Mundo

Donald Trump informó que Nicolás Maduro y su esposa fueron sacados de Venezuela en un avión.

A través de su cuenta de Truth, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump confirmó que Estados Unidos ha realizado un “ataque exitoso” donde fue capturado Nicolás Maduro. 

“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien fue capturado y trasladado en avión, junto con su esposa, fuera del país”, escribió Trump.

Asimismo, el mandatario también señaló que este sábado, 3 de enero, dará una rueda de prensa en Mar-a-Lago para entregar mayor información.

¿Qué sucedió en Venezuela este 3 de enero de 2026?

En un principio, usuarios en redes sociales registraron imágenes de explosiones que se estaban dando en Caracas, capital venezolana, pero también en estados como Miranda, Aragua y La Guaira.

Tras esto, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, confirmó que dichas explosiones se trataban de ataques con misiles desde helicópteros estadounidenses, por lo que procedieron a declarar el estado de conmoción exterior. 

Medios estadounidenses también señalaban que había dado luz verde a los ataques contra objetivos en Venezuela.

Ante esta situación, la fuerza aérea de Estados Unidos prohibió las operaciones en espacio aéreo venezolano.

Arte y cultura

Falleció en Bogotá el compositor vallenato Emiro Zuleta Calderón, autor de ‘La Paz es mi pueblo’ y referente lírico del vallenato de los años setenta. Su obra estuvo ligada a Jorge Oñate y a los Hermanos López, y dejó una huella profunda en la memoria musical de La Paz y del Caribe colombiano.

El compositor Emiro Zuleta Calderón, autor del emblemático paseo ‘La Paz es mi pueblo’, falleció en Bogotá, ciudad en la que residía desde hace más de seis décadas. Tenía 85 años y había nacido el 18 de septiembre de 1940 en La Paz, Cesar, municipio al que dedicó buena parte de su obra musical.

Zuleta Calderón fue un creador discreto, alejado de los circuitos comerciales del vallenato, pero con una producción decisiva en la consolidación del género durante la década de 1970. Su obra más conocida, ‘La Paz es mi pueblo’, trascendió el ámbito musical para convertirse en himno local, exaltando el paisaje, las calles y la vida cotidiana de ese municipio cesarense.

Su nombre quedó ligado de manera directa a uno de los momentos fundacionales del vallenato moderno: la aparición en 1971 del conjunto de los Hermanos López con Jorge Oñate, agrupación que incluyó cuatro canciones de su autoría en su primer trabajo discográfico ‘Lo último en vallenato’. Temas como ‘Recuerdos’, ‘Diciembre alegre’, ‘Vámonos compañera’ y ‘La Paz’ alcanzaron amplia difusión y marcaron el inicio de una relación artística duradera con Oñate, considerado el principal intérprete de su repertorio.

A lo largo de los años setenta, composiciones como ‘Corazón vallenato’, ‘Razón y olvido’, ‘El cambio’, ‘Barranquillera’, ‘Igual que aquella noche’, ‘Remembranzas’ y ‘Adiós amor’ fueron grabadas por figuras centrales del vallenato, consolidando a Emiro Zuleta Calderón como un autor de alto contenido lírico, reconocido por el uso de la metáfora, la nostalgia y la evocación del territorio como ejes de su narrativa musical.

Aunque residió en Barranquilla y posteriormente en Bogotá, donde ejerció su profesión de contador público, nunca se desvinculó creativamente de su tierra natal. Su historia personal estuvo también ligada a figuras fundamentales del folclor, como Leandro Díaz, a quien conoció en su juventud sin saber entonces la dimensión artística que alcanzaría el juglar guajiro.

El perfil y legado de Emiro Zuleta Calderón fueron documentados en 2019 por el periodista Mauricio Pichot, y más recientemente analizados en profundidad por Eddie José Dániels García, quien lo definió como “el insigne poeta del corazón vallenato”, destacando su papel en la construcción estética y emocional de una de las épocas más influyentes del género.

Su muerte cierra el capítulo de un compositor que, sin buscar protagonismo, dejó una obra fundamental para entender la evolución del vallenato y la manera en que la música de acordeón convirtió la experiencia íntima en memoria colectiva.

Opinión

By: Yarime Lobo Baute 

(Inspirada en esa hermosa imagen de una mano divina derramando rayos de luz sobre una mano humana abierta, símbolo eterno del amor incondicional que desciende para elevarnos) 2025 se despide. Llevamos en el corazón cicatrices y victorias, lágrimas y risas, despedidas y reencuentros. Hubo días en que creímos que no íbamos a poder más y, sin embargo, aquí estamos: vivos, enteros, más sabios. Y el 2026 aparece en el horizonte como una página en blanco que nos mira con ojos de niño: sin juicios, solo con posibilidad.

Por eso la bendición se vuelve ahora más urgente que nunca.

Bendecir no es un adorno espiritual; es el modo más poderoso de cerrar un ciclo y abrir otro.

Cuando bendecimos el año que se va, no lo hacemos para fingir que todo fue perfecto. Lo bendecimos para soltar. 

Bendecimos las caídas porque nos enseñaron a levantarnos, bendecimos las puertas que se cerraron porque otras se abrieron, bendecimos incluso el dolor porque talló en nosotros más espacio para amar.

Y cuando bendecimos el 2026 que aún no llega, estamos sembrando.

No sabemos qué traerá: tal vez sueños cumplidos, tal vez pruebas inesperadas. Pero al bendecirlo ya, le decimos al Gran Creador de los Cielos y la Tierra: “Sea lo que sea que venga, yo escojo recibirlo con el corazón abierto y confiar en que todo conspira para mi crecimiento y mi bien”. Esa es la verdadera fe: no la ausencia de miedo, sino la presencia de amor ante lo desconocido.

Imagínate entrando al 2026 con las manos así: abiertas, listas para recibir y para dar.

Bendiciendo desde el primer segundo del 1 de enero.

Bendiciendo tu cuerpo que te sostuvo un año más.

Bendiciendo tu mente que aprendió a calmarse en medio del ruido.

Bendiciendo tus relaciones, las que se quedaron y las que se fueron.

Bendiciendo tu cuenta bancaria, sea cual sea su saldo, porque es semilla.

Bendiciendo tus sueños, aunque aún no tengan forma.

Bendiciendo tu país, tu planeta, tus hermanos humanos aunque no piensen como tú.

Porque cuando bendices sin excepción, te conviertes en el puente entre el cielo y la tierra.

Recibes la luz y la pasas adelante.

Que el 2026 te encuentre bendiciendo.

Que te encuentre con el alma ligera de tanto soltar y el corazón lleno de tanto amar.

Que cada mañana del nuevo año sea un “amén” silencioso a la vida.

Y que al final del 2026, cuando miremos atrás, podamos decir con lágrimas de gratitud:

“Fue un año bendito… porque yo lo bendije desde el primer día”.

Feliz, bendito y luminoso 2026, almas hermosas que se toman el tiempo y espacio de leerme. Que la luz divina siga tocando sus manos abiertas cada día del año que nace.

Con mi Alma, Mente y Corazón al unísono.

Opinión


Por: Elba Bonet

Esta es mi última columna del año y no podía cerrarlo sin decir gracias.

Gracias a quienes se han montado en este viaje conmigo; a los que, cada semana o cuando el tiempo lo permite, leen mis líneas, las sienten, las interpretan y las hacen suyas.

Hoy despido el 2025 con amor y gratitud. Un año que me enseñó que no todo lo que queremos lo podemos tener y que, aunque muchas veces no entendamos los planes de Dios, su propósito siempre es perfecto.

Este año me puso a prueba. Me mostró que no soy tan fuerte como creía y también que está bien no serlo.

Caí bajo. Aprendí que no siempre puedo sola y que las ayudas, cuando vienen de la persona indicada, son la mejor cura para el alma.

Agradezco a esos amigos y no tan amigos que me escucharon y entendieron mis silencios. Agradezco profundamente a quienes, incluso desde la distancia, en cada lectura de mis columnas se volvieron cómplices de una lucha interna que viví día a día.

El 2025 me dejó una lección clara: la vida no tiene que ser perfecta y no todo está bajo nuestro control. No se puede obligar a nadie a quedarse; las amistades se acaban, los amores que no eran reales también, y cuando el NO viene de Dios, no hay nada que lo cambie, porque ese NO también es protección.

Aprendí que aferrarse a alguien o a algo no es sano y que las red flags no están para ignorarse, sino para verse y entenderse.

Hoy soy más consciente de que no debo apagarme para agradar. Mi luz no le gusta a todos, pero sé que mi actitud y mi brillo son esperanza para otros. Por eso hoy les digo: ámense, valórese y luchen por lo que son y por lo que quieren.

El dolor no es el destino, es solo el camino. Sé que muchos han vivido decepciones, pérdidas y desatinos de todo tipo, pero quiero recordarles algo: al final del túnel siempre hay una luz, y cuando llegamos a ella, brillamos con más fuerza.

Agradezco a Dios por sacarme de lugares donde no encajaba, por enseñarme que amarme y cuidarme también significaba alejarme de personas que creía que eran mis amigos. Pero, sobre todo, gracias por mostrarme quiénes sí lo eran, porque permanecieron, me cuidaron y fueron refugio.

Gracias también a los nuevos que llegaron, a los que han conocido y amado esta nueva versión de mí: más tranquila, sin afán de agradar, sin prisa por ser.

Hoy quiero agradecer de manera especial a quienes me leen, porque gracias a ustedes este 2025 recibí el reconocimiento como Columnista del Año. Este logro no es solo mío; es de cada persona que se detiene a leer, a sentir y a encontrar en mis palabras un espejo, un abrazo o una respuesta. Gracias por creer, por acompañarme y por darle sentido a cada historia que escribo.

Recibamos el 2026 con amor, con fe y con el corazón dispuesto. Que sea un año donde nos tratemos con más compasión, donde entendamos que sanar no es olvidar, sino aprender a seguir sin cargar culpas ni miedos. Que el 2026 nos encuentre más conscientes, más agradecidos y más fieles a quienes somos.

Estoy convencida de que será un año de nuevas oportunidades, de reencuentros con nosotros mismos y de sueños que, aunque tarden, llegarán en el momento justo. Resurgiremos como el ave fénix, no desde la rabia ni desde el dolor, sino desde la sabiduría que dejan las caídas.

Que el 2026 nos enseñe a soltar sin miedo, a elegir sin culpa y a caminar sin prisa. Que sea un año donde aprendamos a quedarnos donde somos prioridad y a irnos de donde no. Un año para creer más, confiar más y vivir con intención.

Yo seguiré aquí, escribiendo desde el alma, desahogándome con ustedes, contando historias que quizá a pocos les interesen, pero que a muchos les sanan; acompañándolos en el camino y siendo, como siempre, su contadora de historias de confianza.

Generales

La Corte Constitucional de Colombia estableció un precedente clave en la protección del derecho fundamental a la salud y a la dignidad humana, al ordenar que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) garanticen y financien cuidadores domiciliarios para personas que presentan dependencia funcional y no cuentan con redes familiares suficientes para asumir su cuidado.

La decisión quedó consignada en la Sentencia T-319 de 2025, a partir del estudio del caso de una mujer de 100 años afiliada a Mutual Ser EPS, quien requería apoyo permanente para realizar actividades básicas de la vida diaria como alimentarse, asearse, movilizarse y tomar medicamentos. La Corte concluyó que la ausencia de un cuidador vulneraba de manera directa sus derechos fundamentales.

Según el alto tribunal, el cuidado no puede entenderse como una carga exclusiva de las familias, especialmente cuando existen limitaciones físicas, económicas o de edad que impiden asumir esa responsabilidad. En estos casos, el cuidado hace parte integral del derecho a la salud y debe ser garantizado por el sistema.

Para acceder a este servicio, la persona interesada o su núcleo familiar debe contar con una constancia médica en la historia clínica que certifique la dependencia funcional, así como demostrar que la familia no puede asumir el cuidado. La solicitud debe presentarse ante la EPS, que tiene un plazo máximo de 15 días hábiles para responder; de no hacerlo, procede la acción de tutela.

La Corte también aclaró la diferencia entre el cuidador domiciliario, encargado del apoyo cotidiano, y el auxiliar de enfermería, responsable de labores clínicas bajo orden médica. Además, señaló que, si la familia decide designar a su propio cuidador, la EPS deberá brindar la capacitación necesaria.

Finalmente, el tribunal hizo un llamado al Congreso, al Gobierno Nacional y a los ministerios de Salud e Igualdad para avanzar en la construcción de una política nacional de cuidado, que reconozca esta labor como un pilar fundamental del bienestar social y alivie la carga que hoy recae sobre miles de hogares en el país.

Mundo

La llegada de Lara Bussi Trabucco pone a Pagliara dei Marsi en el mapa en medio de la crisis demográfica italiana.

En lo alto de las laderas del Monte Girifalco, el diminuto asentamiento de Pagliara dei Marsi vivió un giro inesperado: el nacimiento de un bebé tras casi tres décadas  sin partos locales. El pueblo, habituado al silencio de la despoblación, vio cómo la llegada de una recién nacida alteró la rutina y atrajo la atención de fuera.

Un símbolo de la crisis demográfica

El caso se inscribe en una crisis nacional: en 2024 Italia registró 369.944 nacimientos, la cifra histórica más baja, y una tasa de fecundidad de 1,18 hijos por mujer. Las causas incluyen inestabilidad laboral, emigración juvenil y elección de no tener hijos. Abruzzo mostró entre enero y julio de 2025 una caída del 10,2%.

Despoblación en Pagliara dei Marsi: esperanza en el nacimiento de una nueva generación

Para la alcaldesa Giuseppina Perozzi la situación es alarmante: “Pagliara dei Marsi sufre una drástica despoblación, agravada por la pérdida de muchas personas mayores, sin ningún relevo generacional”, afirmó. La mandataria celebró la llegada de la bebé y confió en que la decisión de los padres inspire a otras parejas a quedarse o volver de nuevo localmente.

Apoyos económicos y limitaciones

Lara es hija de Cinzia, profesora de música de 42 años, y Paolo Bussi, obrero de 56. Tras el nacimiento recibieron un bono único de 1.000 € y una prestación mensual de unos 370 €. Trabucco afirmó: “Hay que revolucionar todo el sistema”, y advirtió que las ayudas no solucionan la falta de guarderías ni escuelas.

En el hospital Annunziata de Sulmona la unidad de maternidad atendió 120 partos en 2024, muy por debajo del umbral de 500 fijado en 2010, y corre riesgo de cierre. “Aquí nunca alcanzamos los mágicos 500”, señaló Berta Gambina. Además, alertó Gianluca Di Luigi: “La región es extensa y, sobre todo en invierno, las condiciones de viaje pueden ser peligrosas”.

El nacimiento de Lara devuelve una chispa a Pagliara dei Marsi, pero el episodio funciona como símbolo: sin cambios estructurales en empleo, servicios y maternidades, las ayudas tendrán alcance limitado. Vecinos celebran y autoridades prometen revisar políticas; la comunidad espera que la notoriedad de la bebé impulse medidas reales para frenar la extinción rural en el territorio.

Opinión

Por: Roque Filomena

Aunque no existe una claridad absoluta sobre la fecha exacta del nacimiento de Jesús, lo que sí es claro observar es que la celebración tiene que ver más con el magno acontecimiento divino, descrito maravillosamente en los evangelios de Lucas y Mateo, que con el día cronológico confusamente determinado.   

La fiesta de Navidad, fue introducida por la Iglesia Romana en el siglo cuarto de nuestra era y fue hasta el siglo quinto que se estableció oficialmente como fiesta cristiana, para contrarrestar las festividades paganas ya existentes en la antigua Roma, en honor del nacimiento de un nuevo sol, y cristianizar así la fecha del 25 de diciembre.

Dicho esto, es apropiado también decir que a través del paso del tiempo se han agregado muchas costumbres tradicionales y seculares a la conmemoración de las navidades. Estas adiciones, socavan la exaltación auténtica del nacimiento del Salvador de la humanidad. El materialismo que día tras día, más y más rodea esta celebración, obviamente nos desvía a lo superficial y a lo comercial. 

Durante las navidades, las tiendas reportan ventas récords de licor; la deslumbrante fantasía, aunque hermosa, contrasta cada vez más con la sencillez de los hechos y mucha gente parece solamente estar concentrada en la diversión y se olvidan de lo que realmente da razón a la importancia de celebrar ese grandioso momento.

A pesar de tales preocupaciones, la Navidad sigue siendo muy popular, tanto, que se ha extendido a países de tradición no cristiana. Porque es en esta época del año donde la familia se reencuentra y descansa unida y regocijada en sus hogares, momento propicio para que el mundo entero deba darse una tregua para la reflexión y captar más sensiblemente el mensaje de paz y reconciliación entre los pueblos de Dios.

Generales
Ocho familias reclaman el restablecimiento de 164 hectáreas en dicho predio. Se trata de un caso novedoso, que prioriza la reparación integral de este sujeto colectivo víctima del conflicto armado, reconociendo su organización comunitaria y vocación rural.

Ante el Juzgado Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Valledupar, la URT Cesar-La Guajira presentó una demanda a favor de la comunidad campesina de la parcelación ‘El Caimán’, ubicada entre los municipios de San Diego y La Paz, en Cesar.

El proceso, que involucra a ocho demandantes y un área aproximada de 164 hectáreas, constituye un histórico y novedoso caso de reparación integral en el departamento, ya que reconoce el impacto estructural del conflicto armado sobre un sujeto colectivo campesino que, en varias oportunidades, fue víctima de despojo, abandono forzado, amenazas, homicidios y desplazamiento.

Este caso es un hito en la política de restitución en la región, al privilegiar el enfoque colectivo sobre el individual. Al respecto, el director territorial de la URT Cesar-La Guajira, Sergio Murillo Clavijo, destacó que la entidad ha trabajado de manera decidida para visibilizar la experiencia compartida de victimización, reconociendo la resiliencia de las comunidades y fortaleciendo su derecho a la reparación integral, con énfasis en la reconstrucción del tejido social.

“Con esta gestión, la URT reafirma su compromiso con las comunidades campesinas víctimas del conflicto armado, avanzando en procesos que no solo pretenden que se devuelva la tierra, sino que restituyan derechos, memoria y los proyectos de organización colectiva como este de ‘El Caimán’, así como ‘La Concordia’, en Agustín Codazzi, y Minas de Iracal, en Pueblo Bello, todos del departamento de Cesar y que también se trabajan como sujeto colectivo. Así, la entidad avanza para dignificar a las víctimas, aportando para que las comunidades regresen al territorio y fortalezcan su identidad campesina, como base para una paz duradera y con justicia social”, dijo.

Afectación colectiva del paramilitarismo y guerrilla

La comunidad de ‘El Caimán’ fue víctima de un patrón sistemático de violencia ejercido por distintos actores armados ilegales. Desde mediados de la década de los noventa, el Frente 41 de las Farc y posteriormente estructuras paramilitares como los frentes ‘Juan Andrés Álvarez’ y ‘Mártires del Cesar’, de las Auc, desplegaron amenazas, asesinatos selectivos y acciones armadas que generaron desplazamiento masivo, especialmente en los años 1997 y 2001. Estas dinámicas se enmarcaron en la disputa por el control territorial del Corredor Minero del Cesar y afectaron de manera directa a esta comunidad, que había construido un proyecto de vida colectivo con base en la producción de la tierra.

Entre los hechos victimizantes padecidos por los parceleros de ‘El Caimán’ se cuentan: viviendas incineradas, líderes comunitarios amenazados o asesinados, desapariciones forzadas y el abandono total del territorio. Sin embargo, el daño no fue solo individual, sino profundamente colectivo, al afectar la organización comunitaria, los lazos sociales y la identidad campesina del grupo.

Una historia de resistencia colectiva

Pese a la violencia, la comunidad logró mantenerse como sujeto colectivo. Desde su ingreso organizado al predio en 1992, las familias desarrollaron prácticas solidarias, trabajo comunitario y mecanismos de autogobierno como la Junta de Acción Comunal y, posteriormente, asociaciones campesinas y de víctimas. Incluso después de los desplazamientos, la gente de ‘El Caimán’ conservó su identidad colectiva, reorganizándose y reafirmando su vocación agrícola y comunitaria, razones que permitieron a la URT Cesar-La Guajira gestionar este caso como sujeto colectivo campesino, dando pie a un trabajo enmarcado en un novedoso lineamiento de actuación en favor de las víctimas.

La demanda de restitución, radicada en el Juzgado de Valledupar, recoge esta trayectoria organizativa y plantea pretensiones de carácter colectivo, orientadas a la restitución integral del territorio, la protección del uso campesino de la tierra, la garantía de no repetición y la implementación de medidas que permitan reconstruir el proyecto de vida comunitario. De manera complementaria, se pretende que la justicia especializada emita medidas de reparación individual para atender los daños particulares sufridos por cada uno de los ocho núcleos familiares, en coherencia con el enfoque diferencial y de reparación integral previsto en la Ley 1448 de 2011. ¡Con dignidad, estamos cumpliendo!

Generales

Aseo del Norte fortaleció durante el año 2025 su operación en Valledupar, consolidando la recuperación de puntos críticos y corredores viales mediante un trabajo constante y articulado.

Como resultado de estas acciones, la empresa logró retirar más de 2.300 toneladas de residuos sólidos exclusivamente en puntos críticos, zonas que requerían atención permanente debido a la disposición inadecuada de desechos.

El refuerzo operativo permitió avanzar en la recuperación de sectores como: La Malena, Pabellón del Pescado, Brisas de la Popa, el bulevar de la carrera 27 y el lote Concha Moreno, espacios que hoy se mantienen bajo control y que fueron transformados en jardines ecológicos.

De manera complementaria, Aseo del Norte mantuvo la recolección permanente en corredores estratégicos de la ciudad que cuentan con el servicio regular, pero donde persiste la disposición inadecuada de residuos. 

Durante 2025, estas acciones permitieron retirar 420 toneladas en la avenida Simón Bolívar, 340 toneladas en la carrera 23, cerca de 600 toneladas en la carrera 27 y aproximadamente 580 toneladas en la avenida Fundación, evitando la formación de puntos críticos.

Estas acciones operativas estuvieron acompañadas por un componente social y pedagógico. A través del Área de Responsabilidad Social Empresarial, 32.692 usuarios fueron sensibilizados sobre el manejo adecuado de los residuos, horarios y frecuencias de recolección, y se realizaron jornadas de limpieza comunitaria con la participación de 1.298 personas.

“La recuperación de los puntos críticos es el resultado de un trabajo constante y sostenido en el tiempo. Son espacios que, pese a las intervenciones permanentes, requerían un refuerzo operativo para evitar que siguieran siendo focos de contaminación. Hoy podemos decir que estos puntos se encuentran bajo control y en proceso de recuperación, gracias a una operación diaria, al compromiso de nuestros equipos en el municipio y al trabajo articulado con la administración municipal”, afirmó Mauricio Muriel Escobar, gerente de Aseo del Norte.

Este esfuerzo se refleja en las cifras consolidadas de la operación durante 2025: 134.845 toneladas de residuos fueron recolectadas en el municipio de Valledupar, a las que se suman 5.100 toneladas en la zona rural, una labor silenciosa pero fundamental que día a día contribuye a mantener espacios más limpios, saludables y dignos para miles de familias, tanto en la ciudad como en las comunidades rurales.

Arte y cultura

Del 24 al 26 de diciembre de 2025 en el corregimiento de Patillal, municipio de Valledupar, se llevará a cabo 36° Festival Tierra de Compositores, en homenaje a la dinastía Maestre Molina, la cual integran Gustavo, Raúl, José Alfonso y Rodolfo, unidos a su progenitora Elsa Molina Hinojosa.

 Con este evento se cierran las actividades culturales, folclóricas y musicales teniendo cabida los concursos de canción vallenata inédita, acordeón juvenil, piqueria juvenil, pintura y cometas. Además, un conversatorio que versará sobre los homenajeados y una serie de espectáculos musicales.

La presidenta del Festival Tierra de Compositores de Patillal, Ana Carolina Molina Daza, agradeció al pueblo de Patillal, a los concursantes y extendió la más cordial invitación a hacerse presentes en esa tierra grata donde el vallenato tiene su nido y se vive de cerca la esencia del folclor vallenato.

Inscritos

Para el concurso de canción vallenata inédita se seleccionaron 28 de 35 inscritas. Los respectivos autores y sus obras son los siguientes: Carlos Rondón – Bendita tu reina Patillalera (Paseo); Carmelo Hernán Pérez Pérez – Fiesta en Patillal (Paseo); Edinson Hurtado Santiago – Inestable (Paseo); Einer Gámez Mendoza – Doblegó mi orgullo (Paseo); Elbert Araújo Daza – ¿Quién dejó de cultivar el amor? (Paseo); Germán Darío Muñoz Meza – Sigue cantando compositor (Paseo); Jaime Luis Vega – Mi escala musical (Paseo); Jesús Esteban Sierra Yance – Un alimento al alma (Paseo); Jorge Iván Guerra García – Levanta tu vuelo – (Paseo); José del Carmen Hinojosa – Aún estás aquí (Paseo); José del Carmen Jiménez Molina – Patillal (Paseo); José Gregorio Giraldo Rodríguez – El vallenato no se puede acabar (Paseo); José Manuel Triana Córdoba – La tierra de Escalona (Paseo); José Martín Bermúdez – Triste historia (Paseo); José Román Zuleta Leal – Una familia ejemplar (Merengue); Kilmer Peralta – El 25 es en Patillal (Paseo); Leonardo Fabio Fernández Ustariz – Ángeles musicales (Paseo); Lisandro José Sierra – Par de locos (Paseo); Luis Carlos Guerra Ávila – Un folclor, un pueblo (Paseo); Luis Fernando González Calderón – Vuelve (Paseo); Marimar Calderón Churio – Mi regalo a Patillal (Merengue); Nely Esperanza Rincón Herrera – Patillal (Merengue); Ovadis de Jesús Jiménez González – El amor del que sueña (Paseo); Pedro Enrique Rodríguez Pinto – Cuando duele amar a quienes ya no están (Paseo); Pedro Otárola García – Una mujer perfecta (Paseo); Próspero Enrique Freile Nieves – Por siempre Cacica (Paseo); Wilson José Tapias Ochoa – Mi Patillal del alma (Paseo) y Yovani López Padilla – Me tiene enamorado (Paseo).

En lo referente al concurso de acordeón juvenil se inscribieron: Angie Daniela Corzo Carmona, Emmanuel Arzuaga Suárez, Miguel José Badillo Diaz, Samuel Arzuaga Robles, Santiago Alberto Diez Arévalo, Gabriel Ovalle Martínez, Julián Yair Reslen Arenales y Nickoll Peñaranda Sumalave.

 Finalmente, el registro de inscritos para el concurso de piqueria juvenil es el siguiente: Alex Alex Barros González, Jhasir José Anaya Oviedo, Mateo Santiago Vega Fernández, Samuel Alejandro Guanipa Álvarez, Calianis de los Ángeles Guanipa Álvarez y Jesús Manuel Fuentes Torres.

Programación

24 diciembre 2025

3:00 P.M. Concurso de Pintura

4:00 P.M. Primera Ronda del Concurso Acordeonero Juvenil

8:00 P.M. Presentaciones musicales. Niños de la Escuela de Leo Gómez Jr, Matías Andrés García Rodríguez con el Mariachi Veracruz, Los Dj Daring y Dj Compund y Kandy Maku.

25 de diciembre 2025

8:00 A.M. Instalación de obras del pintor Jaime Molina, plaza Fredy Molina, Kiosko El trovador

9:00 A.M. Primera ronda Canción Vallenata Inédita

2:00 P.M. Primera ronda y final Piqueria Juvenil

2:.30 P.M. Segunda ronda Canción Vallenata Inédita

3.00 P. M. Concurso de Cometas

6.00 P.M. Final Acordeón Juvenil

8:00 P.M. Actos protocolarios

9:00P.M. Espectáculo musicales. José Gustavo Gómez Molina, Jorge Antonio Oñate, Mono Zabaleta y Churo Díaz.

26 de diciembre 2025

3:00 P.M. Conversatorio vida y obra Dinastía Maestre Molina

7:00 P.M. Final Canción Vallenata Inédita

9:00 P.M. Espectáculo musical. Banda Juepa ya, El Combo de ‘El Morre’ Romero, José Alfonso ‘Chiche’ Maestre y Karen Lizarazo.

La premiación para los distintos ganadores en sus tres primeros puestos que será de más de 25 millones de pesos, se entregará en acto especial a mediados de enero 2026, en las instalaciones de la Casa de la Cultura de Valledupar. 

El Festival Tierra de Compositores de Patillal, sigue siendo la voz que lleva impresa paz, añoranzas y confraternidad. Además, la alegría que fabrica la mente para caminar unidos en amor.