los campesinos de esta tierra que llevo en mi corazón”, agregó la mandataria. 

Arte y cultura

Solo 10 países en el mundo cuentan con museos de cera reconocidos por su calidad artística, y a finales de este año, Colombia se sumará a esa élite con la apertura del primer museo de cera en Valledupar dedicado exclusivamente a exaltar la música vallenata. 

Con una colección inicial de más de 20 figuras hiperrealistas de cantantes, compositores y acordeoneros legendarios, el museo proyecta convertirse en una atracción cultural de talla internacional. La iniciativa posiciona a Valledupar como la ciudad número 26 del planeta en ingresar al selecto grupo de capitales que rinden homenaje a sus íconos a través del arte en cera. 

Con una sonrisa tan intensa como su trabajo de llevar el vallenato por el mundo, la escultura en cera de Carlos Vives ya está terminada y será presentada al mundo en noviembre, el mismo día que abra sus puertas el Centro Cultural y de Convenciones de la Música Vallenata, CCMV. 

La figura de este artista estará expuesta en el Salón de la Fama de la Casa del Vallenato, así los visitantes podrán conocer la historia del samario que, con su estilo, le ha enseñado al mundo a cantar ‘La Gota Fría’ y muchos más clásicos del género vallenato. 

Para lograr esta escultura, el artista Misael Martínez, encargado de esculpir con sus manos esta obra, se desplazó hasta Bogotá para tomar cada detalle del cuerpo del cantante, es por ello que la figura tiene altísima calidad y similitud al creador de La Provincia. 

Otro detalle particular es que Carlos Vives donó todas las prendas que luce la escultura y cada una de ellas guarda un aspecto importante en la carrera del intérprete de ‘Los Clásicos de la Provincia’: por ejemplo, la guitarra lo acompañó en varias giras de presentaciones mundiales y la camisa fue utilizada en el Venezuela Aid Live, un concierto en la frontera de Colombia con Venezuela el 22 de febrero de 2019.

Carlos Vives es catalogado como la evidencia viva de cómo la música vallenata tiene el poder de unir y emocionar a habitantes de países en los que antes la caja, la guacharaca y el acordeón no habían llegado. Se le reconoce la capacidad de adaptar este género a nuevas versiones, nuevos sonidos y con ello tener más alcance en las canciones de Rafael Escalona, Gustavo Gutiérrez, Rosendo Romero y otros grandes autores.

De hecho, con su talento como actor también impulsó en la televisión el folclor vallenato, recordando que protagonizó la novela Escalona y con el álbum ‘La Tierra del Olvido’, lanzado en 1991, Vives no solo popularizó más el vallenato, sino que también introdujo una nueva energía, demostrando que la música vallenata podía alcanzar un público más amplio y diverso.

La historia de Vives invita a todos a explorar y celebrar las tradiciones musicales de sus propias culturas, recordando que la música es un lenguaje universal que une a las personas en todo el mundo y su escultura en el Centro Cultural y de Convenciones de la Música Vallenata será una forma para ello.

Generales

Con el propósito de seguir acercando sus servicios sociales a la comunidad afiliada y generar espacios dignos para la recreación, el deporte y la vida saludable, la Caja de Compensación Familiar del Cesar Comfacesar, inauguró en Bosconia un nuevo Complejo Deportivo, ubicado en su Unidad Integral de Servicios -UIS- del municipio.

Este escenario moderno está conformado por una cancha sintética cubierta y un gimnasio completamente dotado, al servicio de más de 7.000 afiliados activos y usuarios de esa zona, con el objetivo de fomentar el uso productivo del tiempo libre, generar nuevas dinámicas sociales y económicas en esa localidad.

El evento contó con la presencia del Consejo Directivo de Comfacesar, encabezado por Gustavo Guerrero, el Director Administrativo, Frank Montero Villegas, el alcalde de Bosconia, Jorge Patiño, la delegada de la Federación Nacional de Cajas de Compensación -Fedecajas-, Susana Angarita y empresarios de ese municipio.

“Este no es solo un proyecto de cemento y césped, es una inversión con sentido social, que le apuesta a la integración, la equidad y el desarrollo local”, expresó el director administrativow de Comfacesar, Frank Montero, durante el acto inaugural.

El Complejo Deportivo Comfacesar Bosconia, se proyecta con más de 6.000 usos anuales, consolidándose como un punto de encuentro para la comunidad, especialmente para los afiliados de las categorías A y B.

El alcalde de Bosconia, Jorge Patiño, no ocultó su agradecimiento con la Caja por la entrega de este nuevo espacio, “Me voy muy agradecido con Comfacesar por haber creído en nuestro municipio, porque con obras como estas, estamos acercando cada día más a Bosconia a lo que es una ciudad”, aseguró el mandatario.

Desde la apertura de la UIS Bosconia en el año 2019, Comfacesar ha venido fortaleciendo su presencia en esta zona del noroccidente del Cesar, con una visión de largo plazo que contempla la ampliación del portafolio de servicios, la generación de oportunidades y el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores afiliados y sus familias.

Susana Angarita, delegada de Fedecajas, estuvo presente en el evento y resaltó la ejecución de proyectos como una muestra del compromiso de Comfacesar con el desarrollo de los municipios del Cesar. “Para el sistema de compensación, que se materialicen este tipo de obras, es un ejemplo que deben seguir las demás Cajas”, expresó la funcionaria, al tiempo que subrayó la importancia del trabajo articulado entre las cajas, las alcaldías y las gobernaciones.

De esta manera, Comfacesar reafirma su misión de generar impacto social equitativo, moderno y sostenible, contribuyendo al bienestar de los afiliados, fomentando la actividad física y fortaleciendo escenarios que incentiven a mantener hábitos y estilos de vida saludable.

Opinión

Por: Yarime Lobo  

_Ordenando el Cesar: un llamado a sanar desde la claridad y el territorio_

En esta tierra donde los senderos susurran historias y cada alma guarda un sueño, el Cesar enfrenta un desafío que hiere más allá de la sangre. Como arquitecta de cimientos y esperanzas, veo en Valledupar un lienzo donde el ordenamiento territorial y el fortalecimiento institucional pueden trazar un futuro sin luto ni confusión. 

Los rumores de una masacre en Villa Germania, donde se dijo que seis jóvenes fueron silenciados, resultaron ser, en gran parte, una sombra de desinformación, con una sola muerte confirmada y los demás apareciendo vivos en un video. Los 76 homicidios que marcan este 2025, junto a esta guerra psicológica que siembra miedo y desconfianza, son heridas que nos urgen a edificar desde el ser, el hacer y el tener. 

Hoy, mi pluma se alza por un Cesar que no se doblega, que disipa las mentiras con verdad y teje su destino con raíces firmes, manos unidas y un corazón que no olvida su esencia.

A nuestro alcalde, Ernesto Orozco Durán, y a nuestra gobernadora, Elvia Milena Sanjuán Dávila, les hablo desde la certeza de quien sabe que un territorio ordenado es un territorio vivo. Ustedes, forjadores de instituciones, tienen la brújula para alinear la voluntad del pueblo con la fuerza del Estado. Villa Germania no es solo un eco de temor; es un clamor para construir un Cesar donde la verdad y la paz sean los cimientos de cada vereda, de cada plaza, de cada hogar que hoy duda ante las sombras de la manipulación.

Del ser: la raíz de la comunidad

La paz germina en el alma colectiva, en la confianza que une a un pueblo. Gobernadora, Alcalde, el ordenamiento territorial nos enseña que cada comunidad es un pilar de vida. Convoquen consejos comunitarios permanentes, donde las voces de Villa Germania, Altos de Pimienta y cada corregimiento tracen el mapa de sus anhelos, temores y verdades. Fortalezcan las Juntas de Acción Comunal, dotándolas de recursos y capacitación para que sean guardianas de su seguridad y arquitectas de su progreso. Iniciativas como “Una Luz por la Vida” deben ser faros que iluminen estos espacios, donde el diálogo entre instituciones y ciudadanos contrarreste la desinformación y restaure la confianza. Escuchen a las mujeres que tejen historias, a los ancianos que guardan sabiduría, a los jóvenes que sueñan futuros. Den voz a los líderes comunitarios para que desmientan rumores y fortalezcan la cohesión social. En ese encuentro, nacerá la reconciliación que sana, la claridad que disipa el miedo y la unidad que derrota la manipulación.

Del hacer: instituciones que transforman

Las obras son amores, y el amor se construye con acción decidida. El fortalecimiento institucional es la columna vertebral de un territorio seguro. Apoyen la labor del coronel William Javier Morales Vargas y sus 2.900 policías, pero vayan más allá: creen “Semillas de Vida” para los jóvenes, con programas de educación técnica, cultura y deporte que cierren las puertas al microtráfico, la desesperanza y las estrategias de terror que usan la mentira como arma. Proyectos como el Parque Solar Upar o el SuperTrack Competition muestran que el Cesar mira al futuro; lleven esas luces a las veredas con escuelas modernas, conectividad digital y empleo digno. Un territorio ordenado es aquel donde cada corregimiento respira justicia, donde los caminos no solo son de asfalto, sino de oportunidades que transforman vidas. Inviertan en bibliotecas comunitarias, en talleres de vallenato y artes, en canchas deportivas donde los jóvenes encuentren en un pincel, un acordeón o un balón la fuerza para construir, no para ser víctimas de rumores que dividen. 

Establezcan campañas de comunicación veraz, con emisoras comunitarias y redes digitales que lleven información confiable a cada rincón, desarmando la guerra psicológica que amenaza nuestra unidad.

Del tener: un legado de seguridad y verdad

Tener es vivir sin temor, es caminar con certeza. Alcalde Orozco, su consejo de seguridad tras los rumores de Villa Germania fue un paso firme; que sea el primero de muchos. 

Gobernadora Sanjuán, articulen con la Fiscalía y el Ejército una estrategia que no solo desmantele las redes criminales que alimentan la violencia, sino que también combata la desinformación que busca fracturar al Cesar. Exijan al Gobierno Nacional recursos para la seguridad rural y para canales de comunicación confiables que lleguen a cada vereda, llevando tecnología, inteligencia y presencia estatal donde hoy reina la duda. Refuercen los juzgados locales, agilicen la justicia para que sea restauración y no solo castigo, y creen unidades especializadas en investigar y contrarrestar campañas de desinformación. 

Proyectos que transformen el dolor en esperanza, como los solicitados al presidente Petro, pueden convertir comunidades en faros de paz. El Cesar merece un tener que sea tranquilidad, que sea verdad plena, que sea un futuro donde nadie tema ni la bala ni la mentira.

Tejiendo el mañana con manos del Cesar

Alcalde Orozco, Gobernadora Sanjuán, el Cesar los mira con ojos de fe y espera que sus obras sean el amor que esta tierra necesita, un amor que ordene el territorio, fortalezca sus instituciones y devuelva la paz a sus gentes. Porque en este Valle, donde la vida canta y el corazón resiste, la verdad será el cimiento de un legado eterno, tejido con la fuerza de un pueblo que sabe levantarse y caminar unido.

@YarimeLobo

Arte y cultura Opinión

Por: Eduardo Santos Ortega Vergara

 Tuve la oportunidad de ir a Maderos Teatro el pasado fin de semana, pusieron en escena una obra espectacular. Un encuentro con la realidad que vivimos en un pasado no muy lejano y que hoy todavía nos sacude de manera cruda y cruel.

Un Canto para Sororia es la interpretación del dolor de pueblo, el eco de la serranía, el llanto de mujeres y niños al ver los cuerpos de sus hombres profanados por la maldad y el odio inmisericorde que atraviesa las montañas y sacude el alma, esas montañas que lloran de rebeldía y de dolor profundo ante la impotencia de no poder hacer nada.

Me deleité en esa obra, al ver el arte sublime de poesía y un encuentro especial con su esencia.  Ir a teatro, es una manera de hacer catarsis, de mostrarnos en rebeldía ante la perversidad de realidades absolutamente crueles, de masacres y violencia; de corrupción y robos descarados de la vida y de la tranquilidad que la naturaleza ofrece, profanada por la crueldad de quien mata con sevicia
Ir a teatro es otra manera, sentida además, de solidarizarnos con las victimas del infortunio, la muerte, la incultura y una forma de darle luz a la sombra del incapaz de amar, que desconoce la poesía y el arte.

De esta manera podemos, además, apoyar el arte tan nuestro y que tanto necesita de aplausos que broten del manantial de amor sincero de cada uno de nosotros.

Talento exquisito, poesía rebelde

Un canto para Sororia es poesía rebelde; una obra pura, en donde se conjugan dos esteras, un pilón tamaño miniatura, un cuchillo, una totuma, un pedazo de tela y una venda, siete elementos que serían cuerpos inertes sino funciona la magia y el talento absolutamente exquisito de Carolina Rodríguez esa espectacular actriz, que se entrega de manera extraordinaria y pone en juego esa versatilidad que la hacen única.

Cada elemento toma vida de manera secuencial y una música exquisita que ayudan a la artista y secundan en el espacio cada personaje, para degustar la obra con mayor interés.

Maderos teatro, un teatro de madera fina

Una obra que nace en las voces que presenciaron el horror de la guerra, un poema escénico sostenido con el cuerpo, la danza, y un relato desgarrador tejido con las bellas palabras de la naturaleza del Perijá. Esto nos manifiesta su director Deiler Arzuaga.

“Una metáfora para contar una verdad. es una pieza que, fundamentada en la poesía, narra un capítulo de la barbarie que azotó a los aldeanos de esas montañas”.

Oropéndola, Sororia, Perijá, Chamicero, y la muerte, quien cuenta la historia, son los protagonistas que brotan cual manantial de amor de una misma fuente. Carolina hace voces, canta; habla con sus brazos, sus piernas, su pelo, su mirada esquizofrénica por momentos, tierna y pura también; se encuentra con la emoción; llora, danza y se entrega al eco lejano del dolor que brota del silencio del nido de oropéndola, de su tristeza y de la fuente de la esperanza.

Protagonistas

Hay que resaltar el impecable trabajo de la actriz: Carolina Rodríguez González, la música exquisita de: Alejandro Aaron Quiñones. El trabajo de dramaturgia: Leonardo Aldana Hoyos, y la especial dirección de: Deiler Arzuaga. Una producción pura de Maderos Teatro.

Giras y promociones

La Obra, “Un Canto Para Sororia” del colectivo Maderos Teatro, ha sido invitada al XXX encuentro nacional comunitario de Teatro Joven, en Antioquia.
Estas son algunas de las fechas de esa gira: jueves 24 de julio, Teatro Tecoc; viernes 25, Nuestra Gente; sábado 26, Teatro Matacandelas; lunes 28 de julio, Teatro Bitácoras.

El maestro Deiler manifiesta su agrado por los comentarios emitidos desde una de las salas donde se presentarán: “La montaña la vio desobedecer… el tigre la vio jugar… y luego, morir. Pero Sororia, el joven tigre, no está dispuesto a dejarla ir.
¿Puede un cuerpo roto volver a florecer?


Este jueves 24 de julio prepárate para adentrarte en la serranía… donde incluso los muertos pueden volver a mirar”. ¿Te atreves a verla hasta el final?
Los invitamos a disfrutar del teatro, en Valledupar está Maderos Teatro, un teatro de madera fina. Sólo Eso