Didier Lobo alerta desde el Senado sobre el inminente colapso de la red hospitalaria del Cesar y exige intervención urgente del Gobierno Nacional
El senador Didier Lobo Chinchilla dejó constancia ante la plenaria del Senado de la República sobre la grave crisis financiera que enfrenta la red pública hospitalaria del departamento del Cesar, advirtiendo que la continuidad en la prestación de los servicios de salud está seriamente amenazada por el incumplimiento sistemático de las obligaciones financieras por parte de varias EPS y demás entidades responsables de pago.
Durante su intervención, el congresista hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud y Protección Social, a la Superintendencia Nacional de Salud y a los organismos de inspección, vigilancia y control para que adopten medidas inmediatas que permitan evitar el colapso de los hospitales públicos del departamento.
“Estamos hablando de una crisis que pone en riesgo la atención de miles de cesarenses. Los hospitales siguen prestando los servicios, pero no reciben los recursos que les corresponden. No podemos permitir que la salud del Cesar colapse por la irresponsabilidad de quienes tienen retenidos estos dineros”, afirmó el senador.
Lobo precisó que el pasado 27 de julio lideró una mesa técnica junto a la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán; la Secretaría de Salud Departamental y los gerentes de las 28 Empresas Sociales del Estado (ESE), espacio en el que se confirmó la dimensión de una crisis que dejó de ser un problema administrativo para convertirse en una amenaza directa contra la prestación del servicio de salud.
Las cifras son alarmantes. Con corte al 30 de junio de 2026, la cartera adeudada a las Empresas Sociales del Estado del Cesar supera los $355.969 millones, de los cuales cerca de $136 mil millones corresponden a EPS intervenidas por el propio Estado. A ello se suman más de $25 mil millones en obligaciones de EPS liquidadas, recursos cuya recuperación es cada vez más incierta.
El senador explicó que esta situación ya tiene consecuencias concretas para el sistema de salud: retrasos en el pago de salarios al personal médico y asistencial, dificultades para la adquisición de medicamentos e insumos, incumplimientos con proveedores, cierre progresivo de camas hospitalarias y restricciones en la prestación de servicios esenciales.
“Esta deuda no son simples cifras en un informe financiero. Son médicos y enfermeros esperando sus salarios, hospitales sin recursos para comprar medicamentos y pacientes que podrían quedarse sin atención. Ningún hospital puede funcionar indefinidamente sin recibir el pago por los servicios que presta”, enfatizó.
Durante la constancia también expuso casos puntuales como el del Hospital Jorge Isaac Rincón Torres, de La Jagua de Ibirico, donde EPS como Asmet Salud y Coosalud han interrumpido o incumplido el flujo de recursos, pese a que la institución continúa atendiendo a sus afiliados. Situaciones similares se registran en hospitales de Valledupar, Aguachica, Chiriguaná y otros municipios del departamento.
Ante este panorama, Didier Lobo respaldó la solicitud presentada por los 28 gerentes de hospitales públicos del Cesar y la bancada parlamentaria del departamento para que la Superintendencia Nacional de Salud convoque de manera urgente una mesa de trabajo en el Cesar, con la participación del Ministerio de Salud, la Gobernación del Cesar, los gerentes hospitalarios y los agentes interventores de las EPS.

